Poema a la niña que duerme (1999)


Ya no te tengo desnuda entre las palmas de mis manos frías.
Volvieron las oscuras golondrinas a mi libro cerrado.
Ya no te quiero vestida pidiéndome que no lo vuelva hacer
Volvieron a matarme mil veces.
Dos mil besos a la niña mientras duerme.
La tapo porque hace frío.
Despierto.
Ya no tengo tiritando de rabia en la puerta, con la lluvia mojándote el pelo, el pelo mojado que me enamora siempre.
Volvieron los poemas mal escritos con tu cara en cada letra.
La A tiene tu boca cuando me besa.
La B tu tus senos, tu cuerpo durmiendo al lado de mi Z, silenciosa, soñando contigo.
La niña duerme y yo la miro.
Sueña y la despierto
Me regala su sonrisa más nocturna.
Me suicido ahora.
Me quedo vivo.
Volverán las mañanas llenas de balcones que lloran las lágrimas de macetas regadas.
Tu cara tiene mi M:
Me voy suicidando,
Ya no existen las vanguardias
Entonces pienso que este poema pudo haber sido:
Te quiero hermosa mía,
Añoro tu perfume,
Pienso en alguna metáfora:
Tus ojos veleros del mar muerto
Una aliteración que golpetee la puerta que pasa por mi P, la P que es tu lágrima cayendo.
Ya no te tengo desnuda en mis manos tibias,
Ya no tengo caricias
Ya no tengo tristezas…

MATÍAS RÓTULO