viernes, 8 de abril de 2011

Experto en DDHH: la educación es el camino contra la delincuencia

MARTÍN PRATS. DAR HERRAMIENTAS PARA QUE LOS INFRACTORES REFLEXIONEN

"La sociedad no se debe dividir en buenos y malos", sostuvo.

Por Matías Rótulo

Salidas. "No estigmatizando es que vamos a solucionar este problema", dijo Prats.
Salidas. "No estigmatizando es que vamos a solucionar este problema", dijo Prats.

La Administración Nacional de Educación Pública (ANEP), a pesar de atender la educación del 100% de los niños, niñas y adolescentes (incluyendo el control que ejerce sobre la enseñanza privada), no ha tomado postura sobre el debate social y político en cuanto a la baja de la edad de imputabilidad, endurecimiento de las penas a menores infractores y mantenimiento de los antecedentes una vez cumplidos los 18 años de edad.

El tema de la educación como factor de ayuda para la rehabilitación, o de carencia a la hora de buscar causas que llevaron a los adolescentes infractores a delinquir (entre otras causas sociales, económicas, familiares, etcétera) está ausente del debate. Martín Prats, director de Educación en Derechos Humanos de la ANEP, dijo a LA REPUBLICA que "la educación no puede solucionar todos los problemas de la sociedad" pero que "es el camino, porque una sociedad más educada es una sociedad más integrada". En tal sentido sostuvo que una sociedad integrada podrá "atacar la problemática desde una perspectiva de derechos". "Si vemos los problemas sociales como problemas que vemos en el otro, es porque todavía no ha tenido efecto la educación en derechos humanos", agregó. La anterior administración de gobierno incluyó la educación en derechos humanos en todos los planes educativos. Para Prats, "una de las cosas que tiene que hacer ver es que la sociedad es responsable de lo que le ocurre". "No es que por un lado estemos los buenos y por otro lado estemos los malos, sino que hay que tener en cuenta que somos una sociedad en la que convivimos".

LA EDUCACIÓN COMO SALIDA

Rehabilitación, baja de la edad de imputabilidad, más penas, castigo, mantenimiento de antecedentes forman parte del glosario diario del reclamo social y político sobre los delitos cometidos por adolescentes infractores. En las crónicas informativas nos enteramos de que un menor cometió un delito, pero poco sabemos sobre las causas que a largo, mediano y corto plazo lo llevaron a cometerlo. El otro debate es sobre el discernimiento que tiene un adolescente de 14, 15 o 17 años a la hora de cometer un delito, pero no sabemos si esos adolescentes recibieron la educación adecuada. Según Prats, "el menor infractor es un adolescente que en la etapa de la vida en la cual está requiere apoyos desde las distintas instituciones que conforman el Estado: la familia, la educación, la salud, etcétera". Indicó que a los jóvenes en general, pero a los infractores en particular, "hay que darles herramientas para que puedan reflexionar teniendo en cuenta los derechos que tienen, pero también sus responsabilidades". El jerarca añadió que "es necesario ir construyendo desde la educación, con los chiquilines, una actitud responsable frente a sus derechos: los niños, niñas y adolescentes tienen derechos pero también tienen obligaciones".

Prats destacó que "en lugar de hablar de derecho y obligaciones debemos hablar de derechos y responsabilidades, ante uno mismo y ante los demás, en la sociedad". Explicó que "el menor infractor es una persona que está vulnerando derechos de otras personas, pero al analizar por qué está violentando derechos de otros debemos atender si él ha sido atentado en sus derechos y qué hemos hecho para que llegue a esa situación". Agregó que "no es estigmatizando, no es separando, no es diciendo que la culpa es de ellos y no nuestra que vamos a solucionar los problemas".

PIDEN PARTICIPAR

Según Prats existe una preocupación en los estudiantes adolescentes que están insertos en el sistema por el debate dado en cuanto a la baja de la edad de imputabilidad. "Según lo que yo he observado a partir de los espacios de participación adolescente, tanto en talleres como en cursos, hay una preocupación y un reclamo de participación sobre este tema, ya que son ellos los primeros señalados", dijo. Prats explicó que "no hay encuestas realizadas, pero en estos espacios de participación existen manifestaciones de los adolescentes al respecto". Por otra parte, según Prats, "también piden que se amplíen los derechos de los adolescentes y que no sean vistos sólo como peligrosos".

Publicado en La República el 5 de abril de 2011