sábado, 13 de marzo de 2010

Plan Ceibal: el legado del presidente Tabaré Vázquez



La historia recuerda a los hombres que dejaron un legado que los sobrevive a pesar de los años. Algunos se animan a decir que desde la reforma de Varela, impulsor de la escuela laica, gratuita y obligatoria, no hubo nada como el Plan Ceibal.

Por Matías Rótulo

Un niño y su maestro con su computadora fue el objetivo del gobierno de Tabaré Vázquez que de inmediato movilizó desde redes sociales a todo el aparato de gobierno.
Desde organizaciones sociales, que se unieron para colaborar desinteresadamente en el proyecto, hasta instituciones tales como la Universidad que brindan apoyo académico se unieron en una casa. Un proyecto que no estaba en el plan de gobierno y que al ser anunciado generó dudas y expectativas.
En el Plan Ceibal se hizo camino al andar, y los maestros recibieron la primera capacitación que, a ensayo y error, dejó varias críticas por el camino, debido a la falta de un plan pedagógico concreto. Para subsanar esto, se impulsó la investigación y la generación de conocimiento.

Esto llevó a que Uruguay fuera el motor de un movimiento mundial, que despertó interés, al punto que nuestro país ha brindado asesoramiento al respecto.
De hecho, según supo LA REPUBLICA, Tabaré Vázquez habría sido invitado por varios países del mundo para explicar entre otros temas el alcance del proyecto, cuyo punto de partida fue la idea del grupo Negroponte en Estados Unidos, de darle una computadora barata a los niños de bajos recursos en los países menos desarrollados.
En Uruguay la idea fue tomada y se desarrolló masivamente, con laptops gratuitas que al Estado le costaron unos 200 dólares.

EXITO


Una encuesta divulgada el pasado lunes por la empresa Inteconsult, no solo refiere al éxito que los encuestados perciben en la gestión del hasta hoy Presidente. También refiere a las políticas aplicadas en su gobierno con una aprobación del 98% al proyecto. Hoy casi la totalidad del país esta conectada a Internet, gracias al Plan Ceibal. El mismo forma parte de algunos de los programas destacados como "positivos" tales como el Plan de Equidad, el Plan de Salud Bucal, el Sistema Nacional Integrado de Salud entre otros. El Plan Ceibal en sí mismo, también colaboró con la difusión de estos planes como un proyecto educativo a largo plazo. El viernes, en su última conferencia, Vázquez relató "hay que ver el entusiasmo, con el que la gente joven, egresada de la Licenciatura en Ciencias de la Comunicación, investiga, trabajo sobre el Plan Ceibal". El Plan Ceibal no sólo dejó el legado de la entrega de "máquinas" a unos 380.000 niños. En algunos casos, el programa contribuyó al acercamiento de la familia a los centros educativos. "Es impresionante como el Plan Ceibal llena esto de gurises que están fuera del horario de clase, y como los padres se interesan", dijo el director de la escuela de Villa García, la primera en recibir laptops en Montevideo.

LO QUE VIENE

Al Plan Ceibal le esperan nuevos desafíos. Este año se implementará en la educación media a más de 250 mil estudiantes, proceso que se irá completando progresivamente.
El nuevo gobierno contempla darle continuidad no sólo al programa, sino a la investigación y generación de conocimiento. Una de las últimas inauguraciones del presidente Vázquez fue el lugar físico dónde funciona el Plan Ceibal, la semana pasada en el LATU. En dicha inauguración el presidente del LATU, Miguel Brechner, explicó que en el área del Plan Ceibal "estamos comenzando el trabajo de 2010". Se prometió que se mejorará la conectividad, así como "la llegada hacia los usuarios y que los niños tengan más actividades, así como mayor apoyo hacia los padres". A su vez se anunció que en el año que transcurre "vamos a hacer un esfuerzo para que las zonas más carenciadas, a la brevedad tengan mayor capacidad de acceso a Internet".

Algunas de las críticas al programa provinieron de la propia prensa, que cuestionó desde el posible robo de laptops (cuestión contemplada en lo previo con un sistema de seguridad que facilitó que estos casos fueran los mínimos), al acceso de pornografía en las laptos o el no acceso a la conectividad.

Publicado en La República 3552