lunes, 17 de junio de 2013

Niño estudiante


En Uruguay el tío Legislati, votó una leycita de licencias por estudio. Esa Ley les otorgaba 18 días a los trabajadores que estudiaban y debían rendir exámenes. Pero al lobo feroz del empresariado, ¡ups!, le molestó. Dos diarios, el más abuelo de todos que se llama abu El País, y la joven de veinte años, la niña Ultimas Noticias, hicieron campaña en contra de esas licencias, porque se ve que les afecta que sus empleados estudien, tomen examen, se capaciten para que den un mejor producto, cosa que no se nota últimamente.
Es raro que estos diarios presten tanta atención a una licencia de estudio, siendo que estos medios no le dan casi importancia a la educación, salvo cuando hay que informar de paros, de niños que se golpean, o escolares que revisan pornografía en las computadoras del Plan Ceibal. A, me olvidaba también se preocupan mucho cuando sube la cuota de los colegios privados.
La niña Ultimas Noticias en un día solo publicó dos páginas explicando porque no debe existir esta ley, y una editorial en contra de la misma. Los tíos del Call Center, dijeron que los afectaba, y el tío más tonto, el tío Legislati, se asustó. Entonces la ley de licencia por estudio, de 18 días bajó a entre 6 y 12. ¡Viva viva! Se ve que algunos abogados, doctores, y otros profesionales, estudiaron en una cápsula de cristal, por que no saben lo que es laburar y estudiar al mismo tiempo. ¿Tanto poder productivo tienen los call center que levantan un dedo y afecta a toda una población de estudiantes? 
Según el Anuario Estadístico del MEC, en la educación pública y privada, hay en total 930 mil estudiantes desde primaria a postgrado. Una tercera parte del país. ¿Pero que importa? Arriba los cinco dueños de call center! Una cosa más, el 70 %  de los estudiantes de la Universidad, trabaja (según el censo de estudiantes 2008), y en total, hay 81 mil estudiantes matriculados. ¡Feliz 2009! Si quieren estudiar, dejen de laburar y arréglese con sus seis días de licencia. Si tiene que dar seis exámenes, estudie en el ómnibus.
¡Jódanse por ser pobres!


Por Matías Rótulo (escrito en 2008, ni bien se aprobó la ley de licencia por estudio)