viernes, 24 de octubre de 2014

Rompamos la veda a favor de la buena música: Oliú diputado

Oliú guiado al pueblo a la salvación. ¡Viva Oliú!



Me tildarán de blanco, me tildarán de de rompe vedas, de alcahuete y de Oliuista. Vale la pena romper la veda electoral. Votemos a Oliú, un candidato que debe ser valorado y tenido en cuenta para este domingo.
¿Qué propone? No sé. Pero si la musiquita de su canción de propaganda nos entró como el destornillador que uso para rascarme las orejas, ya que dicen que el cotonete es malo porque deja restos de algodón en el interior, quiero rescatar una obra maestra musical de las internas, que pasó casi desapercibida.

Antes que nada, les dejo esta foto para que vean este rostro y lo recuerden:



Ese señor que como notarán se vuelca a la derecha, pero sin corbata, lo que lo hace estar a la derecha pero al centro, porque los  de centros son descontracturados y no usan corbata..., ese señor es Oliú. Así como no usa corbata, como los jóvenes (Oliú es seguido por los jóvenes, tal como se ve en la foto) también se sabe ubicar bien al costado para que los protagonistas sean sus votantes, inclusive la muchacha que está medio atrás y tiene una bandera del Frente Amplio. Porque Oliú es unidad y también debate de ideas, y a la muestra un botón: el único botón que tiene en su saco.
Oliú es juventud (haciendo la rima de su último gran éxito musical) pero también es tradición.
Porque Oliú mantiene la tradición vistiendo un saco que bien podría haber sido considerado monumento histórico nacional, si es que un día Oliú entra con él puesto al Palacio Taranco y se le ocurre tirarse al piso boca arriba simulando ser una alfombra tipo tigre descuerado, ya que se confundiría la fina tela de su ropaje con el decorado barroco que tenía Taranco. Es que con Oliú hay rebeldía, pero también estamos a punto de recuperar con él los valores del pasado que nos hicieron grandes... Grandes como la bufanda de la muchacha del fondo que está siendo atrapada por una bufanda símil boa...

¿Por qué debemos votar a Oliú? por el siguiente video de Paul Mc Cartney. Mírelo primero (al menos los primeros diez segundos) antes de seguir con la lectura.






Así como Paul ha logrado renovar la música mundial con buen gusto y talento, Oliú ha generado en todos nosotros una nueva forma de hacer política a partir de sus melodías.
Recuerdo mis inicios del periodismo cuando hacía crónicas de recitales de rock o comentaba discos. Lo mismo haré con la siguiente propaganda de Oliú para las internas 2014, escúchela con admiración, con la admiración de cualquier gran canción de los setenta, con esa sutileza e inocencia que el rock más elegante puede tener.







Al mejor estilo de Paul, Oliú se enfrenta a su arte político con el esmero de un artesano a la hora de cubrir con su manualidad con protector para la humedad. Oliú en esa pieza publicitaria nos enfrenta al dilema: ¿Palito Ortega habrá permitido que Pacheco utilizara su canción "Yo tengo fe"? De esta misma forma, confiamos en que Paul ha dejado su presencia imponente en el arte para lubricar el agujero divino que Oliú abre en el mundo de la política, con esta penetrante delicia armoniosa. Con bajos de sonatina de verano, y altos beats, Oliú se encaminó a lograr dos cosas: hacer una linda melodía pero utilizando al mismo coro uruguayo que otrora le ha dado vida a la música de Angres, La casa de la herramienta, y Herracor un amigo de fierro. 
Es así que lo popular se mezcla con la alta cultura.


Este domingo: Oliú diputado. 

Ahora, algunas fotitos.

Oliú escucha a todos, inclusive a los rugbier. Oilú diputado. 

Oliú es asediado por los medios. ¡Déjenlo en paz!

Oliú va a la casa de la gente a dialoga con ella. Nótese los juguetes de los nenes a la derecha. Oliú es amado por los niños que en ese momento estaban mirando los dibujitos.  

Oliú no se acomoda. Para eso están los que acomodan el auto de Oliú. 

Oliú te dice las cosas de frente, en su justa medida pero siempre con una sonrisa. 

Oliú trabajando con una agenda muy cargada. Ahí la agenda está en blanco, pero blanco como Saravia. 

Oliú se da un tiempo para ser cashual.