domingo, 7 de noviembre de 2010

Casinos del Estado y sindicato,unidos contra las tragamonedas

Combate. Autoridades y organizaciones civiles contra la adicción de los jóvenes al juego de azar.

Agrupación de "Padres preocupados por las buenas costumbres", legisladores, la Dirección General de Casinos (DGC), y el sindicato de trabajadores de la DGC pedirán apoyo al Presidente de la República José Mujica. Solicitan que se prohíban las máquinas tragamonedas en kiscos y bares. Denuncian que aumenta la cantidad de máquinas.

Por Matías Rótulo


El Presidente de la República José Mujica será consultado por la DGC, los trabajadores y organizaciones sociales, sobre la propuesta de eliminar las máquinas tragamonedas de los kioscos, almacenes y bares.

Lo harán solicitando una entrevista en los próximos días, donde además se presentarán los proyectos de ley que intentan regular y controlar esta actividad. A su vez se presentarán a Mujica las razones de la solicitud que va desde la adicción que genera esta actividad, la falta de control, el acceso de menores de edad, y el no aporte de dineros por las ganancias obtenidas.

RECLAMOS

El reclamo contra las máquinas tragamonedas en locales comerciales (almacenes, bares, kioscos, etc.), avanza rápidamente rumbo a la prohibición definitiva. Esto se logrará siempre y cuando en el Parlamento se logren las mayorías para prohibir esta actividad. Si bien desde a Asociación Uruguaya de Fabricantes y Operadores de Juegos Electrónicos (Aufoje) se procura dialogar para llegar a un solución que favorezca a "ambas partes", desde la DGC, el sindicato de trabajadores de los Casinos, y legisladores de todos los partidos, se procura dar un marco legal definitivo al asunto y prohibirlas definitivamente. Se espera así tener el respaldo de José Mujica. La Agrupación de Padres "Contra las malas costumbres" lleva adelante una serie de contactos a nivel político (entre ellos con asesores presidenciales), y realizan recolección de firmas para poder demostrar que cuentan con el apoyo popular. La DGC, que también apoyará el proyecto de ley para regular el funcionamiento de las máquinas, cuenta como aliados a los trabajadores que apoyan el reclamo de las autoridades del organismo estatal. Así lo definió el sindicato de trabajadores, tal como lo confirmó a LA REPUBLICA el delegado Santiago Rodríguez. El dirigente destacó que "la propuesta de Casinos del Estado, los padres, y los legisladores que nos apoyan es poder tener una reunión con Mujica para presentarle el proyecto impulsado por el diputado frenteamplista Walter de León". El proyecto de este legislador propone el control de la actividad y el trabajo comunitario en caso de no respetarse la normativa. Rodríguez explicó en nombre de los trabajadores que "lo que se debe cambiar es que se puede detener y multar a un comerciante, pero nos estamos olvidando de los dueños de las máquinas, que después piden los aparatos y les son devueltos, quedando afectados solamente los dueños de los comercios en una actividad que tiene a más actores involucrados".

RECLAMO HISTÓRICO

La DGC desde hace veinte años viene realizando diversos reclamos por la colocación de máquinas tragamonedas. Por las calles de Montevideo, en las últimas semanas se vieron avisos pegados en los muros tanto de comerciantes que explicaban que las máquinas tragamonedas son una forma de "sustento" como de los opositores a ellas que denunciaban cómo afectan estas máquinas en la sociedad. Los trabajadores de casinos y los padres se reunieron con la agrupación de padres y el diputado nacionalista Jorge Gandini, la colorada Alma Mallo, y el frentamplista De León. "Nos hemos reunido todas las partes, y presentamos a los legisladores de los tres partidos nuestras postura", explicó el delegado de "Padres Preocupados" Héctor Silveira.

ADICCIÓN

En Tacuarembó, según fue denunciado la semana pasada en la reunión entre la DGC, la agrupación de padres, los legisladores y los trabajadores, "fue abierta una casa con doce maquinitas tragamonedas, y que no se sabe de quién es", dijo Silveira a LA REPUBLICA. "Una de las preocupaciones es el acceso de menores de edad, hasta niños, pero además de padres de familia que están perdiendo todo en esta actividad" explica Silveira. Desde el Instituto del Niño y el Adolescente (INAU), "la fiscalización es muy difícil ya que los jóvenes acceden fácilmente a las máquinas", explicó el director del INAU Jorge Ferrando. Se estima que en todo el país hay unos 600 puntos donde están ubicadas las máquinas tragamonedas, según se recoge de diversas fuentes (INAU, legisladores, y la asociación de padres). La lucha de la agrupación de padres por las buenas costumbres es porque "las máquinas actualmente no tienen regulación, y los niños y adolescentes que tienen prohibido participar en juegos de azar, acceden a ellas, violándose la normativa" explicaron desde esta asociación que surgió como forma de dar lucha ante esta situación.

Desde el Parlamento, el diputado Walter de León indicó que "cada vez son más los chicos y las personas más pobres que acceden a este tipo de juegos". En esto coincide el dirigente del sindicato de trabajadores del Casino, que dijo que "ir al Casino es distinto, pues uno tiene que ir a un lugar especial, a un Casino, donde además hay una regulación, y el Casino se reserva el derecho de admisión. Por ejemplo, los menores de 18 años de edad no pueden ingresar". El diputado De León dijo a LA REPUBLICA que además, en el proyecto de ley se enfatiza en la necesidad de buscar una solución a la "adicción" que se genera a partir de las máquinas. Consultado Rodríguez sobre el Casino como desencadenante de "adicción" en los jugadores, señaló que "es diferente", ya que "desde el propio Casino, como política institucional, se le brinda información al público", y "en caso de que un jugador esté en rehabilitación y presente una carta pidiendo que no lo dejen entrar, no se lo dejará entrar más". Explicó que "hay un sistema armado y controlado que no sucede en los juegos de las maquinitas".

LA POSTURA DE AUFOJE

En el año 2006 el Poder Judicial declaraba que no violaban ninguna disposición legal. La presencia de las máquinas, el acceso de menores de 18 años de edad, la falta de control, y la no devolución al Estado de los impuestos por las ganancias, son algunas de los motivaciones que tienen quienes apoyan los proyectos de ley presentados. El 15 de setiembre, LA REPUBLICA entrevistó a Jaime Ríos, presidente de Aufoje. En el reportaje, Ríos explicó que el proyecto presentado por Gandini "nos toma por sorpresa, porque se trata de un juego de larga data en nuestro país y no es algo oculto, sino que estas máquinas están a la vista de todos, en clubes, salones, comercios, y se trata de máquinas que benefician a trabajadores uruguayos, sea a los comerciantes propietarios de esos lugares o a quienes las fabrican y las operan, porque detrás de esta industria hay miles de involucrados". Al mismo tiempo, destacó que "nosotros no las importamos sino que las fabricamos aquí y ya muchas de estas máquinas funcionan con software nacional, generado y testeado por ingenieros uruguayos". Agregó que las máquinas "son una forma sana de entretenimiento que no genera violencia ni problemas, y que ocupa mano de obra cien por ciento nacional". Asimismo, dijo Ríos que "el 50% de la ganancia se vuelca al local y eso ha permitido a muchos pequeños comercios poder sobrellevar, o hacer una mejora en el club, pagar la cuenta del teléfono o sencillamente tener una mejor calidad de vida. Hoy el juego es de acceso libre a todo público" señaló el entrevistado.


Publicado en La República el 7 de noviembre de 2010