Campañas Televisivas

La campaña televisiva tuvo de todo. ¿Vieron la cara de gozoso de Mujica mordiéndose el labio inferior? ¿Notaron los tres libros que tiene Hierro apoyado en una estatuilla de Artigas? ¿Se avivaron ustedes que Gargano seguía viviendo en este país?

Por Matías Rótulo para el Semanario Voces, el 25 de Junio de 2009.

Todo esto pasó en la cam­paña televisiva. Aparecie­ron todos, empezando por una cantidad de legislado­res que hacen campaña como legisladores. Señores legislado­res, inclusive la señora que dice “conchuda” (Tourné dixit), en el Parlamento, su momento va a ser en octubre. Pero es bueno saber que existe una cantidad de personas que nunca vimos antes y a quienes le pagamos un sueldo como legisladores, y así los podemos identificar para reclamarles lo que no hi­cieron.

En la campaña televisiva, que por suerte termina (por estas elecciones la medianoche de mañana), gozamos de increí­bles letras de canciones que en muchos casos se pueden su­plantar por los temas de “Fla­via y la Ola está de Fiesta”, La campaña de Larrañaga tuvo como primera figura a Larra­ñaga. Es el precandidato una de las muchas figuritas repe­tidas del panorama político nacional. Si será repetido que el tipo vino de las anteriores elecciones arrastrándose con la idea de ganarle a un candi­dato de otro partido. Guapo, ya pasaron las elecciones de 2004. Es que -y escuche bien-, para su sorpresa, esta es una elección interna política par­tidaria, ya nada tiene que ver ganarle a un candidato de otro partido. Volviendo a que Larra­ñaga viene atrasado, en estas elecciones arremetió con una canción que en las anteriores elecciones nacionales lo llevó al fracaso total. Además, los ge­nios de la publicidad que poco o nada saben de los intereses del pueblo, lo pusieron frente a una cámara, con un fondo verde, hablando cual Pato Lu­cas con exceso de saliva, dicien­do un par de ideas sin mucha idea. Nombrando como en la quiniela “educación”, “traba­jo”, bla, bla, cua, cua...

Lacalle fue más preciso y mos­tró rejas, tuvo una canción pe­gadiza a lo Mercedes Sosa con hipotermia, mostró más rejas, revivió a viejos amigos como la ex ministra Analía, y se desvivió por mostrarse herrerista, wilso­nista, saravista, pero sobreto­do cuquista, con cumbia y sitio Web incluido.

En la oposición amiga, es de­cir los colorados, le conocimos gracias a la propaganda tele­visiva la cara a un tal Amorín Batlle, quien proclamó una idea nueva de Batllismo. Tam­bién tuvimos el honor de co­nocer a Daniel “pongo carita de osito cariñoso” Lamas, que también proclamó el batllismo. Hierro, con sus tres libros apo­yados en una pequeña estatua en la mesa de se escritorio, es­tatua que supongo que será de Artigas también -y juro que es casualidad-, mencionó al bat­llismo como idea fuerza. ¡Vol­vé Jorge Batlle volvé!, ¡No nos dejes en las manos de los bat­llistas¡ Claro que la otra opción es Pedro, que también tiene su canción, no tan loca como el rock de Hierro, pero a cambio puso a una “maestra rural”. Un minón con un tatuaje en el hombro, vestida de rojo, que canta a lo Operación Triunfo y está más buena que Glenda Rondán. Que Glenda Rondán cuando da una entrevista, ya que ni en pedo digo que está buena. La muchacha aparece en la propaganda cantando una canción a capela. La teta, digo la letra, está buena, y ha­bla de levantar y levantar co­sas que uno levanta cuando la ve a la muchacha. Uno sabe de última que se calienta mirando una propaganda de Pedro, ya que no nos vamos a poder ca­lentar nunca con Pedro como Presidente.

El Frente

La televisión fue fundamen­tal en esta campaña electoral interna de los partidos políti­cos. El Frente Amplio apostó, por ejemplo, a profundizar los cambios. Astori de lo que ha­bla cada vez que puede es de aumentar las asignaciones fa­miliares. Dicen que si es elec­to presidente, en el acto de asunción dirá “Forniquen Uru­guayos, Forniquen”. Mujica le pegó con un buen tema reali­zado por una conocida murga. “Vamos Pepe, Pepe con la gen­te vamos...” También dice que tiene “tremendo” programa, así hablando a lo Pepe, es de­cir diciendo muchas cosas a la vez, pero sin decir demasiado. Nos quedan algunos candida­tos afuera, pero ¿para qué? si tenemos a la televisión que nos da un amplio panorama de la realidad. Una realidad que es vista con la imagen y la música en movimiento. Utilizando (casi en el 100% de las campañas), niños como imagen de “futu­ro”, pero que no son más que pequeños objetos que intentan hacernos a los votantes pensar que tal candidato se ocupa de ellos. ¿Alguien les preguntó a esos niños si quieren aparecer en una campaña política? Pero así son las campañas. Nos per­miten conocer a los candidatos por su cara o las payasadas que hacen frente a una cámara con un juego de luces que los pin­ta como claros, transparentes y serios.

El voto no es obligatorio, aun­que en los tiempos que corren la televisión nos obliga a votar, pues los candidatos se convirtie­ron en algo así como una pro­paganda de Ricardito o Colet.

En el caso de votar un candi­dato, usted tiene varias propa­gandas para elegir. Las ideas, intenciones, u objetivos para el Uruguay las podrá ver en una próxima tanda.

Foto; www.elpais.com.uy