2010 Jugá! y menor mal que se termina el mundo em 2012


ESA CAJA BOBA QUE NOS TRATA COMO IDIOTAS

En el año 2010, nada mejor
que un programa que se
llama “2010 Jugá!”. Por las dudas, no hay que mandar
mensajes al 2010 con la
palabra “jugá”, sino que
es 2010 por el año 2010.
Hay que aprovechar estos
momentos de creatividad,
antes de que se cumpla la
profecía del fin del mundo en
2012, que seguramente, será
transmitido en vivo por Canal
10 con la alegría del Piñe, y
el cuerpo de alguna modelito
argentina.

Por Matías Rótulo

2010 Jugá”, es un programa de juegos
que demuestra la inteligencia de la
gente.
Bueno, me corrijo como se corrige Pamela
David cada vez que dice algo que
está fuera del guión y debe ir para
atrás, ya que se embarca en un viaje
sola y sin retorno a una idea propia. Ojo que también se debe corregir, ya
que recuerda que por contrato sólo se
le permite decir lo preestablecido en el
libreto como primer punto, y como segundo,
que un 78% de su piel “tendrá
que estar en exhibición”, o “a cambio,
solo el 35% de la piel debe ser exhibida,
con el 12% del vello púbico que
debe aparecer por alguna parte de la
tela de la pollerita”. Todo para que
valga el gasto de su contratación. Decía
que me corregía, ya que 2010 Jugá!
No demuestra la inteligencia de la gen
te, sino que demuestra en particular la inteligencia de una sola persona: el
“Fata” Delgado. Cuando creíamos que
sólo podía cantar el “bicho bicho”, y
una de la “Karibe” que decía que tenía
una piscina llena de cerveza, el líder de
los “Fatales”, viene dando señales sobre
sus habilidades de cantar otras can
ciones. Por ejemplo, puede hacer una
de Shakira, y una de los Kiss, y hacerlas
sonar como si fuera una canción tropical,
mientras el Piñe la baila convencido d
e que hace algo gracioso.
Cuando pasaban las promociones del
programa antes de comenzar pensé:
“¿El Piñe se toma vacaciones?” “¿Hicieron
un karaoke con una canción de
Rafaela, o sino Puglia no aceptaba can
tar?” “¿Qué papel cumple Diego González
además del de hacer un montón
de juegos estúpidos en la playa (imitados
de MTV), con una modelo que a diferencia de Pamela David, tiene en
su contrato hablar sin libreto, con la condición de aparentar una tontera ex-
trema?” Hablando de los juegos en la
playa en el programa, ¿Notaron como la gente acepta hacer tonterías tales como meter su boca en una palangana
con harina para ganarse 200 pesos?
Otra pregunta que me surgió fue “¿De
quién fue la brillante idea, esa original capacidad de crear juegos tan divertidos,
haciendo un programa a base de un karaoke, tal como si fuera la despedida
del año de una empresa mayorista
que canjeó el Platense para la fiestita
con los empleados, mientras se sortean
cafeteras?

A JUGAR
Si hay algo que nos gusta a los urugua
yos es mandar mensajes de texto. Para
completarla, surgen programas de juegos
por mensajes de texto dónde uno
debe desembolsar mucha plata, ya no para que “Juji” te toque el timbre gritándote
“ganaste”, mientras te salta
encima y te ahorca con su simpatía, sino para tener la posibilidad de ir a una tribuna para tener la oportunidad de competir, para luego tener la oportunidad
de sacara una pelotita entre miles de pelotitas para tener la remota posibilidad de ganarte un apartamento.
En el medio de todo eso hay que bancarse
a un grupo de papanatas cantando
canciones papanatas y lo peor de
todo, es que algunos de los participantes
se creen que cantan bien poniendo
cara de “mirá, mirá como no desafino” o
cara de “estoy sintiendo realmente en el pecho esta canción que habla de mover el culo y las tetas”, mientras Pamela
David mueve las suyas a un costado.
2010 Jugá! Además estuvo destinado a ser un programa de cambios constantes.
Comenzó mal cuando el primer participante del ciclo se ganó un apartamento.
La cara de desconcierto del Piñe y la de Pamela David, no era por no entender ese complejo juego de que a un tipo le caigan pelotas de colores encima de la cabeza para que el hombre
logre agarrar una. No, era porque el hombre dio un paso más allá de lo debido, y tomó la pelotita ganadora. Al
otro programa, a los participantes les pusieron ya no sólo una pelotita marcada,
sino decenas de pelotitas con la excusa de que “ahora somos más buenos
y ponemos más premios”. Al pobre
desgraciado debajo de las pelotas, se le
complicó diez veces más el agarrar el premio de mayor importancia.
Luego, hubo otras variantes tales como
que el karaoke primero iba por equipos
y luego, como se dieron cuenta que era
difícil repartir un juego de comedor y
un plasma entre tres personas, optaron
por hacer un concurso individual. Más tarde, agregaron la participación de nuestro amplio espectro de estrellas n
acionales. No, no hablo de mi Tía Yeya que es una celebridad en Mercedes
por ser la ganadora regional del concurso de reina de la tercera edad. Aunque no lo crea tenemos otras estrellas,
tales como: Ricardo Fort, y Zulma
Lobato. ¿Cómo, no son uruguayos?
En el medio de todo eso apareció el Fata Delgado para completar el staff de uno de los programas que ha cambiado
la televisión nacional. Si, por fin nos dimos cuenta que por mandar miles de mensajes de texto podemos ir a sentarnos a una tribuna a pasar vergüenza, sin que eso signifique que Omar Gutiérrez nos haga dar un “grito de desesperación".

Publicado en el Semanario Voces 242