Bandera de Uruguay Año VII Blog el inaugurado el 15 de diciembre de 2008. Desde Montevideo, República Oriental del Uruguay - 2014.

No a la baja

No a la baja

martes, 23 de septiembre de 2014

La campaña oculta

ESA CAJA BOBA QUE NOS TRATA COMO IDIOTAS

El gobierno realiza una infame campaña encubierta en avisos televisivos y radiales. Son publicidades de empresas públicas, muchas de ellas no tienen competencia. La derecha tiene razón al denunciarlo. Fue la derecha la que hasta ahora tuvo el patrimonio exclusivo de la publicidad ideológica encubierta, sutil y altamente peligrosa.


Por Matías Rótulo (Publicado en Voces 447)

En la Dictadura, algunos medios de comunicación todavía existentes y otros que ya no existen, fueron los voceros del gobierno militar y después gritaron bien alto “¡Viva la Democracia!” cuando les convenía hacerlo.
Pero lo que la derecha hizo después de la Dictadura fue mucho más sutil. Los gobiernos de derecha (y la derecha en sí) han bastardeado tanto a la cultura, haciéndola inaccesible e innecesaria para los simples mortales, que esos simples mortales hoy disfrutan y no cuestionan los productos televisivos que amenazan constantemente su opción de pensar. Son consumidores glotones de placer inmediato y efímero. Las nalgas, los senos, y la sangre, la comen en una bandejita de McDonalds mientras toman Coca Cola y bailan una canción de un coreano de moda.
La televisión uruguaya muestra todo el tiempo los logros de las políticas culturales y económicas de la década del noventa, porque en la televisión se concretaron efectivamente.

La derecha desvirtuó el discurso “cultural – social” y lo transformó en un “yo individual y egoísta”… porque es mejor tenernos divididos, que juntos y movilizados. Ese “yo” es un posible comprador y no un sujeto pensante. No se debe pensar en la desgracia, sino vivir el momento, reírse de todo, no se puede cuestionar, porque eso de cuestionar nos hace pesimistas (pesimista como los de izquierda).
La derecha impuso –paradójicamente- un mundo cultural donde primó la demonización de la cultura, siendo la cultura, el patrimonio para quienes gozan del poder. Que los trabajadores usen las manos y no lean tanto, pues es mejor un pobre que obedezca a un pobre que piense por sí mismo: “ese pensamiento es de comunista” (¡Qué horror!, nos enseñaron en la televisión).
La televisión actual quiere seres solidarios que justifiquen sus ganancias limpiando sus conciencias (lo que hacen los millonarios de derecha y con eso podemos acercarnos nosotros mismos a ese ideal). Vemos por televisión a los ricos divirtiéndose, jugando al fútbol y ganando millones o paseando en Punta, pero también donando en eventos solidarios.

La derecha nos muestra sus logros cada vez que personajes con voz en televisión nos imponen que la televisión es “un negocio” y nada más. Porque fue la derecha la que propuso y llevó adelante esa idea de “negocio” en todo lo que pasaba por sus manos. Aquello de una televisión que ayude a educar fue y es puesto en tela de juicio por los voceros conscientes o inconscientes de la derecha: Vilar, Carballo, Tinelli, Susana Giménez, Legrand, Ríal…
Vemos a la derecha funcionar con su maquinaria cuando se imponen sus discursos en televisión: inseguridad, menores infractores, miedo, crisis, crisis y más crisis.
Cuando notamos cómo se aplica la Libertad de Culto en nuestra pantalla, con mensajeros de Dios que son más ricos que el mismo Dios, pensamos en la Libertad de Culto que en Uruguay se transformó en un vergonzoso aparato de enriquecimiento lícito; y la televisión es cómplice vendedora de espacios de ese tipo. Batlle y Ordóñez así no lo hubiera querido.
Vemos a la derecha imponiéndose en la televisión cada vez que la izquierda mira para el costado en la adjudicación de medios a operadores privados y no hace nada para cambiar la realidad de lo contado más arriba. La “contraseñal” es aquella que la derecha se encargó de hundir cada vez más con el correr de los años: Canal 5 (hoy TNU). La izquierda la recuperó a pesar de los gritos desesperados de la derecha.

Hay una campaña, es cierto. La de la izquierda es bastante simplona porque es electoralista y directa. La de la derecha es histórica y se impone a pesar de los años con la cómoda complicidad de los dueños de los Medios. 

domingo, 14 de septiembre de 2014

Montevideo: una ciudad sin literatura



Santiago celebra a Mistral y su nombre aparece cada pocas calles en el centro de la ciudad. Valparaíso recibe en lo alto a los visitantes de la casa de Neruda. Buenos Aires habla de Borges, Bioy Casares y José Hernández. Asunción destaca su poética nativa y en Lima sobrevive en la modernidad que triunfó ante lo nativo,  literatura de Mariátegui, y Arguedas.

Por Matías Rótulo (Publicado en Voces 446)


En todos esos lugares se pueden visitar los restos que la ciudad revela sobre el pasado de los escritores en ella. Las ciudades esperan a los visitantes y nativos con su cultura abierta en museos, circuitos turísticos delineados en brillantes folletos con mapas y avisos de bares y hoteles. Puedo elegir entre llevarme un retrato de Jorge Amado en Salvador de Bahía o hacer el recorrido en carroza por la Aracataca que García Márquez vivió como nosotros vivimos su Macondo.
En Montevideo, la literatura carece de presencia en los circuitos turísticos. En el exterior se ofrecen paquetes de traslado en los cuales se menciona que la capital es la tierra de Galeano, Onetti y Benedetti pero después hay muy poco para hacer en cuanto a la literatura, una vez que se visita nuestra tierra adornada de bolsas en el suelo y un cielo de celeste pureza.

El Informe de Gestión 2014 de la Dirección Nacional de Cultura del Ministerio de Educación y Cultura nos informa del presupuesto invertido en premios literarios (de libros muy difícil de conseguir), encuentros de escritores, y otros. No hay nada referido a un fomento de la literatura en relación a la ciudad, a la preservación de espacios públicos que puedan servir de patrimonio literario. Es como si en la ciudad de Idea Vilariño, donde murió Juana, donde escribió Mario, y donde se transforman en realidades los sueños de los escritores actuales, ellos mismos estén en un eterno exilio.
Tampoco hay ninguna idea al respecto en el horizonte de proyectos políticos locales sobre los lugares de los artistas. En el sitio web del Ministerio de Turismo o en la página de la Intendencia de Montevideo se ignora la literatura de la ciudad. Ni siquiera se menciona el hermoso museo Zorrilla de San Martín, uno de los pocos y bien reservados espacios literarios-museísticos. Otros espacios bien aprovechados son los que la Biblioteca Nacional dispone al presentar documentos en muestras itinerantes.
Un buen día, los montevideanos nos encontramos con que acá no hay casi nada para visitar, para mirar, para aprender con respecto a nuestras letras.
Es cierto que la literatura está para ser leída. También es cierto que la ciudad no ha guardado en su memoria colectiva los lugares en los cuales los escritores han pasado sus días creando, tal como se hizo en otras ciudades del mundo. En el país de los libros más caros de la  región, se puede leer mucho, pero poco se puede hacer con los muros de la ciudad que fueron testigos de nuestras grandes obras y las historias de sus hacedores.
Cerca de mi casa, en el barrio Bella Vista, vivió el poeta Fernán Silva Valdés. Hasta hace poco, lucía en la entrada de la casa sobre Uruguayana una placa de azulejos donada por un club de leones que recordaba que en aquel lugar habitó el poeta. Hoy esa placa ya no está.
La placa que recuerda a la artista de las letras Delmira Agustini en el Prado, paradójicamente ya no tienen letras. Es que Delmira Agustini parece haber quedado en el olvido tras aquel 6 de julio de 1914 cuando su asesinato le reveló a la sociedad uruguaya que este pueblo no era ni tan civilizado, ni tan pacífico.
Salvo las calles de Montevideo, como las que recuerdan en nombre a Hilario Ascasubi (La Teja) o Viejo Pancho (Pocitos), los barrios poco o nada tienen de literatura. Los homenajes a Bartolomé Hidalgo en el Prado ya están manchados de “Bolso puto” y “Manya corrés”, y las estatuas de escritores locales están reservadas para los cementerios.

Montevideo no amparó los lugares, nos recogió la historia física de los escritores. Para ver a Juana hay que mantenerse sin gastar los mil pesos, a la fuente de Delmira en Sayago la quieren borrar del mapa, y vaya a saber uno dónde estuvo Florencio Sánchez mientras vivió por acá. Es que Montevideo como ciudad, no hace buena letras con sus escritores. 

Asamblea en APU

Montevideo, 8 de setiembre
Ante la renuncia de la mayoría de los integrantes del Consejo Directivo Central de la APU, ocurrida el día jueves 4 de setiembre, la Comisión Fiscal amparándose en el artículo 19 del Estatuto, convoca a una Asamblea General Extraordinaria de socios el día 15 de setiembre (primer llamado hora 19.00, segundo llamado hora 20.00) para considerar el siguiente orden del día:

- Nombrar Tribunal Electoral.
- Fijar fecha de elecciones de nuevas autoridades.

sábado, 13 de septiembre de 2014

Como dos ratones





Y cuando el mundo se caía a pedazos, corrió el telón de la ratonera y los roedores salieron a escena. La máquina de humo emitía un gracioso sonido, dulce, constante, como si fuera las entrañas mismas de una bestia enamorada chillando y escupiendo agua evaporada de lado a lado del escenario minúsculo. El sonido se sentía cada vez que salía el humito.
 La ratona empezó su discurso sobre la idea de los átomos que se le cruzan a una chica de dieciséis años en el momento justo de ser besada por primera vez. El ratón tenía que dar dos aplausos de fondo, al fondo del escenario, empezando su actuación de espaldas al público, debía hacer un gentil saludo, sacarse el sombrero y agitar el bastón. La ratona protagonista lo miraría interrumpiendo su diálogo y sonriendo mientras salían de cada lado dos ratoncitos vestidos de jirafas: los cuellos fueron hechos de zanahorias secas.
El ratoncito tenía marcado tomar de las manos a la ratoncita. La tomó de las manos…

Escena única
La escena es un planetario dinámico. De fondo hay una luna que también es un gran queso. En el piso hay arena blanca o harina que hace de arena. Sobre el costado derecho del escenario, unas cajas de medicamento hacen de piedras. Una rosa marchita encima de un cenicero que hace de nave espacial. Es de noche.
En escena: Ratoncita adelante y atrás de espaldas el ratoncito. A la vista del público pero en los costados los ratoncitos disfrazados de jirafas. Los tres payasos permanecen en escena pero acostados boca arriba.

Ratoncita. Y entonces la muchachita tembló y él con algo de miedo se acercó para besarla.
El ratoncito debe emitir una risa fuerte. Se despiertan a la vez en la escena los ratoncitos payasos que aplauden una, dos o tres veces para hacer sus piruetas. Un payaso más aparece desde la izquierda. Explota un fuego verde que desprende un humo constante. Caen estrellas azules hecho de papelitos brillantes desde el cielo.
Payaso 1. (a Payaso 2) Vos sos un ratón.
Payaso 2. (aparte, con enojo visible) ¡Soy un payaso!
Ratoncita. (tomando las manos del ratoncito y mirando con desprecio al Payaso 2) Usted me parece que es un tonto.
Ratoncito. (eufórico) La estuve mirando, usted es hermosa, hermosa. Como aquella estatua (señala al público). Esa estatua me mira. Espere que me tengo que lamer las patitas delanteras (se lame las patas).
Ratoncita. Es un tonto. No me haga reír. Déjeme contarle lo que le pasó a la muchachita.
Payaso 3. (desde el fondo y fuerte grita como llorando mirando a la payasita) Cuente la historia de la chica del beso.
Ratoncita. (con tristeza nostálgica)  Si, ya se la contaré (los tres payasos aplauden a la vez con alegría visible).
Ratoncito. ¿Me permite alimentar a mis jirafitas? (se aleja rápidamente de la ratoncita y toca a las jirafitas en el cuello con una espada mágica y mientras las toca suenan cornetas. Luego comienza a bailar un tango sólo al fondo y los payasos se sientan a observarlo en ronda como sorprendidos y alegres).
Ratoncita. (en soliloquio y hablándole al público) Entonces, la chica lo fue a visitar. Entró a la farmacia, él la saludó con un perfume encantador y ella (hace ademanes de perfume sabroso), se dejó caer en sus brazos. Entonces el beso fue demoledor. Las bocas se juntaron, allí mismo crujió el lugar más seco del mundo, el punto más alto de la tierra se derrumbó y el costadito más caliente del continente tembló de un chuchito de frío ratonero, murmurándose que allí mismo el Dios de los roedores haría llover el quesito más rico de la Colonia.
Payaso 1. Mire, puedo hacer paro de mano.
Payaso 2. Escuche, mi guitarra está afónica.
Payaso 3. Huela, soy una abeja ahogada en miel.
Ratoncita. Yo creo que puedo ser o no ser. Ya no hay cuestión.
Payaso 1. (Toma las manos de la ratoncita y la besa). ¿Le gustó mi beso?
Ratoncito. (furioso pero con una sonrisa temerosa) Oiga, usted, payaso. Ella era mi señorita novia. (aparte) La perdí, sé que la perdí.
Ratoncita. Ella lo perdió después de aquel beso. Él la perdió después de aquel beso. Se quieren mucho.

Empieza a caer agua del cielo. El ratoncito se vuelve a poner el sombrero. Agarra su bastón y abraza a la ratoncita que empieza a llorar. Las jirafitas se van de escena. Los payasos se secan las gotas en su cara quitándose desprolijamente la pintura. Cae un rayo.
Los ratoncitos vuelven a andar sin entender nada. En la ratonera los ratones se olvidan de su acto. El público no aplaude el mamarracho ínfimo y absurdo. 
La chica y el chico se sienten como dos ratones, atrapados en una ratonera. Llamen a los payasos, los músicos llegan tarde. Cae el telón. Llueve en el Prado. Alguien que estudia bellas artes pinta uno de los momentos de la obrita. Todos salen y saludan una vez, se agachan, y suena una melodía dulce de flauta. Se apagan las luces. Se sienten como dos ratones. 
Se cierra el telón. Un ratón asusta a una señora. Hay corridas en el teatro. 
Ellos se besan. Se besan y uno de los dos se imagina una escena de mil roedores corriéndole por el cuerpo. Se besan. Ella tiene dieciséis.  

m.r. setiembre de 2014. 
Para A.L.E.C. 


Bosnia: Spinetta y su Guernica










Era el año 1992 cuando Bosnia empezó a temblar. Recuerdo las lejanas imágenes de la televisión que con mi adolescencia a punto de nacer, me revelaban la muerte de una generación que nunca más iba a vivir.

El conflicto sigue siéndome ajeno, pero no impropio.


En tiempos de guerras, aviones caídos por bombas teledirigidas, ataques y sirenas, desapariciones y dulces amenazas en ese juego llamado matar a mi enemigo, no puedo más que escuchar "Bosnia".
La llamada "Guerra de Bosnia" fue una redición del intento suicida (es suicida cuando el hombre atenta contra el hombre) de exterminio de un población entera de civiles.
Los casi nueve mil musulmanes Bosnios que murieron en Srebrenica, nos hace imposible detallarlo en imágenes, testimonios, textos históricos.

Spinetta y los socios del desierto la hacen descarnada en el disco San Cristóforo, y desnuda pero enlutada en el disco Spinetta y los socios del Desierto.

El yo lírico, la voz poética reclama que no se olvide Bosnia, pero también narra el horror de la muerte física, moral, pero también de la muerte simbólica expresada en la resignación del hombre.

El grito desesperado es:


"Vamos, 
abre los ojos, 
abre las manos, 
ante Bosnia..."


Bosnia nos debe entrar por el cuerpo, nuestras manos deberían padecer la estaca que nos torture. Pero para torturados basta con los de Bosnia. 
El reclamo es un reclamo histórico. Picasso nos sigue pidiendo que miremos su pintura, aquella que muestra los trazos mutilados y los gritos en blanco y negro. Spinetta en su canto parece condenar al silencio de la muerte a morir. Lo hace mutilando al sujeto, la boca abierta desesperada, el mareo, la angustia y el desgano del ángel que se ausenta y del hombre que se resigna; 



"Vamos, 

abre tu boca... 
deja que entre, 
todo Bosnia...pronto, 
viene un mareo... 
una visita guiada sobre Bosnia... 
donde el ángel, 
cierra sus alas...y llora... 
donde el hombre, 
baja sus brazos..."


En Bosnia se aplastan las vidas, caen las bombas, porque cae el mundo en ese cielo que se desploma: 



"Algo, 

se está cayendo... 
es ese cielo, 
sobre Bosnia..."

La imagen de la resignación es aquella que representa al ángel ya no caído, este ángel es el peor de los ángeles; es el ángel que se revela ante la resignación más pura: 


"Donde un ángel, 

cierra sus alas...y llora... 
donde un ángel, 
cierra sus alas".

El ángel se resigna y el hombre baja sus brazos, entregado a morir, entregado a no poder hacer más: 

"Donde el ángel, 
cierra sus alas...y llora.... 
donde el hombre, 
baja sus brazos"


Los espíritus rodean el escenario y lo dejan salpicado de recuerdos. 

"Vamos, 
oye los muros... 
niños que gritan, 
por doquier en Bosnia... 
ellos caen, como violines... 
en la rapsodia, 
típica de Bosnia..."





















Publico el libro de fotos de Gervasio Sánchez. Las fotos que ilustran este artículo pertenecen a él.

Por más información sobre la obra de Gervasio Sánchez visitar aquí

viernes, 29 de agosto de 2014

Ciencia wikipédica







Me ha sorprendido en más de una oportunidad, tener algún que otro profesor del IPA (Instituto de Profesores Artigas) o de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación (Universidad de la República) recomendando  que leamos Wikipedia. Escribir esto me costará acusaciones sobre mi falta de amor a las instituciones que me formaron profesionalmente, ya que estoy revelando oscuros secretos que en tiempos electorales pueden ser utilizados por Graciela Bianchi, Pablo Da Silveira y hasta por alguno de la izquierda en contra de la educación.

Por Matías Rótulo (publicado en Voces 444)

Wikipedia es la preferida de los cómodos investigadores, y de los confiados curiosos. Para sacarme la duda de algo es más fácil entrar a Wikipedia que revisar páginas como la de la Real Academia Española o la Organización Mundial de la Salud. De hecho, hay una ventaja: para conocer la historia de los presidentes de argentina, uno debe hacer tres click hasta llegar a ellos en el sitio web de la Presidencia de aquel país, y en Wikipedia realiza dos menos. ¡Es muy ventajoso!
Wikipedia es una construcción colectiva sin fines de lucro y bien intencionada (eso se dice). Hace pocas semanas, se difundió la noticia sobre la posible prohibición de editar contenido en el sitio ya que se han alterado datos con fines agresivos. Diego Cánepa, -prosecretario de la Presidencia de la República-, sufrió en carne propia este tipo de ataques anónimos al ser insultado en su perfil de Wikipedia meses atrás.
Wikipedia es una enciclopedia donde hay información sobre biología, geografía, arte, política, minería, economía y cocina. También la había en la Gran Enciclopedia Británica. ¿Se imagina a Cánepa entre las páginas de los enormes volúmenes del saber mundial? Pero sí está en Wikipedia.
Los ataques a este sitio solidario pusieron en duda la fiabilidad de la herramienta, donde cualquier usuario registrado puede modificar su contenido. De hecho, ni bien se difunde la muerte de un famoso, comienza la carrera de usuarios para agregar rápidamente la fecha y lugar de fallecimiento.
Los “editores” tienen la posibilidad de reclamar el uso de fuentes en la información vertida por otros “editores”. Si ese usuario considera que lo escrito por otro no es correcto, puede borrarlo y agregar lo suyo. Algo así como un método científico llevado adelante en la mesa de un bar de chivitos en el centro, entre cuatro amigos que conversan de la mitocondria. La ventaja de la mesa del bar es que los hablantes se pueden conocer unos a otros, en Wikipedia todo se hace detrás de los muros del anonimato.
Wikipedia no pretende ser –creo-, una tesis de grado, sino una especie de enciclopedia general y colectiva, donde cualquier hijo de vecino aporta algo: como en la feria del domingo. El problema es que muchas veces la información de Wikipedia no genera las garantías necesarias.
Tuvo que suceder lo del ataque a personalidades de todo el mundo (y nótese que incluyo a Cánepa como personalidad mundial) para que dudáramos de Wikipedia.
En el mundo del saber, -no impoluto, no inefable-, cualquier investigación requiere citas adecuadas, autores detectados y controles de calidad (a veces no muy eficientes, es cierto).
En sitios de construcción de información colectiva como Wikipedia, las notas bibliográficas al pie de página que dan cuenta del origen de la información son –a veces-, simplemente artículos en blogs, hechos por usuarios que emitieron alguna que otra opinión, y que a su vez no tienen el respaldo de otras fuentes.
Escriba “Palestina” en Wikipedia y descubra cómo la información sale de una sola fuente, y cómo contiene ciertas citas bibliográficas de cuestionada fiabilidad. Entre y hágase del bando enemigo a Palestina de inmediato.

La literatura wikipédica está más que difundida y defendida por muchos docentes. De hecho, en instituciones educativas públicas uruguayas (terciarias) se promueven cursos de utilización de Wikipedia para el aula. No me referiré a estos cursos ya que no los voy a realizar. Pero no debemos sorprendernos cuando los estudiantes llevan a sus docentes información recogida de Wikipedia o de sitios similares, como por ejemplo “Rincón del vago” (cuyo nombre lo dice todo), que también permite una construcción social del saber. Ese saber es esquemático, no revisado o revisado por quién sabe.
Por otro lado, el mundo científico, ese espacio que parece cada vez más cerrado para el ciudadano común, con Wikipedia se abre al cibernauta y le hace creer que es un poco protagonista de la cosa, ya que puede generar “conocimiento”. No genera nada, simplemente copia algo de otro y listo.

La democratización del saber, esa frase bonita y utilizada hasta el cansancio, es en realidad una simplificación del saber. Busque un poco más, pierda ocho o nueve minutos, y verá cómo encontrará sitios de información científica, religiosa, artística y filosófica de mayor calidad que los sitios colectivos, en fuentes reconocidas.  







sábado, 23 de agosto de 2014

Yo me llamo un concurso de imitadores que imita otros concursos

ESA CAJA BOBA QUE NOS TRATA COMO IDIOTAS




¿Cuál es la gracia del programa “Yo me llamo”? No, no es el conductor. Aunque dicen en todos lados que es muy gracioso, pero no, no es él.

Por Matías Rótulo (Publicado en Voces 442) 

“Yo me llamo es” un concurso de imitadores de cantantes en un
formato traído desde el exterior y hecho a la uruguaya. No diré nada sobre los participantes porque para ridiculizarlos está el jurado que los evalúa. Los del jurado ponen cara de asco o alegría mientras están cantando los participantes, y después les devuelven conceptos que todos ya sabemos de tanto ver concursos de canto en televisión: tenés un buen color de voz pero desafinaste dos veces, debés trabajar la afinación, contás con un timbre de voz que te ayuda… ¡Qué fácil es imitar al jurado!
Antes de seguir, debemos destacar al imitador de Maxi de la Cruz. Porque si bien habla como Maxi cuando Maxi era adolescente y conducía “Maxianimados”, arrastrando letras entre el babeo y el uso vulgar (“vamo pal otro lado”, “estamo acá”), acomodando su rostro como el de un humorista en ascenso, todavía le falta mucho a ese imitador para llegar a ser tan grande como el más grande de los uruguayos en el mundo después de Suárez. Porque si hay algo que nos dicen en la televisión todo el tiempo, es que Maxi ha logrado un nivel de excelencia artística y humorística que ese imitador en la conducción de “Yo me llamo” no ha logrado demostrar más allá de sus esfuerzos.
¿Cuál es la gracia del programa? ¿Ana Laura Romano entrevistando a los concursantes? ¿Ana Laura tratándolos como tratan los padres a los niños en el preescolar, tras la fiesta de fin de año cuando hacen de pollitos pero en realidad les sale un perrito? “Qué lindo mi amor… quisiste hacer un pollito, ladraste, no hiciste “pio pio”, pero fue un ladrido parecido al “pio pio” de un pollito, te voy a comprar un helado y te olvidás”.

Entonces ¿Cuál es la gracia de “Yo me llamo”? Es un programa de imitación, que a su vez en sí mismo  se dedica a imitar a otros concursos: ponen a un jurado que parodia  a los parodiables jurados de concursos que llenan la televisión. Hay jurados en lo de Tinelli, hay jurados en el concurso de jóvenes talentos en “Agitando una más”, hay jurados en “Yo me llamo”, está el panel de “Buscadores” que es otro jurado, ya no de talentos, pero sí de todo hecho social o político que surja…
¿Qué hace Roberto Musso evaluando la forma de cantar de los participantes? Roberto ¿No escuchaste “Otra Navidad en las Trincheras” y “Barranca Abajo”*? Escuchalos y enterate qué es cantar mal.
¿Qué es lo que hace “Yo me llamo” de un programa interesante? En cada concurso de “talentos” que hay en Uruguay, siempre se afirma que de ahí “surgirá una estrella”. ¿Cuántas estrellas nacieron en programas de concursos realizados acá? Desde el “Cante y Gane” de Cacho de la Cruz se nos prometen estrellas y miren: la única estrella que nació de algo que hizo Cacho fue su propio hijo.
Entonces ¿Cuál es la gracia del programa? La gracia es el cachivache: la solemnidad del jurado, la risa exagerada de Ana Laura Romano, el imitador de Maxi, y las interpretaciones de los concursantes.
¿Ya no teníamos un concurso de talentos e imitadores a gran escala que se llama “Carnaval”?

Nota: Yo me llamo Matías, soy el imitador del columnista original, así que a él no le digan nada sobre esta nota.


(*) Discos de su banda El Cuarteto de Nos.