Bandera de Uruguay Desde Montevideo, República Oriental del Uruguay. Última actualización: 13/05/2013. Se actualiza los lunes.
ESPACIO (EXTREMADAMENTE) LIBRE

lunes, 13 de mayo de 2013

Lo-li-ta


Lolita, luz de mi vida, fuego de mis entrañas. Pecado mío, alma mía.
 Lo-li-ta: la punta de la lengua emprende un viaje de tres pasos 
paladar abajo hasta apoyarse, en el tercero, el borde de los dientes. Lo. Li. Ta.


Inicio de Lolita de Vladimir Nabokov


 Ella es una niña casi adolescente, o una adolescente. Conquista a su padrastro. Él es un hombre que siempre gustó de las niñas casi adolescentes, y que conquistó a su hijastra. Ella es una niña casi adolescente abusada sexualmente. Él es un pervertido abusador de menores. Es una historia de amor. Es una historia de abusos mutuos. Es una perversión oculta, es una represión manifiesta ¿Cómo leemos a Lolita de Vladimir Nabokov?


Por Маттиас Rotulovic*


El señor Humbert Humbert, un hombre que reafirma desde la duplicación de su nómina su propia personalidad, su seguridad o inseguridad, es un educado caballero, profesor y escritor  que tiene una única obsesión: se fascina con niñas pre-adolescentes, o mejor dicho, con niñas, o sería más claro decir que con adolescentes pero que se parezcan a niñas, que no tengan tan marcado su rasgo adolescente. Se fascina desde el punto de vista sexual.
El ruso Nabokov, autor de la obra publicada en 1955 compuso una novela que se hizo película en por lo menos dos oportunidades, fue motivo de críticas por parte de colegas y estudiosos. Tanto es así que el prólogo es escrito por un falso profesor de filosofía, una duplicación, en este caso del autor que él mismo escribió el texto que antecede a la obra. Es una obra literaria, y está bien que el autor se de esas libertades poéticas. El autor después tuvo que defenderse públicamente de las acusaciones que recaían en su contra.
Las críticas que cayeron sobre la obra, acusando al autor de pervertido, fueron impulsadas por un afán de encontrar un significado paralelo entre autor y narrador, o autor y personaje. Sería como pensar que  Cervantes se volvió un escudero loco, ya que su personaje y narrador más famoso (Don Quijote) así lo era.
Como obra literaria, como ficción, es decir, como representación artística, Nabokov creó una novela donde se muestra una realidad paralela, ficcional, pero no imposible en la realidad.
Claro, que la grandeza de Lolita (como obra literaria ya clásica y enorme) no está en resaltar a los dos monstruos creados por Nabokov, sino en la discusión generada tras la obra, y que se mantiene  latente hoy: ese debate literario recorre como premisas si efectivamente Lolita y Humbert Humbert son dos monstruos, o dos víctimas, o un víctima y una monstrua, o un monstruo y una víctima.
En la recepción literaria, cuando se lee la novela, aparecen consideraciones sobre nuestra propia realidad: el conquistar (o ejercer nuestro poder de adulto) una niña pre adolescente o un niño pre adolescente tanto por parte de una mujer o un hombre (respectivamente) desde el punto de vista sexual es un acto repudiable, condenable y delictivo. Esa consideración es lo primero que nace en nuestras mentes actuales cuando leemos la obra. Porque somos parte de la realidad y la literatura contribuye a generar en nosotros una nueva realidad a medida que leemos. Por eso en la década de 1950 se lo acusó de degenerado, y ahora, muchos no dudan en decir que era un pedófilo en potencia a Nabokov. También fue un infiel ya que sabemos que en su obra Rey, Dama, Ballet se centró en destacar como personajes a una mujer infiel. O que odia repugnantemente a Dostoievski por lo que escribió sobre su obra.
El debate que debe generarse es sobre la obra literaria en sí. Ese debate está en el tejido interno de la novela. Si se genera el debate, es que la obra es un éxito (no comercial, sino artístico). ¿Es Humbert Humbert víctima de alguien? De niños se enamoró de una niña, el narrador adulto no duda en describirla eróticamente, en la playa, de contar sus sensaciones. Desde ahí, al enamorarse de esa niña muerta al poco tiempo, no pude desprenderse de su demonio interno. De hecho el narrador la compara con un demonio.
Quizás el personaje es víctima de sí mismo. ¿Será victima de Lolita? Ella es una niña – adolescente, una “ninfeta” es decir que no llega a ser ninfa pero es en parte una “ninfa” para el personaje. El narrador se enfrenta a un receptor doble: un jurado interno a quién le cuenta la historia, a quién se dirige. Ese jurado, es a su vez el lector (de ahí es que nos pasemos de la raya y juzguemos al personaje y con él al autor).
El juicio que enfrenta es moral como construcción social de un significado de perversidad, pero a su vez un juicio interno. El personaje sabe que peca, y lo dice al inicio de la novela: “Lolita, luz de mi vida, fuego de mis entrañas. Pecado mío, alma mí”.
Todos los personajes son culpables de sus desgracias. Sus esposas, una de ellas la madre de Lolita, la otra una infiel resentida, el profesor Humbert y la propia Lolita padecen su existencia. Lolita se presenta afín de conquistar al personaje (¿O será que eso es lo que le parece al personaje teniendo en cuenta que es el narrador de la historia?).
Lolita pasa a ser parte de su perdición, y él es parte de la perdición de Lolita. Ambos se pierden literalmente, escapándose de su lugar. Es una historia de amor típica, pero que como receptores podemos llegar a rechazar como tal.
Lolita no es una obra condenable, es una obra interesante, que enfrentan al lector no con Nabokov, sino con sus propios principios y deseos internos y ocultos. Pone en escena la represión del Hombre a partir de sus frustraciones.



(*) Por Matías Rótulo (publicado en Hum Bral el 11/5/13)





La cultura es importante, pero no tanto como el descuento del 20%


PAPELES SALVAJES


La Feria del Libro de Buenos Aires es intransitable, enorme, monstruosa, y envidiable. La cultura es como dijo un gran filósofo… Dijo algo. No sé qué dijo pero algo dijo sobre la cultura. Lo importante es que uno puede comprar, comprar y comprar y no gastar tanto porque el cambio nos favorece. El “cero kilo” no corre en este caso, a pesar de que varios uruguayos traen valijas llenas de novedades editoriales, clásicos, Ludovica, Pilar Sordo, historia, filosofía, Dante, Baudelaire, Alfonsina, Mistral, y Cervantes.


Por Matías Rótulo (publicado en Voces el 9.5.13)


Y Dostoievski, Borges, Bucay, Osho, Quiroga, Víctor Hugo, Víctor Hugo, el primero brutalmente denunciado por Haberkorn y  el segundo es el otro, el que escribía mejor de lo que relata fútbol Víctor Hugo, Cortázar, Saramago y Vargas Llosa. Todos ellos en ofertas insuperables. La Feria del Libro de Buenos Aires realizada en el predio de la Asociación Rural, aquella que en la Dictadura argentina hubiera preferido quemar todos los libros antes de que fueran leídos por las clases populares, que si leían tal vez fuera por su orientación “rojita”, es como nuestra Feria del Libro multiplicada por quince.
En el predio hay cinco galpones llenos de libros. Si estuvieran llenos de telas sería una feria de telas. Pero no, son libros, por lo tanto es una feria del libro (esas explicaciones las aprendí de tanto leer libros y de tanto usar ropa de tela). Para ingresar hay que hacer una fila de cien metros sólo para pagar la entrada. Al llegar a la boletería, un señor que luce la chaqueta con el logo de la Feria y la palabra “control” te dice amablemente: “chicos, chicas, pasen por acá, no sean boludos/boludas (yo agrego el femenino para que sea equitativo con el género), y no se amontonen en un mismo lugar”. Entonces, uno entra y lo primero que percibe es el colorido, los libros por todos lados, las promociones, y la multitud.
En las mesas de libros con descuentos, aquellos que dicen “3 x 50” (siempre en pesos argentinos y de cambio muy favorable para los uruguayos), algunos compradores compulsivos van agarrando de todo un poco sin mirar qué agarran. Seguro, algún “boludo o boluda” sacaron al azar  un libro repetido.  En una misma mesa estaban las ediciones de Alfaguara de Vargas Llosa al lado de un libro que se titula Horóscopo Chino 2010 con la foto de una señora vestida de rey mago en la tapa. En esa misma mesa de ofertas había libros usados de la editorial Sudamericana, y otros mezclados de Cortázar (Todos los fuegos, el fuego, Rayuela y otros títulos en libros mal editados por una editorial desconocidos).
Más allá, en la librería del Fondo de Cultura Económica, la gente entraba a elegir un libro y para pagarlo tenía que salir veinte metros del stand para hacer la fila. Uno podría pensar ¿Por qué de paso no nos llevamos el libro? Primero porque estamos hablando de cultura y en la cultura no se afana, salvo que sea el editor del libro de la mujer vestida de rey mago que puso a la venta la quinta edición del Horóscopo 2013. Segundo, que los libros eran tan baratos que no valía la pena robarlos. Tercero que no está bien robar o hacer apología del hurto en un medio de comunicación: para eso están los que defienden a los del horóscopo.

Escritores y compradores
Los visitantes en la feria del libro caminan, se amontonan, y luchan por las ofertas. Muestran los colmillos, no se detienen a reflexionar sobre lo que comprar,  pero compran. Aquellos que quieren leer la contratapa de un libro para enterarse de qué se trata corren el riesgo de ser aplastados. Hay, además, un alto tráfico de tickets de descuentos (a cada persona con la entrada le daban tres cupones de descuento de 7 pesos argentinos) que van y vienen entre vendedores y compradores. Pero si la compra es mayor a los 400 pesos argentinos, conviene pedirles a los vendedores un descuentito más (no me den las gracias por el consejo que les doy, lo hago de solidario que soy). El 20% de descuento hacía que aquellos que no utilizaban los cupones de 7 pesos dejaran arriba de las mesas de descuento sus cupones no utilizados que agarraban otros compradores para aumentar sus posibilidades de compras. Eso es porque la cultura es solidaria, se comparte con el otro el conocimiento. Si fuera un bar que entrega tickets, tal vez uno se bebería hasta la última gota con tal de gastar el beneficio.
Otros que aprovechan su momento son los fanáticos de los escritores de moda, o sicólogos devenidos en escritores de moda, o escritores de moda devenidos en estrellas del jet set. Entonces, las filas de personas esperando por un autógrafo se extiende a treinta metros de largo y el amontonamiento se convierte en insoportable. En uno de los stand, había una escritora que al no ser famosa, se conformaba con leer un folleto de otro libro esperando que alguien se dignara a comprarle el libro para que ella lo firmase. Dio lástima verla solita. Escribió una novela sobre el amor entre dos hermanos que lucharon por la independencia… no importa, al lado había una mesa de ofertas por lo que no le presté atención a la señora (no está permitido hacer apología del hurto pero sí es bien visto hacer apología de la compra compulsiva).
Pero ya dije que hay otros escritores que tuvieron mejor suerte. Una de las filas se extendía por más de cincuenta metros. ¿Quién era la que firmaba autógrafos y vendía libros como tortas fritas en la puerta de la Facultad de Derecho? Era la astróloga del libro de 2010 con ella en la tapa vestida de rey mago, que ahora publicó el Horóscopo 2013 y que la vuelve a tener a ella en la tapa vestida de rey mago. Ella fue a la feria del libro a firmar autógrafos vestida de rey mago. Confirmado: los reyes magos son los astrólogos.
En uno de los escenarios ubicado en el interior del uno de los galpones comenzó a sonar una banda de blues (porque es cultura, chabón), pero como al lado había un stand de la provincia de Mendoza, y más atrás uno de una editorial infantil donde los niños gritaban, el blues era confuso, ruidoso y molesto. Lo mismo con la decena de escritores que daban charlas sobre su obra pero que por el tumulto, el ruido, y la mala amplificación impedía que se escuchara adecuadamente.

Comprar, comprar
Muchas luces, avisos de empresas, editoriales, y dinero ganado a paladas gracias a los compradores y más compradores que encuentran ofertas y ofertas y son motivados, a veces por el interés cultural y otras por sus ansias de gastar.
La cultura no está ajena al mercado, y el mercado no lo está de la cultura. Los stands de libros taquilleros, los de Best Seller estuvieron siempre repletos. Los que ofrecían textos  o escritores no tan conocidos, o aquellos producidos desde la academia (por ejemplo los stands universitarios), son lugar de siesta constante para los encargados. La gran pregunta que me hago es ¿Será la cultura, el interés por la lectura lo que mueve a los cientos de miles de visitantes de la monstruosa feria del libro porteña? ¿Será la ambición de comprar y comprar por el simple hecho de acumular? ¿Hay un poco de ambas cosas? Deberíamos cuestionarnos ese tipo de asuntos, cuestiones esenciales para el hombre. Lo dice alguien que se trajo una valija llena de libros, que aprovechó los descuentos, que compró sin querer dos libros iguales por agarrar como un desenfrenado las ofertas de una mesa de ofertas (el otro se lo regalé a una amiga que se entera ahora que no pensé en ella al comprarlo y que me salió regalado). No veo la hora que se haga una feria de telas en Buenos Aires, ya que ahora con el cambio a nuestro favor nos convendrá y mucho ir a probar suerte. De última, la tela es tejido y “texto” proviene de la palabra tejido (tejido de letras). El anterior fue un aporte a la cultura, el único de esta columna.  

Lea

Hum Bral

Nibia no pudo


Nibia

Nibia no pudo leerle a sus alumnos ese poema que Mario escribió en 1990. 


No pudo estudiar las metonimias de las obras del Ruso. 

No descifró nunca los enigmas de Daniel Mella.

No escuchó a sus alumnos hablarle de Harry Potter. 

No se imaginó las computadoras del Plan Ceibal.

No conoció la parte nueva del Instituto de Profesores Artigas y no vio la placa que no está colgada en una pared, junto a un salón de clases que no recuerda a una profesora de literatura que nunca fue asesinada. 

Nibia no se está por jubilar y no es inspectora y no se queja de que los profesores tal cosa y tal otra. 

Nibia no vio las fotos que no publicaron los diarios sobre la profesora de literatura que no asesinaron. Pero qué lástima que no podemos escribir otra historia sobre la historia de Nibia porque los "no" se nos mezclan con las ganas de "no", de que "no" hubiera sido. Qué lástima que a Nibia no le dieron la oportunidad de seguir viendo, de seguir leyendo, de seguir enseñando, de no seguir en nuestra memoria como una víctima más. 

De no ver la condena. 

Nibia nunca leyó esto. 

No.



Por Matías Rótulo

Murgas en dictadura: silenciados y silenciosos en un mismo Carnaval



Un estudio realizado por dos investigadores de la Universidad de la República (UdelaR), demuestra que durante la dictadura cívico-militar, el Carnaval, entre los años 1971y 1974 tuvo textos de rechazo hacia el régimen.

Por Matías Rótulo  (Publicado el 25.2.12 en La república)
Algunas murgas hacían silencio, soportaban la censura, y otras endurecían su discurso. La dictadura hacía desaparecer uruguayos, pero también identidades culturales, entra ellas la del Carnaval con la censura en las letras, y hasta en los nombres (de “La Soberana” por ejemplo). Las murgas y la dictadura, la relación entre el lenguaje (en este caso literario), de las murgas durante esos años oscuros, fue motivo de un profundo estudio realizado por Federico Graña Viñoly, Nairí Aharonián Paraskevaídis, ambos del Instituto de Ciencias Históricas de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación de la Universidad de la República.
El teórico de la literatura, el ruso Mijail Bajtin (1895-1975) se basó en una famosa obra literaria de François Rabelais (1494-1553) llamada “Gargantúa y Pantagruel” para su estudio sobre el lenguaje carnavalesco. Pues el Carnaval -resumiendo algunas de las ideas de Bajtin-, forma parte del lenguaje popular (aunque él separa estrictamente a la literatura carnavalesca). Lo carnavalesco utiliza el lenguaje, lo grotesco, el chiste y demás, para representar una nueva idea que se genera a partir de un reflejo de la realidad. Por ejemplo, en “Gargantúa y Pantagruel” se transforma a los eruditos medievales en personajes inentendibles a partir de lo grotesco, para criticar el saber enciclopédico.
Una investigación exhaustiva
Viniendo a nuestro largo Carnaval, en el estudio denominado “Murgas en dictadura. Uruguay 1971-1974”, se da cuenta del exhaustivo proceso de investigación que incluyó la consulta a los libretos de las murgas durante dicho período conservados en la Asociación General de Autores del Uruguay (Agadu). A su vez se hicieron entrevistas a letristas para complementar la información, según explicaron los autores. En el avance del informe final de la investigación se explica “la murga no es expresión única de los sectores populares, y cada conjunto tiene características distintas, pero se encuentran los mismos libretistas para murgas con propuestas bien diferenciadas, de modo que puede aventurarse que los pocos conjuntos que rechazan claramente el golpe de Estado son aquellos vinculados con orgánicas partidarias, mientras que el resto o no tiene posición, o cambia a lo largo del breve período o lo celebra”.
El estudio se basa en consultar letras y retomar otros estudios académicos al respecto. Se refleja por un lado la falta de apoyo de los intelectuales, y citando a Leo Maslíah se lee en la investigación que “en lo que respecta específicamente al ámbito del Carnaval, la censura ‘operaba como una verdadera caza de brujas entre las palabras, muchas veces más allá de la función que algunas de éstas cumplieran en los textos’”.
Mirando hacia otro lado
Según los investigadores “(de) un total de trece murgas relevadas, cinco siquiera mencionan el golpe de Estado, ni nada relativo a la escalada represiva ni a la disolución de las cámaras legislativas: Nos Obligan a Salir, Los Saltimbanquis, La Milonga Nacional, La Colombina, La Castigada. Estas murgas hablan del acontecer del año, pero no mencionan aspectos políticos ni sociales en sus letras de esos años.
Aguante la Tacada parece posicionarse a favor del golpe de Estado, si bien en algún verso se queja de la censura.
En Diablos Verdes se observa un discurso lleno de metáforas, que habla de nuevos amaneceres y de nuevos hombres que serán forjados por la lucha del pueblo: así el coro cantaba “la esperanza de lograr, la realidad de sus sueños, que luchando con empeño por el bienestar social, que logre la humanidad, que las rejas tan oscuras sean templos de cultura, cantando a la libertad, que la opresión y el terror sean dejados de lado y que el mundo iluminado con los rayos del valor sepa enterrar el cañón en la entraña de la tierra, habrá eterna primavera llena de paz y de amor, por eso los Diablos alzan en un canto de esperanza”.
La Soberana -citan los Graña y Aharonian-, “es mucho más dura (en su discurso) con su opinión acerca de los votantes de los partidos tradicionales, llegando incluso a tratarlos despectivamente”. Se puede observar en la cita que recogen cómo se refleja este aspecto: (“Cuplé de las Elecciones”, La Soberana, 1972) “siempre es el mismo este mecanismo / Qué infantilismo con el fetichismo / El magnetismo del gran dogmatismo / Es un modismo del mercantilismo. Urna: con tanto ismo el humanismo / Se va al abismo / El patriotismo del pueblerismo / Es un espejismo / Si hay mutismo y hay entreguismo / No hay artiguismo”.
Otro aspecto que recalcan los autores de la investigación es “que sólo en los textos de La Soberana se observa un discurso que apoya la actividad guerrillera del MLN. Ejemplo claro es la presentación de la murga para el Carnaval de 1972, que muestra metafóricamente a la sociedad como una jungla: se nombran varios animales describiendo personajes del quehacer uruguayo y se hace referencia específica a un animal en particular”. Es el caso de (citan letra de La Soberana) el topo. “Del topo se halagan sus trabajos de ingeniería, sus túneles”, aludiendo a la fuga de Punta Carretas y “La fauna es tan infinita / si manejamos aquello / de que abundan las chanchitas / y los oscuros camellos”.
Según concluyen los investigadores “cuanto más avanzaba el autoritarismo, los textos de estas murgas fueron permeados por el discurso hegemónico”. Sostienen que “muchos conjuntos se referían a los tupamaros como malhechores, ladrones o asesinos”. Además “a las fuerzas de izquierda como aquellas que intentaban implantar ‘ideas foráneas’, utilizando el mismo término que el propio gobierno”. En ese tono “se referirán Patos Cabreros en 1972 al Frente Amplio, en su despedida dedicada a Pepino, fundador y director desde 1917 de esa murga: ‘Y llenos de orgullo gritarle al mundo: Viva mi Uruguay, bendita tierra, cuna de amor y paz. Esto es mi Uruguay, ya no podrán cambiarlo por miles de años. Fuera los que acá ideas
foráneas quiérannos implantar. Esta libertad nuestros mayores la legaron y en nuestras venas está. Hoy no hay vencidos ni vencedor. De la lucha la llama perdió su ardor. Orientales: unámonos. Nuestro sudor sólo el trabajo da frutos de amor.”
Concluyen los investigadores que esta murga, era la misma que planteaba el fin de la censura ese 1971 y que sin el contexto de la presentación, ese texto podía hasta ser interpretado como irónico, pero definitivamente no lo es”.
Quiénes ejercían la censura
Los investigadores dan cuenta también de que varios eran los organismos encargados de controlar el contenido de las letras de las murgas, y por ende de censurarlas. “Varias eran las dependencias estatales vinculadas a la organización y control del Carnaval: el Servicio de Actos, Festejos y Espectáculos Públicos de la División Turismo del Departamento de Hoteles, Casinos y Turismo de la Intendencia Municipal de Montevideo (IMM), la Dirección de Cultura de la IMM y la dependencia del Ministerio del Interior encargada de publicar y hacer cumplir el Edicto del Carnaval, la Oficina de Espectáculos Públicos y el Instituto Nacional del Menor (del Ministerio de Educación y Cultura) y, por último, la llamada Comisión de Control -o Comisión de Censura-, que supo contar entre sus miembros con oficiales de las Fuerzas Armadas. A su vez, la vigilancia de los espectáculos estaba a cargo de la policía, sus ‘informantes y agentes de particular que trabajaban para el Servicio de Inteligencia’”, según Gustavo Remedi en un estudio publicado en 1996 y citado en el trabajo.
También se demuestra -además de la censura-, la existencia de multas para aquellas que no cumplían con lo dispuesto por los militares. Dos murgas multadas por no respetar la normativa en cuanto al contenido de las letras fueron “La Soberana” y “La Celeste”, según lo que citan de la explicación que brinda Xosé de Enríquez, hoy jurado del rubro letras en el Concurso Oficial de Agrupaciones Carnavalescas.
Murgas como Los Patos Cabreros, Aguante la Tacada (en 1974) se quejaron en sus actuaciones de la censura. Otro ejemplo es que “en 1972, el libreto de la murga La Soberana fue censurado en dos ocasiones: antes de empezar el Carnaval y durante el desarrollo del concurso, ‘cuando la murga fue detenida y obligada a modificar los textos’”, explica De Enríquez. Agrega que “su despedida estaba dedicada al ‘Chueco’ Maciel, y los censores obligaron a José Alanís a modificar la letra de la retirada y a cambiar Chueco por hombre, eliminando toda referencia directa al personaje”.
“Catusa” Silva (director de Araca la Cana), citado en una investigación de De Enríquez, explica “a nosotros nos sacaron ‘La cadena de las fuerzas conjuntas’” en 1973. Parte del cuplé en el que la murga decía: ‘A partir de este momento la murga se integra a la cadena oficial del Rey Momo. Fueron puestas a disposición de la Justicia las siguientes personas…’, pero lo hacíamos igual en los tablados”, indicó el director de la histórica murga.

Lea


lunes, 6 de mayo de 2013

El Malecón en 1949, el Malecón en 2010


COLUMNA DESDE LO PISADO
FOTO: Matías Rótulo

Nota preliminar: El periodista José Lezama Lima, también poeta, ensayista  y novelista cubano publicó el 21 de octubre de 1949 en “El Diario de la Marina”[i] un artículo sobre el Malecón.  El crítico Маттиас Rotulovic* mantuvo un diálogo ficcional publicado para una revista cultural cubana en el año 2010 tomando el artículo de Lezama Lima. Ambos escribieron sus artículos desde el lugar de los hechos, pero con 51 años de diferencia. El texto de Lezama Lima es tomado textualmente, en su totalidad y en el orden escrito en el artículo periodístico.

-        José Lezama Lima: El Malecón, orgullo capitalino, está demasiado a la vista para no cuidarlo como uno de los mejores atractivos de la ciudad.
-     Маттиас Rotulovic: Es cierto poeta. El mar es inmenso y la avenida demasiado ancha con tan pocos automóviles y los vertiginosos taxímetros deteniéndose para levantar pasaje. Eso lo pone en una mayor exposición. Me hace acordar a la rambla montevideana de hoy, pero sin luces, sin lujos, desolada. A diferencia de aquella, la montevideana, esta no tiene a los jóvenes con sus músicas altas en los autos nuevos. La rambla montevideana despierta de espaldas al urbanismo y a la modernización de una capital. El Malecón descansa a los pies del letargo. Alguien debería hacer algo. No sé, alguien tendría que ocuparse de recuperarla ya que las actuales condiciones de la nación no lo permiten.
-        JLL: Esta hermosa joya urbana no es, sin embargo, pignorable.
-        MR: Nadie está pidiendo que se regale nada a nadie. Usted lo dice desde allá, y yo desde acá. ¿Cree usted que la desatención fue la causa de lo que usted reclama, y de lo que se reclama en la actualidad con el descuido notorio que presenta el Malecón? Miré que yo le hablo desde más de medio siglo de revolución y usted desde antes de la revolución… ¿Quién la desatendió más?
-        JLL: Quizás por eso estuvo largos años dejada de la mano oficial hasta quedar virtualmente inútil[ii].
-      MR: Miré don Lezama, poeta, hoy esa joya que usted veía dañada en sus años se percibe exactamente igual. Las casas descascaradas, las calles agrietadas, el silencio roto por el ruido de las olas. Pero eso le da un encanto al Malecón. Un encanto gris a pesar del sol…
-   JLL:… Mortificación para la Habana que ha llegado a ver su bella garganta por una costra de baches lagunatos en vez de la cinta de terciopelo constelada de perlas que la ceñía para encanto de sus moradores y admiración de los turistas.
-    MR: El desgaste de hoy no es el desgaste de su época. Ahora hay un bloqueo, allá, en 1949 estaba la pujanza y la apertura, pero también el despotismo…
-        JLL: El tiempo y los neumáticos fueron erigiendo allí un peligro para la circulación. Las denuncias habaneras fracasaron. Tuvo que arribar un gobierno ambicioso de crear la Habana Nueva para acoger esta querella de La Habana Vieja.
-        MR: Un viejo de La Habana (que vive en la Habana Nueva) me dijo que hace muchos años ese “gobierno ambicioso” del cual usted habla y que luego fue derrocado por la Revolución Cubana pensaba la posibilidad de puentes y túneles, además de los existentes y añejos de la ciudad.
-     JLL: Es  claro: un túnel o un puente al través de la bahía serían fragantes demagogias si el promotor no tuviese aptitud para reparar una avenida. Además: un Malecón cerrado al tránsito por urgentes albañilerías es molestia de poca monta; mientras que uno rebajado a camino carretero por el abandono oficial sería un severo mentís para el programa de este gobierno. Las congestiones transitorias que hoy registra la Calzada de San Lázaro a causa del tránsito desviado del Malecón llegarían a ser tan permanentes y tan enemigas de la circulación en automóvil como las que en la estrecha Habana comercial hacen preferible andar a pie.
-        MR: Créame poeta, las congestiones hoy no serían problemas. El parque automotor de toda Cuba es de la década de 1950 en adelante. No hay vehículos nuevos. Son coches grandes y amplios comparados con los pequeños actuales que usted no conoció. Son granes pero muy pocos. Uno se puede acostar la siesta frente a la Universidad, en la calle. Tal vez lo pueda llegar a atropellar uno de esos taxis tirados por un ciclista que maneja da pedal a tres ruedas. Creo que San Lázaro, si es donde pienso que es sigue rota, fragmentada y con tierra. En la Habana comercial, tal vez se refiere a la salida del Malecón rumbo a Obispo y alrededores donde la peatonal (no sé si lo era en su época), se estrecha ya por el turista, ya por aquellos que piden plata a los turistas o les ofrecen servicios de jineteras, ron o tabaco. Es preferible sí, ir a pie. Aunque el turista se siente atemorizado porque no hay nadie por ahí, y más al caer la tarde. Pero es, por lo general tranquilo y musical. Sobre las obras de reparación, me imagino que allá, en su época poeta, no se imaginaban ni revolución ni mucho menos cómo sería el Malecón y el resto de la ciudad.
-        JLL: Suelen sentirse sátiras y protestas contra la aparente lentitud de las reparaciones que en el Malecón se están realizando. En el fondo nuestra ciudad sabe que un día no pueden repararse bien estragos de mucho tiempo en una extensión como la de esa avenida, donde el estetoscopio de Obras Públicas está descubriendo erosiones del mar que son cavernas.
-        MR: Hoy también vemos difícil esas reparaciones de la avenida. Las cavernas se agrandaron, pero el agua también ganó terreno. Hoy se le llama “Calentamiento global”. El hombre no ha cuidado la naturaleza y el agua del mar subió algunos centímetros. En el hermoso Malecón, hace frío a pesar del calor del sol que baña la bella Cuba. Los adolescentes salen a encontrarse allí, como un único recreo. Los novios se besan en la oscuridad. No hay luces que acompañen la noche habanera por el Malecón. Hoy, la mayor resistencia no es del habitante de la Habana para cambiar su ciudad, sino que hay un despojo de soledad que habita en el alma de los cubanos. Hay esperanza y desesperanza. Hay dolor en las miradas, pero alegrías en los cuerpos…
-        JLL: Tras el frívolo antifaz del habanero…
-      MR:… No, no me mal interprete poeta, no quiero decir eso de sus coterráneos. En el habanero hay algo que late…
-        JLL: … late un cabal discernimiento para la equitativa distribución de excomuniones y apoteosis.
-        MR: ¿Y eso que late es con respecto a la ciudad, al Malecón, o según qué es?
-        JLL: Según la lealtad con que la urbe le sea servida.

(*) Por Matías Rótulo (publicado el 4/5/13 en Hum Bral)



[i] Tomado de Lezama Lima, José. Revelaciones de mi fiel Habana. Compilado por Carlos Espinosa Domínguez. Reynaldo Ediciones: La Habana, 2010, pp. 57. Impreso.
[ii] El 1 de octubre fue cerrado un tramo de la Avenida del Malecón de Galiano hasta Marque Maceo, por el mal estado del pavimento. Destruyeron el contén antiguo y lo reemplazaron por uno nuevo (nota de Lezama Lima en el artículo de 1949).


Durazno Sangrando



Dibujo de Gabi Rubi

DURAZNO SANGRANDO POR GISSELLE TAPIA (vea el video)




Durazno Sangrando, una canción de la consciencia. (Por Matías Rótulo)

Si Rasguña las Piedras de Charly García fue un grito de desesperación por la libertad del hombre (sacándole toda connotación política), Durazno Sangrando enfrenta los dilemas más esenciales del hombre ilustrado: su consciencia por la libertad y la libertad en sí misma.
En centro del asunto (valga la redundancia) es el centro del dilema humano, y a la vez el centro del objeto. Ese objeto es un Durazno que sangra. En realidad, el durazno tiene un atributo “sangrando” y un verbo elidido que establece la relación con el Durazno. Ante la pregunta ¿Cómo está el Durazno? Se puede responder: “El Durazno está sangrando” recuperando el verbo copulativo. El Durazno está en un constante sangrado. Eso significa la muerte agónica, pero además el dolor perdurable. En la naturaleza el “sangrado” del durazno es el alimento de otras especies, la posibilidad de la consciencia lo hace dolorido, agónico, pues ser alimento de otros en vida, es una de las tensiones esenciales que enfrentamos: el ser devorados vivos.
La pregunta que debemos hacernos es: ¿Durazno Sangrando es un poema de vida o un poema de muerte?

A veces, la idea de vida o muerte nos es más cercana si entendemos a aquel que protagoniza la situación como un cercano, un igual, en definitiva un pariente o un amigo. En Durazno Sangrando hay un acto simple de acercamiento a lo humano. El durazno tiene piel, consciencia (se vio a sí mismo –“al verse”-), sangra (ya no como un fruto sino como cualquier otro animal y algunos insectos) y no solamente goza del humano beneficio de la consciencia, sino que hasta hace uso de la fe: “a la orilla de un río su fe lo hizo llegar”. ¿Hay un intento de movimiento o una explicación interna por parte de objeto poético, que es el Durazno, sobre su situación? Otros rasgos humanos impuestos al Durazno son la facultad de escuchar (escuchó una melodía muy triste del sur) por lo que además tiene discernimiento de lo estético. La música es creación del alma, pero también desde el alma se crea música fúnebre, el canto de despedida. Tal vez, en este caso es canción de vida, canción que despierta la conciencia, pero despertar la consciencia es despertar la idea de la muerte.
Las descripciones del elemento poético, el Durazno, en un ciclo de vida, se dan con un marcado rasgo de tiempo y lugar. El durazno cae temprano… ¿Con respecto a qué es temprano? El caer del árbol implica un ciclo de vida que la naturaleza regula con ayuda de la fuerza de la gravedad. ¿Cayó temprano, o mejor dicho, antes de lo que tenía que caer? O ¿Cayó de mañana temprano?
La mañana, el despertar de un nuevo día, de una nueva vida es un tema spinetteano por excelencia. La mañana o el mañana son motivos de dejar atrás el pasado, pero además de futuro incierto. El durazno que sangrará (en futuro porque los tiempos del poema así van marcando el paso del tiempo en sus verbos conjugados).

El pretérito se ve en los verbos “cayó” (el durazno del árbol), “era” (su piel), lo hizo (su fue lo hizo llegar a la orilla del río), y de pronto se impone otro verbo, el presente “son” con respecto a los duraznos y los duendes. La voz lírica asume un papel presencial en la historia, su visión es la visión del lector: de narrador pasa a ser testigo que especula: “dicen que en este valle los duraznos son de los duendes…” ¿Quién lo dice? No se aclara pero es ahí, en la incertidumbre y el tiempo presente que se ubica la voz poética, en el mismo lugar de conocimiento que el lector del poema.
El poema es dinámico en sus tiempos: hay un hecho en pasado: la caída del durazno del árbol, pero también una situación de incertidumbre en el presente:
“Pasó cierto tiempo en el mismo lugar
Hasta que un buen día se puso a escuchar
Una melodía muy triste del sur
Que así le lloraba desde su interior: 

"Quién canta es tu carozo
Pues tu cuerpo al fin tiene un alma”

La incertidumbre es por parte del Durazno, pero además del receptor. Es allí, en el momento en el que el narrador habla en presente (ubicándose en el presente del Durazno pero también del receptor), el asunto determinante: "Quién canta es tu carozo/ Pues tu cuerpo al fin tiene un alma”.
¿Es la caída del árbol un rasgo de madurez y libertad o el desprendimiento hacía la muerte?

El carozo
El centro físico  - simétrico de los seres vivos no es necesariamente el corazón aunque lo consideramos el centro de la vida pero no el centro de la consciencia. De hecho, el corazón es un músculo que nada tiene que ver con los sentimientos, es el símbolo generalizado del amor (una construcción cultural de antaño).  Sabemos que todos los órganos cumplen un papel fundamental para la vida (aunque algunos pueden ser suprimidos o funcionar mal). Pero el cerebro y el corazón son fundamentales. Sólo los seres humanos somos conscientes de la función de ambos. En el caso del Durazno, su “corazón” desde el punto de vista poético es el carozo, ubicado en el centro justo del fruto, rodeado por su pulpa y cáscara (su piel). El corazón del Durazno es el centro físico donde se chocan fuerzas contrarias. En el interior del casi esférico planeta Tierra hay fuerzas de gravedad pero también contrarias. El encierro del carozo en el durazno es una fuerza que se ejerce hacía el exterior. El durazno late en los silencios musicales y el latido es una fuerza motora de impulso. Pero hay una fuerza externa desconocida: la música, el ambiente, el mundo.
El Durazno está libre de su atadura primaria: la del árbol, pero su interior está atrapado en su propio cuerpo.
“Y si tu ser estalla
Será tu corazón el que sangre”
La angustia es doble: la de la libertad, el deseo de libertad y de vida, pero también la posibilidad de libertad y muerte.

El ciclo de vida

“Y la canción que escuchas
Tu cuerpo abrirá con el alba"
El durazno está condenado a morir. ¿Cuándo está con vida el Durazno? ¿En el árbol, en el suelo, cuando va a ser recolectado, cuando es un fruto apreciado por los seres humanos?
La brisa de enero a la orilla llegó
La noche del tiempo sus horas cumplió
Y al llegar el alba el carozo cantó
Partiendo al durazno que al río cayó
Y el durazno partido
Ya sangrando está bajo el agua”.

El ciclo se cumple en la desolación. El Durazno por fin pudo ser libre al cantar. El Durazno fue canción en Spinetta y se hizo canción en el interior del poema. La canción es la libertad. “Y al llegar el alba el carozo cantó” (nótese la continuidad que le da el conector “y” en la narración temporal). La libertad para el Durazno nunca fue ejercida con libertad absoluta. La libertad le costó la vida. El agua, generalmente es símbolo de vida, pero de vida futura en especial. Es en el agua (simplificando los que nos acompaña durante nuestro desarrollo fetal) donde los humanos vivimos nueve meses, sumergidos en el vientre de nuestras madres. El Durazno vuelve a lo que le dio vida en su germinación. El durazno es un fruto y el agua es su fuente de nutrición. El agua y la luz son parte de su proceso (siendo la oscuridad esencial en el nuestro y de allí es que “dar a luz” es el cambio de estado del niño al nacer). Allá vuelve, a ser, ahora herido, cobijado por el tercer elemento mencionado en el poema después del viento y la tierra: el agua. Es allí donde morirá. Pero su muerte es el resultado de una vida que tuvo un privilegio: el de la consciencia.
Por eso no es una canción ni de vida ni de muerte, sino que su poema se centra en la reflexión sobre ambos gracias al existir y conocernos. Somos esto, seremos aquello: el Durazno fue un ser feliz por entenderse, aunque eso también lo llevó a la angustia de la extinción. 




tapa de Durazno Sangrando, de Invisible
DURAZNO SANGRADO


Temprano el durazno del árbol cayó

Su piel era rosa dorada del sol
Y al verse en la suerte de todo frutal
A la orilla de un río su fe lo hizo llegar
Dicen que en este valle
Los duraznos son de los duendes

Pasó cierto tiempo en el mismo lugar
Hasta que un buen día se puso a escuchar
Una melodía muy triste del sur
Que así le lloraba desde su interior: 

"Quién canta es tu carozo
Pues tu cuerpo al fin tiene un alma

Y si tu ser estalla
Será tu corazón el que sangre

Y la canción que escuchas
Tu cuerpo abrirá con el alba"

La brisa de enero a la orilla llegó
La noche del tiempo sus horas cumplió
Y al llegar el alba el carozo cantó
Partiendo al durazno que al río cayó
Y el durazno partido
Ya sangrando está bajo el agua 



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Hum Bral

Bolivia la otra: Santa Cruz de la Sierra


“Allá” y “acá” es lo que más se les escucha decir a los santacruceños al hablar de su propio país. El “allá” es la alta capital de La Paz, fría e inmensa, pobre y “enloquecida”. Una capital que mueve la mayor parte del comercio nacional desde lo político pero no en lo productivo. El “acá” es la templada Santa Cruz de la Sierra. Una ciudad al oriente del país, que intenta alejarse del resto con son una vida ciudadana movida, sus camionetas nuevas, reservas de gas, y la mayor producción agrícola del país… y un secreto del que nadie quiere hablar.

Por Matías Rótulo -desde Santa Cruz de la Sierra- (publicado el 2/5/13 en Voces)

No quieren al gobierno de Evo Morales, les gustaría ser independientes, mueven la mayor parte de la economía del país, se sienten con una identidad propia, reciben a los turistas como en ninguna otra parte de la nación, y tienen contactos comerciales con el exterior, algo que a la capital La Paz le cuesta mucho más por la altura, el lugar geográfico y la no llegada al mar. Santa Cruz de la Sierra es la otra Bolivia pero en Bolivia.
En 2006 el Presidente Evo Morales visitó (pese a las advertencias de su equipo) Santa Cruz de la Sierra. Con mucha hostilidad, el Presidente fue recibido entre piedras e insultos. El grito era el de “autonomía” y “traición”. Hasta el día de hoy, la oposición al gobernante en Santa Cruz recuerda aquella jornada no como un paso a la integración de una nación sino como una provocación. Los medios locales no dejan de destacar la oposición que existe en Santa Cruz a la gestión y cuando hay que hablar de Bolivia, los habitantes destacan un “ellos” (todo lo que esté fuera de los límites de Santa Cruz) y un “nosotros”. En el fondo, hay secretos dichos en voz alta pero que nadie se anima a admitir. Una alta producción que supera a la de todo el resto del país, un tráfico ilegal de vehículos y drogas que se mantiene en silencio, una creciente industria turística y un pueblo con identidad propia, son algunos de los condimentos de la otra Bolivia.
Ritos católicos
En la por momentos moderna y por momentos antigua ciudad, se vivía la Semana Santa con todos los preparativos del caso: “En Santa Cruz podés ser cualquier cosa menos ateo”, explicó Jaime, un simpático chofer que se dedica a trasladar turistas de un lado al otro entre las calles caóticas de la ciudad que tiene más de un millón y medio de habitantes, casi todos concentrados en su Centro. En cuanto a la religión, en el resto del país, las religiones locales se mezclan con el catolicismo (siempre) dominante, pero en Santa Cruz, ser católico es llevar en la sangre la tradición del pueblo construido alrededor de la Iglesia. Una ciudad que la protege desde su diagramación encerrándola en el centro de la cartografía las calles coloniales. La Catedral de la ciudad está en centro de un mapa diseñado desde esa histórica iglesia abriéndose en anillos. El Viernes Santo, allí, en la puerta de la Catedral se armaba un pequeño escenario donde se recibiría a miles de fieles que aprovecharían también para comprar ropa, electrodomésticos y demás en los negocios que se mantendrían abiertos alrededor, mientras se celebraba la misa.  En los hechos, la mayoría de los santacruceños paseaban por los alrededores sin escuchar el dolorido cantar sobre la muerte de Jesús que salía de las gargantas de un grupo de señoras que entonaban las estrofas.

Sobrevivir en las calles
El primer anillo de la ciudad, es decir, la avenida que rodea la Catedral y donde se puede dar vueltas en ella infinitamente como si fuera un círculo del infierno dantesco, iba a ser el estacionamiento casual de grandes y hermosas camionetas cuatro por cuatro. Los  pasajeros se dirigían a la Catedral o a las compras.  En una ciudad casi sin espacios verdes, y con un caótico sistema de tránsito, los demás pobladores, los de a pie, iban a ir llegando a la Catedral en pequeños microbuses con capacidad para veinte personas sentadas. Son los microbuses viejos y sucios que brindan el servicio de transporte por los cuatro círculos de la ciudad, las cuatro grandes avenidas que rodean la plaza principal y Catedral y que se van haciendo más largos a medida que se van alejando del centro. Pura geometría.
¿Cómo hacen los santacruceños para tener estas camionetas? Los hermosos vehículos no dan lugar a los coches anteriores al año 2006 o 2005. Los únicos vehículos viejos son aquellos del transporte colectivo: los taxímetros no tienen un color en particular en la carrocería salvo un cartel en el vidrio delantero y la bandera que los montevideanos conocemos, ambas con la palabra “taxi”. Son vehículos comunes a los cuales se les dio un permiso especial de trabajo. Ellos van tocándole bocina a todo aquel que camine por la calle para poder captar la atención de algún posible cliente. También están los taxis – colectivos, aquellos autos que cumplen una ruta (generalmente por los anillos) y que suben hasta cinco personas por un módico precio. Todos estos vehículos conviven o se atormentan unos a otros: autos nuevos y viejos, taxímetros y microbuses andan a la deriva por las calles de la ciudad. Casi sin semáforos y señalización, los vehículos atraviesan las esquinas con las luces de los escasos semáforos en rojo, siempre cuidando que del lado con luz verde no venga nadie. El peatón es el que debe ceder siempre el paso al vehículo. Los cinturones de seguridad son elementos desconocidos para todos los choferes que los tienen ahí, detrás sin uso. Los señaleros no se gastan porque no se usan, las luces de noche se ven poco, y las velocidades se regulan según el gusto del usuario. A los taximetristas se les pregunta sobre el por qué de tantos autos nuevos y el silencio deja lugar a la cara de duda. “¿Usted de dónde es?” responden siempre.

Discriminación local
En el Aeropuerto “Viru Viru” en Santa Cruz de la Sierra hay un funcionario de seguridad dedicado a captar rostros. Mira uno a uno a los pasajeros y elije a tres. Los tres tienen rasgos indígenas. Son tres jóvenes que vienen solos. Los apartan, los sientan y los revisan. Son los únicos tres pasajeros que vienen del exterior (de Argentina) y que por sus rasgos físicos podrían ser bolivianos (tratando de encontrarle una explicación al asunto). En realidad había otros pasajeros bolivianos, pero eran elegantes señores acompañados de otras personas con rasgos más “europeos”. A ellos se los trató bien. A los tres jóvenes se los expuso en el medio de la fila, y se escuchaba el maltrato de los funcionarios del Ministerio del Interior de Bolivia. Los jóvenes explicaban que volvían a Bolivia a ver a sus familias. “Si te fuiste quedate allá” le decía uno de los funcionarios. ”¿Traés algo que no podés traer?” le decía otro vestido de policía. Una pasajera (osada ella y a los gritos) les preguntó a los funcionarios aeronáuticos por qué trataban así a los jóvenes, y los guardias policiales le contestaron que  “es rutina. Siempre escogemos a tres o cuatro pasajeros al azar”. La pasajera le contestó lo mismo que notamos todos: “no fue al azar, usted interpretó que ellos, con aspecto boliviano, traían droga. Revíseme a mí que tengo pasaporte diplomático argentino…” El fin de la historia fue que el personal de seguridad  ignoró las acusaciones y los tres jóvenes quedaron libres porque su porte de rostro los condenó a ser culpables con sus propios compatriotas por un rato, pero entre sus pertenencias, todas revueltas y desordenadas por las manos ajenas, no había nada escondido.

Buscando trabajo
Volviendo a la ciudad, en el segundo anillo, cada mañana, amaneces llenas las veinte o treinta casas de empleos con personas que aspiran a trabajar de niñeras, cocineros, limpiadoras, guardias de seguridad, choferes y demás. Las filas son interminables y los problemas también. Desde antes del amanecer hay un grupo de aspirantes a un trabajo que se instalan como en un campamento diario, para ver qué posibilidad laboral hay. “Los mejores trabajos, los más calificados son pocos por acá. Casi no existe el lugar para los profesionales” explicó uno de los funcionarios de las casas de empleo. De hecho, hay pocos centros de salud públicos y privados para brindar un buen servicio a la sociedad y para albergar a los médicos egresados. Los odontólogos y abogados instalan sus lugares de trabajo en sus hogares y en cada cuadra se ofertan por lo menos tres de estos servicios. En el caso de las defensorías y escribanías las hay públicas, en oficinas viejas y sombrías que se distribuyen en toda la ciudad. ¿Cómo hace entonces el santacruceño para tener esos vehículos y mantener un estilo de vida que los pobladores afirman que es alto siendo que la gente se queja por la falta de empleo? En 2009, los datos oficiales del Ministerio de Trabajo de Bolivia indicaban que a finales de 2012 el desempleo total del país descendió cuatro puntos ubicándose por debajo del 4%. Sin embargo, desde el Centro de Estudios para el Desarrollo Laboral y Agrario (CEDLA) de Bolivia, los datos son menos auspiciosos ubicando el desempleo en los mismos guarismos de 2005, alrededor de un 8%,  La causa es serían, según la CEDLA, los problemas en algunos sectores productivos de Bolivia y la alta tasa de migración. Una de las razones fueron los programas de integración que se realizaron, entre otros lugares, en Santa Cruz de la Sierra. Según el estudio de la CEDLA presentado en marzo de 2013, sólo 20 de cada 100 santacruceños tenía trabajo adecuado.

Comida barata pero…
Quienes se cansaron de buscar un empleo en las agencias, optaron por el negocio más rentable (dicen ellos mismos) y abundante: la gastronomía. El diario local El Deber en dos días seguidos de abril informó dos hechos destacados con respecto a la alimentación. Más del 50% de los locales y puestos de comida no cumplen con las normas sanitarias y más del 50% de la población es obesa. Los locales de comida abundan por toda la ciudad. Ya es mundialmente conocida la decisión del gobierno boliviano de no permitir la instalación de Mc Donalds, aunque existen otras cadenas de comida rápida como Burger King. La oferta en las casas de comida es limitada: pollo frito y más pollo frito. También se ofrecen las comidas de olla, todas con un alto nivel de grasa que explica en parte la alta tasa de obesidad en la población. En los pocos supermercados y en los restaurantes (son muy pocos los que ofrecen otras opciones de comida), es muy difícil encontrar alimentos dietéticos o bebidas light. En las calles, aquellos que optaron por ganarse la vida por su cuenta ante la falta de trabajo, se hierven aceites y grasas para fritar bananas, masas, empanadas, tortillas entre otros, que son saboreados por los santacruceños desde muy temprano en la mañana, antes de ir al trabajo.

Sangre y carne de Jesús
Santa Cruz en Semana Santa es una fiesta. Las Iglesias se preparan con sus ramos gratis, pero afuera se venden a cinco pesos bolivianos. Alrededor de las Iglesias, los vendedores de objetos religiosos y alimentos se aglomeran para recibir a los fieles. Las Iglesias tienen el aspecto exterior de los templos que conocemos en Uruguay. Por dentro, notamos el techo hecho en algunos casos de paja. En una de ellas se brinda la Misa Carismática. Está cerca del segundo anillo, y es la más requerida por los fieles al brindarse un espectáculo integral. La Iglesia se llama “La Mansión” y la misa de pascuas se transmitirá en vivo por la televisión local. Omar, uno de los fieles de la Iglesia explicó que “hace muchos años se estaban perdiendo fieles y se decidió comenzar aquí con la Misa Carismática. Desde entonces, de tener cien fieles ahora tenemos cerca de dos mil por misa”. Como toda ciudad latinoamericana, el catolicismo debe compartir su espacio con otras religiones: también está la Iglesia Dios es Amor en edificios que antes fueron teatros o cines. También hay espacio para los evangelistas, umbandista y judíos compartiendo el espacio en armonía.  Pero quien tiene la mayor parte de la presencia pública es la Iglesia Católica, no solamente por su Catedral y “filiales” en los barrios. Tampoco por la ubicación de cruces y monumentos por doquier con símbolos y mártires católicos adornando la ciudad. Sino porque en la oferta y la demanda, la Iglesia sabe cómo ubicarse en el mercado local. El crecimiento en la oferta educativa se nota con solo transitar las avenidas. Los carteles anuncian la educación con valores cristianos en colegios privados que prometen “amor y sabiduría”. Colegio, liceos y facultades son la promesa de una vida mejor, cerca de Dios y ganando plata.

El secreto
No es la vida mística el mayor de los secretos de los santacruceños. “En Santa Cruz de la Sierra se mueve mucho dinero” dicen todos aquellos pobladores que luego de tenernos un poco de confianza, se animan a hablar. Basta con ver el nivel de vida, el parque automotor, pero además los bajos precios para el turista y para el boliviano con respecto a otros puntos del país. El turismo es un gran atractivo y el gobierno local está empezando a promover una explotación activa de la industria turística. Según los datos estadísticos del gobierno boliviano, es esta ciudad el principal mojón económico del país y no gracias al turismo. La agro industria representa entre el 30 y el 40% del Producto Bruto Interno de Bolivia. Su cercanía con Argentina, Brasil y Paraguay permite el intercambio que todo el país no se permite a causa de no tener una salida al mar. En Santa Cruz hay una gran reserva de hidrocarburos, y tierras fértiles. ¿Pero ese espacio fértil y productivo que impulsa a la ciudad y al país es el mayor de los secretos de la ciudad? Tal vez las claves estén puestas en otro lado. “Mire –afirma uno de los habitantes-, este vehículo salió cuatro veces menos de lo que sale, porque lo traemos de Paraguay de contrabando. Todos estos autos son de allá”. ¿Será así? ¿Por qué Santa Cruz de la Sierra tiene que tener a la mayor parte de su población en la informalidad laboral, o  en bolsones de desocupación sin es tan productiva? ¿Quién maneja el alto caudal económico? La respuesta está en el mismo lugar de siempre: los pocos productores que manejan la mayor parte del dinero en la ciudad. Algunos de ellos vinculados a escándalos por narcotráfico. Esa también es la otra Bolivia. 

Proclama de la Coalición por una Comunicación Democrática en el Día Mundial de la Libertad de Expresión


Montevideo, 3 de mayo de 2013

Hoy celebramos el Día Mundial de la Libertad de Expresión en Uruguay y en el resto del mundo. Es un buen momento para reflexionar sobre el papel que este derecho humano juega en las sociedades y en la lucha por democracias abiertas y participativas. Es un día para solidarizarse y recordar a los periodistas y defensores de derechos humanos que en muchas partes del mundo son perseguidos, encarcelados o asesinados por informar, denunciar o pretender habilitar el debate de ideas.
Aunque en el Uruguay actual no son comunes los casos de persecución ni penalización de la expresión, ayer se supo de un caso de censura en Monte Carlo Televisión Canal 4, por parte de las autoridades del canal, que impidieron la salida al aire de una entrevista realizada al periodista Miguel Nogueira. Condenamos y rechazamos enfáticamente este tipo de acciones violatorias de la libertad de expresión y del derecho a la información, que llevan a cabo, una vez más, los permisarios de una frecuencia que es patrimonio de todas y todos.
Nuestro sistema de medios sigue siendo básicamente concentrado en pocos grupos, privatista, con contenidos de baja calidad y en buena medida extranjeros.
La mayor parte de esos medios reproduce las relaciones de poder que al interior de la sociedad obstaculizan el avance de las libertades y los derechos de diversos colectivos. 

Aunque la conquista de derechos para las mujeres ha avanzado, los medios siguen discriminando por razones de género; aunque se acaba de legalizar el matrimonio igualitario, ni la programación ni la publicidad reflejan cabalmente la diversidad de formas de vivir la sexualidad que se encuentran en la sociedad; siguen siendo demasiadas las coberturas periodísticas que ignoran los derechos de los sectores más vulnerables, como niños, niñas y adolescentes en situación de desventaja, personas con discapacidad, personas trans o sectores desplazados.
Democratizar la comunicación, permitir el acceso de todas y todos en condiciones de igualdad y no discriminación a las distintas plataformas de la comunicación, promover la diversidad y el pluralismo en el sistema de medios, derogar la legislación de medios aprobada en la dictadura militar y aprobar una Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, son tareas impostergables.
En una democracia no puede ser por decreto que se regule el sistema de medios, por eso es imprescindible que cumpliendo con la palabra dada y los compromisos asumidos el Poder Ejecutivo envíe al Parlamento el proyecto de Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual.
El advenimiento de la televisión digital significa una oportunidad única para abandonar la lógica actual que rige el sistema de comunicación, en tanto permite albergar más actores, posibilitando más pluralidad, diversidad e igualdad en la comunicación. En consideración de esto, el Estado tiene la obligación, asumida en convenciones internacionales de promover la diversidad cultural y libertad de expresión, de velar por que esta transición se haga respetando estándares de acceso a las frecuencias en condiciones de pluralismo e igualdad.
Sin embargo, desde el 2010 a la fecha, el Poder Ejecutivo ha tenido en relación al sistema de medios y su democratización una política errática, dilatando la adopción de decisiones claves para lograr esos objetivos. Se comprometió a enviar al Parlamento para su consideración en 2011 la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, cosa que a la fecha aún no ha sucedido, pese a que se completó un proceso participativo y abierto para elaborar la primera ley de servicios de comunicación de la democracia.
También ha sido errática la implementación de la transición de la televisión analógica a la televisión digital, una herramienta central para abrir el sistema de medios. Si bien el Ejecutivo aprobó en mayo de 2012 un primer decreto bajo estándares que respetan el derecho a la libertad de expresión, destinado a llamar a concurso para la asignación de 6 canales multiplex comerciales, 3 públicos y 2 comunitarios, esa idea fue lentamente recortada.
Otro decreto se aprobó el 31 de diciembre violentando el principio de igualdad constitucional y estableció un doble criterio para la asignación de frecuencias que, hay que precisar, supone nuevas autorizaciones para prestar nuevos servicios. Los aspirantes a un canal tendrán que pasar por concurso, audiencia pública y sus propuestas evaluadas por una Comisión Asesora, pero los actuales operadores quedan exonerados de estos requisitos.
Por eso, en el Día Mundial de la Libertad de Expresión, insistimos en la necesidad de la reapertura de los llamados para emitir en TV digital para todos los sectores: comunitario, privado y estatal y exigimos que los procesos se den en forma transparente y en igualdad de condiciones para todos los interesados.
También es imperioso que, como en otros campos, el Parlamento aborde una ley de servicios de comunicación audiovisual integral, que establezca una institucionalidad apropiada para exigir el respeto de los derechos de todas y todos en los medios de comunicación, así como un efectivo apoyo del Estado al desarrollo de medios públicos y comunitarios independientes.