sábado, 11 de junio de 2016

Matías Rótulo: "Soy un infeliz"

Rótulo en rueda de prensa con
la subsecretaria del Mides.
El profesor de literatura y periodista Matías Rótulo nos dio una entrevista en la cual queda claro por qué se gana el respeto y odio de propios y ajenos.

Por Pablo Rubio / Para  ENTRE - VIENDO.  25/5/2016


¿Qué estás leyendo? 
Toda la obra de Mario Vargas Llosa.

Un facho...
¿Y? ¿Decime cuál es la complejidad a la hora de leer su narrativa? ¿Qué juego hace con los narradores en primera persona, personajes que se alternan en los diferentes campos?

No sé.
Es que no leíste su obra y te dejás guiar por su opinión política y por lo que escuchás por ahí. ¿Qué me importa si vota a Keiko Fujimori o no la vota? En realidad me importa. Porque Perú es un país que las ha pasado todas. Desde la pobreza hasta el terrorismo, y ahora tienen los barrios privados comiéndoles los talones. Y allá se vivió el exterminio Inca. ¿Qué me importa? Sí, me importa si los peruanos, los grandes discriminados de este continente... me importa que no sufran, pero desde la literatura, Vargas Llosa es superior a todos estos que idolatramos porque algún gil lo lee en la playa: García Márquez, Galeano, Benedetti. Además ¿Qué es un facho? ¿Es tan facho Hitler como aquel acusado de facho por no votar a la izquierda uruguaya? Creo que se toma al fascismo como algo muy simple cuando es muy complejo y peligroso.

Galeano es un grande.
Eso te lo hicieron creer. Su narrativa da vueltas en la sorpresa del efecto. Si en vez de escritor hubiera sido cirujano, hubiera sido cirujano estético. Porque los cirujanos estéticos no son todos pro salud, algunos son pro efecto. Chéjov era pro salud tanto en literatura como en medicina porque era médico.

¿Qué obra te viene gustando más de Vargas Llosa? 
La guerra del fin del mundo. 

¿Lo enseñás en el liceo? 
No.

¿Cómo enseñás? 
Enseño lo que sé, que es un poco de literatura. Pero educo lo que soy, y soy honesto, peleador, humano, sensible. Ahora estoy en cuarto con Manrique y en tercero con Quiroga, ellos me ayudan a entender la pobreza humana, la miseria, el macho como sujeto dominante de una sociedad que los lee cada vez menos. Eso se lo transmito a mis alumnos.

¿En qué liceos estás? 
En el Bauzá con dos cuartos y en el 46 de Paso de la Arena con tres terceros

¿Sos de los profesores que se quejan? 
Si, de las pésimas condiciones de trabajo, de los bajos salarios, de la violencia, de que mis alumnos vivan en todo eso. Pero no me quedo en la sala de profesores mirando las caras de mis compañeros. Salgo a los recreos, camino los pasillos, les pregunto a mis estudiantes si puedo hacer un poco mejor su día. Si hubiera querido encerrarme en una oficina seguiría en el periodismo.

¿Lo dejaste? 
Si. A medias en realidad. Una profesora me dijo una vez que cuando entrás a una clase se te van todos los dolores. Eso es verdad. Entro a la clase y me siento contento. Ya no me sentía contento frente a una computadora o de un micrófono de radio. Estoy tratando de entrar a la clase más seguido para no sentir más el dolor de la espalda. Pero además, me sana el alma.

¿Es cierto que empezaste a estudiar a los 18?
A los 17. Fui un alumno desvinculado. Salí de la escuela y le dije a mis viejos que no quería ir al liceo. Mi padre me dio tres opciones: trabajás, estudiás o te vas. Me puse a estudiar, iba a una panadería a las 4 de la mañana a meter panes en una bolsa con 14 años. Luego hice publicidad en la calle, di clases de taekwondo y fui mandadero y vendedor de farmacia. Hice de todo, y eso es lo que soy. Soy del Buceo, nadie me regaló nada, la pasé pésimo, y un día me metí al IPA y acá estoy. Gano poco, me peleo mucho pero soy feliz.

¿Tu familia?
Ulises, mi hijo de un año, y mi novia de hace diez años. Mi mamá, de los cuatro hermanos me quedan tres. Mi papá se murió, era marinero. Antes de irse de viaje me dijo "pensé que ibas a estudiar y no lo hiciste". Se fue en diciembre y se murió en febrero. Yo era un pendejo. Eso me marcó.

¿Y estudiaste por él? 
No, estudié por mi. No pienso en mi padre casi, lo amé, pero no lo pienso. Cuando tenía 17 sí, ahora no. Me hubiera gustado que me viera acá, en lo que hago y con mi hijo.

¿Cómo ves el periodismo?
¿Qué periodismo?

El uruguayo. 
Entonces preguntame cómo veo eso que se hace acá que se hace llamar periodismo.

¿Vos no hacés periodismo?
Ya te dije que lo dejé. Esos que se llaman periodistas libres hacen publicidades de mutualistas. ¿Y si tenés que cagarlos informando algo malo? Luego, las lecturas de diarios en radio (algo que yo hice), eso es leer diarios. Lo hace cualquier imbécil que tenga 100 mangos para comprar El País.

¿No te odian un poco tus colegas periodistas?
Algunos sí. Van a esa fiesta de la prensa que se hace una vez por año, pero cuando se les pide que den un mano en su sindicato porque alguien está en la mala nadie se acerca.

¿Vas a esas fiestas? 
Ni loco. ¿Qué hay que festejar? Yo no voy a festejar que los periodistas ganas 15 mil pesos, que no tienen laburo, que muchos se mueren en el olvido, que los trabajadores de algunos diarios no cobran... No digo que ahí se celebre eso, opino que no tengo nada que festejar.

¿No tenés miedo que no te llamen más de algún trabajo? 
Me llaman. ¡Eso es lo peor! Nunca me echaron de un laburo, siempre los dejé y hace dos meses dejé Voces, mi casa, donde están mis amigos. Este mes tuve dos ofertas. Una de ellas no las tomé porque no me dan los tiempos.

¿Se puede saber de dónde?
Si, me llamó el tipo que me hizo periodista. Pero no lo voy a nombrar. Lo idolatré de adolescente, lo critico ahora... pero a mis alumnos no los dejo.

¿Te hizo periodista? 
Él no lo sabe, pero sí, yo quería ser como él.

Tus amigos dicen que sos un gran periodista...
Porque son mis amigos.

Ganaste premios....
Sí, como los famosos que se hacen los graciosos que ganan premios Iris. Un premio no es nada. No significa nada.

¿Sos muy apegado a tus alumnos y por eso no los dejás? 
No los dejo porque es mi laburo y es más estable. Porque además Secundaria me tira abajo en el puntaje. Pero por encima de eso, no los dejo porque una vez que un profesor toma horas y trabaja, ¿Cómo los vas a dejar a mitad de camino?

¿Muchos lo hacen?
Allá ellos. Los adolescentes tienen mil quilombos. Ellos no necesitan  a un profesor que entra y les grita. Ojo que yo soy gritón. Ellos necesitan un profesor que los escuche, que si tienen algún lío intervenga. Necesitan modelos adultos. No soy apegado, soy un ser humano. Eso de la objetividad dejalo para el que hace clavos ya que los tiene que hacer del mismo tamaño, yo trabajo con humanos complejos, siendo yo mismo un humano complejo. Yo me involucro. En la casa les gritan y los abandonan ¿Les voy a gritar y abandonar yo?

¿Volverías a estudiar lo que estudiaste?
Mil veces. Quiero hacer historia en el IPA el año que viene. Fui a Humanidades a hacer historia pero se piensan que la historia se enseña por seminarios de dos meses panorámicos, y la historia es compleja. Igual yo estaba para las chicas en ese entonces.

¿Fuiste mujeriego? 
No, fui un joven con hormonas (risas). No tenía suerte con las chicas, por eso me hacía el inteligente, el poeta, el periodista y el gracioso. Igual ligaba poco. Hoy eso de la inteligencia no garpa.

¿Tu primer amor?
Allá en el Buceo. Una amiga hasta hoy. No la voy a nombrar, pero ella sabe que en la calle Nimes pasaron cosas.

¿Sos del Frente Amplio?
Soy batllista, socialista, wilsonista. No sé que soy. No tengo partido político. Pero seguro no sería del Frente Amplio, salvo que aspire a crecer políticamente por interés personal, como el 90% de quienes son figuritas de dicho partido. Igual, los uruguayos somos batllistas porque Batlle y Ordóñez logró derechos desde la política, y los uruguayos no meovemos un dedo para nada y esperamos que las cosas nos caigan del cielo, como si Batlle y Ordóñez hiciera llover. Cuando fui dirigente de la Asociación de la Prensa Uruguaya venían y te pedían soluciones, pero los invitabas a que dieran ideas y nada. Si, me refiero a los periodistas.

¿A quién votaste en las últimas elecciones?
No lo voy a decir. No por miedo, sino porque no le interesa a nadie. Pero voté izquierda.

¿Crees en Dios?
Obvio. Creo que es un gran personaje de la literatura. Es uno de mis favoritos.

¿Vas a la Iglesia? 
Creo que no te quedó claro. No creo en Dios. Menos en la Iglesia.

¿Y el Papa Francisco?
¡Qué gran político! ¡Aleluya?

¿Y Sturla?
¡Qué gran experto en marketing! Amén.

¿No te gusta nada la Iglesia, no?
No es que no me gusta. ¿Qué hizo la Iglesia en los últimos dos mil años? Si repasás la historia y contás los muertos te vas a enterar.

¿Fumás?
No. Tampoco tomo, no me drogo... como mucho, eso sí.

¿Cuál es tu interés en la vida? 
Con 34 años hice casi todo lo que quería hacer. Trabajo en lo que me gusta, tengo mi familia y soy infeliz.

¿Infeliz? 
¿Vos podés ser feliz en este mundo horrible?

Pero traes un pibe al mundo.
Además soy un egoísta. Pero espero que mi hijo con otros hijos cambien esta realidad.

¿Si te hago estas mismas preguntas en dos años que dirás? 
Seguramente otras cosas. El pensamiento avanza.

¿Estás enamorado?
Si.

¿Odiás a alguien? 
No.

¿A quién extrañás?
A nadie. ¡Qué preguntas tontas! Preguntame sobre economía, política, literatura....

Te hago caso porque sos un buen periodista. ¿Qué es la economía? 
Mierda. Preguntame sobre el amor que es menos doloroso.

¿El amor? 
Duele. (Risas)

¿Qué te gustaría que dijera tu tumba? 
"A las cinco de la tarde" (verso de un poema de García Lorca).