lunes, 30 de diciembre de 2013

Hoski y Rótulo: un experimento protoplancha

Con Hoski hicimos un experimento (nada científico). Nos pusimos de acuerdo para publicar un artículo que yo escribí, tomando de Youtube.com el video donde Hoski recita un poema estando desnudo. La nota salió publicada el 27 de diciembre de 2013 en este blog y fue titulada “Docente utiliza PCestatal para leer poemas con insultos mientras desnudo se toca los genitales”.


 

Queríamos ver para dónde derivaba tanto la nota como lo que hace Hoski y lo primero que tengo que decir es que en pocas días se convirtió en una nota leída por  casi mil personas en mi blog, hecho no menor, ya que celebramos el impacto del título, pues eso era lo que queríamos lograr.
Las derivaciones fueron diversas: insultos a mí, insultos a Hoski, defensas a Hoski insultándome a mí o tratándome de idiota, defensas a lo que yo escribí asumiendo un discurso patriótico y moralista que derivó en ataques a Hoski por parte de algunos poetas, los que cuestionaron el poder transgresor de la performance del video, poder transgresor que nunca fue sostenido por el propio autor en ningún debate. Quienes defendieron a Hoski lo hicieron ciegamente, por ser amigos o por no quererme mucho a mí. Los que defendieron la nota lo hicieron por la contundencia de mis afirmaciones, contundencia con serios errores conceptuales escritos adrede.
Casi todos se quedaron o con lo que yo afirmaba sobre la falta de respeto a uno o a otros, o con la crítica por la desnudez del poeta. Hubo defensas a lo performático (ya que yo deslicé una crítica en comparación con el stand up), insultos al autor de la nota por ser gordo y sacarse fotos con alguna cantante argentina, con el poeta por ser gordo y tener una camiseta de Peñarol… como verán, nosotros mismos nos expusimos a eso para que nos ayude a reflexionar sobre el asunto.
Algunos preguntaron si Hoski y yo nos habíamos peleado, como si entre amigos no se pudiera hacer una crítica. No, para nada nos peleamos, al contrario, nos tenemos un gran respeto profesional mutuo, fuimos compañeros de lucha en el IPA (en alguna lucha que  nos llevó a Hoski y a mí pero fundamentalmente a un gran colectivo de estudiantes, muchas horas de trabajo y problemas). Otros me preguntaron el teléfono de Hoski para llamarlo y hacerle una entrevista periodística ya que Hoski es sospechoso de utilizar una computadora del Plan Ceibal, leer un poema con insultos y estar desnudo: es decir, es sospechoso de todo lo que yo argumenté en su contra.

El experimento
El experimento nació por casualidad. Hace algunos días vi en el muro de Facebook de Hoski que comentaba que sus videos presentando uno de sus poemas tenía desde invitaciones a duelo, insultos, y otros comentarios.
De inmediato le escribí en su muro que podía hacer una nota y “matarlo” con criterios moralizantes en pocos minutos, aunque también sabía que iba a tener sus defensores. Hoski estuvo de acuerdo y en apenas quince minutos, escribí mi artículo, se lo mandé, le dio el visto bueno y lo subí al blog. Sólo me llevó quince minutos de pensamiento moralista y patriótico. Sólo tuve que ponerme en la piel del cordero, corderos que muchas veces se esconden tras el anonimato de las redes sociales.
Algunos lo iban a insultar a él, otros me iban a insultar a mí, aquellos iban a hacer análisis profundo y muy interesantes por cierto, sobre lo que hace Hoski, otros se dedicarían a analizar lo que yo escribí o reírse (expresando con letras la onomatopeya en las redes sociales), de lo que suponen de los disparates que escribí.

Lo primero que tenía que lograr era un título llamativo, algo que captó la atención de varios colegas periodistas. Quiero aclarar que el video es real, y lo que se ve fue parte de la presentación de Hoski en el Mundial de Poesía (ahora sí lo escribo con mayúscula como debe ser).

El título englobaba buena parte del discurso moralizante que subyace en las críticas al video en Youtube (sobre todo las que parten de un tal Andrés I., militante de un raro revisionismo histórico de derecha, el que comparte con otros jóvenes nucleados en vaya a saber qué): “Docente utiliza PC estatal para leer poemas con insultos mientras desnudo se toca los genitales”. Decir que es “docente” y recalcar que es egresado del IPA (Instituto de Profesores Artigas tan desprestigiado por estas horas por políticos que se prestigian a sí mismos opinando de todo aquello de lo que no saben) así como preguntar si se baja los pantalones frente a sus alumnos fue una maldad, lo reconozco, pero fue el golpe mortal para aquellos que se valieron de esto para criticar a Hoski.

 

 

Me centré en otros puntos: lo de la “pc estatal” (una falsedad efectiva), y que se toca los genitales para recoger del total del poema lo que a mí me convenía para captar la atención del público. ¿Quién no se toca los genitales en público? Luego  utilicé la defensa a Artigas, Benedetti, el público de una banda y a  una canción de la Vela Puerca, cuál de todos estos argumentos más absurdos.
Los más absurdo fue la defensa a quienes hacen stand up en relación a los colegas de Océano FM.
Algunas personas me borraron del Facebook por lo que escribí, como si borrar a alguien del Facebook significara una ruptura total o una eliminación de la faz de la tierra del sujeto eliminado. Me dieron clase de estética, ética y estilística. No los culpo, leyeron lo que leyeron y está bien. Tengo la misma formación profesional que Hoski, soy profesor de Literatura egresado del IPA, pero no me las sé todas, y agradezco desde ya por el debate abierto y los mensajes respetuosos. También agradezco (agradecemos con Hoski) aquellos que nos ayudan a confirmar que prima la intolerancia, el discurso al boleo (tal vez este sea un discurso al boleo) y la ingenuidad. 

Aclaración
No nos creemos ni Hoski ni yo superiores a nadie, aunque suponemos que a partir de ahora llegarán nuevos insultos y nuevos análisis extensos citando a filósofos y pensadores, así como acusaciones de soberbia, de falta de originalidad y destreza en la creación del experimento (cosa probablemente cierta) y de retroalimentación por parte de Hoski (hubo quien sospechó, y hasta quien creyó firmemente que Rótulo no existe, que era otro personaje de Hoski): bienvenidas sean todas ellas. Simplemente hicimos el experimento para ver qué pasaba. Lo que ocurrió es el aprovechamiento de una crítica, la crítica en sí y lo criticado para descalificar personas, para que otros expusieran conceptualmente lo que saben, para disfrutar del posible desencuentro entre Hoski y yo. Nos dijeron “boludos” (sí, lo somos), atrevidos (sí, lo somos), y hasta nos defendieron a muerte (no es necesario). 


NOTA: Este artículo fue escrito por el autor y revisado, corregido  por Hoski quien además metió letra en algunas partes. Pero el crédito es mío (de Matías) porque prefiero no firmar notas junto a un terrorista de la poesía que se desnuda para llamar la atención.