A Marianela


Le robé tus ojos azules a Marianela 
para que ella se enamore de ella. 
Pudo morir de amor, pero murió de ciencia.
Pudo amarlo a la luz, y consiguió tres sombras:

la de él viéndola,
la mía llorándola,
la de Benito haciéndola fea.


(Por Matías Rótulo- Escrito en  2009 después de cerrar el libro "Marianela" de Benito Pérez Galdós)