martes, 5 de junio de 2012

Uruguay y su educación “en crisis”, pero bien posicionada en la región


Por Matías Rotulo (publicado el 5 de junio de 2012 en La República)
Los estudios internacionales, externos y con una metodología que apunta a “objetivos” claros y muy discutibles, ubican a nuestro país en un contexto de crisis en acceso, inversión, y éxitos educativos, pero que se diferencia del resto, a veces, de manera contradictoria.
Educación Uruguaya
La educación, el acceso a ella, la calidad, y el desarrollo que ha tenido en América Latina es altamente dispar. Centro América sigue mostrando los mayores problemas, provocados por situaciones sociales y económicas de aquellos países que viven a la sombra de Estados Unidos. Uno de los países con mayor acceso, calidad y desarrollo se plantea un debate sobre la educación que críticas, propuestas, y acuerdos políticos, intentos de reformas, y estancamientos. Se trata de Uruguay, donde se gasta más de lo normal que en el resto de América, ocupa los mejores puestos en pruebas de conocimiento en la región, tiene un 100% de acceso a la educación primaria, maestros titulados, pero donde persisten fallas a nivel medio y poco acceso al sistema terciario.
Jorge Sequeira, director de Unesco en Santiago de Chile explicó que “ciertamente, el estado de la educación en la región (latinoamericana) está lleno de desafíos de importante magnitud y de gran urgencia en tanto comprometen el presente y futuro de millones de personas y de nuestras colectividades nacionales”. Dentro de los desafíos está lograr una educación “para todos y para toda la vida”. El acceso (la educación para todos), el cuello de la botella surge a nivel de la educación media y en la Universidad donde muy pocos países hay logrado aumentar su matrícula (entre ellos Uruguay, según el Anuario Estadístico de Educación del Ministerio de Educación correspondiente el año 2010). Contradictoriamente, Uruguay adquiere un rol de protagonista en primaria y de relegado en la enseñanza media (en cuanto al acceso), pero retoma los primeros lugares en la enseñanza terciaria.
El “Informe regional de monitoreo de progreso hacía una educación de calidad para todos” (nombre extenso como el de la mayoría de estos estudios), publicado este año por Unesco, pasó sin pena y sin gloria por nuestro país (en cuanto a la difusión). En otros países, donde la alerta fue más directa por el no avance en los “objetivos”, el informe tuvo algo más de repercusión.
Este documento de nombre extenso plantea un estudio en retrospectiva al año 2008, y es presentado a tres años de cumplirse el plazo de los Objetivos del Milenio como forma de proyección. En 2015, estos Objetivos del Milenio (nombre impuesto por los países que integran las Naciones Unidad con el fin de lograr superar la crisis en el acceso a una educación de calidad) tendrían que estar cumplidos. El acceso, la inversión, y los resultados educativos fueron proclamados hace más de una década como tres de los factores más relevantes para que los Estados inviertan en lo que para Unesco es el mejor de los capitales (desde una mirada economicista): la educación.
Gastar o invertir
Los estudios comparativos destacan que hay “marcadas disparidades entre los Estados de la región en cuanto al nivel de gasto público social por habitante” en cuanto a la educación. Esto se demuestra en que hay seis países con una inversión “significativamente inferior del orden de los 200 dólares por habitante”. Estos países son Ecuador, Bolivia, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Panamá. Por otro lado, hay cuatro países que superan los mil dólares de inversión por habitantes: Argentina, Brasil, Cuba y Uruguay. El informe de Unesco reveló que “el gasto público en educación redujo ligeramente su participación en el PIB (producto interno bruto). Para el año 2008 la región de América Latina y el Caribe destinó en promedio alrededor del 4,7% de su PIB para la educación”. Según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), en datos hasta 2008, la economía uruguaya fue la cuarta en crecimiento positivo con un 7,6%.
Demanda y acceso
El acceso a la educación primaria en Uruguay está al nivel de los países con más acceso, cercano al 100%. En Guatemala y Nicaragua la situación es alarmante con poco más del 60% de acceso, es decir de niños en edad escolar que concurren a un centro educativo.
Nuestro país, presenta, a diferencia de Primaria, un nivel de acceso a la educación secundaria (casi del 70%), que nos ubica al otro lado de la lista, al final y con un signo de alerta. La Ley de Educación proclama obligatorio el bachillerato, y tal como expresó a LA REPÚBLICA el ministro de Desarrollo Social Daniel Olesker “la inclusión, el acceso en educación es una de las prioridades del gobierno” particularmente “teniendo en cuenta el acceso en Secundaria”.
En la región, la demanda de educación secundaria “se registra más pareja entre los países. Sin embargo, se infiere que en el futuro implicará un desafío relativamente mayor para las naciones con menores niveles de desarrollo, preparar el sistema educativo para albergar la potencial demanda futura por educación secundaria”. La tercera parte de los países de la región “alcanza una tasa neta de matrícula de 80% o más en su población más joven, mostrando una evolución intergeneracional alentadora”. Así, el promedio aumentó considerablemente en estos ocho años (7,8 puntos porcentuales). En el nivel superior, los países de nuestro continente tienen un acceso a la educación terciaria que puede considerarse “baja” en casi todos los países. Así, “la educación a lo largo de la vida es aún un desafío pendiente para la región”. Lo que es llamativo, es que Uruguay es el quinto país en cuanto acceso a la educación terciaria, recuperándose con respecto al lugar en la educación media que lo deja relegado a las últimas ubicaciones. También existe un buen posicionamiento de Uruguay en cuanto a la alfabetización de adultos, por encima del 96%.
Uruguay: un país a contrapelo del resto
El continente (América Latina y visto de manera global) mejoró desde el punto de vista económico En el último decenio. La mejora –dice el informe de Unesco- fue sostenida al alza entre los años 2002 y 2008. Paradójicamente, fue el año 2002 aquel en el cual Argentina y Uruguay enfrentaban una de sus peores crisis económicas en la historia de ambas naciones. Según Unesco, el crecimiento económico sostenido redundó en la mejora del bienestar de la población, “registrándose un descenso de los niveles de pobreza y desigualdad por ingresos”. Las épocas de bonanza fueron interrumpidas en el año 2008 con “la crisis económica mundial” cuyos efectos se han hecho sentir con distinta intensidad entre los países que conforman la región”. Así como en el año 2002 nuestro país estaba a contrapelo de las estadísticas, desde 2006 el crecimiento del país repercutió en un fortalecimiento de la economía y una vuelta a la bonanza. El estudio de Unesco, revela que además “hubo un mayor crecimiento demográfico y, por ende, con una alta demanda potencial por educación primaria y secundaria baja, son los que naturalmente enfrentan mayores presiones presupuestarias para el financiamiento de este nivel de enseñanza”. Sobre el crecimiento económico, el censo 2011 realizado en nuestro país revela que seguimos siendo los mismos tres millones y poco más, que hace una década.
El informe de Unesco destaca que “todos los países, en los que hay datos disponibles, presentan brechas significativas entre las familias de quintiles de ingreso inferior y superior. Estas brechas son especialmente altas en países como Paraguay, Honduras y El Salvador”. Al otro lado, Guatemala y Uruguay muestran niveles altos y muy equilibrados entre los dos grupos. Otro aspecto a tener en cuenta es que a pesar de las mejoras, las disparidades entre zonas urbanas y rurales respecto a la conclusión de la educación primaria siguen siendo importantes. Se destaca claramente Uruguay, que muestra una gran estabilidad respecto a esta paridad, y Chile junto a Ecuador que tienen una situación de paridad en sus poblaciones más jóvenes.
Lectura sobre la lectura
En Lectura de 3er grado, el porcentaje de alumnos en el máximo nivel de desempeño oscila entre el 0,6% (República Dominicana) y el 44,3% (Cuba), y el porcentaje de los que logran menos que el nivel mínimo oscila entre el 0,6% (Cuba) y el 31,4% (República Dominicana). Un promedio de los países de 36% de los alumnos del 3er grado no logra por lo menos el Nivel II de desempeño en Lectura. Hay siete países donde más del 70% de sus alumnos alcanza al menos ese nivel (Cuba, Costa Rica, Chile, México, Uruguay, Colombia y Argentina). Considerando el promedio de los países evaluados, el 23,3% de los de 6to grado no logra al menos el Nivel II de desempeño en Lectura. Sin embargo hay seis países en los que más del 85% de sus estudiantes alcanza al menos ese nivel (Cuba, Costa Rica, Chile, Uruguay, México y Colombia).
A ciencia cierta
Sólo nueve países participaron en la evaluación de Ciencias (que sólo se aplicaba al 6to grado): Argentina, Colombia, Cuba, El Salvador, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana y Uruguay. Entre ellos, el porcentaje de alumnos que alcanzan el máximo nivel de desempeño oscila entre el 0,0% (República Dominicana) y el 34,7% (Cuba), y el porcentaje de los que logran menos que el nivel mínimo oscila entre el 0,3% (Cuba) y el 14,3% (República Dominicana).
M.R.