domingo, 24 de abril de 2011

Imputabilidad: La mentira que escuchamos los periodistas desde el Partido Colorado y transmitimos como verdades al público.

Mario Benedetti no aceptó reeditar El País de la Cola de Paja dado que, según el escritor, estaba fuera de época. Contando una historia de un Uruguay de hace 50 años, planteaba que los medios de comunicación (El País, El Día y demás), eran formadores de un discurso monopólico y dirigido. Un periodista muy conocido, editor en jefe de un diario muy conocido, observador de la realidad nacional, periodista televisivo, que conoce muy bien las zonas urbanas de nuestro país, dijo una vez que lo que él informaba no tenía consecuencia en la gente y por ende en la sociedad. Es decir, los periodistas somos simple observadores, reproductores de la realidad, cual deseo aristotélico sobre la mímesis artística, llevada al periodismo.

Nosotros, periodistas que tenemos un discurso tan moderno que pensamos que nuestro profesionalismo se basa en las normas del mercado, en la idea de que "yo tengo que vender", somos tan modernistas que dejamos de lado las premisas modernistas que marcaron la sociología durkhemniana que planteaba la educación como transmisión de una sociedad adulta a una más joven. Mario Benedetti debería haber reeditado su libro. Tenemos la cola de paja. Los periodistas estamos provocando un miedo social y una estigmatización a los adolescentes por ser adolescentes, y siendo simple reproductores de mensajes, sin ponernos siquiera a pensar si esos mensajes son ciertos o no. El pedido de baja de imputabilidad no debe ser discutido siquiera desde lo ético. Si lo discutimos desde lo ético, ningún uruguayo dudaría que es un disparate. Voy a la periferia del asunto. Discutiéndolo solamente desde lo legal, notaríamos el error. ¿Nadie en el Partido Colorado lo notó? El Partido Colorado histórico hacedor de este país. El primer partido que gobernó esta patria. El Partido de Batlle y Ordóñez reformador, el Partido con tantos apellidos ilustres. El Partido dirigido por un abogado, no notó el error técnico de su mensaje. Pero aún, ¿nosotros los periodistas, siempre tan corajudos, tan vivos, tan comprometidos con la causa de quedar siempre bien parados ante nuestros jefes primero y el público después, no fuimos capaces de advertirles a nuestros superiores que están cometiendo un error, al no cuestionarse el mensaje tan obvio, que por obvio es hasta tonto?

Tenemos la cola de paja. El Partido Colorado nos dice: bajemos la edad de imputabilidad porque acá nadie juzga a los menores. Ese Partido Histórico tiene memoria a corto plazo. En 2004 votaron el Código de la Niñez. Se votó con la mayoría parlamentaria de blancos y colorados. Se votó por unanimidad. El Partido Colorado nos dice que en la región tienen leyes que juzgan a los niños desde los 12 años por los delitos. El Partido Colorado no sabe leer las leyes. O tienen malos asesores legales. Los países de la región tienen Códigos como los nuestros. La diferencia es que en el nuestro se votó recién en 2004 cuando la mayoría ya lo tenía desde algunos años antes. Este es el País de la Cola de Paja. Los que mienten hablan, los periodistas los escuchamos atentos y decididos a creerles, para después hacerle creer a nuestro público que sabemos lo que decimos.