Bandera de Uruguay Año VIII Blog el inaugurado el 15 de diciembre de 2008. Desde Montevideo, República Oriental del Uruguay - 2016.

RADIO RÓTULO

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jueves, 28 de enero de 2016

Sendic y la prensa



Columna del 28 de enero de 2016 en el programa Sabuesos de La 30 (1130 AM).
Tema: Raúl Sendic y la prensa.
Conduce Alejandro Gabard.

sábado, 23 de enero de 2016

23 de enero - Luis Alberto Spinetta


Entonces es como dar amor






Nena te traigo esta canción que descubrí en el deslinde y esta pena ya pasó oh no la lluvia desnuda marabunta sin lugar para quedarse que otra cosa queda ahora más que aquella larga espera entonces es como dar amor y la distancia no me llegará ahora cansado de esperarte en un andén en Acassuso son las once ya no hay sol oh oh por favor entonces es como dar amor y la distancia no me llegará 

(Luis Alberto Spinetta - Spinetta Jade) 





Así como su disco recopilación Elija y gane, la letra de “Entonces es como dar amor” aparenta un proyecto lúdico con el lector / oyente. Sería algo así como “complete la historia y gane”.
La espera del amor, el amor correspondido, la pena por la no correspondencia, y la soledad se curan con música. ¿Cuáles son los males aquellos que afectan a la voz poética? No se conoce a priori, pero sí se asegura que todo se salva solo con una fórmula: Entonces es como dar amor.
Dar amor es lo mismo que traer una canción descubierta, lo mismo que cantar, lo mismo que decir. El músico descubre canciones y las obsequia a sí mismo, a su público de una forma de obsequio inmaterial pero perdurable.

La canción, "Entonces…" si se completa con algo material sólo se da en el producto artístico, en el resultado de la obra de creación que aquí analizamos.
El poema que es recubierto por una música desconcertante para los corazones musicales que se acerquen a ella con alguna pena a cuestas, es como todos los de Spinetta una respuesta existencial a los problemas de los cuales conoce el poeta al reconocerse a sí mismo en relación con ellos.

El poema, decía, se presenta con un inicio abrupto donde surgen de la nada el receptor y el yo poético en primera persona. Ambos abstractos, en situaciones inconcretas. Situaciones que se vuelve más lejanas con conectores gramaticales con enunciados omitidos oportunamente, para nutrir la poesía de sensaciones y no tanto de narración.

“Nena te traigo esta canción que descubrí 
en el deslinde

¿Quién es la “Nena”? Es una tercera persona desconocida, un receptor lírico que carece de identificación: es una nena por su edad, o una mujer llamada así cariñosamente… La canción que trae es una metacanción, es decir, menciona la canción en la misma canción a la cual refiere. ¿Será la canción que canta la que le lleva desde el deslinde, u otra canción que desconocemos? ¿Dónde está el deslinde? ¿Qué es el deslinde?
Según el Diccionario de la Real Academia “Deslindar” es: 1. tr. Señalar y distinguir los términos de un lugar, provincia o hereda;  2. tr. Aclarar algo, de modo que no haya confusión en ello.
La definición en su primera opción deja sin respuesta a lo de “deslinde” ya que la canción es un gran deslinde de por sí (valga el confuso juego de palabras). Lo segundo, aclara en el concepto pero visto en la canción como un “algo” confuso”, lejos de eso no se aclara mucho más.
El conector “y” en la segunda estrofa parece conceptualizar un conocimiento previo pero desconocido para el lector. ¿A qué pena se refiere?:

“y esta pena ya pasó 
oh oh oh, la lluvia, desnuda marabunta 
sin lugar para quedarse 
que otra cosa queda ahora 
más que aquella larga espera

En otra estrofa del poema también se refiere a la espera:

“ahora cansado de esperarte 
en un andén en Acassuso 
son las once y 
ya no hay sol 
oh oh, por favor

Acassuso es el único lugar certero, ubicable pero abstracto también. ¿Debe existir un lugar, un tiempo y una persona concreta?
Se desconoce quién es la nena, cuál es la pena, pero se deduce una recuperación: la recuperación de haber suprimido la pena tras el acto de llevar música. Es la música como dar amor, así de simple en el idioma spinetteano.
La lluvia desnuda marabunta, la desnudez de la gente debajo del agua, la limpieza espiritual y el reconocimiento del alma, traen consigo la segunda estrofa que agrega otra incertidumbre: “la larga espera”.

entonces es como dar amor 
y la distancia no me llegará 

es que te quiero de verdad 
es que te siento de verdad”.

El poema se alterna en su estructura. En la estrofa primera, primer verso dice “nena te traigo esta canción” y en el primer verso: “entonces es como dar amor” título emblemático / simbólico del poema, referente y referido a la vez del poema.


Diálogos spinetteanos
El amor y el arte no es una cualidad únicamente encontrada en Entonces… El amor en la poética de Spinetta se presenta en algunas oportunidades como un objeto preciado:

y tu amor es una vieja medalla
y tu amor yo lo encontraré


las luces del alma (Spinetta –“Y tu amor es una vieja medalla”),





un objeto por recuperar y/o encontrar, un objeto a ser razonado, identificado con un todo que puede ser vital:

“no vería la razón
de seguir viviendo sin tu amor(Spinetta – “Seguir viviendo sin tu amor”),

la pérdida y el amor, el encuentro y el amor están íntimamente relacionados en la poesía del Flaco:

Dime mi amor ¿Me perdí?
Dime porque no te vi.


Y espero que te olvides mi nombre(Spinetta – “Tu nombre sobre mi nombre”).

“Estoy iluminado con tu sencillez,


todos los días amor,


toda la vida... (Spinetta – “Dale luz al instante”).



Es “Entonces es como dar amor”, la máxima expresión de lo inmaterial, materializado desde el arte. La canción es el último refugio (la canción, la poesía, etc.), del hombre en pena. El amor es búsqueda para el arte, el amor representado de distintas formas, pero sobre todas las cosas, el amor como esencial para el hombre que se reconoce carente o poseedor de él. 

Spinetta Jade

jueves, 21 de enero de 2016

Bosnia: Spinetta y su Guernica










Era el año 1992 cuando Bosnia empezó a temblar. Recuerdo las lejanas imágenes de la televisión que con mi adolescencia a punto de nacer, me revelaban la muerte de una generación que nunca más iba a vivir.

El conflicto sigue siéndome ajeno, pero no impropio.


En tiempos de guerras, aviones caídos por bombas teledirigidas, ataques y sirenas, desapariciones y dulces amenazas en ese juego llamado matar a mi enemigo, no puedo más que escuchar "Bosnia".
La llamada "Guerra de Bosnia" fue una redición del intento suicida (es suicida cuando el hombre atenta contra el hombre) de exterminio de un población entera de civiles.
Los casi nueve mil musulmanes Bosnios que murieron en Srebrenica, nos hace imposible detallarlo en imágenes, testimonios, textos históricos.

Spinetta y los socios del desierto la hacen descarnada en el disco San Cristóforo, y desnuda pero enlutada en el disco Spinetta y los socios del Desierto.

El yo lírico, la voz poética reclama que no se olvide Bosnia, pero también narra el horror de la muerte física, moral, pero también de la muerte simbólica expresada en la resignación del hombre.

El grito desesperado es:


"Vamos, 
abre los ojos, 
abre las manos, 
ante Bosnia..."


Bosnia nos debe entrar por el cuerpo, nuestras manos deberían padecer la estaca que nos torture. Pero para torturados basta con los de Bosnia. 
El reclamo es un reclamo histórico. Picasso nos sigue pidiendo que miremos su pintura, aquella que muestra los trazos mutilados y los gritos en blanco y negro. Spinetta en su canto parece condenar al silencio de la muerte a morir. Lo hace mutilando al sujeto, la boca abierta desesperada, el mareo, la angustia y el desgano del ángel que se ausenta y del hombre que se resigna; 



"Vamos, 

abre tu boca... 
deja que entre, 
todo Bosnia...pronto, 
viene un mareo... 
una visita guiada sobre Bosnia... 
donde el ángel, 
cierra sus alas...y llora... 
donde el hombre, 
baja sus brazos..."


En Bosnia se aplastan las vidas, caen las bombas, porque cae el mundo en ese cielo que se desploma: 



"Algo, 

se está cayendo... 
es ese cielo, 
sobre Bosnia..."

La imagen de la resignación es aquella que representa al ángel ya no caído, este ángel es el peor de los ángeles; es el ángel al que se le revela  la resignación más pura y se rebela: 


"Donde un ángel, 

cierra sus alas...y llora... 
donde un ángel, 
cierra sus alas".

El ángel se resigna y el hombre baja sus brazos, entregado a morir, entregado a no poder hacer más: 

"Donde el ángel, 
cierra sus alas...y llora.... 
donde el hombre, 
baja sus brazos"


Los espíritus rodean el escenario y lo dejan salpicado de recuerdos. 

"Vamos, 
oye los muros... 
niños que gritan, 
por doquier en Bosnia... 
ellos caen, como violines... 
en la rapsodia, 
típica de Bosnia..."





















Publico el libro de fotos de Gervasio Sánchez. Las fotos que ilustran este artículo pertenecen a él.

Por más información sobre la obra de Gervasio Sánchez visitar aquí

martes, 19 de enero de 2016

“Es importante reflexionar en las aulas sobre los procesos de violencia política”


Por Matías Rótulo, publicado en Voces 503. 

Los profesores de historia Andrés Serralta y Marcelo Desena escribieron el libro  Genocidio Armenio 1915 – 1923 (Ediciones de la Plaza) tras una investigación que comenzaron en el año 2011. En el libro se investiga uno de los hechos históricos más polémicos y dolorosos de la historia mundial. Reconocido por Uruguay, negado por Turquía y con preguntas que todavía quedan sin contestar, los autores abordan cómo se trató este tema en la prensa uruguaya de la época y reivindican la necesidad de discutir estos temas en las aulas de la educación uruguaya y proponen combatir el negacionismo.

¿Qué tan vigente está el tema del Genocidio Armenio en la sociedad uruguaya?
Andrés Serralta -  Las actividades de conmemoración dejaron de ser hechos comunitarios porque la sociedad uruguaya los tomó como eventos que debían involucrar a la representación de todo el cuerpo social. Es evidencia patente de ello, cuando cada año, especialmente cada 24 de abril, se generan acciones de conmemoración a las que acuden muchas personas que no pertenecen a la comunidad armenia, concurriendo en representación de instituciones o solamente a título personal por estar sensibilizados con la temática. La foto de tapa del libro, da testimonio de ello, ya que se trata de una marcha por la Av.18 de Julio en el año 1964, pidiendo el reconocimiento del Genocidio Armenio.

- En el libro cuentan el recorrido de la Armenia como nación. ¿Hay una Armenia dividida por el tema del genocidio?
A.S.- Armenia como país es un Estado que trabaja activamente por el reconocimiento internacional del Genocidio Armenio y su difusión. En la diáspora armenia —a nivel general, no solo en la residente en Uruguay—se manifiesta una división en sectores. No obstante, todos ejecutan actividades en conmemoración del Genocidio Armenio y bregan por su reconocimiento, aunque no siempre lo hagan en conjunto. Ello responde principalmente a las pertenencias políticas que tenían los migrantes armenios antes de abandonar su país natal. Esa separación con ciertas modificaciones, se trasladó a los países que recibieron a quienes escapaban de la muerte.  

 Como historiadores ¿La presencia de Turquía en Uruguay a partir de productos mediáticos, tiene algo que ver con el centenario del Genocidio Armenio?
Marcelo Desena: Es llamativo realmente que cuatro telenovelas de origen turco, sean emplazadas al unísono en horario central en dos de los tres canales privados, en el año del Centenario del Genocidio Armenio. Da lugar a todo tipo de suspicacias, pero simplemente reflexionemos que toda ficción es un producto cultural y que refleja elementos axiológicos de una sociedad. Vehiculiza valores y comportamientos de esa sociedad y cultura, tornándola más próxima y asequible, “lo turco” ha dejado de ser ajeno para el público en general. Muestran contrastes de modernidad y tradición, pero “lo turco” ya no es otredad, la gente se identifica con los personajes, sigue con expectativa las tramas, etc. Esos elementos semióticos y simbólicos son necesarios para la conformación de discursos culturales, en lo que Gramsci llamó kulturkampf (lucha cultural). En esta pugna, los objetos culturales turcos se han posicionado con especial destaque e intensidad en los medios masivos del Rio de la Plata, en una coyuntura significativa para la conmemoración y memoria del genocidio. 
 
Ustedes titulan un capítulo como "los juicios turcos sobre el genocidio" ¿Hay un intento de Turquía por esconder los hechos o no se ha llegado a la verdad por otras causas?
A.S.: En la posguerra de la Primera Guerra Mundial, hubo un intento del propio Imperio Otomano de llevar a juicio a los responsables del Genocidio Armenio que fracasó por la fuerte oposición política y social a los juicios. Luego del establecimiento de la República de Turquía, se estableció una política estatal de negación y/o deformación de los hechos históricos, que niega el carácter genocida de la violencia perpetrada contra la minoría armenia y otros colectivos. En este sentido el papel de Turquía para intentar impedir el reconocimiento de Genocidio Armenio es muy claro y le cabe una cuota de responsabilidad importante, en que menos de 30 países hayan reconocido el Genocidio Armenio al día de hoy. 

Son profesores de historia ¿Cómo se les ocurrió hacer un libro así? ¿Se debe enseñar esto en secundaria?
M.D.: El libro es la cristalización de un proceso de investigación que comenzó en 2011, a partir de una aproximación académica a los estudios de genocidio. Desde allí, comenzamos a reflexionar desde nuestra labor investigativa y constatar desde nuestra práctica docente, la inexistencia de producciones nacionales académicas que abordaran de forma rigurosa el Genocidio Armenio. De esta forma, abordamos a territorios inexplorados como la recepción del fenómeno en Uruguay o el proceso de aprobación parlamentaria de la ley de reconocimiento del genocidio por parte del Estado uruguayo en 1965.  
Es de vital importancia reflexionar sobre los procesos de violencia política – y en especial los genocidios- en el aula. No solamente por el conocimiento fáctico del Genocidio Armenio, dada  su valía disciplinar como piedra angular de los procesos de sistematización e industrialización de la muerte en la modernidad, sino que es un espacio de reflexión y aprendizaje de elementos axiológicos. Comprende un enorme carácter formativo sobre los derechos humanos, la convivencia y la ciudadanía, pero más nos enseña sobre la fragilidad de estas construcciones.

¿Cuáles son las mayores dificultades que tiene un historiador uruguayo para explorar un tema tan lejano geográficamente hablando y que involucró a millones de personas?
M.D.: La distancia geográfica resulta un inconveniente salvable, dado que muchos acervos documentales han sido relevados, publicados por Estados e instituciones y puestos a disposición para su consulta. No obstante se presentaron otras dificultades como las múltiples  barreras idiomáticas, no ya por los idiomas en los que se encuentra la bibliografía consultada —alemán, turco, inglés, francés y otros idiomas — sino por los dos dialectos distintos de armenio, por el  turco otomano y el turco moderno en el cual se encuentran muchas de las fuentes. Esta tarea de traducción y transliteración requirió de un esfuerzo adicional. 

¿Cómo fue el tratamiento de los diarios uruguayos de la época a las noticias provenientes de la zona del Genocidio?
M.D.: La prensa escrita como fuente documental, permite observar de manera óptima las narrativas e imágenes con las cuales los medios de prensa trasuntan el acontecer internacional. Es una fuente privilegiada porque en la coyuntura de la Primera Guerra Mundial —sin el desarrollo de la radio que sería en la década del ´20— la recepción de los diarios por parte de la población era masiva. Esto nos permitió contar con una vastedad de medios para consultar y analizar, identificar las líneas editoriales, la postura sobre los sucesos, etc.

¿Cómo resumen el tratamiento que la política uruguaya le dio al asunto?
A.S.: El sistema político uruguayo promulgó la primera ley en que un Estado soberano — la Ley nro. 13.326— en la cual se reconoció oficialmente la existencia del  Genocidio Armenio. Los legisladores en 1965 sabían perfectamente la importancia de tal acto. Así  lo demuestran las fuentes que hemos relevado para el libro y que ponemos a disposición del lector. El sistema político uruguayo ha jugado un papel importante internacionalmente para el reconocimiento del Genocidio Armenio.

¿Qué acciones debería emprender la comunidad internacional sobre este caso?

M.D.: La situación geoestratégica privilegiada de Turquía como país eurasiático transcontinental, le ha servido a sus gobiernos como “moneda de intercambio” para evitar presiones sobre la “cuestión” armenia. En la actualidad se está discutiendo sobre el rol que cumple Turquía ante la presencia de Daesh: su permisividad y flexibilidad en el uso de territorios y fronteras, la intermediación comercial y financiera, apoyo logístico y militar, etc. Pero también sobre el potencial para debilitar a los yihadistas y su accionar, algo que occidente no puede desconocer. En este contexto, el gobierno reelecto del islamoconservador Recep Tayyip Erdogan continuará con su postura de negacionismo del genocidio, dado que la comunidad internacional no posee mayor fuerza de coacción en esta coyuntura. No obstante, quedan muchos Estados miembros de la ONU por reconocer el genocidio, como lo hizo recientemente Paraguay.  

Víctor Hugo Inmorales

Los hombres tristes se desesperan, eyaculan y lloran. Apenados, tocan su rostro en el espejo, murmuran un gol de media cancha y se festejan a ellos mismos como los autores de la hazaña. 
Afrontar la tristeza es como ser un burócrata porque de hecho los burócratas son los hombres tristes, esos que miran el expediente con el amor paternal hacía un hijo por ver crecer. Besan el café con embriago de tortura matinal. Le pegan al monitor de la computadora como si un golpe acomodara esa imagen que se saltea los cánones del buen gusto de la imagen de un archivo de texto saturado de datos y cuentas. Torturado de signos, y epacios. 

Un hombre triste es el que  muere sin saber por qué nació. Saber por qué uno se muere, o morir sabiéndose un futuro muerto, es una bendición. 

Un hombre triste es no haber leído nunca a Borges. Un hombre triste eyacula y se limpia la boca. Come y se sacude el pene. Defeca y se aplasta un grano en la cara. 
Un hombre triste es el uruguayo medio: siempre recordando lo triste que solía ser en la tristeza del pasado que se convirtió en una triste alegría del presente y que promete... no promete, no sabe prometer.

Un hombre triste no es el asesino de Lennon, ni Lennon, tampoco lo es quien se quedó sin conocerlo, quien no pudo escuchar un nuevo disco de él. Triste es aquel que pretendió matarlo y no llegó. ¿A quién más mató?

Un  hombre triste tiene una mujer a su lado, y le pasa diciendo que es un hombre triste. Un hombre triste consume la pornografía del accidente de tránsito, la sangrienta cópula entre dos mujeres, la congelada idea de la felicidad en cuatro minutos de sexo pago. 

Un hombre triste es el indecente, el cobarde, el engañador, el hablador, y los escribidores. Un hombre triste no sabe que es triste, y generalmente cuando lee esta proclama al hombre triste, no entiende, no le gusta lo que lee, y no comprende por qué del título de este artículo. 

m.r.
Enero de 2016 

martes, 1 de diciembre de 2015

El día que los estudiantes se convirtieron en animales

Estaba en mi última clase de este año, escuchando a un estudiante recitar de memoria una lección sobre no sé qué asunto de comparaciones inútiles entre textos hermanados, interminables, esdrújulos y compulsivos. La boca se le movía y los dientes se le veían subir y bajar en su calco exacto de la página tanto, capítulo cual, parte segunda, texto excelente, hora catorce, minuto diez, primavera montevideana.

De pronto, el adolescente se paró y partió el lápiz verde pero de grafo negro que hamacó durante su exposición de manera nerviosa en su mano derecha. Lo deshizo con ambas manos. Lo destruyó como un karateca reventando una tabla de golpe de canto. Lo reventó contra el piso con rabia. El resto de sus compañeros se tomaron de su banco con tanta fuerza como los pasajeros de un avión en picada. Yo sonreí. Brutalmente. Uno sonríe alguna que otra vez en la vida de esa forma, en algún momento de sorpresa extrema o milésimas de segundos antes de besar a la persona que te gusta.

Así como el muchachito reflejó con exactas palabras la mecánica lingüística de ese autor que ni el joven ni yo entendíamos, así, igual, estaba yo, poniendo cara de "qué interesante asociación" y "qué notable maravilla de solvencia intelectual y académica". Me sentía impulsado a los brazos del dios del sueño, ese que tiene una fábrica llamada Divino.

Un estudiante, al fondo de la clase, allí mismo donde se ubican los estrategas del mal, esos que siempre tienen la culpa de algo sin tenerla, se paró en el banco y denunció a gritos que la compañera le había robado un beso en la noche anterior. No, no era un beso, era un piojo, aclaró ella disgustada, sacándole los bichitos del pelo a la compañera de adelante y poniéndoselo rápido en la boca, masticándolo velozmente.

Otro muchachito, de esos que son tranquilos porque esconden en su interior una caja fuerte y en ella coleccionan seis o siete años de travesuras escolares y liceales nunca hechas, saltó como un león encima de su pupitre. Lo de "saltar como un león" no fue una metáfora. Saltó en cuatro patas, movió la cabeza de una lado para el otro e hizo la imitación exacta del león de la Metro del año 1985. Agrrr Agrr. Otra alumna salió volando por la ventana, verde, de pico amarillo, de grito intenso.

Fue entonces que una chica muy tímida sacó de su bolso un látigo y empezó a domar a la fiera. El animal aprendió en esos dos minutos a saludar con una patita, a sonreír mostrando los dientes y a hacer el muertito. Dos más, para ese entonces, se convirtieron en lobos aullando a una luna dibujada por el más simpático del grupo; una muchacha que gustaba del canto se puso una cresta y caminó como gallina y por último, cinco estudiantes se encontraron de pronto arrastrándose por el piso como babosas. La mejor alumna del curso, fue una tarántula que tejió su tela y ahí atrapó al más tonto y musculoso, un macho que fue devorando de a poquito como buena araña hembra arácnida que es.

Todo el liceo estaba convulsionado, todo el liceo entró en pánico y los leones corrieron por la planta baja a los venados aprovechando el delirio. Saltó el director vestido de orangután pidiendo un poco de respeto por la institución. Los cuidadores tiraron dardos tranquilizadores a la manada. Tan rápido se enteraron los de la protectora de animales que tres militantes llegaron volando, prendieron fuego un muñeco con la cara de la ministra y fue entonces que llegó la protectora de muñecos a quejarse, no por la quemada del muñeco, sino porque se ofendieron al ver que a uno de los suyos se les ponía el rostro de tan desagradable ser.

Toda la prensa llegó en helicópteros, evitando a los ex alumnos del liceo: dinosaurios enormes que se quedaron en la vuelta,

El Ejército destinó a sus integrantes más capaces, es decir, al portero del Hospital Militar y un chofer de general. El centro de estudios ardió en llamas. El barrio enteró explotó. La ministra de educación me citó a declarar, y me hicieon una única pregunta uno de esos ocho abogados allí presentes, todos tomando café, todos con una sonrisa de buenos días muerasé. Ese hombre ladró con los caninos afilados y un pedacito de masa con frutilla entre los labios: "¿Tuvo cuidado de registrar en su libreta al nombre del estudiante que desencadenó todo? Porque algún culpable tiene que haber, y  esos no queremos ser nosotros".


domingo, 29 de noviembre de 2015

Los muertos y los moribundos

Lo muertos celebran su cumpleaños llorando.
                      Miran desde el más allá a sus esposas desnudas encima de otro hombre.

                                  Notan a sus hijos riéndose en fiestas musicales sin acordarse de ellos, a sus esposos regalándole las flores que nunca les regalaron a ellas. Salvo -claro está-, cuando se dignaron a poner una rosas rojas en la tumba.

Los muertos ven desde el más allá cómo sus cadáveres son mordidos por gusanitos. Orinados por ratas. Violados por marmotas.

   Los muertos se miran en el espejo y descubren que por la comisura de sus labios se dibuja una sonrisa
          con dientes
                            con lengua desgarrada 
                                                               con hematomas violeta. 

Los muertos no bailan, no corren, no sueñan, no esperan, no suspiran. Los muertos no mienten, no dicen la verdad, no se aparecen entre los vivos, eso es un mito que los vivos inventaron para no extrañar a los muertos. 
Los muertos no pueden resucitar. 

A los muertos no les importa ser recordados en réquiem, plantos, lápidas, actos oficiales, días feriados, 2 de noviembre o cumpleaños pasados. 

A los muertos les gusta tomar sol, y quemarse los pellejos. 
A los muertos no les interesa estar desnudos o vestidos. Vestir de traje en la tumba. A los muertos no les impacta la muerte de otros. 
A los muertos no les gustaría estar vivos, porque conservan la consciencia y sufren ante la posibilidad de vivir una vida conscientes de saber que morirán. 

A los vivos no les gustaría estar muertos. Los muertos lo saben, pero no se ofenden, no se sienten discriminados ni piden cuota política o parlamentaria, no solicitan corrección a la hora de hablar de ellos.

 Los muertos son diferente a los moribundos, porque estos últimos manejamos ómnibus, escribimos en diarios, Lázaros derramando visceras por el asfalto, vamos a la escuela, nos enamoramos y armamos historias falsas sobre lo que son los muertos. 

Matías Rótulo, un moribundo. 

jueves, 12 de noviembre de 2015

Salteos



Si saltaran a la calle, desnudas a la calle, las maniquíes en la calle.
Si saltaran de los edificios las cornisas.
Si saltaran de alegría los suicidas
Si soltaran palomas los gatos
Si saltaran a mi cama esas dos chicas, yo me quedo aquí quietito, mirando el cielo… rancio.

Si saltara del clavo el portarretrato de ese tipo que cuelga en la foto pero no conozco, pero extraño.
Si salta en mi memoria que esa foto es mi cara, pero extraño.
Si mi padre tuviera mi rostro, el muerto sería otro.
Si saltara mi padre del barco, el muerto hubiera sido antes.

Si saltaran Los Beatles de uka chaka
Si saltaran del podio las amas de casa
Si asaltara mi mente tu cerrajero
Si saltaran del bus los egoístas
Si se quedara sentada la más joven de las abuelas
Si hubo salto en Salto, naranjales y limoneros. Yo me quedaría aquí escribiendo…

Si salta cuando habla,
Si te salta algo en la memoria
Si saltaste al recordarla,
Si ella salta cuando baila
Esa chica es de Salta.

Si salto largo fuera el deporte nacional.
Si saltar fuera el orgullo popular
Si soltar fuera obligación moral
Si besar fuera saltar al vacío, tu beso fue subir y bajar.
Si me besaras me dejaría, si me dejo tengo que saltar.

Si los saleros entraran en huelga
Si las farmacias vendieran ética
Si las almas compraran curitas
Si saltara a la mierda las vendas que curan las heridas del suicida

Si saltara el suicida a un colchón de plumas
Ya no sería suicida
Ya no sería seducida
Ya no sería…

Si me saltó el corazón al mirarte
Si la mirarte vi tus ojos saltones
Si Saltoncito no existiera
Si las ranas fueran enfermeras
Si el pericón nacional no fuera tan saltado
Si el himno no saltara de idea a idea
De patria o tumba
Libertad, libertad, libertad Lamarque.

Si saltaran las esposas, los ravioles, las florerías, los bailarines y los estúpidos que nos afirman que todo está bien mientras reventamos como animales comiendo porquerías llenas de fecalidad… si saltara la bronca de una vez.

Si salteado comiera la gente
Si salteo los verbos yo un idiota que sin saber a dónde contigo en el medio de la lluvia de evitar las gotas que nos y si me los sustantivos, entonces, idiota la fea muy y si artículos sucias feas asquerosas y si adjetivos y si y si y si.  



M.R. 1997