jueves, 21 de junio de 2012

Uruguay con baja tasa de natalidad, pero sin plan de fertilización


Por Matías Rótulo (Publicado el 21 de junio de 2012 en La República)
Los usuarios de la salud pública y privada preparan una serie de movilizaciones este mes para sensibilizar, particularmente al gobierno, en la aprobación de una ley que regule la inseminación asistida. En nuestro país, envejecido y con una baja tasa de natalidad, hay entre 15 y 17% de uruguayos no pueden tener hijos, y un tratamiento sale entre 6 y 12 mil dólares.
Inseminación Asistida
Tratamientos caros, falta de cobertura pública y problemas para concebir es la fórmula perfecta para contribuir a que no aumente la tan reclamada tasa de natalidad en Uruguay. Además, unas 170 familias esperan que se cumpla lo prometido desde el Estado, un tratamiento en el marco de un plan piloto que nunca se instrumentó. Los usuarios reclaman una ley que regule la actividad de las instituciones privadas que cobran de 6 mil a 12 mil dólares según el tratamiento, y que además desde el Estado se brinde apoyo en el tratamiento a las parejas. Este viernes a las 16: horas el reclamo llegará a la Plaza Independencia y le entregarán una carta al Presidente José Mujica para que promueva una solución definitiva.

La Iglesia rechaza la inseminación in vitro, los médicos plantean que sería una solución, y los usuarios esperan una solución para tener hijos propios. En el Parlamento los proyectos de ley presentados duermen en los cajones, y por eso el reclamo de los usuarios llegará al Presidente José Mujica.
En diciembre de 2011 se dieron a conocer los primeros datos del demorado Censo que se realizo en ese año. El Presidente de la República José Mujica se lamentó en su audición radial de M24 el 8 de diciembre: “desde el punto de vista sustantivo no cambia la esencia de esa bajísima natalidad que es histórica en Uruguay y que al parecer se ha acentuado en los últimos años”. Las palabras del Presidente de la República ayudan al reclamo de las asociaciones que defienden el derecho de usuarios de la salud pública y privada. Lourdes Leivas, explicó que “los usuarios estamos pidiendo que se apruebe una ley que permita regularizar primero, pero además, que facilite la posibilidad a los usuarios de la salud a contar con tratamientos para la fertilidad asistida”. Justamente “cuando Mujica dijo lo de la baja tasa de natalidad, nos dio la esperanza de que el gobierno pudiera algún día estudiar alguno de los tres proyectos de ley presentados al respecto”. Pero ese día nunca llegó.
Uno de los proyectos presentados es el del diputado nacionalista Luis Lacalle Pou. El articulado tiene fecha de presentación en octubre de 2008. “Sin embargo este proyecto está durmiendo en un cajón”, explicó Leiva. Según la exposición de motivos presentados por el legislador “se admite que alrededor de un 15% de la población puede tener algún tipo de problema reproductivo”. Leiva dijo que “se estima que entre el 15% y 17% de la población no puede tener hijos de manera natural, lo cual “ayudaría a solucionar, en parte, el problema de la baja natalidad en Uruguay”.
Los mismos de siempre
Seguimos siendo 3 millones de habitantes según el Censo 2011, y uno de los países con la población más envejecida del continente. La baja tasa de natalidad se refleja en la matrícula escolar, en un sostenido descenso. En el año 2003 había 17 nacimientos por cada mil habitantes y en 2011 hubo 14 nacimientos. “Si hubiera una ley que pudiera facilitar el acceso a la fertilización asistida, una parte del problema se solucionaría” explicaron desde la asociación de usuarios.
Uruguay Procrea, institución conformada por parejas con problemas para concebir y que está favor de la fertilización asistida tiene en su portal (uruguayprocrea.org), información al respecto. Allí se explica que “nuestro objetivo es cubrir vacíos de información sobre la salud reproductiva de las parejas, abrir un espacio común de diálogo para todas aquellas parejas que se encuentran como nosotros o estuvieron en nuestra situación”. Una de las preocupaciones planteadas es en cuanto al acceso a los tratamientos (ver recuadro). Dichos tratamientos “son muy caros” dijo Leivas.
Según la ginecóloga, especialista en reproducción humana Ana María Capurro “nuestro país no tiene ley de reproducción asistida y en el parlamento hay un proyecto que ha tenido idas y vueltas”. Agregó que “en este momento, en base a la movilización de pacientes y usuarios los actores políticos prometieron hacer algo al respecto, pero no se ha hecho nada en este último tiempo”. Eso que “prometieron” fue “discutir” sobre una futura ley, explicó la doctora. Dijo que “una ley de reproducción asistida no es viable en nuestro país” porque “si se declara como una enfermedad, tal como cataloga a los problemas de reproducción la Organización Mundial de la Salud, el Estado debería hacerse cargo de los costos de tratamiento”. Según Leiva “nosotros no pretendemos que el Estado se haga cargo de todos los gastos, pero sí una parte”.
Unas 170 familias esperan
Más allá del problema social, de la baja natalidad, está la esperanza de 170 parejas. Hace dos años se abrió en el Hospital de Las Piedras un llamado para aplicar un plan piloto con el fin de realizarse tratamientos de fertilidad. El plan piloto está en suspenso. Según la doctora Capurro “nosotros en el Pereira Rossell estamos trabajando al respecto, en un plan que se inicio en paralelo al de Las Piedras. Ahora, las parejas que iniciaron el tratamiento esperan poder terminarlo. “Adoptar es muy difícil porque las leyes también son complicadas” explicó Leiva. Si bien hay 170 parejas en lista de espera “algunas habrán adoptado, otras habrán hecho un tratamiento privado y algunas habrán ya desistido” agregó la entrevistada.
Tratamientos caros y sin regulación
En Uruguay hay cuatro clínicas privadas que realizan este tipo de tratamiento. Los costos varían de 6 mil a 12 mil dólares. “Con sueldos promedios de 14 mil pesos es muy difícil acceder a los costos de tratamiento” indicó Leiva que además consideró que “al no haber una regulación, tampoco en el caso de los privados, se cobra lo que se quiere”. Tampoco la regulación existe para el ámbito público. Capurro, que trabaja en el Hospital Pereira Rossell explicó que “nos regimos con normas internacionales muy claras, establecidas tanto en el método como en lo ético”. Dijo que “a veces es mejor que no exista una ley a que exista un marco que sea altamente restrictivo como en algunos países de Europa”.

M.R.