jueves, 31 de mayo de 2012

Los uruguayos entre los más lectores del continente


Por Matías Rótulo (Publicado el 28 de mayo de 2012 en La República

Se celebró el Día del Libro (el sábado). En todo el país se hicieron diversas actividades para fomentar la lectura. Pero si bien aumenta el número de venta de libros y descargas por Internet, hay cada vez menos lectores, según un estudio internacional.
LectoresEste fin de semana se realizaron diversas actividades por el Día del Libro, fecha en la cual se recuerda la inauguración de la primera biblioteca pública el 25 de mayo de 1816. Por la inauguración, José Artigas dispuso como santo y seña: “Sean los orientales, tan ilustrados como valientes”. ¿Lo somos? De hecho, los uruguayos no somos los que menos leemos en América Latina, pero no es un consuelo teniendo en cuenta que cada vez se lee menos y no se disfruta tanto lo que se lee, según un reciente estudio. El primer puesto se lo lleva México con un 73%, seguido por Perú con el 65%, Brasil con el 50% y Argentina con el 45% de no lectores. Uruguay tiene un 66% de personas que dicen que por lo menos lee un libro al año. Estos datos fueron recogidos del informe recientemente publicado por el Centro Regional para el Fomento del Libro en América Latina y el Caribe (Cerlalc).
En Uruguay se publican unos 1.500 libros nuevos por año. Es una cifra que ubica a nuestro país como uno de los más productivos a nivel de material bibliográfico, teniendo en cuenta que somos tres millones de habitantes. Algunas librerías (no hay datos oficiales al respecto), indican que cada vez se compran más libros (particularmente usados y de títulos extranjeros).
Las estadísticas demuestran que el libro trata de hacerle competencia a las nuevas tecnologías (algunas de ellas que permiten leer libros en computadoras), aunque sigue habiendo una tercera parte de los uruguayos que dice no leer nada en todo un año.
Pero a nivel de lectura, Uruguay no supera las expectativas en el sistema educativo. El 40% de los uruguayos lee revistas, según la Cerlalc. Quizás, entre ese 42% esté el 34% de personas que no leen libros. Un estudio del año 2003 de Hugo Achúgar (y otros) denominado “Imaginario y consumo cultural…” reveló que el 30% de la población dijo haber leído varios libros al año (2002). Además, un estudio del año 2009 destacó que si bien los adultos leen más que los adolescentes, cuánto más adulto se es, menos se lee.
Esta tendencia se siguió manteniendo hasta hoy, según Unesco, en toda América Latina. Según la prueba Pisa 2010, se reveló en Uruguay una baja tasa de lectura en niños y adolescentes, lo que confirmó los datos presentados en 2009 por el Sistema de Información y de Tendencias en América Latina (Siteal) que reveló que si bien hay un predominio del consumo de los medios electrónicos, y que un 92% de los adolescentes encuestados dijo que consulta libros de textos para estudiar, muy pocos (menos del 15%), manifiestan que leen por placer.
Según Cerlac, las librerías son el principal lugar de compra de libros para los encuestados de todos los países. El informe 2009 sobre consumos culturales de los uruguayos presentado por el Observatorio Universitario de Políticas Culturales hizo saber que en Montevideo se lee el doble que en el Interior.
Historias de lecturas
“Estimado colega: sí, sí, me refiero a ti, lector, que te miro a los ojos, agujeros, cuerpos y desde los ángulos de estas letras”. Felisberto Hernández se dirigió a quien anónimamente estaba del otro lado de su obra. Le habló, y se vio reflejado en él.
La lectura nos deja varias lecturas posibles (valga la redundancia), y no solo del texto recibido. Nos surge un recuerdo, una duda, una explicación del mundo, o una nueva pregunta sobre lo que es ese mundo descripto en la lectura. Tal como la que surge a los pies de la estatua de un escritor oriental. Bartolomé Hidalgo luce cada viernes un ramo de flores amarillas en sus pies descalzos. Nadie en el Prado, allí en Agraciada y Capurro, sabe quién es el que le deja al poeta que delineó con sus letras la idea de “patria” (junto a otros letrados). Ese arreglo, que se termina marchitando con los días, el pasado viernes estaba allí. Alguien, muy temprano lo homenajeó. En el centro, a las 10.00 de la mañana, en la Sala Adela Reta del Sodre se recibía a los primeros lectores de otro hidalgo: Don Quijote de la Mancha.
Por segunda vez consecutiva, la lectura duró 24 horas. Hasta el sábado, cuando se celebró el Día del Libro. Allí, José Mujica, presidente de la República leyó: “Los valientes alcornoques despedían de sí, sin otro artificio que el de su cortesía, sus anchas y livianas cortezas, con que se comenzaron a cubrir las casas sobre rústicas estacas, sustentadas no más que para defensa de las inclemencias del cielo”. Se trata del capítulo undécimo de una de las obras más leídas y también más referencial de la literatura. A la salida, Mujica dijo que “El Quijote” sigue siendo una referencia para la sociedad, algo que “no se discute”. Recordó que Aristóteles “nos ubicó como seres sociales” y que “leemos”.
Feria del Libro Infantil y Juvenil
En la Intendencia de Montevideo se realiza la 12ª Feria del Libro Infantil y Juvenil. Allí, desde el viernes y hasta el domingo 3 de junio, decenas de librerías ofrecen libros para todas las edades. Ramiro, uno de los vendedores, explicó el viernes que “si bien la venta está lenta, tal vez por ser el primer día, hay mucho interés de los gurises”. Mónica de los Santos, maestra de una escuela pública, dijo que “trajimos a los chiquilines porque hay presentaciones de libros, pero entendemos que es una forma de estimular la lectura”.
En varios centros educativos de todo el país se hicieron actividades relacionadas al Día del Libro. El profesor de literatura Rodrigo Clavijo, directivo de la Asociación de Profesores de Literatura (APLU), mencionó que el acontecimiento “es muy importante porque en la gran mayoría de los liceos se realizan actividades por el Día del Libro”. Explicó que “algunas de esas actividades son con escritores que son invitados a las clases o los liceos para que den charlas” y que es necesario replicarlas para generar una mayor atracción a la lectura. Dijo que las actividades tales como llevar a un escritor a la clase permiten que “los jóvenes se acerquen a los escritores, pero también a los textos”.
Para Gloria, maestra de la zona Oeste de Montevideo “es importante que los niños vengan y que se relacionen con el libro, Internet es muy bueno pero el papel es muy valioso”. En la feria del libro también hubo lugar para las computadoras. El Plan Ceibal instaló la “Biblioteca Ceibal” un espacio de difusión de los miles de textos literarios disponibles en la laptops. Alrededor de los stands, los niños correteaban buscando un libro, en un concurso organizado por una editorial. El ganador se quedaba con el libro. Las pistas eran sobre una obra que ya todos conocían. Esta fue una de las actividades que se realizaron el viernes y ayer en la feria del libro. También, algunos niños participaron de jornadas de recreación relacionadas a la escritura.
Sean los orientales…
En nuestro país el Día del Libro se celebra cada 26 de mayo coincidiendo con la inauguración de la primera biblioteca pública del Uruguay. Según el sitio www.bibna.gub.uy “El 4 de agosto de 1815, el presbítero Dámaso Antonio Larrañaga envió una carta al Cabildo en la cual proponía suplir con buenos libros la falta de maestros e instituciones”. Fue así que planteó la necesidad de crear una biblioteca pública donde pudiesen concurrir nuestros jóvenes, y todos aquellos que quisieran acceder al saber”. Agrega el sitio que el propio Larrañaga se ofrecía para desempeñar la función de director, y solicitaba un edificio para instalarla, a lo que responde José Artigas: “…yo jamás dejaría de poner el sello de mi aprobación a cualquier obra que en su objetivo llevase esculpido el título de la pública felicidad. Conozco las ventajas de una biblioteca pública y espero que V.S. cooperará con el esfuerzo e influjo a perfeccionarla coadyuvando los heroicos esfuerzos de tan virtuosos ciudadano…”.
José Gervasio Artigas le escribió a Larrañaga transmitiéndole su convencimiento sobre la utilidad de la iniciativa: “…y su esperanza de que el Cabildo continuará con cuanto Ud juzgue necesario para su mejor adorno y pronto arreglo”.
El presbítero Larrañaga en su carácter de director, pronunció la oración inaugural, donde expresó: “( ). Una biblioteca no es otra cosa que un domicilio o ilustre asamblea en que se reúnen, como de asiento, todos los más sublimes ingenios del orbe literario o por mejor decir, el foco en que se reconcentran las luces más brillantes que se han esparcido por los sabios de todos los países y de todos los tiempos. Estas luces son las que el ilustrado y el gobierno vienen a hacer comunes a sus conciudadanos”. Artigas – se relata en el sitio-, sensible a la repercusión pública del hecho, dispuso que el 30 de mayo el santo y seña de su ejército en Purificación fuera: “Sean los orientales tan ilustrados como valientes”.
Lecturas corridas
La lectura es importante para conocernos y reconocernos. “Siempre es bueno incentivar la lectura sobre todo de los más jóvenes”, dijo José Seoane, presidente de la ANEP este fin de semana tras leer el “Quijote” en el Sodre. El mensaje fue claro, y en ese mismo tono acompañaron otros personajes públicos. Uno de ellos fue el escritor y docente Jorge Arbeleche, así como un representante de la Embajada de Sudáfrica, que leyó parte de la obra en su idioma natal. Además, dos vascos leyeron el “Quijote” en su idioma, y dos personas ciegas lo hicieron con publicaciones en braille.
Pero el viernes dos maratones se realizaron en paralelo. Una fue la ya mencionada lectura de el “Quijote” (organizado por el Sodre y el Centro Cultural de España). La otra se concretó en el Colegio y Liceo Elbio Fernández. Allí se homenajeó a la generación del 45. Carlos Maggi, integrante de dicha generación fue el homenajeado de la jornada.