Ella también




Ella no es nadie, o son todas las "ellas" posibles.
Las características principal de ella es que además de poder ser cualquier "ella", algo le ocurre con respecto al otro, pues es ella a la que "también" le ocurre algo. Le ocurre algo con respecto o al yo poético, o con respecto a un/a tercero/a desconocido/a.
No es la única que se cansó del sol. No es la única, porque tal vez el otro sea la propia voz lírica. Ella y yo también, o ella y otras y otros también. 
La luz, las sombras, el arriba y el abajo, ella y los otros, yo (el yo lírico) y ella realizamos distintos actos que se asemejan a lo onírico: "Viene a dormir debajo de las estrellas", o "sube a las hojas y cae hasta el mar /como es que puedo tocarle las manos / Sube a las hojas y cae hasta el mar".

El agua (la lluvia), la luna, el sol y las estrellas conforman un plano de realidad poética que comienza con el cansancio de "este sol al sueño". En el primer verso ella se cansó de este sol y al final "viene a dormir...". 

El yo lírico interviene en un intento de rescate frustrado: "cómo es que puedo tocarle las manos", un rescate consciente dentro de un plano de inconsciencia donde el proceso es que suben las hojas y cae hasta el mar, enfatizándose nuevamente el arriba y el abajo, como lo consciente y lo inconsciente.  Ella también somos nosotros. 
MR.