viernes, 5 de diciembre de 2014

Por la muerte de Jorge Figueroa
















Quien me conoce sabe que no soy de expresarme cuando muere alguien ni me dirijo a quien no está por estas redes sociales de personas vivas, pero en muchos casos con el alma muerta de tanta pantalla y teclado. A esas personas me dirijo, a los que leen, para que sepan que hoy murió el periodista Jorge Figueroa. Un hombre de gran presencia, serio pero con una sonrisa amable. Correcto y claro al hablar, equilibrado y crítico a la vez, era el Secretario de Finanzas de la Asociación de la Prensa Uruguaya y una de esas plumas precisas de la Agencia EFE, que tantas veces hemos leído los periodistas sin reparar en el autor tantas veces invisible detrás de la noticia. 
Si a alguien se le ocurriera hacer una historia de la APU, mencionao en la primera línea de trabajo tendría que estar Jorge Figueroa. Fue con quien tal vez más discrepé desde que estoy en APU, pero fue con quien siempre más acordé que las cosas cuando estaban mal hab
ía que mejorarlas. Si, en estos momentos uno se pone a pensar desde su más absoluto egoísmo sobre aquellos momentos que nos unió a quien recordamos. 
Yo le tengo que agradecer -no pude hacerlo, pero lo hago públicamente-, como socio de APU, que el hombre aceptara el reto de sostener a nuestro sindicato que tambaleaba peligrosamente. 
Se hizo cargo de APU en el último gran vacío. Un tipo que en el medio del fuego se hizo cargo de la única canilla para apagarlo sabiendo que se podía quemar, ese es un gran dirigente. En la última Asamblea discrepamos en algunas cosas, pero cuando había que acordar acordamos, y laburamos, aunque nunca pude estar a su par, porque Jorge tenía la experiencia y la coherencia que yo no tenía. 
Recuerdo algunas discusiones vía mail, y enojos con Jorge, y también recuerdo siempre su llamado conciliador y honesto. 
El periodismo y el sindicalismo uruguayo le debe un gran homenaje al compañero Jorge Figueroa. 

Escribo esta carta con dolor, pero también con la alegría de haber conocido a Jorge Figueroa.  
Matías.