lunes, 17 de diciembre de 2012

A poca elipsis ahora (crónica durante del fin del mundo)

Por Matías Rótulo (habitante vivo 5623 de la Tierra, de profesión escriba e historiador para que la historia no se repita. No tiene hijos vivos, habita la zona montañosa más alta de la ex llamada América, tiene 83 años contados a partir del año cero al 1981 del calendario dispuesto por los católicos, van más o menos 6000 años desde el fin del mundo)


Nos salvamos muy pocos aquel fin de año de 2012. Se venía anunciando el fin del mundo desde hacía mucho. Se había interpretado el futuro (el presente de ese momento) a partir de mitos maya. Los Mayas fueron una civilización perdida y muchas veces olvidada en sus principios básicos de sociedad organizada y solidaria, pero que era tenida en cuenta para este tipo de cosas que trataban hacernos desviar del verdadero fin de mundo. 

Fue en el verano de 2012, hace muchos años. En realidad fue el día de comienzo del verano. 

Yo estaba en Uruguay, era periodista de un periódico local que no se tomaba en serio los anuncios sobre el fin del mundo.

La Nasa, institución de investigación científica en materia espacial, que como todo lo que venía del país donde funcionaba (el país se llamaba Estado Unidos) era más respetada en Uruguay que sus empresas públicas - estatales, es decir, las empresas de las cuales eran dueñas los habitantes de país donde nací, venía desmintiendo lo del "fin del mundo".

Yo mismo, siempre descreído de las operaciones económicas de algunos editores de libros (libros eran una especie de bloque de papel, reunido y pegado en uno de sus costados, que contenían letras como estas que usted lee y contaban historias distintas. En algún momento dedicaré un artículo para explicar bien este elemento hoy desconocido) ya que los editores se aprovecharon de los anuncios mayas para editar obras escritas para ser leídas por la clase más fácil de ser convencida. 

Esos libros, o demás elementos existentes y que eran muchos de ellos vitales para la vida y otros se nos querían mostrar como tales, pero que no servían para nada, se intercambiaban por otro materia que no servía para nada en sí mismo, pero tenía valor dada por los hombres y mujeres. Es como si por ejemplo, hoy cambiemos piedras por una manzana, aunque bien nos imaginamos que habiendo tanta abundancia de manzanas sería ridículo pensar que debería ser cambiado por otro elemento, también abundante: por ejemplo el agua. 

En ese entonces, previo al fin del mundo, antes de ese 21 de diciembre de 2012, el mundo pasaba hambre, no tenía ese material de intercambio llamado "dinero", y no muchos accedían a leer esos bloques de papel y letras llamados libros. 

Antes del 21 de diciembre de 2012, pensábamos que el fin del mundo iba a ser una especie de explosión grandilocuente, choque de planetas, o un vacío eterno. 

No. El fin del mundo era otra cosa. Algo que hoy sabemos lo que es. 

Ya dije que estaba yo en Uruguay, un pequeño país cercano de aquí, cuando los países todavía se dividían entre sí, antes que desapareciera la mayoría de la población, y con ella los que dirigían a esa población, llamados Presidentes y políticos. Ellos tuvieron buena parte de la culpa del fin del mundo. 

En Uruguay el fin del mundo empezó mucho antes. En otro país llamado Alemania, el fin del mundo comenzó desde que se fundó Alemania. En Grecia, el fin del mundo comenzó cuando algunas guerras, miles de años antes que ahora se formaron en honor a los dioses. Sí, dioses había ayer como hoy. 

Volviendo a Uruguay, el fin del mundo comenzó el 18 de julio de 1830 (lo marco ahí para ser esquemático y no irme más atrás en la historia, pero el fin del continente se inició ni bien llegaron conquistadores de otros continentes). Allí, en Uruguay la sociedad uruguaya aceptó que se matara a una civilización entera. 

Luego, cuatro años más tarde, los mismos habitantes de ese país se enfrentaron en una guerra llamada "Grande". La paradoja es que se trataba de un país chico pero que tenía el interés de otros países y por eso se mataban, por el simple hecho de tener un puerto de aguas bien ubicado por la naturaleza y por Dios. 

Más tarde, los mismos países que se enfrentaban entre sí se unieron contra otro país llamado Paraguay,  nombre tomado de una civilización que continuamente fue atacada por ser más antigua, diferente a la mayoría en su forma de vivir. 

De ese país no quedó nadie vivo ni en aquella guerra ni después del 2012. Tampoco quedó persona viva en Brasil y Ecuador y muy pocos en Chile, Panamá y México. En Europa, otro continente enorme bien lejos de aquí no se salvó nadie. De Uruguay quedamos muy pocos, los peores. 

En África, al lado de Europa pero separado por su cultura e historia, en 2012 la mayoría de las personas estaban ya muertas. Estaban muertas 200, 300 años antes, salvo en algunas naciones asistidas como un favor por grandes países hoy inexistentes. 


Quiero decir cómo fue el fin del mundo. El fin del mundo en Uruguay continuó dándose de a poco. Treinta años antes del fin del mundo, alguien pensó que podía dominar al resto matándolos y escondiendo sus cuerpos, ese fue un pequeño fin del mundo. Algo parecido le habían hecho a un grupo inmenso de personas por pensar que no había nacido en este planeta una persona enviada por el Dios que los humanos querían proclamar como el único. Ahora sabemos que cada uno tiene su Dios y le rinde culto al suyo respetando al Dios del otro. Pero por entonces, las personas eran quemadas vivas antes de lo de Alemania, y en Alemania eran quemadas muertas. 


Antes se mató a mucha gente por nacer en un país llamado Armenia. 

El fin del mundo siguió avanzando. En el ya nombrado Estados Unidos se mataba a las personas por ser negras, y Estados Unidos como país iba a matar a otras personas en el mundo por ser más débiles aquellos matados. 

Hubo muchos fines del mundo. 

El fin del mundo en Uruguay comenzó días antes del 21 de diciembre de 2012 cuando un hombre le disparó a una mujer. El hombre se estaba peleando con otros hombres por el simple hecho de un juego que ellos no jugaban. El juego era el de meter la pelota en un aro. El hombre era hincha de otros hombres que jugaban a eso. La mujer, preocupada por sus bienes materiales, un pedazo de chapa y goma que se movía mediante un sistema muy avanzado, salió al balcón de su casa no a pedirles que no se peleen, no se escondió del peligro, sino que salió a reclamar por su artefacto móvil que de romperse podría haberse arreglado. 
El hombre le disparó sin razón alguna (hay que tener en cuenta que había gente que disparaba con razón de causa, pero hoy nos damos cuenta que esas razones eran absurdas) y la mató. Se quedó sin artefacto y sin vida. El hombre dejó a una familia muy dolorida. 

El fin del mundo comenzó algunos días antes del 21 de diciembre en Uruguay. Unas mujeres en una fiesta hicieron lo mismo que lo que hacían algunos países en la guerra: quisieron matar a una mujer por tener en su piel un color más oscuro que ellas. La patearon en el piso, la insultaron... quiero recordar que todo fue durante una fiesta. 

El fin del mundo en Uruguay comenzó antes del 21 de diciembre. Comenzó cuando la gente se peleaba, cuando un aparato llamado televisión donde se mostraban peleas y más peleas (muy parecido al teatro de hoy pero con un artefacto más avanzado que el artefacto de la mujer matada por el hombre), ese aparato mostraba vidas íntimas de las personas, videos de ellas haciendo lo más hermoso que sabemos que existe hoy: el amor. 

El fin del mundo en Uruguay comenzó cuando en todo el mundo las personas se morían de hambre, y sin ese material de intercambio que hoy no tiene valor alguno para nosotros, lo que les permitía comprar comida. 

El fin del mundo en Uruguay comenzó cuando algunas personas se subían al artefacto móvil (como el de la mujer asesinada por el hombre), después de haber tomado lo que hoy conocemos como vino comunitario, y del cual sabemos que nos marea  nos pone alegres por estar vivos y nos hace festejar en paz. Pero hacer mover el artefacto móvil después de haber bebido esas bebidas era muy difícil y se moría gente. 

El fin del mundo en Uruguay comenzó cuando dejó de haber solidaridad: desde que se fundó Uruguay. 

El fin del mundo en Uruguay comenzó cuando el hombre mató a la mujer en la intimidad de su casa. 

El fin del mundo en Uruguay comenzó mucho antes del 21 de diciembre de 2012. También comenzó mucho antes en todo el mundo. 

Comenzó cuando el primer hombre de la historia no estuvo de acuerdo con otro hombre, pero en vez de respetarlo lo odió, lo golpeó, le gritó, lo mató. 

El fin del mundo se sigue construyendo. Acá estamos juntas las 15 mil personas sobrevivientes, después de haber presenciado cómo el resto se fue asesinando y suicidando de a poco. 
El fin del mundo continúa porque es muy difícil que quince mil personas juntas se lleven bien. Se ve que el fin del mundo, construir el fin del mundo es una cualidad natural del Ser Humano. 

Además de matarse entre sí, mataron los hombres a casi todos los animales y vegetales, destruyeron sus lugares de vida, sembraron el terror. 

No hubo un cataclismo, no hubo una explosión, no pasó nada nuevo el 21 de diciembre de 2012. 
Simplemente hubo una civilización que se no supo entender que ellos mismos eran el fin del mundo. 


Pero hay cosas que prefiero no decir , para no seguir prolongando la agonía y por eso hago una elipsis*  a pocas horas del fin del mundo. 


(*) Elipsis: Figura de construcción, que consiste en omitir en la oración una o más palabras, necesarias para la recta construcción gramatical, pero no para que resulte claro el sentido.