Laura Raffo y el conteo de los días para fin de año




¿Notaron que la economista (ex “Zona Urbana”) Laura Raffo tiene más presencia televisiva que el propio Cacho de la Cruz? No hay que olvidarse que comentan que Cacho sería quien se esconde en el dinosaurio de “Parque Jurásico”, y por eso en el resto del programa está ausente.

Por Matías Rótulo

En primer lugar, si de números hablamos, Danilo Astori es el indicado para ello. El hombre te habla de pobreza y utiliza “variantes” y “términos constantes”. Si te habla de educación menciona “inversión”, si te saluda por tu cumpleaños te dice “llegaste a una edad cotizada y diríamos que en tu juventud hiciste una inversión a plazo fijo para aparentar esa juventud
a esta edad”. En segundo lugar, si hablamos de economía vinculada a la televisión, o a cuanta cosa que se haga en televisión vinculado con la economía, ahí tenemos a la economista Laura Raffo. El domingo de elecciones, analizó el futuro de la economía de acuerdo al ganador. Se ve que había que ubicar a esta profesional frente a una cámara, así como había que ubicarlo a Vázquez Melo frente a una para no internarlo en el Vilardebó. El día electoral, nadie analizó la seguridad, la educación, la cultura, la política exterior, etc.
Sin embargo, ahí estaba Raffo hablando de economía. Por otro lado, en la “Teletón”, el pasado fin de semana, Laura Raffo analizó las finanzas del proyecto. ¿La podrán a Laura Raffo en canal 12
a analizar cuantos días quedan para fin de año? De hecho, ya vienen las fiestas y Laura Raffo podría analizar el gasto que uno hace en comida, y después en antiespasmódicos. La Tía “Yeya” en Mercedes me dijo que no hablara mal de Laura Raffo porque es “una muchacha muy rica”, aunque no sé si lo dijo en términos económicos, pues la Tía Yeya separa al mundo en ricos y pobres, identificados según el baile de la tercera edad que concurran en la capital de Soriano.

FIESTAS
Me preocupa muy poco la presencia de Laura Raffo en nuestra televisión, ya que demuestra que estudiando números se puede pararse frente a una cámara con mucha dignidad. Fíjese que hay actores, y actrices (sin contar a muchos egresados de comunicación), que se enfrentan a una cámara y no saben decir nada. Esos mismos actores, y comunicadores, -muchos de ellos conductores de programas matinales-, dentro de muy pocos días se estrecharán en un abrazo y saludo de fin de año, al lado de un arbolito de navidad y un Papá Noel de peluche que mueve las caderas.
¿Usted no detesta un poco esa historia del saludo de fin de año? ¿Cuánto vale en términos
económicos el saludito de fin de año? Aquello de que “ustedes son nuestra audiencia, y nosotros hacemos este programa con ustedes” y que “la paz y alegría reine”, y en algunos casos “que todo sea amor y bendición…” Yo no les deseo a ustedes, -lectores de esta columna-, absolutamente nada ya que no los conozco. Eso tal vez me juega en contra en mi balanza comercial. Si yo los quisiera a ustedes tanto, escribiría un tratado filosófico o un libro de autoayuda para que mejoren su vida, y de paso me llenaría de plata fácilmente. Si ustedes me quisieran tanto, me mandarían algún regalo para fin de año.
Laura Raffo, en estos momentos, haría una gráfica sobre mi nivel de rabia por la aproxima-
ción de las fechas espantosas, que demuestra que la televisión nos quiere poco aunque nos dice cosas lindas, como todo el mundo se dice cuando se acerca fin de año. Antes de seguir, que bien vendría que Laura Raffo hable de sexo, ya que se puede joder con eso de los “pasivos” y los “acti-
vos” en contabilidad. Haríamos chistes homofóbicos a más no poder. ¡Mirá, Luis Alberto Carballo,
a vos que te gusta joder con que gente de tu equipo es gay y lo insinúas constantemente,
acá te doy una idea genial! Volviendo a la televisión en las fiestas, ya se anuncia el tan es perado final de la gran programación de “La Tele”. Si este es el final de lo mejor, ¡lo que será el verano entonces! Termina Tinelli, y las novelas de la tarde, el “Casting de la Tele”. ¿Quedará en el verano la hija de Rada, que se piensa que tiene la obligación de hablar todo el tiempo sin parar, tapando a los demás en Parque Jurásico, con la intención de halagar a los perros que cantan en ese programa? Pero empiezan los programas de verano y los culos, y las tetas de la gente rica de Punta del Este. Empiezan los programas de Carnaval con conjuntos de carnaval que el democrático y popular “Tenfield” impedirá que los que no tenemos cable podamos ver por televisión abierta. Se verán noteros (esta semana ya se vio uno, Gustavo Sanz en “Teledía”), haciendo la clásica nota de color en la playa, y hablándole al corpiño de las muchachas que toman sol. Pero también tendremos el clásico asesinato en el este del país, que nos entretendrá todo la temporada, con tapas de diarios rimbombantes, y móviles las 24 horas siguiendo de cerca las especulaciones de turno.
Antes, tendremos los programas musicales de navidad y año nuevo, y la Misa del Papa. El resto de las religiones no existen para la televisión, pues nadie informa nada sobre el año nuevo Judío por ejemplo, aunque sí importan las Iglesias de dudosas intenciones que ponen plata en los espacios de madrugada.
Desempolvaremos el video de “Amor a la Mexicana” de Talhia, y le preguntaremos a Laura
Raffo, “¿no podrías calcularnos cuanto falta para que me haga efecto la sidra de $14 el litro y así nos dormimos hasta que vuelva Tinelli a llenarnos de alegría?
Y si, les deseo lo mejor para el próximo año. Que tengan trabajo para comprar “Voces” y de esa forma empezarían a pagarnos. Ojalá que puedan cumplirse todos sus deseos, que seguramente son iguales a los nuestros: que Carballo, Ventura, Cristina, y “Juji” se apiaden
de nuestra televisión.

Publicado en el Semanario Voces (número 240)