sábado, 29 de agosto de 2009

La vuelta a la educación de los adolescentes de Las Piedras



PLAN PUENTE. TERMINAN LA ESCUELA, Y PIENSAN EN EL MAÑANA


Son 19 jóvenes de entre 13 y 16 años que volvieron a estudiar.

Por Matías Rótulo


Las risas son contundentes. Risas por una broma interna que cruzaba el salón de un lado al otro. Las cuadernolas documentan el trabajo de toda la tarde en prolija letra cursiva de lápiz con punta bien fina. Mauricio (16) ya tiene en su falda la computadora del Plan Ceibal que maneja con practicidad y concentración. El problema que surge es la poca carga de las computadoras de sus compañeros, entonces como un ritual algo entreverado de cables, los transformadores verdes se conectan a una zapatilla de por lo menos cuatro entradas. Son 19 jóvenes de Las Piedras que alguna vez, por alguna razón, dejaron de ir a la escuela. Hoy son reconocidos por la atención que ha provocado un nuevo plan educativo que permite la inserción, pero además otros principios pedagógicos que quedan notoriamente marcados desde la propia práctica. Ellos retomaron sus estudios con cursos que permiten actualizar conocimientos y certificar conocimientos en un examen escrito y oral de acuerdo al programa de Primaria.

DEMOCRATIZACIÓN

A una cuadra del Centro de Educación Popular, institución pedrense que se sumó al Plan Puente impulsado por el programa Infamilia del Ministerio de Desarrollo Social (Mides), y el Area de Jóvenes y Adultos de la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP), los niños de una Escuela Pública comenzaban a tomar las veredas volviendo a sus hogares tras la salida de las 17. Pasaba por la puerta del centro un grupo de niños con su túnica y moña mientras Dahiana (17), también salía rumbo a su casa con su computadora, igual a la de los niños. Por primera vez, Dahiana y sus compañeros iban a llevar por el fin de semana su laptop. Originalmente, el Plan Puente, que cuenta con el Plan Ceibal, entendiéndose que, al estar cursando Primaria, los adolescentes de entre 13 a 16 años tienen el mismo derecho de los niños en gozar de este plan, no se iban a llevar las computadoras a sus hogares hasta que egresen del curso. La iniciativa de ellos, los jóvenes, y la unión que tiene el grupo, los llevó a escribir una carta, imprimirla y firmarla solicitando el permiso para llevarse las laptops a su hogar. Como en cuestiones democráticas, la mayoría priva, los encargados de la educación e inclusión de estos jóvenes: asistentes sociales, maestra y demás docentes, permitieron a los alumnos ir a casa por el fin de semana con las laptops.

SOCIALIZACIÓN

El Plan Ceibal, por el fin de semana permitió a los jóvenes comunicarse con el mundo.

Si bien está el Centro de Educación Popular en la lista de centros educativos para instalar la conectividad, aún carecen de este recurso. "Nos falta la conectividad, y este fin de semana (por el anterior), seguramente busquen puntos donde hay conectividad para acceder a Internet".

Mediante el apoyo educativo, que incluye la realización de talleres tales como cocina y teatro, y la coordinación mediante asistentes sociales, los alumnos se reintegran al sistema educativo.

"Es un grupo en que colaboran unos con otros, que se ayudan y se ríen de sus propios errores, no de una forma burlona, sino que comparten estos momentos tan significativos" explicó la maestra Alicia.

Algunos alumnos ya egresados vuelven cada viernes a compartir con sus compañeros y rememorar lo que hasta hace poco fue el nuevo contacto con la educación y la nueva experiencia que ellos mismos forjaron: la de darse una nueva oportunidad.

PRESENTE Y FUTURO


"Lo hago por mi hija"

Dahiana contaba los días que le faltaban para cumplir 18 años. Los cumplirá mañana. Su pequeña hija de dos años, "es la que me estimula para seguir adelante".

Dahiana "es muy solidaria con sus compañeros", según la maestra Alicia, rendirá este lunes su prueba de acreditación. "No sé, tal vez no la apruebo" afirma no muy convencida. luego, Dahiana que reconoció que la inspiración para volver a sus estudios, su hija, "algún día va a ir a la escuela y yo la quiero ayudar con sus deberes".

Los estudiantes que cursan en el Plan Puente, también piensan en su propio futuro, aunque al consultarles, primero se toman su tiempo, y tras una sonrisa se imaginan siendo maestros o carpinteros. Andrés no descarta comenzar la UTU para estudiar albañilería. Mauricio aún no pensó lo que hará en su futuro pero asegura que "primero tengo que dar la prueba".

Seguirán teniendo el apoyo educativo desde Secundaria por el Plan Aulas Comunitarias. Dahiana cuenta que ha pensado hacer cursos de corte y confección en UTU, aunque tras cambiar varias veces de vocación, culminó con aquel viejo sueño que tenía de niña: ser maestra.

LA PRUEBA

Este próximo lunes, los estudiantes de Plan Puente realizarán su prueba que constará de una instancia escrita y otra instancia oral. En principio son 17, pero "hay que ver si se animan, pues está el tema del pánico de los exámenes, pero tenemos confianza de que todos puedan ir" explicó el director de Jóvenes y Adultos de la ANEP Felipe Machín.


La República, Sábado, 29 de agosto, 2009 - AÑO 10 - Nro.3372