José Pedro Varela no votaría la baja



¿Qué votaría José Pedro Varela este domingo? Seguramente no votaría la baja. ¿Es arriesgado decirlo? Varela da una respuesta a la problemática que el domingo se plebiscita. Sin embargo (ni siquiera los asesores en educación leyeron lo que Varela escribió en la década de 1870 para advertir sobre la única solución posible: educar.


Por Matías Rótulo (Publicado en Voces 452 - 23/10/14)

Paradójicamente, los asesores en educación de los partidos políticos que acompañan la baja de la Edad de Imputabilidad no han recordado a Varela, el reformador de la Escuela uruguaya. No lo han consultado, siendo que más de una vez se los escuchó añorar aquella educación “vareliana” ejemplar. Él da una única solución al problema de la delincuencia toda y en particular la juvenil: escolarizar y no encarcelar.
¿Quiénes son los expertos? Los expertos hacen gala de experticia por sus títulos e investigaciones.  Mientras el mundo del conocimiento exige un estudio de campo que acompañe la práctica, ellos desde afuera nos dan ideas proyectadas a un ideal no experimentado. Tienen sus estudios hechos, sus libros escritos, sus teorías reveladoras. Algunos aspiran a ser Ministros de Educación, sabiendo que deberían reformar alguna que otra norma para que dicha cartera tenga una mínima injerencia en la educación primaria, media o universitaria pública (La Universidad de la República es un ente autónomo cogobernado por sus órdenes). Sin embargo, no piden ser Presidentes de la ANEP o consejeros, sino que se alejan del espacio de trabajo en las políticas educativas aspirando a un ministerio ciego, sordo y mudo en temas de educación pública. Esos doctores en educación se olvidaron de leer a Varela. No lo leyeron para advertirles a sus candidatos que Varela había dado una solución a la delincuencia adolescente en 1874.

José Pedro Varela, en La Educación del Pueblo establece que la educación debe contribuir al desarrollo del hombre. En el capítulo VI del libro, se lee que “a medida que la educación se difunde, mejoran las condiciones generales de la sociedad, se aminoran los crímenes y los vicios, y aumenta la prosperidad, como la fortuna y el poder de las naciones”. De este modo, dirá Varela, la educación produce importantes ventajas y beneficios al individuo, pero también a la sociedad. La educación no garantiza que el sujeto no delinca, sin embargo, “las pasiones del hombre educado son siempre mejor dirigidas que las del ignorante, aquél tiene una conciencia clara del bien y del mal”. Varela se refería al sujeto de su época, al gaucho, aquel sujeto utilizado en las luchas independentistas, después temido e ignorado y posteriormente idealizado. ¿No ocurre lo mismo con los adolescentes de ahora? Son utilizados como consumidores de cuanto producto salga a la venta, son idealizados como buenos y malos, y a partir de ahí son preferentemente temidos. Varela critica a la sociedad de su momento, -algo que se podría aplicar al presente- en tanto que la sociedad intenta frenar “las pasiones del ignorante” por medio del “temor, es decir, amenazándolo con los castigos que sufrirá si comete tal o cual delito”. Tal como se procura con la baja de la edad de imputabilidad.
Varela recoge informes internacionales y analiza: “el interesante informe de Mr. Duruy sobre la instrucción primaria en Francia da a este respecto cifras concluyentes. Así, el número total de los acusados por crímenes, de edad de menos de 21 años, que había disminuido solamente de 235 en el período decenal de 1828-1836, al período decenal de 1838-1847, decreció de 4.152, es decir casi dieciocho veces más.... En 1847 se contaban 115 jóvenes de menos de 16 años conducidos ante la justicia; en 1862 no hubo más que 44 (…) En el país de Badén, en el que desde treinta años se ha hecho mucho por la instrucción pública, de 1854 a 1861 el número de los presos ha bajado de 1.426 a 691: así, se suprimen algunas prisiones”.
¿Es anacrónico? Tal vez. Para quienes exhortan recordar a Varela cada vez que se recuerda nuestro “buen” pasado educativo con el fin de criticar la crisis actual, Varela resulta ignorado para este asunto en particular. No conviene decir que Varela recomendó menos cárceles para todos, particularmente para los menores de 21 años, y más educación para ellos. De recordarse, no habría propuesta de reforma constitucional.