viernes, 8 de enero de 2010

Encuestadores piden que alguien los consuele


ESA CAJA BOBA QUE NOS TRATA COMO IDIOTAS

Los encuestadores piden que una vez agotada la instancia electoral, los canales de televisión le asignen a alguien para que los consuelen mientras no hay elecciones.

Por Matías Rótulo

Una carta firmada por los encuestadores que aparecen en la televisión, sería la prueba de un reclamo
algo particular. González (Eduardo, alias “El Sordo”), Botinelli (Oscar, alias “Botinelli”) y Zuaznabar (Ignacio, alias “el pibe que sale en el 10”) estarían viendo con preocupación el final de la época electoral, ya que en mayo se acaba todo luego de las municipales. De Pinato no hablamos, siguiendo la tendencia general de ignorarlo,
tal como se ignora al “El Bocón” y las 34 notas que escribe su director en un total de 38, contando el Horóscopo de “Rasputín”, que es lo más creíble de toda la publicación.
Cuando termine la época el electoral, y la competencia por las encuestas, también se terminaría el estúpido juego del cual son protagonistas por ver quien dice primero los resultados. Esta pelea, ha puesto en
peligro el estúpido juego de los conductores de “Bien Despiertos” al dejar sola frente a la cámara a María García para demostrar que con muy poco son más vivos que ella; o el estúpido juego de mostrar como mierda nos ven los canales extranjeros frente a una elección nacional, y que todavía se pase la noticia dada por la cadena
“Al Jazeera” o de la televisión alemana y no subtitule lo que dicen. Como que fuéramos el ombligo
del mundo, y no nos damos cuenta de que si la televisión árabe levanta noticias de Uruguay y su elección es porque como acá, los tipos tienen que rellenar una o dos horas de espantosos informativos.
Pero volviendo a nuestra noticia del día, surge de los encuestadores.Esa especie de logia encabezada
por un sordo, un tartamudo pelado, y un pibe que se perfila como el próximo “chico Feyvi”. Siempre y cuando se haga una versión de egresados de ciencias políticas, ya que lo único que pueden hacer en la
vida, es sentarse a escuchar a los políticos todo el día hablando pavadas.

EL PROBLEMA DE FONDO
Ellos, los encuestadores, dentro de poco no tendrán ese minuto de gloria en plena veda electoral, que ahora procuran burlar como que por violarla nos hicieran un gran favor. En esos cinco minutos previos a las 20:30 horas del domingo de elecciones, está el éxtasis de la profesión. Es tener a Aldo o Vilar pidiendo casi de rodillas frente al encuestador, que se apure a dar los resultados. El domingo, los encuestadores supieron trascender fronteras. Botinelli dio los resultados minutos antes de terminada la veda a “Crónica TV”, por lo que si uno quería ver información confiable, no tenía más que ver Crónica TV y su placa roja que alternaba: “Mujica será Presidente de Uruguay”, con otra placa que decía “Gorda sudaba entre los rollos, gotas con la cara de Berch Rupenian”.
González, trascendió la frontera de la silla del escritorio al lado de Aldo Silva, y se paró detrás de una cantidad de personas frente a computadoras, que bien podría ser el curso de Verano del Círculo Informático.
Zuaznabar… Bueno, Zuaznabar no trascendió ninguna frontera porque al decir la verdad, no lo miró ni Jorge
Traverso, que estaba muy ocupado riéndose de González que decía que “no hubo variación en la elección” con respecto a las encuestas. ¡Bueno sería que hubiera variación, si esos mismos encuestadores le daban una victoria aplastante a Mujica tres días antes de la elección!
Los encuestadores se pelearon como siempre, en el minuto a minuto, segundo a segundo, para ver quien cantaba primero los resultados. En las crónicas de Telenoche, al otro día, se decía que tanto en la sede
del Partido Nacional, como en la del Frente Amplio estaban esperando a Botinelli. ¡Mentira!
Estaban mirando Canal 12. Pero además ¿Qué importa si uno da los resultados antes que los otros? Es como el estúpido ritual de abrir el sobre primero. La guerra de decir primero el resultado, además de violar la
veda electoral, tiene justificaciones tales como que se hace “por y para el público”. Esto simplifica el acto electoral en sí, a la simple intención de un público que en realidad no pide que se viole la veda, sino que el pedido sería que los resultados que estos señores dan, con mucho profesionalismo y seriedad, sean los más exactos posibles. Entonces, los votantes, los candidatos, la democracia y el país todo, queda relegado a un protagonismo terciario que los ubica luego de los canales de televisión, y los encuestadores, que asumen un protagonismo
que debería ser una simple herramienta.
Pero lo peor de todo, es cuando uno ve al otro día de la elección, dónde el protagonista deberían ser los ganadores, los derrotados, el futuro, el país, nosotros, etc., pero esto pasa a ser tan secundario como
lo anterior. Por ejemplo, Zuaznabar, se piensa que es más importante saber que había pronosticado Equipos Mori, comparándolo con el resultado final de la elección. No Zuaznabar, lo que pudo haber dicho Equipos Mori la semana pasada, es menos importante que saber lo que mi Tía Yeya votó en las elecciones, y eso que mi Tía Yeya dice que sos un muchacho “muy rico”. Por esto, porque los encuestadores dejarán de ser los protagonistas
por un tiempo. Porque su segundo de fama los abandonará por cinco años, es que están pensando en pedir
que alguien los consuele en todo este tiempo que falta para una nueva elección. Ya no tendrán más conductores de informativo que les pasen la mano por el lomo. De vez en cuando, aparecerán diciendo, –primeros, claro está-, algún dato que a la gente le resbalará tanto como a ellos. Porque ellos son felices sólo en eleccio-
nes. Cuando se sienten protagonistas. Actores fundamentales de nuestra democracia. Más que nosotros mismos al votar, ya que votamos, pensando en el momento de la verdad: cuando ellos nos dicen quien ganó y quien perdió.

Publicado en el Semanario Voces