Bandera de Uruguay Año VII Blog el inaugurado el 15 de diciembre de 2008. Desde Montevideo, República Oriental del Uruguay - 2014.

No a la baja

No a la baja

jueves, 24 de julio de 2014

Puglia invita: un milagro de paladar fino


ESA CAJA BOBA QUE NOS TRATA COMO IDIOTAS

Hunde el pancito en la salsa, y el tenedor se eleva con la gracia de un cohete espacial en órbita que viaja del plato a la boca. El labio inferior se divorcia del superior, dejando pista libre para que el metálico dientón aterrice en la lengua humedecida de Sergio. El exquisito manjar se mezcla con las gotitas de vino blanco que accionan una serie de recuerdos en la memoria gastronómica del conductor. Se percibe una mueca de alegría simple en la comisura de los labios, alegría que limpia con una inmaculada servilleta de tela suave y algodonada, blanca y perfumada de almidón.

Por Matías Rótulo (Publicado en Voces 439)

Todo pasa mientras alguno de los invitados explica su posición sobre la baja de la edad de imputabilidad, o sobre la obra de teatro que está representando. ¿Qué es lo raro? Que alguien hable en televisión mientras almuerza no es nada nuevo. ¿Que exista un programa que permita que durante una hora y media estén en la pantalla las mismas personas sin obligarlas a hacer ninguna payasada ante la gran audiencia? Lo raro, lo diferente, es que esos invitados tengan la oportunidad de hablar sin risas forzadas de fondo ni peleas. El menú de temas lo pone en la mesa Puglia: educación, cultura, sociedad, religión, medios de comunicación, y una buena dosis de pasada por el lomo al conductor del programa y su extensa carrera. Bueno, ¡Encima que los invita a comer!
Hace algunos años escribí en esta misma columna una crítica poco apetitosa sobre uno de los programas de Sergio (si es que me permite llamarlo así, por su nombre). Hoy no reafirmo nada de lo dicho por entonces. Al contrario, reivindico a “Puglia Invita” y su utópico pero –a las pruebas me remito-, realizable sueño de que la televisión alguna vez se acuerde más del teatro, y los actores, de los artistas y los bien pensantes. En “Puglia Invita” el televidente no descubrirá ninguna revelación filosófica profunda, no solucionará ningún problema personal, y mucho menos lo hablado le servirá a un estudiante como fuente para un examen de ninguna materia universitaria.

 Pero “Puglia Invita” es un verdadero milagro de la cocina mundial. Sobrevive en el inmenso horno de vanidades que es la televisión uruguaya, en la cual se cocinan a fuego lento las más simples y perdurables ideas. Esas ideas se llevan adelante con recetas repetidas, de ingredientes fáciles de cocinar, pensando siempre en comensales más hambrientos que exigentes. Sergio Puglia es la sopa de la televisión, aquello que dicen que nadie quiere, pero que en definitiva, cuando la probamos queremos terminarnos el tazón.
 “Puglia Invita” es un fenómeno a estudiar, ya que en tiempos en los cuales es más fácil conectarse con alguien por Internet en eso que ahora llaman “establecer una red social” a miles de kilómetros de distancia (aunque a veces esté a dos cuadras, pero es más fácil chatear que olerle el aliento al otro), Sergio sienta en su mesa a cuatro personas, con cuatro cámaras de televisión encima,  a masticar mientras hablan y comen.
Es la versión oriental y menos derechista de Almorzando con Mirtha Legrand, y menos graciosa que Almorzando con Chichita. No es un programa que indigeste. Tampoco tiene la receta secreta del manjar televisivo. Sergio pretende llenarnos la panza o el alma ignorante de nosotros hambrientos. No es divertido como comer un helado de tres gustos, pero alimenta en algo a la desnutrida pantalla oriental.

Algún día espero que Sergio me invite a almorzar. Prometo no comer postre.



Lea Voces


Tapa de esta semana

miércoles, 23 de julio de 2014

Sin aliento



















Tengo miedo de morirme en el momento exacto en el cual ya nadie me pueda llorar.
Dicen en Uruguay, que hay una milésima de segundo entre el aliento tibio de la boca de una mujer y la desesperación de un hombre con ganas de besarla. Que en esa milésima de segundo, el hombre expulsa de su corazón la cantidad de sangre suficiente como para hace girar una turbina que le de electricidad a una bombita de luz de 75w.

Tengo miedo que un día mis estudiantes me digan que ya no les sirvo para nada, que sin mi, pueden aprenderlo todo. Me enloquece el pensar en la posibilidad de que se termine esta milésima de segundo en la cual pienso en los miedos que me provocan las cosas, sólo para no recordar que ahora mismo tu aliento viaja de tu boca a mi boca, que mi boca le transmite a mi pecho una sensación de euforia, una epifanía, un despilfarro de sangre que se hace fiesta entre glóbulo y glóbulo hasta desesperarse en las venas.

Tengo miedo de morirme ahora y no saber qué es besarte.
Tengo miedo de morirme por besarte.
Tengo miedo de besarte porque te moriste.
Tengo miedo de morirme en el momento exacto en el cual ya nadie pueda recordar que alguna vez pasó ese momento exacto en el cual tu aliento hizo detener mi pecho.

1, 2, 3, SHOCK. 1,2,3, SHOCK. Se va, se va. Atrás, 1,2,3... atrás, shock. Muerto el 20 de julio de 2014 a las 21 horas. Lo doy por muerto, el paciente ya no tiene pulso... no tiene aliento


m.r. julio de 2014

Investigación: violencia Doméstica en parejas lesbianas

La periodista e investigadora Carolina Notalgiovanni realizó una investigación sobre la violencia doméstica entre parejas lesbianas. Colaboré en la locución en este trabajo. Lo importante es el resultado de esta gran investigación. Se puede acceder a los audios mediante los siguientes enlaces. M.R.

Audio Violencia Doméstica Lesbianas Parte 1

Audio Violencia Doméstica Lesbianas Parte 2

Reseña:

Violencia doméstica en relaciones lésbicas: saliendo del doble closet

La investigación buscó indagar en las características y particularidades de la violencia doméstica que ocurre en los vínculos afectivo-sexuales entre mujeres (relaciones entre lesbianas para simplificar, aunque no necesariamente todas se definen como tales). Si bien el fenómeno se encuadra dentro de lo que se denomina Violencia Intragénero, es decir la violencia que ocurre dentro de parejas homosexuales, sean de hombres o mujeres, en esta oportunidad solo se tomó en cuenta el caso de las parejas de mujeres.
Este trabajo se realizó en el marco del Concurso de Proyectos de Investigación Periodística lanzado en la 1ra Conferencia Nacional de Periodismo de Investigación (CONPI), que se tuvo lugar en Trinidad, Flores, en noviembre de 2013.
La actividad fue organizada por el Centro de Archivos y Acceso a la Información Pública (Cainfo) y apoyada por la Oficina de las Naciones Unidas para la Ciencia, la Cultura y la Educación (Unesco) y la Intendencia de Flores (auspiciada además por la Asociación de la Prensa Uruguaya (APU), la Licenciatura de Ciencias de la Comunicación (Liccom) de la Universidad de la República, Brecha, La Diaria, El Espectador, el Sodre, la Organización de la Prensa del Interior (OPI), la Intendencia de Soriano y la Intendencia de Colonia).

La investigación buscó abordar aspectos como: qué tan frecuente es la violencia doméstica en parejas lesbianas en nuestro país, qué características tiene, cómo opera en comparación a la violencia doméstica que ocurre en parejas heterosexuales (¿se da más? ¿menos? ¿es igual?), cómo se reproducen los estereotipos de género (bastante definidos cuando la violencia se da de un varón hacia una mujer) cuando se trata de dos mujeres y qué herramientas les proporciona (o no) el sistema a las víctimas en estos casos. ¿Existen los dispositivos adecuados? ¿pueden hacer uso de los servicios Estatales y de ONG's, tal como lo hace una mujer que es violentada por su pareja o ex pareja varón? ¿Qué ocurre si decide realizar la denuncia policial contra su pareja también mujer? ¿cómo operan las familias el entorno y los prejuicios sociales en la invisibilidad si se trata de un vínculo que es desconocido por el entorno de la persona? ¿es entonces más difícil de enfrentar que una situación de violencia doméstica en una pareja hétero?
Para aproximarnos a algunas de estas respuestas se realizaron entrevistas testimoniales (a mujeres que sufrieron violencia en el marco de una relación homosexual), entrevistas a técnicos/as en la materia y representantes del movimiento LGBT. También se recurrió a informes internacionales en el tema y bibliografía disponible.

El objetivo de la investigación fue, por un lado, contribuir a visibilizar la existencia de estos casos, que normalmente no son de conocimiento de la opinión pública, entre otras cosas porque no figuran en las noticias como sí lo hace la violencia doméstica en parejas heterosexuales, o la violencia intrafamiliar. Por otra parte, se buscó dar a conocer los diferentes tipos de invisibilización que padecen las víctimas y la multiplicidad de complejidades (que ya existen para una mujer hétero víctima de violencia doméstica) a las que deben enfrentarse a la hora de moverse dentro del sistema para pedir ayuda.

La estructura del informe se divide en dos partes. En la primera se define la violencia intragénero, se da cuenta aspectos comunes con la violencia doméstica heterosexual y de cómo se produce la reproducción de roles al no tratarse de un varón y una mujer, así como las particularidades de la violencia intragénero (que en muchos casos vienen dadas por el propio hecho de tratarse de una relación homosexual).
En la segunda parte se continúan desarrollando algunas particularidades y luego se hace referencia a los datos e investigaciones disponibles sobre el tema para aproximarnos a conocer qué tan frecuente es este tipo de violencia, cuál es la que predomina (si sicológica, física etc). Finalmente se indaga cómo es para las lesbianas víctimas de violencia doméstica en Uruguay; recurrir a los servicios de atención, denuncia, consulta etc, disponibles y cuán preparados están los técnicos y el sistema en general para atender estos casos, y en ese sentido qué avances y procesos se están realizando fundamentalmente desde el Estado.

Fuente: http://convocabierta.blogspot.com sitio de la periodista e investigadora Carolina Notalgiovanni. 

martes, 22 de julio de 2014

Hay que bajar la edad

Por Matías Rótulo (escrito en 2012) 

HAY QUE BAJAR LA EDAD, Y VOY A EXPLICAR POR QUÉ.

Hasta ayer éramos un país tranquilo. Una sociedad solidaria. Una nación que crecía y crecía. Un pueblo que creía, que estaba convencido de que la paz era el mejor camino. Nadie se enojaba con nadie, todos vivíamos cultivando nuestro jardín. Pues teníamos a los "menores" infractores más peligrosos encerrados bajo el cuidado del INAU. Y lo mejor de todo: sabemos que en el INAU no se la pasa bien, y por lo tanto, por suerte estaban siendo castigados por sus delitos, porque son irrecuperables. 
Todo venía bien, incluso entregamos miles de firmas para asegurarnos que estén por fin todos encerrados, lejos de nosotros. 

¿Quiénes somos nosotros? Nosotros somos la sociedad educada y trabajadora que no comete ninguna falta y que pide que nadie nos moleste, que esos niños, niñas y adolescentes (en realidad son "menores") que nacieron y no supieron ver por sí solos que para ser buenas tenían que trabajar y estudiar y no delinquir... Qué pibes nabos, tuvieron que haberse dado cuenta que si seguían por el camino de sus padres, o de su barrio terminarían igual. ¿Cómo alguien no puede darse cuenta de eso?

Bueno, no pensemos más en ellos, hagamos como bien hace Pedro que pide olvido del pasado, nosotros debemos ser igual. Lo hecho, hecho está. 

Ayer escaparon trece, o doce, según las versiones de prensa. Desde ayer volvimos a ser una sociedad bárbara. Ayer éramos un paraíso (porque los menores estaban encerrados) y hoy somos un infierno. 
De hecho, hoy vi a dos conductores peleándose, algo que nunca ocurre en Montevideo. Una señora tiró mugre por la ventana de un ómnibus, jamás había visto un acto así en esta ciudad. Algunos otros estafaron a clientes, y clientes a contratantes y empleados a patrones, y patrones a empleados, y tal vez, en muchos de los casos nunca nos enteraremos. ¿Todo por qué? Porque desde ayer están sueltos estos salvajes que vienen a molestarnos a nosotros que trabajamos y estudiamos mientras ellos hacen nada más que daño.

Por eso ayer en el Parlamento algunos legisladores se gritaron, en el medio de un homenaje de ocho comunistas asesinados. Por eso la interna de un partido político en elecciones presiona a trabajadores, por eso los ómnibus de Montevideo no pueden llevar en hora a la gente de mañana porque ya está colmada la capacidad aunque pagamos uno de los boletos más caros del mundo, con la nafta más cara del mundo: y TODO POR LA CULPA DE LOS MENORES QUE SE ESCAPARON DEL INAU. 
Hay que bajar la edad, de una vez por todas HAY QUE BAJARLA. Permitir que alguien menor de 35 años se postule a Presidente de la República, que alguien menor de 25 se postule a diputado, para que no sean los mismos viejos de siempre los que toman las decisiones por los jóvenes de hoy. Esos viejos (no digo viejos de forma despectiva), los que generan opinión, los que votamos o no votamos, algunos son mis propios colegas. 

Esos viejos liberales, neoliberales, modernos, que no entendieron todavía las teorías liberales y modernas que explican que la educación de los más jóvenes, la educación de la sociedad, la formación de los ciudadanos, depende de los adultos, de lo contrario no pedirían castigo para los más jóvenes, porque de esa forma, están pidiendo que se les adjudique la responsabilidad a ellos mismos, a esos viejos, que no supieron hacer bien su trabajo. 


NO A LA BAJA DE LA EDAD DE LA IMPUTABILIDAD (aunque lo de bajarla es una mentira legal, ya que los menores desde los 13 años ya son responsables legalmente por sus delitos). 
NO A LA ESTIGMATIZACIÓN DE LOS JÓVENES. 
LOS PIBES NO NACEN CHORROS. 


lunes, 21 de julio de 2014

Murgas en dictadura: silenciados y silenciosos en un mismo Carnaval



Un estudio realizado por dos investigadores de la Universidad de la República (UdelaR), demuestra que durante la dictadura cívico-militar, el Carnaval, entre los años 1971y 1974 tuvo textos de rechazo hacia el régimen.

Por Matías Rótulo  (Publicado el 25.2.12 en La república)
Algunas murgas hacían silencio, soportaban la censura, y otras endurecían su discurso. La dictadura hacía desaparecer uruguayos, pero también identidades culturales, entra ellas la del Carnaval con la censura en las letras, y hasta en los nombres (de “La Soberana” por ejemplo). Las murgas y la dictadura, la relación entre el lenguaje (en este caso literario), de las murgas durante esos años oscuros, fue motivo de un profundo estudio realizado por Federico Graña Viñoly, Nairí Aharonián Paraskevaídis, ambos del Instituto de Ciencias Históricas de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación de la Universidad de la República.
El teórico de la literatura, el ruso Mijail Bajtin (1895-1975) se basó en una famosa obra literaria de François Rabelais (1494-1553) llamada “Gargantúa y Pantagruel” para su estudio sobre el lenguaje carnavalesco. Pues el Carnaval -resumiendo algunas de las ideas de Bajtin-, forma parte del lenguaje popular (aunque él separa estrictamente a la literatura carnavalesca). Lo carnavalesco utiliza el lenguaje, lo grotesco, el chiste y demás, para representar una nueva idea que se genera a partir de un reflejo de la realidad. Por ejemplo, en “Gargantúa y Pantagruel” se transforma a los eruditos medievales en personajes inentendibles a partir de lo grotesco, para criticar el saber enciclopédico.
Una investigación exhaustiva
Viniendo a nuestro largo Carnaval, en el estudio denominado “Murgas en dictadura. Uruguay 1971-1974”, se da cuenta del exhaustivo proceso de investigación que incluyó la consulta a los libretos de las murgas durante dicho período conservados en la Asociación General de Autores del Uruguay (Agadu). A su vez se hicieron entrevistas a letristas para complementar la información, según explicaron los autores. En el avance del informe final de la investigación se explica “la murga no es expresión única de los sectores populares, y cada conjunto tiene características distintas, pero se encuentran los mismos libretistas para murgas con propuestas bien diferenciadas, de modo que puede aventurarse que los pocos conjuntos que rechazan claramente el golpe de Estado son aquellos vinculados con orgánicas partidarias, mientras que el resto o no tiene posición, o cambia a lo largo del breve período o lo celebra”.
El estudio se basa en consultar letras y retomar otros estudios académicos al respecto. Se refleja por un lado la falta de apoyo de los intelectuales, y citando a Leo Maslíah se lee en la investigación que “en lo que respecta específicamente al ámbito del Carnaval, la censura ‘operaba como una verdadera caza de brujas entre las palabras, muchas veces más allá de la función que algunas de éstas cumplieran en los textos’”.
Mirando hacia otro lado
Según los investigadores “(de) un total de trece murgas relevadas, cinco siquiera mencionan el golpe de Estado, ni nada relativo a la escalada represiva ni a la disolución de las cámaras legislativas: Nos Obligan a Salir, Los Saltimbanquis, La Milonga Nacional, La Colombina, La Castigada. Estas murgas hablan del acontecer del año, pero no mencionan aspectos políticos ni sociales en sus letras de esos años.
Aguante la Tacada parece posicionarse a favor del golpe de Estado, si bien en algún verso se queja de la censura.
En Diablos Verdes se observa un discurso lleno de metáforas, que habla de nuevos amaneceres y de nuevos hombres que serán forjados por la lucha del pueblo: así el coro cantaba “la esperanza de lograr, la realidad de sus sueños, que luchando con empeño por el bienestar social, que logre la humanidad, que las rejas tan oscuras sean templos de cultura, cantando a la libertad, que la opresión y el terror sean dejados de lado y que el mundo iluminado con los rayos del valor sepa enterrar el cañón en la entraña de la tierra, habrá eterna primavera llena de paz y de amor, por eso los Diablos alzan en un canto de esperanza”.
La Soberana -citan los Graña y Aharonian-, “es mucho más dura (en su discurso) con su opinión acerca de los votantes de los partidos tradicionales, llegando incluso a tratarlos despectivamente”. Se puede observar en la cita que recogen cómo se refleja este aspecto: (“Cuplé de las Elecciones”, La Soberana, 1972) “siempre es el mismo este mecanismo / Qué infantilismo con el fetichismo / El magnetismo del gran dogmatismo / Es un modismo del mercantilismo. Urna: con tanto ismo el humanismo / Se va al abismo / El patriotismo del pueblerismo / Es un espejismo / Si hay mutismo y hay entreguismo / No hay artiguismo”.
Otro aspecto que recalcan los autores de la investigación es “que sólo en los textos de La Soberana se observa un discurso que apoya la actividad guerrillera del MLN. Ejemplo claro es la presentación de la murga para el Carnaval de 1972, que muestra metafóricamente a la sociedad como una jungla: se nombran varios animales describiendo personajes del quehacer uruguayo y se hace referencia específica a un animal en particular”. Es el caso de (citan letra de La Soberana) el topo. “Del topo se halagan sus trabajos de ingeniería, sus túneles”, aludiendo a la fuga de Punta Carretas y “La fauna es tan infinita / si manejamos aquello / de que abundan las chanchitas / y los oscuros camellos”.
Según concluyen los investigadores “cuanto más avanzaba el autoritarismo, los textos de estas murgas fueron permeados por el discurso hegemónico”. Sostienen que “muchos conjuntos se referían a los tupamaros como malhechores, ladrones o asesinos”. Además “a las fuerzas de izquierda como aquellas que intentaban implantar ‘ideas foráneas’, utilizando el mismo término que el propio gobierno”. En ese tono “se referirán Patos Cabreros en 1972 al Frente Amplio, en su despedida dedicada a Pepino, fundador y director desde 1917 de esa murga: ‘Y llenos de orgullo gritarle al mundo: Viva mi Uruguay, bendita tierra, cuna de amor y paz. Esto es mi Uruguay, ya no podrán cambiarlo por miles de años. Fuera los que acá ideas
foráneas quiérannos implantar. Esta libertad nuestros mayores la legaron y en nuestras venas está. Hoy no hay vencidos ni vencedor. De la lucha la llama perdió su ardor. Orientales: unámonos. Nuestro sudor sólo el trabajo da frutos de amor.”
Concluyen los investigadores que esta murga, era la misma que planteaba el fin de la censura ese 1971 y que sin el contexto de la presentación, ese texto podía hasta ser interpretado como irónico, pero definitivamente no lo es”.
Quiénes ejercían la censura
Los investigadores dan cuenta también de que varios eran los organismos encargados de controlar el contenido de las letras de las murgas, y por ende de censurarlas. “Varias eran las dependencias estatales vinculadas a la organización y control del Carnaval: el Servicio de Actos, Festejos y Espectáculos Públicos de la División Turismo del Departamento de Hoteles, Casinos y Turismo de la Intendencia Municipal de Montevideo (IMM), la Dirección de Cultura de la IMM y la dependencia del Ministerio del Interior encargada de publicar y hacer cumplir el Edicto del Carnaval, la Oficina de Espectáculos Públicos y el Instituto Nacional del Menor (del Ministerio de Educación y Cultura) y, por último, la llamada Comisión de Control -o Comisión de Censura-, que supo contar entre sus miembros con oficiales de las Fuerzas Armadas. A su vez, la vigilancia de los espectáculos estaba a cargo de la policía, sus ‘informantes y agentes de particular que trabajaban para el Servicio de Inteligencia’”, según Gustavo Remedi en un estudio publicado en 1996 y citado en el trabajo.
También se demuestra -además de la censura-, la existencia de multas para aquellas que no cumplían con lo dispuesto por los militares. Dos murgas multadas por no respetar la normativa en cuanto al contenido de las letras fueron “La Soberana” y “La Celeste”, según lo que citan de la explicación que brinda Xosé de Enríquez, hoy jurado del rubro letras en el Concurso Oficial de Agrupaciones Carnavalescas.
Murgas como Los Patos Cabreros, Aguante la Tacada (en 1974) se quejaron en sus actuaciones de la censura. Otro ejemplo es que “en 1972, el libreto de la murga La Soberana fue censurado en dos ocasiones: antes de empezar el Carnaval y durante el desarrollo del concurso, ‘cuando la murga fue detenida y obligada a modificar los textos’”, explica De Enríquez. Agrega que “su despedida estaba dedicada al ‘Chueco’ Maciel, y los censores obligaron a José Alanís a modificar la letra de la retirada y a cambiar Chueco por hombre, eliminando toda referencia directa al personaje”.
“Catusa” Silva (director de Araca la Cana), citado en una investigación de De Enríquez, explica “a nosotros nos sacaron ‘La cadena de las fuerzas conjuntas’” en 1973. Parte del cuplé en el que la murga decía: ‘A partir de este momento la murga se integra a la cadena oficial del Rey Momo. Fueron puestas a disposición de la Justicia las siguientes personas…’, pero lo hacíamos igual en los tablados”, indicó el director de la histórica murga.

domingo, 20 de julio de 2014

Si usted lo dice...


"Si alguien me subestima se va a llevar un gran chasco"

Título de la entrevista de Voces>>, (pags. 16,17) de la edición 190 del jueves 6 de noviembre de 2008. 
Léala en www.voces.com.uy 
SEMANARIO VOCES>>