domingo, 2 de mayo de 2010

Páez: "Lo único que veo es un hombre al piano"


Por Pablo Díaz D'angelo. Fuente y fotos: www.rock.com.ar

Era de confiar que Fito Páez iba a ser puntual. Abordó la cita de prensa con su impronta positiva que traduce en sus letras, algunas nuevas y presentes en este “Confiá”. Lejos. O quizás menos cercano de aquel “Rodolfo” más intimista, su nuevo trabajo, lo expone como líder de una banda de interesantes músicos, que serán presentados en sociedad y en Rosario, el viernes 30 de abril en Metropolitano.

Fito PáezLuciendo la tupida barba que viste hace ya varios años, dentro de una remera coloradísima, las infaltables gafas de colección y un atado de cigarros frente al micrófono, Fito ve siempre un hombre frente a un piano. Allí se siente cómodo. Utiliza mucho las acepciones del verbo confiar. Enciende un cigarrillo, saluda y escucha. Rosario siempre estuvo cerca, y Paez siempre está cerca de Rosario y como en casa. La paternidad, la realidad social, la política, la historia, la visión esperanzada de la esencia humana, sus proyectos en el cine y por supuesto su último disco y esa dicción erudita que le permite siempre reservarle cierto respeto.

¿Estaban premeditados algunos aspectos del disco nuevo? ¿Cómo surge el nombre?

Lo único que tenía planeado eran los lugares por donde quería pasar, para encontrar inspiración y sabía con quienes podía lograrlo. Entonces “Confiá” fue la palabrita fundamental, la base. Por eso se llamó así, fue ir a lugares, sin ninguna estrategia, porque ciertos espacios, sí nos iban a dar mayor concentración para determinar que palabras elegir, cual iba a ser el arreglo, el único plan que teníamos fue el de ruta.

¿La canción “La nave espacial” tiene algo de esto?

Sabía que iba a ir a Río (de Janeiro) y la historia fue premeditada. Cuando fuimos a Niteroi, hicimos unas fotos, y el calor y la soledad, te hacen estar con cierto relax para escribir, despejar, equilibrar.

¿En qué confiás o desconfiás?

El título está puesto en lo peligrosa que es la palabra, y lo inquietante que es la tapa del álbum también. Soy un casi cincuentón que vivió un montón de cosas. Cada vez que me siento al piano o a escribir, allí siento algo que es lo mismo que me pasaba cuando tenía quince años. Es estar apasionado y lo mismo te pasa con las personas. Si algo te hace confiar es la mirada de tus hijos cuando se despiertan a la mañana. Y la desconfianza es parte de la naturaleza humana, no interesa tanto.

¿No es un material tan intimista?

Fito PáezLe tengo desconfianza a los argentinos al hablar de álbumes. Son materias muy complejas. Lo que para uno es algo para otro es otra cosa. Es tema de debate. Todos los álbumes son intimistas. Es un disco más escéptico. Y los textos son mucho más humanos. La idea de confiar, puede ver lo hermoso que hay en el mundo.

Tenés una visión positiva. ¿”Confiá” puede aportar algo para el cambio?

Es un granito de arena. Una mirada que puede comprender. Salirse de los intereses, confiar, pensar un grupo. Es una sensación de amargura, vivir en un lugar que no se termina de armar. Ojalá lleve una idea alentadora para beneficiarnos y ser más felices, transmitiendo valores a nuestros hijos.

¿Recuperaste el estilo del Fito de los 80′?

Yo lo único que veo a través del tiempo es un hombre con un piano. A veces hay gente, a veces no. Un musicólogo, seguro, podría encontrar cosas que se van repitiendo, pero tienen que ver con el estilo.

¿En qué estás con respecto al cine?

Estamos comenzado una tarea que va a durar un año para llegar a la pre-poducción para en 2011 estar filmando. Tengo el guión terminado y se va a llamar “Novela”.

Te nominaron por el tema “Tratame bien”, de un unitario de televisión, en los Martín Fierro. ¿Cómo lo recibís?

Fito PáezEs un premio a la televisión. No es un lenguaje que conozca. Lo recibo, será bienvenido y se agradecerá. Y no voy a estar, es día de hijos.

Algo del show…

¡No! Es como si te contara la película. Pero puedo anticipar que vamos a usar una puesta en escena de concierto, que vamos a utilizar de aquí en adelante, con la banda nueva: Coki Debernardi, en guitarra percusión y voces, Carlos Vandera, en guitarra y voz, Gastón Baremberg, en batería, que es un chico joven de Santa Fe, Dizzy Espeehe, otro guitarrista joven que viene del funk, Juan Absatz y Diego Olivero en teclados y Eloy Quintana en el bajo.

¿Por qué los cambios en la banda?

Me inventé un grupo para poder cantar. Para estar concentrado en la voz. Tocaré el piano en algunos temas. Pero es algo que tenía pendiente: Salir conforme de qué manera interpretaba. Siempre salía malhumorado. El grupo suena muy nítido. Estamos trabajamos sobre las versiones originales. Eso hace que pueda descansar, y me pueda dedicar al canto.

¿Qué queda de aquel Fito que salió de Rosario?

Yo me siento bárbaro, criando hijos, ahora. No miro para atrás. Quiero mirar para adelante. Son preguntas que no tienen respuestas para mí. Habría que formar una plataforma moral para mirarse pero yo no creo en eso.

Después de todos estos años ¿Qué te sigue motivando?

Todos los días les sigo encontrando el jugo. Esta es una vida gozosa. Hay inspiración: unos ojos, una cena con tus hijos, una película. También es trabajo, pero no hay yugo, solo el tuyo