domingo, 8 de diciembre de 2013

Once preguntas incómodas ahora que pasó La Teletón


1) ¿Por qué se exponen personas indefensas (este año no vi el programa, pero en años anteriores se exponían a personas que no podían decidir si querían o no salir en televisión) siendo que todos entendemos cuál es la misión del proyecto? Con solo mencionarlo y explicarlo sería comprensible.


2) ¿Algunos de los conductores se acordarán (ya que mucho no lo demuestran en su función profesional diaria) el resto del año, de los derechos de niños, niñas y adolescentes, o solo lo tienen en cuenta en La Teletón? No me refiero a todos sino a algunos. 

3) ¿Por qué el Estado (todos nosotros) no se hace cargo de lo que hace hoy la Fundación Teletón, siendo que la salud es un derecho, pero a su vez una prioridad para cualquier nación? En Uruguay existe un Fondo Nacional de Salud solidario y financiado por todos para dar cobertura a todos los uruguayos
                                         
4) ¿Por qué el Estado no se hace cargo de lo que hace La Teletón siendo que muchas empresas públicas aprovechan este día para mostrarse y donar dinero? Dinero que es justamente del Estado. 

5) ¿Qué pasó con la Casa Carlos Gardel, que hacía la misma obra pero sin el mismo poder de marketing y sin mucho interés por parte del propio Estado, periodistas, medios de comunicación, empresa y población en general?
            
6) ¿Por qué los periodistas no nos acordamos en casi todo el resto del año de la discapacidad?

7) ¿Por qué las empresas participantes participan?
                                                                                           
8) ¿Por qué los medios de comunicación participan?

9) ¿Por qué todos los años me hago estas mismas preguntas?

10) ¿Llamará alguien a alguno de mis trabajos para pedir mi cabeza? Recuerdo aquella vez que llamaron a un medio donde yo estaba contratado a raíz de una nota donde criticaba la exposición de niños, niñas y adolescentes. Lo peor es que mi nota había salido en el Semanario Voces y se comunicaron con otro medio. 


11) ¿Usted se cree que estoy en contra de La Teletón? No. Realizan una obra magnífica. Lo que me hace discrepar es que se apele a la donación y a la sensiblería y por momentos a la violación de derechos (a la intimidad por ejemplo) de niños y niñas en situación de vulnerabilidad (Véase el Código de la Niñez y la Adolescencia). Cuando una institución no gubernamental realiza una acción tan noble en materia de salud, deberíamos interpelar al Estado ya que el Estado está omitiendo esa misma atención. Cuando se habla de "esencialidad" en los servicios de salud, es -como en este caso-, el Estado el que incumple. ¿Si no existiera La Teletón cómo haríamos para cubrir esas necesidades? Si existe el cobro de un fondo para la salud que supuestamente hoy da algún que otro sobrante, ¿Por qué no lo invertimos en la atención a la discapacidad? 


¡Larga vida a La Teletón! ¿No es hora que el Estado se haga responsable? El Estado en su conjunto y no un conjunto de individuos. No solo cuando nos piden plata con videos conmovedores y gente llorando. Donar nos lava algunas culpas por aquello que poseemos, nos hace sentir parte aunque no somos parte. Nos hace tener libre la conciencia antes la expectativa de que un día nos puede pasar que... Ceder espacios de programación y poner publicidad también limpia algunos pecados: por ejemplo, la televisión se reivindica ante tantos días al año, 364, pensando no en la sociedad sino en el bolsillo de los dueños de los medios. 

¡Larga, larga vida a La Teletón!