lunes, 1 de noviembre de 2010

Charly en el aire y el caos de un libretista

ESA CAJA BOBA QUE NOS TRATA COMO IDIOTAS




Por Matías Rótulo

Canal 4 (también los demás canales) nos tiene acostumbrados a anunciar un programa a una hora específica, pero comienzan sesenta minutos después (con suerte). No es la única promesa que hace este canal. Es como cuando Luis Alberto Carballo nos promete un programa con "mucho humor" y nos termina dando lástima, porque el único hecho humorístico que recibimos ese domingo fue cuando cambiamos para reírnos con "Chichita". Entonces, el sábado a las 20:09 tuve la brillante idea de prender la televisión pensando que dejándola bajita podría seguir con otras actividades esperando que comience uno de mis programas favoritos de ficción, cuando en realidad, puntualmente, había comenzado. No, no me refiero al relato del robo de unas bombachas a una vieja narrada por Roberto Hernández en "Telenoche Sábado" como si fuera Alfredo Alcón leyendo en público el texto de la canción de Natalia Oreiro para Anda. Hablo de "Charly en el aire” en su segunda temporada. Acá tengo que aclarar que si bien el único mérito que le encontraron en Canal 4 a Charly en el aire para promocionarlo fue que es la primera vez que una ficción uruguaya se realiza por segunda vez, quiero explicarles que Charly en el aire en su primera (y a mi gusto corta) temporada, dejó otras razones para ser destacada. Fue sí una ficción uruguaya, pero tan, tan argentina, que tal vez eso fue lo que lo hizo más uruguaya de lo que era. Esto dicho sin ninguna animosidad de crítica perversa (lo de la crítica perversa siempre tiene por norte el programa de Carballo), sino resaltando que lo que logró Charly en el aire fue salir del chovinismo barato de las ficciones uruguayas, y de los canales de televisión que se dedican a resaltar ese maravilloso, cansino, tomador de mate, y fumador "Ser uruguayo". Claro que el personaje central de la ficción ama, adora, idolatra al argentino Charly García. No sería lo mismo si idolatrara a Jaime, Rada, Alvaro Navia, o Victoria Rodriguez. Idolatra a un argentino, a quien además se lo acusa de loco, de enfermo, de mal ejemplo para la juventud, y todas esas cosas que quedaron de lado el sábado cuando Charly en el aire comenzó con "Tu amor", la canción genialmente interpretada por García y Pedro Aznar en un disco llamado "Tango 4".

On air

Charly en el aire no necesita decirse "uruguaya", ni que es "la primera vez que una serie tiene segunda parte". No necesita entrar en la comparación odiosa de ver si es una serie "totalmente uruguaya"

pero tiene actores argentinos, o un camarógrafo de Marruecos, o bien un editor chino. Charly en el aire es una historia de amor, misterio, música, radio, y no sé cuántas cosas más, que ya desde el primer programa de la segunda temporada, se mezclaron como una gran coctelera que nos dejó a quienes vimos la primera parte de esta serie algo aturdidos, y sin entender demasiado de qué iba todo este asunto. Este año se agregaron nuevos personajes, actores y líneas temáticas.

Cambiaron de radio y ahora desde "Radio Monte Carlo"(utilizando sus estudios), la ficción aprovecha para realizar promoción indirecta a esta y a su prima "Radio Cero", ambas del grupo de "Monte Carlo Televisión". A su vez se aprovecha de los espacios en los cuales Charly en el aire está al aire para realizar las viejas y queridas promociones, que de una manera muy poco disimuladas surgen fuera de contexto, como en el caso de una tintorería muy conocida de nuestro país. También se abuso en desmérito de todo el programa ya que se le hizo una entrevista al cantante de "Hereford" sobre el nuevo disco de la banda. Pero la entrevista bien pudo haber sido hecha desde el propio programa de radio en la misma ficción, pero se elaboró una rebuscada conversación de producción previa a la entrevista para preguntarle al músico sobre su disco.

Los libretistas quisieron -eso parece-, hacer entrar en el primer programa de cualquier manera todas las ideas que surgieron en la "tormenta de ideas" para diseñar este ciclo. Un misterioso hombre adulto que había sido secuestrado en la calle, problemas empresariales, líos amorosos, golpes, fastidios, problemas laborales, momentos realmente disfrutables (como el de un informativista que tiene dificultades respiratorias y cada dos palabras dice un "hijo de puta"), un grupo mafioso, una chica productora de televisión que recibe a un cantante de ópera, la ya mencionada entrevista al cantante de Hereford, y algunas cosas más que ahora estaré olvidando, fueron una avalancha de cosas que esperemos lleven a algún lado en algún momento.

La serie trata de redoblar la apuesta con buenos actores (por ejemplo Laura Sánchez), pero con poca claridad argumental. No hay nada que decir del excelente trabajo de edición, las actuaciones y la música.

Charly en el aire, en su primera temporada fue la historia de un locutor que vivía su vida bajo la luz del gran creador argentino, bigotón y rockero. Los televidentes pudimos vivir las penurias de Charly en el aire como si fueran las nuestras. Los que también creemos en Charly García, por momentos nos encontramos no con él, sino con su música, pues en cierto punto, todos estamos en el aire.


Publicado en el Semanario Voces el 29 de setiembre de 2010