lunes, 30 de abril de 2012

La desolación de los nuevos docentes


Por Matías Rótulo (Publicado el 30 de abril de 2012 en LA REPÚBLICA

Entran a un mundo nuevo tras recibir la educación de base en sus centros de formación docente. Los nuevos maestros y profesores se sienten solos, no encuentran relación entre la teoría y la práctica, están aislados con respecto a la cultura de la institución que los recibe, pero también por parte de la institución que los formó. Además les cuesta acercarse a los más experimentados.

Nuevos DocentesDesde el momento en el cual deben comenzar a elegir las horas para trabajar, generalmente en los lugares más problemáticos ya que en dicha elección tienen prioridad quienes poseen más antigüedad y por ende escogen los liceos más deseados, los nuevos profesores y maestros deben enfrentarse a un mundo nuevo: el ser profesional y construirse como tal. Varios estudios realizados por el Consejo de Formación en Educación (CFE) revelan algunas de las problemáticas relacionadas a la incertidumbre de los primeros años como profesionales, pero también a instituciones educativas que no se adaptan en la práctica a las teorías que los nuevos docentes traen desde su formación. El CFE se propone un plan de contención para poder acompañar a los docentes en los primeros cuatro años de labor.
Por año hay unos mil nuevos docentes en el sistema educativo. La gran mayoría (los únicos que obligatoriamente deben tener título habilitante son los maestros) egresa de los institutos de formación de docentes de todo el país e intenta la lucha inicial por comenzar a trabajar en un sistema que premia la antigüedad. Pero ellos son nuevos y el clásico “derecho de piso” se hace sentir.
Según la directora general del Consejo CFE, Edith Moraes, “la obtención del título habilita para ejercer, en ese sentido se cierra el tiempo de estudiante y se abre el tiempo de la profesionalidad docente”, pero ¿cómo se adapta ese ex estudiante formal a su nueva realidad como profesional?
Viendo la problemática que surge en los primeros años, el CFE lleva adelante junto al Ministerio de Educación y Cultura, la Organización de Estados Iberoamericanos y el gobierno de España un plan para acompañar a los noveles docentes. El proyecto “Experiencias de acompañamiento de noveles docentes en Uruguay” reveló, tal como lo indican los informes finales, la necesidad de dar continuidad en los primeros años a los docentes recién egresados y que se enfrentan al campo laboral, pero también diversas problemáticas que deben enfrentar los profesionales al comenzar su función. Según Moraes, en el prólogo del informe final “el proyecto se desarrolla en el ámbito del CFE desde mediados de 2010” y “tiene por finalidad acompañar el comienzo del ejercicio de la profesión docente”.

El informe de evaluación incluye distintas opiniones, reflexiones pero también materia de investigación de todo el país. Según Isabel Duglio, Patricia Nizarala y Rosana Olivera, existen problemas en la inserción de los docentes noveles, se generan conflictos en la construcción de un rol docente tanto en los vínculos como en lo administrativo y “los profesores principiantes reclaman un mayor acercamiento entre teoría y práctica”. El estudio realizado por las especialistas en educación se realizó de acuerdo al proceso de socialización de los noveles docentes en Rivera.

Integración

En los demás informes también se da cuenta de la problemática de la integración inicial. 
En una investigación realizada (Bergoña Benedetti y otros) en el Centro Regional de Profesores del Sur, se revela que uno de los puntos de mayor gratificación manifestados por los noveles docentes es “la relación con los alumnos, el vínculo, el trabajo ‘bien hecho’, cuando los alumnos ‘se llevan algo’ y aprenden…”. Destacan que “la soledad del trabajo docente es la dificultad más señalada” por quienes recién ingresan como docentes.
Además, en el Cerp del Sur los nuevos profesionales señalaron la dificultad de acceder a cursos de formación permanente y dijeron sentirse lejos o aislados del centro que los formó como docentes. Un punto en el que coinciden las investigaciones publicadas es el acercamiento por parte de los docentes con más experiencia a los más jóvenes, algo que es reclamado desde los noveles profesores. En un estudio particular sobre los docentes de física realizado por Patricia Nizarala y Washington Meneses se explica que “algunos de los docentes con mayor experiencia…se retiraron, lo que impulsó a los noveles a que ingresaran a una zona anteriormente restringida: trabajar en los cursos de física para segundo y tercer año de bachillerato. Agregan que el acercamiento de los estudiantes de física a los docentes más experimentados se ha hecho de modo “tímido y respetuoso”.
En un estudio realizado dentro del marco del proyecto de Noveles Docentes en el Instituto de Profesores Artigas (IPA) se demuestra que los flamantes profesionales encuentran obstáculos en las condiciones laborales, salariales, burocráticas, y se reitera la distancia entre la teoría y la práctica (ver recuadro).

Diferencias prácticas

Los nuevos estudiantes reclaman que lo práctico se acerque a lo teórico, así como momentos de reflexión y diálogo con otros profesionales que los orienten. Tras egresar, los estudiantes no cuentan con el apoyo de los docentes de las materias didácticas de los institutos de formación docente y pasan a ser visitados por inspectores. En cuanto a lo teórico, Laura Renée Moreira de Ávila y María Mercedes Bentancor Piquet presentan en su investigación algunos de los reclamos más comunes de los noveles docentes. Una de las preocupaciones de los docentes es que “nuestras prácticas y teorías no encuentran lugar en los formatos escolares, entran en conflicto con las prácticas y rutinas aceptadas y legitimadas a nivel institucional”. Además se plantean preocupaciones tales como las de atender la diversidad y de qué forma hacerlo.

Hablan los nuevos profesores

- Martín. Cursó en el Cerp del Sur y después en el IPA, dicta filosofía. Egresó en 2005. (Entrevista de LA REPÚBLICA)

“Venís pensando que Paulo Freire es una salida viable, que la educación liberadora es el objetivo de nuestra profesión, que los gurises se piensen ellos mismos como seres autónomos, pero resulta que te quedás último en la lista y te toca en un barrio donde los guachos no tienen qué comer. ¿Qué hacés? ¿Cómo le decís a un gurí que lea a Sócrates y piense que el conocimiento está dentro de uno, cuando el padre le pega todos los días? Se puede, claro que se puede, pero te cuesta un laburo que en el IPA no te lo explican”.

- Vanesa. Cursó en el IPA, dicta Idioma Español, egresó en 2000. (Entrevista de LA REPÚBLICA).

“Egresé un febrero y al mes tenía que elegir horas. Fui y no entendía nada. Nadie me había enseñado cómo elegir horas. Me tocó en el 30 (Rivera y Batlle y Ordóñez), tuve suerte, había un lugar libre y agarré. Estaba muy entusiasmada. Cuando llegué al liceo hubo un problema y un adscripto me gritó como si fuera una alumna. Claro, yo tenía 24 y soy chiquita, parecía de tercer año. Le dije que era profesora, me dijo que después hablábamos. Después hablamos y me habló mal de los chiquilines, que eran salvajes, me asusté y quise renunciar. En vez de recibirme bien, con afecto, debuté así, a los golpes. Después me di cuenta que el equivocado era él y que los alumnos siempre nos enseñan más que algunos adultos y que algunos profesores”.

- Anónimo (testimonio publicado en el informe “Al andar se hace camino” de Silvia Cardoso y otros).

“Cuando llega fin de año y vemos que en una lista de 25 alumnos desertaron 11, uno se pregunta: ¿Qué sucederá con este alumno que ni siquiera tiene primer año de liceo? ¿Cuál fue el motivo por el que dejó de asistir? ¿La institución lo sabe? ¿No habrá alguna forma para disminuir estos índices de deserción en primer año de liceo?”.

- Anónimo (testimonio publicado en el informe “Al andar se hace camino” de Silvia Cardoso y otros).

Lo más desagradable con lo que un docente puede encontrarse es con el abuso de autoridad de quienes llevan adelante una institución. Peor aún que esto es el silencio y el sometimiento del resto de los docentes haciendo poco valorado su trabajo e inútil el aporte de sus alumnos…”.

- Anónimo (testimonio publicado en el informe “Al andar se hace camino” de Silvia Cardoso y otros).

“Para un grado siete, yo soy una cucaracha.”