Bandera de Uruguay Año VII Blog el inaugurado el 15 de diciembre de 2008. Desde Montevideo, República Oriental del Uruguay - 2015.

miércoles, 1 de julio de 2015

viernes, 26 de junio de 2015

Campaña

Soy el profesor de literatura Matías Rótulo. Propongo la campaña de un billete de 1000 con la cara de Delmira. ¡Justicia económica y cultura!. D.A.M.I.S.E.L.A (Delmiristas Asociados Manteniendo Intacta la Seducción, Esperanza y Libertad de Agustini).


Preocupación por demanda a periodista




Montevideo, 25 de junio de 2015
La Asociación de la Prensa Uruguaya (APU) expresa su rechazo y preocupación por la decisión de tres directores de la empresa Dyrus S.A. –propietaria de Alas Uruguay– de iniciar una demanda judicial contra el periodista Javier Bonilla, al consejero editorial Ricardo Garzón y la directora del diario digital Enfoques María Garzón *.
Los tres directivos de Dyrus demandaron a los periodistas por daños y perjuicios por un monto “no menor a U$S 100.000″, según la denuncia.
Bonilla escribió una serie de columnas de opinión en el diario Enfoques sobre la situación de Alas Uruguay, un emprendimiento respaldado por el Fondo para el Desarrollo (Fondes).
Este tipo de denuncias judiciales afectan la libertad de expresión por tanto buscan amedrentar a quienes informan y opinan sobre temas de notorio interés público.
La APU incorporará esta situación al monitoreo de libertad de expresión: monitoreo.cainfo.org.uy.


Fuente www.apu.org.uy

Cada periodista ve lo que ve

El Consejo de Educación Secundaria presentó o no presentó (según el diario del viernes 26 de junio que se lea) sus planes estratégicos.
De acuerdo a El Observador se presentaron propuestas claras, de acuerdo a El País no se presentó nada. ¿A qué diario le creemos?


jueves, 25 de junio de 2015

Me resbala: la cultura del patinaje sobre la nada

ESA CAJA BOBA QUE NOS TRATA COMO IDIOTAS

Por Matía Rótulo, publicado en Voces 478. 


Estuve pensando en una polémica que se dio hace algún tiempo atrás. Un actor que hace improvisaciones de manera profesional se quejó porque “Me resbala” (éxito de Canal 12) no seguía las reglas de la improvisación. ¿La improvisación tiene reglas? La única regla de la improvisación debería ser la improvisación. Y una regla para la improvisación le quitaría improvisación a la improvisación.
Si los Consejos de Ministros abiertos fueran así… Si la “Santa Misa” fuera así. Si Blanca Rodríguez soltara la tablilla al inicio de “Subrayado” y la pusieran en un estudio con el piso torcido y Nano Folle se le cayera encima, mientras improvisa esas especulaciones tan suyas sobre el caso policial de moda... ¡Sería todo más divertido!
La televisión resbalosa está entre nosotros. La tenemos desde hace mucho tiempo. Todo empezó la primera vez que la televisión dio un resbalón, y para no aceptar la patinada, quienes la hacían empezaron a decir que todo era con un único fin: divertir a la gente. Era un fin noble, desafiando a los amargados pensadores a no pensar más, y soltarse a la algarabía colectiva. Una orgía de risotadas, gritos, multitudes ovacionando al chistoso de turno: los de “Me resbala”.
Más adelante, entre los dedos de muchos empresarios de la televisión, empezó a resbalarse la plata que ganaban, y nos dijeron que “la televisión es un negocio”. A veces es negocio, a veces es diversión. Muchos no ganan un peso con la televisión y muchos no se divierten. Es mi caso. Entonces, en una época donde toda explicación parece navegar en un mar de gelatina, “Me resbala” calza a la perfección y queda sujetado a la cultura de la baba.
Es la televisión resbalosa y chiclosa. Los que la hacen mastican nuestra diversión, ellos mismos se divierten para que nosotros gocemos con ellos. Pero no podemos tragar el chicle porque nos dolería la panza. Es una forma de entretener desde lo inestable, lo que no queda adherido en nosotros. Lo que se estira en los dedos, lo que se pegotea en el pelo.
El mesías de la diversión, -Rafael Villanueva-, nuestro prócer de las causas divertidas, es el conductor.  Forma parte de una generación de (in)comunicadores, esos que desde algunas radios de moda proponen la revolución de la diversión comentando partidos de tenis o NBA y recomendando cervezas caras. ¡Eso es la revolución! Van a cuanto evento futbolístico del mundo para mostrarnos el lado divertido del evento. Eso incluye comportarse como un hincha de la Selección uruguaya en celo deportivo. Rafa es de la generación resbalosa: aquellos que copan la pantalla con su presencia y son invulnerables a cualquier crítica. En el programa que conduce, él y sus compañeros divierten, improvisan, nos ponen caras divertidas para que nosotros la pasemos muy bien con ellos. Cantan, bailan, concursan, y resbalan.
“Me resbala” es la consagración de la televisión del golpe, de la risotada, del vaciamiento del contenido disfrazado de un mundo promocionado bajo el nombre de “nos divertimos juntos”. ¿Ya no habíamos tenido una televisión así? Sí, pero antes nos reíamos del inocente, ahora los inocentes se ríen de sí mismos y nosotros nos reímos de ellos. De esa forma, los puristas del humor sano, podemos llegar a aceptar con algo menos de culpa la decadente imagen del objeto de la risa. Entonces, si alguno de los de “Me resbala” se parte la cabeza, nos podemos reír, no de él, sino con él, porque él también se ríe (y de hecho aceptó a estar ahí porque es adulto, y porque les pagan).
“Me resbala” es una conducta social. Se traduce en “me divierto en el instante, y después del instante, donde ya no queda lo vivido, no me preocupo mucho porque encontraré otra cosa para divertirme”. El juego de la improvisación, forma parte de la destrucción masiva de productos elaborados. Hay libretos pero no ensayo (seguramente los hay). Hay color en escena (muchas luces y lucecitas) pero no hay iluminaciones que representen emociones, muerte, vida… ¡Matemos a los iluminadores del teatro! Hay vestimenta para disfrazarse, pero el disfraz resulta que siempre es el mismo, el de la personalidad que se divierte, no la del personaje que aflora.
¿Es un buen programa? Yo no lo sé y me resbala.


miércoles, 24 de junio de 2015

Primero el gol, después el dolor

INMORAL PARA TELECTUALES

Un típico inmoral telectual uruguayo es el hincha de fútbol. Su pasión va más allá de cualquier intento lógico por analizar algo lógicamente. Ojo, el inmoral telectual futbolero a veces es contradictorio. Intenta, mediante estadísticas científicas, descubrir si tal o cual equipo ganará el partido del domingo. Entonces, evalúa las estadísticas desde el año 1865 a la fecha. Después se llena la boca hablando de la pasión, la sin razón del sentimiento. Cuando alguien intenta analizar dicha pasión, es tratado como loco, como enfermo, como alguien falto de corazón. 

Pero no es sobre la falsa ciencia utilizada para la falsa pasión que termina siendo un negocio real de lo que hablo. Me refiero a la no concientización. No lo digo por los disturbios y hechos de violencia que son el colmo de la estupidez cada semana. Estupidez que pasa ya casi sin reflexión en un Uruguay que lo acepta, de vez en cuando se lamenta, pero que prefiere que la pelota siga girando. 
No. Hay algo que se llama "prioridades". Una de ellas es la Selección Uruguaya: un emprendimiento privado al cual le atribuimos una representación diplomática pública casi sagrada. 
La Selección Uruguaya: un conjunto de trabajadores que ganan como exitosos empresarios, y a los cuales se los felicita por su trabajo en equipo y esfuerzo. Muchos ganan -en la sociedad nuestra- menos dineros, y se esfuerzan igual y trabajan muy bien en equipo pero nadie los felicita. 

Pero la Selección Uruguaya es una prioridad. Fíjese que ayer el padre de un futbolista mató en un accidente de tránsito a un ciclista en Salto. La espirometría dio positiva. El Inmoral pero Telectual que trabaja en los medios de comunicación dio la noticia pero relacionada a la preocupación social surgida por la noticia. ¿Que siguen habiendo accidentes de tránsito mortales en Uruguay todos los días y de una manera degenerada? ¿Que el conductor había bebido alcohol y que esta sigue siendo una de las causas más frecuentes de accidentes de tránsito? ¿Qué el alcohol es la droga que más perjudica a los uruguayos actualmente? No. La preocupación de casi todo el día fue si el futbolista iba o no a jugar contra Chile el martes. 
Casi de manera automática, cuando el jugador decidió jugar, los inmorales telectuales respiraron tranquilos. Pero la noticia no se centró en el fallecido y su familia, sino en el jugador y su familia. 
Alguien llegó a decir "hubo un accidente, una persona muerta, pero hay que pensar en el mal momento de la familia del jugador". ¿Eso no es sumamente grosero?

¿De dónde vino la moralidad? Increíblemente, por suerte, del seno de la familia del jugador. La madre del deportista salió de lo deportivo y habló a los medios ya no de partido sino de lo lamentable de la familia al perder a un hijo. Pidió -lógicamente- que no agredan al jugador, a su hijo. Si, porque muchos aprovecharon para vincular al jugador que en Chile estuvo ajeno al hecho, con este hecho*. 

La madre, para tranquilizar a los inmorales pero telectuales, igual aclaró que no su iba no iba a dejar de cumplir con su trabajo y  romper con la ilusión de los uruguayos y se iba a bancar el dolor desde Chile. Si lo dijo, será porque el inmoral pero telectual uruguayo está presionando para que el jugador no abandone, porque primero la patria de celeste, primero el gol, después el dolor.
Ojo, alguno hasta llegó a decir que el jugador mostraba una gran valentía al quedarse y jugar y no acompañar a su familia. Otros, llegaron a felicitarlo. Algunos, pantearon que eso es lo que tiene que hacer un buen uruguayo. Porque somos así, porque ante la adversidad, primero el fútbol. Después el fútbol. Má tarde el fútbol.




(*) En esta nota no se cuestiona la decisión del futbolista, tampoco se lo culpabiliza. No se pretende cuestionar al futbolista por dedicarse a esta profesión, sino a aquellos que desde los medios de comunicación son irresponsables al comunicar, ocultando lo verdaderamente importante de este hecho: EDUCAR PARA QUE NO SE MUERAN MÁS PERSONAS EN ACCIDENTES DE TRÁNSITO. 

jueves, 18 de junio de 2015

Entre caníbales y la mejor actuación de Natalia Oreiro


ESA CAJA BOBA QUE NOS TRATA COMO IDIOTAS
POR MATÍAS RÓTULO, EN VOCES 477






Figueredo (el bueno) sigue relatando fútbol con desgano. Uberti continúa viajando a copas de fútbol con “posición de comentarista”, pero nunca se la juega a comentar nada.  Los partidos de fútbol en Uruguay terminan en líos. Todo sigue igual… menos Natalia Oreiro.

De ser la paseadora de perros que iba tranquilamente caminando entre muchachos, todo gracias a OB. De ser una cantante cuya mayor cualidad fue la de pegarnos la melodía de Anda. De ser la actriz que interpretó en dos telenovelas diferentes a un mismo personaje femenino con rasgos masculinos. De ser una artista bastante mediocre que tuvo la cualidad preferida de los uruguayos para destacar a cualquier ser en este planeta, -es decir-, el haber nacido en Uruguay y ser famosa en el exterior. De ser la mala actriz, pasó a ser la actriz mala haciendo un buen papel: el papel de una mala. Todo gracias a “Entre caníbales”.
Oreiro interpreta a Ariana, una mujer que veinte años antes (del presente narrado en la historia) fue violada por un grupo de muchachos ligados al poder en una municipalidad argentina. La historia no tiene nada de extraordinario en sus peripecias, pero pone de manifiesto las relaciones entre poder e impunidad, e impunidad y justicia. Es la persecución del bueno al malo, con un bueno convertido en un ser inescrupuloso. Ariana es una heroína invertida a los ojos de una tradición de héroes que defienden el mal, apoyando a la Justicia. El problema es que Ariana es la Justicia o ella asume serlo. Ariana, apoyada por un juez jubilado deseoso de eliminar a los malos porque también tiene que vengarse de ellos, y que es la mente maestra detrás de los delitos que se cometen con el fin de concretar la justicia, tiene códigos de honor, porque es el propio honor de los personajes lo que se defiende. Los políticos involucrados, además de ser violadores son corruptos en su función, pero eso casi no se cuestiona (por el momento). Prima el bien individual sobre el bien colectivo.
La telenovela manifiesta las fallas de la Justicia, y la necesidad de equilibrar la balanza castigando a los malos. Pero los malos son los que terminan siendo castigados por sujetos peores que ellos.
Además, se toca el punto sensible de la sonoridad, siendo la música de Gustavo Cerati la ambientación musical de la tira diaria con su canción “Entre caníbales” compuesto para el disco Canción Animal (Soda Stereo). 

 La prolija filmación al estilo cinematográfico, llevada adelante por Juan José Campanella, cuenta con las buenas actuaciones del esposo de Pampita, de uno que trabajó con Darín en varias películas y de otro que hizo de Jesús (llamarlos así es una estrategia para no darles relevancia a ellos, pues lo que quiero destacar en esta nota es a nuestra compatriota). Lo mismo ocurrirá si comento “La mañana en casa” donde está María Inés Obaldía, junto al ex notero que no tiene mucho que decir salvo lo de ser solidario; el murguero que tiene menos para decir que el notero pero es del grupo cool de comunicadores “jóvenes”; el actor que hace los papeles femeninos de viejas y maestras todos iguales; y  la señora que limpia ollas con vinagre y papel manteca.
Pero cuando tenemos a nuestra Natalia como protagonista de una súper-gran-ultra-producción, hay aspectos que conspiran para que ella sea la que se luzca como merece.
Algunas situaciones como el incendio intencional de una comisaría casi sin policías, con personajes entrando y saliendo entre el fuego, generan un problema de verosimilitud. Esos personajes terminaron con una leve tos y nada más. En ese mismo incendio se dio el asesinato  del comisario que fue encerrado en una celda. El asesino fue el ex juez que fue rescatado por el intendente, pero antes, el ex juez rescató a Ariana, y Ariana antes rescató a un cura y además Ariana rescató a su patrón. ¿No será demasiado? Todos estos hechos conspiran contra la excelente producción, convirtiendo a una anunciada “gran serie”, solamente en una muestra de buena calidad en imagen, música y escenografía pero poco más.

Los libretos son una construcción casi perfecta de diálogos donde siempre los personajes se retrucan a otros con inteligencia, ironía y sutileza, lo que hace poco creíbles las situaciones, ya que son armadas para el lucimiento del escritor, y no del personaje en sí.
¡Por suerte está Natalia! Antes de “Entre caníbales”, ella se había proclamado como una estrella que solamente podía triunfar en eventos solidarios y en Rusia, ya que ahí no pueden relacionar sus malas canciones, afinación y actuación con su idioma. ¡Nosotros entendemos lo que dice y lo que expresa! Entonces llega esta telenovela, pero le ponen una cantidad de actores secundarios que son  llamativamente malos. Eso nos genera dos ideas: o los ponen para resaltar a Nati, aunque Nati en este caso no lo necesita, o los eligió Nati a imagen y semejanza de sus actuaciones pasadas.







“La información en manos de la gente es una poderosa herramienta para el control de la gestión”




Nombre y apellido completo…
Santiago Brum Juárez

¿Sos algo de Baltasar?
Del Rey Mago no… De Baltasar Brum, -según una leyenda familiar-, tenemos algún vínculo, lo que pasa es que los míos se perdieron por Tacuarembó. Aunque es sólo una leyenda.

¿Cómo se compone tu familia?
Somos tres: Kari, mi compañera y nuestro hijo Mateo que tiene quince meses y es la luz de nuestras vidas.

¿Cuál es tu formación académica? 
Soy Profesor de Historia egresado del Instituto de Profesores Artigas. Me especializado por becas internacionales en DDHH, tengo un posgrado en Políticas Públicas, soy investigador educativo. Estoy en el último tramo de Facultad de Psicología, pero muy tranquilo, es para despuntar la pulsión de ser un estudiante permanente.

¿Qué te pidió el Intendente?
Que trabaje como lo he venido haciendo, asumiendo los desafíos con “alma”, con el mismo compromiso y energía que a lo largo de mi trayectoria profesional y política. Tal como lo he asumido en otras responsabilidades.

¿Por qué pensás que te eligió a vos para dicha función?
Voy a historiar un poco los procesos. Hace dos años que vengo trabajando en la coordinación de procesos programáticos de cara a las elecciones departamentales. Entre enero y marzo, en conjunto con Jorge Navratil, Beatriz Tabaco, Alicia Torres y Jorge Buriani, coordinamos el proceso de perfilamiento programático de la campaña de Daniel en el que participaron más de 140 personas. También, durante la campaña, jugué un rol en el Comando Político. Más allá de mí formación técnica, cumplo un rol político, soy dirigente departamental del Partido Socialista y primer suplente de diputado para el actual período legislativo. Estoy convencido que tras la decisión hubo una valoración del papel político a desempeñar, la confianza en la necesidad de renovación y la capacidad de trabajo en equipo con los integrantes de la división.

¿Cuáles serán tus objetivos?
Tendrán relación con los compromisos programáticos asumidos. Pretendemos hacer una fuerte apuesta a la democratización de la comunicación y la información en manos de la ciudadanía. Por eso daremos difusión a las diferentes orientaciones y ejecuciones de políticas de las distintas áreas de la IM. La información en manos de la gente es una poderosa herramienta para el control ciudadano de la gestión. Un problema que a veces se tiene en la función pública son los espíritus refundacionales, hay cosas que ya se hacen bien, y esas hay que consolidarlas y potenciarlas.

¿Cuál es el mayor desafío de comunicación de la IM?
Creo que el mayor desafío es hacer conciliar y dialogar las estrategias masivas de comunicación con la promoción y difusión de las actividades en los barrios. También desde lo comunicacional, tenemos que potenciar el gobierno de cercanía abriendo la cancha para que las poblaciones locales se apropien de lo comunicativo. 

Del 1 al 10 ¿Qué puntaje le pondrías a Ana Olivera como Intendenta? 
No es una pregunta que me guste, pero la voy a responder igual. Le pondría 8. Creo que Ana fue una muy buena intendenta, lamentablemente debió cargar con la forma en que se resolvió la candidatura para las elecciones departamentales del 2010.

¿Tiene que cambiar el logo y eslogan de la IM? 
Creo que los cambios pasan por otros carriles. No te digo que el tema de la “marca” no es algo que no se haya pensado en el equipo, pero será tarea para trabajar con los creativos y diseñadores de la división. No es una urgencia.

Soy bueno comunicando cuando...
Se trata de temas que me apasionan.

 Soy malo comunicando cuando...
Hago chistes. Porque generan burlas pero de lo malo que son.

Sos profesor de historia ¿Qué lugar histórico ocupa el Frente Amplio en Uruguay?
El Frente Amplio condensa buena parte de la historia de los movimientos políticos y sociales en Uruguay, es una fuerza política que nació para cambiar el rumbo del País. Como frente político y movimiento de militantes, pasó de ser sujeto a objeto de la Historia y te lo digo con mayúsculas. Esa es una precisión historiográfica.

¿De qué cuadro sos? 
Tiendo a pensar en tres colores.

¿Un libro?
 Cien años de soledad.

¿Una película?
Me apasiona el cine, es difícil decir una: La lengua de las mariposas.



¿Qué hay que hacer con TV Ciudad?
 Seguiremos tras el objetivo de modernizar y masificar el canal, transformándolo en una referencia permanente para los montevideanos y también para el área metropolitana.

¿Con qué soñabas cuando eras niño?
Mis primeros recuerdos en conciencia fueron con miedo, allá por el 83 y 84. Pero estaban también mezclados con la efervescencia de la reconquista de las libertades. Esa impronta optimista me hacía soñar en que era posible una sociedad diferente, todavía lo creo, por eso defiendo la política como herramienta.

Dentro de treinta años quiero estar…
En un lugar tranquilo.

¿A quién le consultaste cuando te ofrecieron tu futuro cargo en la IM?
A la dirección Departamental del Partido Socialista, soy un tipo orgánico. También a Kari, mi compañera.

¿Cuáles son tus aspiraciones políticas?
La política está llena de ascensos vertiginosos y caídas estrepitosas, no pienso en aspiraciones, pienso en dejar todo para hacer las cosas bien.

¿Cuál es tu militancia política?
Provengo de la militancia social, la estudiantil y la política, siempre en el Partido Socialista.

¿Y vos quién sos?

Una persona tesonera, que reivindica lo humano como una dimensión de lo político, un soñador y como dicen por ahí, un buen tipo. 


sábado, 13 de junio de 2015

La muñeca de la Plaza de los Bomberos



Cada uno de nosotros lleva atado a la muñeca a un uruguayito invisible, un enano que babea rabia y vomita insultos. Le dirige al otro las tres miradas mefistofélicas hasta acabarlo en el piso de la Plaza de los Bomberos, viendo cómo ese ser ajeno a nuestra importancia se retuerce quemado, imposibilitado de levantarse, de salvarse, porque su enano invisible se lo impide por estar acabado, destrozado a palos por el enano del otro. 

El enano invisible le tranca el paso al usuario del ómnibus y no lo deja avanzar para que otro uruguayo con su enano pueda subir. 


Ese duende vacío no sabe nada del otro, pero lo conoce tan poco que habla con conocimiento de causa de su repugnante estadía por este país lleno de seres que son gigantes de tan pequeños que son. 

No vacila nuestro acompañante esposado a nosotros, en determinarse campeón del mundo sin serlo, en levantarle la mano con la bandera uruguaya a su amo después de algún gol de Mundial. Pero tampoco vacila en sostenerla abajo en el momento de pagar los impuestos. En apretarle el dedo a su Lázaro (porque nosotros somos los esclavos de los enanos) para cambiar el botón del control remoto en vez de arrastrarlo al liceo. 

Ese ser demacrado que veo en el espejo, es de acuerdo al semblante de mi compañero de viaje. Si él disfruta yo disfruto. Pienso que le hizo el amor a cada una de las mujeres con las cuales yo pensé que me acosté en el pasado. Pero él hizo el amor por mí, y yo simplemente me limité a quejarme. Yo simplemente veía con pena y desconcierto cómo ellas se iban sin más, saludándome y excusándose de algo incomprensible. Algo que sus enanas invisibles le decían de mí, en complicidad con mi enano que saca ventaja de cada situación.

Porque nuestro enano árbitro de vida sabe sacar ventaja: se cuela en la fila del supermercado y se queja si la embarazada pasa antes, pues a falta de un enano en la mano, ella lleva a otro en la panza ¿Quién la mandó a seguir el instinto sexual de...? No importa. 

El pequeño ciudadano que no vota pero que introduce su voto cuando yo voto. Espera pasivamente que otros pequeños parientes suyos levanten la mano de otros uruguayos para que decidan y protesten,  cosa de facilitarme el trabajo de no tener que levantar la mía. 

El muñequito de mi mano quiere tener algo de protagonismo, entonces escribe su siniestro perfil en estas líneas. 

Una vez, un amigo iba caminando por la Plaza de los Bomberos y su compañero estaba aburrido. Le sacó del bolsillo trasero cuarenta pesos y lo tiró al piso. Atrás, una muchacha que llevaba en su muñeca a su muñeca transparente corrió hasta él (mi amigo) y le tocó el hombro. Creo que la bella muñequita fue retada por su compañera porque su rostro se iluminó de sangre. El pequeño de mi amigo se rió de la muñeca menor y de la honestidad de la más grande. 

La muñeca de la Plaza de los Bomberos se perdió entre la gente. Mi amigo también. Ambos se llevaron a sus pequeños guías a cuestas. 

El uruguayo promedio no se enamora. La uruguaya promedio no se enamora. Ambos cuentan los pasos que hay entre el pequeño diablo y la otra persona para alejarse ante la primera posibilidad de declararle "amor" al otro. Porque el amor es de débiles, y el uruguayo siempre tiene la fuerza de su compañero o compañera en la muñeca.

Tampoco odian, simplemente se dejan guiar. Somos cuerpos desnudos apilados, derritiéndose al sol mientras el hedor atrae a los perros, conmueve a las vecinas, y hace temblar las cuerdas de la guitarra de Viglietti. 

Viglietti también tiene un enano invisible amarrado al pulso de su camisa. Tenía uno Chopin, y otro Spinetta. Todos cantan, tararean: "a desalambrar, a desalambrar" le dijo el amargado guía de Viglietti a Viglietti entre las lágrimas que dejaba, lágrimas con las que Viglietti resbalaba hacía un vacío espeso. 

La muchacha de la Plaza de los Bomberos no obedeció a su muñeca, y su muñeca llegó a estirarse para devolverle el dinero a mi amigo. Mi amigo le dijo "gracias, me salvaste porque era lo único que tenía". De inmediato mi amigo sintió un tirón de parte de su señorito jorobado que lo miró vanidoso con un aire afeminado algo sensual y sudoroso: "preguntale el nombre, su teléfono". Porque los uruguayos somos impulsados hacía las mujeres por nuestro pequeño cortejador, como si todo fuera tan fácil, como si cortejar significara un acto normal en el ritual del apareamiento que implica incomodar a la dama, cosa de arruinar el momento de la primera impresión. Claro, el que corteja no es el diminuto testigo de nuestros fracasos, sino que somos nosotros, somos los que fracasamos. 

El uruguayo sabe de todo porque quien nos apoya en el saber no sabe nada. Hablamos de fútbol y política, de religión y de radio, de destornilladores y mutiladores, de fábricas y uvas, de gelatina y antinomias, de Chaplín y Bordaberry. El enano nos sopla en el oído como en aquel examen que nos determinó el título universitario. Por eso sabemos de todo. 

Nuestro enano mira televisión y nos hace repetir. Bajemos la edad dice un enorme enano y yo lo creo. Liberen tal droga dice otro pequeño gigante, y yo lo creo. Vótenme dice con una mirada amiga el más gigante de los gigantes, y mi enano se queda helado de miedo: es ahí el único momento en que lo veo vulnerable. 

Nuestro enano es riverista, batllista, comunista, saravista, pachequista, socialista, independiente, judío, mormón ateo, impoluto y pecador. Es todo eso junto. Juega al balero mientras estamos en una entrevista de trabajo, y come pan mientras pasamos entre los pobres. Viste bien con trajes de alta costura, se siente pleno con su peinado a lo Gardés, se perfuma con amoniaco berreta que pasó de contrabando desde el Chuy de vivo que es, habla en lunfardo carcelero con un estilo pordiosero, de la más alta elite aristócrata esteña hacendada, miembro de las familias más orientales del terruño laico. 

La muchacha de la Plaza de los Bomberos se perdió entre la gente, y ahora yo le hablo de ella: soy yo quien escribe, el compañero de viaje de Matías. Mirá para abajo, mire para abajo lector, quien lo obliga a leer es ese pequeño uruguayito que ahora mismo va a hacer que critique lo que acaba de leer. Observe a su compañero, bésele la frente, límpiese la baba pegajosa que le quedará en los labios y se los resecará para siempre, al punto de impedirle sonreír.
Usted es un idiota porque piensa que la muchacha es honesta: simplemente fue mal asesorada por una muñequita linda, pelirroja, que seguro esconde algo... 



Por Matías Rótulo 
Inspirado (en parte) en una canción de León Gieco llamada "El argentinito"



jueves, 11 de junio de 2015

“En un país que se destaca por su democracia, llama la atención una mujer negra en el Parlamento”

Quiere tirar muros, demostrando que con trabajo, honestidad, convicción, y sacrificio se llega. Políticamente se define como “saravista”. Es la primera mujer afrodescendiente en ser elegida diputada de manera directa tras 22 años de militancia. No descarta la posibilidad de ser candidata a la Presidencia. Su trabajo –explica- está dirigido a mejorar la vida de los más desprotegidos.
¿Cuál es tu nombre y apellido completo?
Gloria Rudi Rodríguez Santo.
¿Cómo se integra tu familia? 

Tengo dos hijos: Claudio Fabián y Christian Fabricio. También tengo a mi papá Ramón Rodríguez con 84 años y a mi hermano con su familia, pero estamos todos muy unidos.
¿Qué significa para vos ser una mujer política en Uruguay? 
 Es una responsabilidad, no sólo con quienes me apoyaron y votaron. Me debo a toda la ciudadanía. Sin lugar a dudas, es un honor representar al Partido Nacional y a la Lista 71, pero también tengo un compromiso representando a las mujeres nacionalistas, a "todas", a las mujeres militantes en sus barrios, a las de las agrupaciones políticas, a aquellas mujeres que luego son invisibles en los momentos de tomar decisiones. Ser mujer y política no es fácil, pero estamos avanzando. Todas las mujeres políticas estamos caminamos juntas por nuestro derecho a la participación más allá de los sectores y partidos.
¿Qué significa ser la primera mujer afrodescendiente elegida para un cargo legislativo en Uruguay?
Yo no llego por ser una mujer afrodescendiente. He militado durante 22 años con responsabilidad y entrega en la tarea. Llevo mi negritud con orgullo, es un linaje, pero debo reconocer que llegar me ha costado y eso es  innegable. Hoy, ser legisladora afrodescendiente electa de forma directa es el reconocimiento a nuestro trabajo político. En mi partido hemos instalado la conciencia  de la  discriminación  en el Uruguay. En el año 2011 fundamos el Movimiento de Afrosnacionalistas que actualmente se reúne en la casa del Partido y que ahora otros compañeros lo llevan adelante con muy buena conducción.  La lucha de décadas de la sociedad civil en nuestro país por los derechos de los afrodescendientes ha sido fundamental en los logros obtenidos. Tengo un compromiso con la reivindicación del colectivo afrouruguayo en el quehacer cotidiano. Queremos rescatar su presencia, su legado. Pretendo hacer una contribución a la identidad nacional como legisladora afrodescendiente e integrar y reafirmar dentro del ámbito político, las realidades del colectivo afrodescendiente, en especial la de los jóvenes.  
¿Compartís los pedidos de cuota racial en política y otros ámbitos sociales?

Si, hoy son necesarias las acciones afirmativas con un tiempo prudencial de vigencia.
¿Alguna vez te sentiste discriminada? 
En reiteradas oportunidades. Hoy lo vivo cuando en un país que se destaca por su democracia, llama la atención que haya una mujer negra titular en el Parlamento.
¿Qué dice tu declaración patrimonial? 

Muy poco: una casa y un auto viejo que todavía no he podido cambiar. Hay cuentas que pagar y yo renuncie a la función pública con veinte años de trabajo para asumir como legisladora.
¿Cuál es tu objetivo en la carrera política? 
Tirar muros, demostrar que con trabajo, honestidad, convicción, y sacrificio, se llega. No importa tu color de piel, si tenés una discapacidad, tu orientación sexual  o tu barrio.
¿A quién votaste en las municipales? 
A Álvaro Garcé. 
¿A quién considerás como tu líder político?
A Lacalle Pou, líder de mi sector.

¿Seregni o Batlle y Ordóñez? 
Aparicio Saravia, soy saravista.
¿Qué significa para vos el departamento de Cerro Largo? 
Es la "tierra de los libres". Es donde mis ancestros llegaron de Brasil del régimen de esclavitud buscando la libertad.
¿Cuáles van a ser los proyectos de ley que impulsarás en este período?
Un impulso para mejorar la ley violencia doméstica, la creación de una ventanilla única para las denuncias y una ley contra el feminicidio. Pienso en la "discriminación  cero" para mejorar y fortalecer las leyes ya existentes que todavía no han logrado mejorar la situación de las Mujeres, los afrodescendientes, de  las personas con discapacidad o las mal llamadas “minorías sexuales”. Hay que mejorar la situación de los migrantes y la de los ancianos con bajas prestaciones que viven en soledad sin tener la posibilidad de una calidad de vida decente. También estamos trabajando en una ley de Derechos Humanos que se sostiene en la educación y evaluación.

¿En cuáles ámbitos del trabajo político te sentís mejor? 
En las comisiones parlamentarias.
¿Un estilo musical?
Me gustan casi todos los géneros, no tengo preferencia por ninguno en especial y no soy de seguir cantantes. Depende el momento en el que estoy, o lo que estoy haciendo. Puedo escuchar música clásica (Las cuatro estaciones de Vivaldi), o melódica Alejandro Sanz o Ricardo Arjona. Mis hijos me convencieron con la banda uruguaya No te va Gustar y me parece hermosa la canción “Clara”.
¿Un libro?
El código Shakespeare de Virginia Fellow y Diez mujeres de Marcela Serrano.
¿Una película? 
No voy mucho al cine por falta de tiempo. Pero una película que me gustó fue Comer rezar y amar con Julia Roberts.

Además de ser hoy legisladora ¿Cuál es tu profesión? 

Soy docente y periodista, área que he desempeñado hasta el mes de enero como encargada de Comunicación y difusión en DICYT.
¿Se deben buscar los desaparecidos?
Si claro.
¿Por qué razón dejarías tu banca?
Si realmente no avanzo en mi compromiso con la gente.

 ¿Serías alguna vez candidata a la Presidencia? 
¿Por qué no? Yo apuesto al crecimiento e igualdad de oportunidades.
¿Y vos quién sos?
Soy una madre, hija, amiga… una activista social comprometida con los menos favorecidos.  Soy una mujer nacionalista.





martes, 9 de junio de 2015

Al diablo con el murguista

Por Matías Rótulo

Quiero contar lo que me ocurrió cuando empecé a analizar las imágenes que mi amigo Juan (por seguridad no mencionaré su apellido), camarógrafo amateur que me prestó las imágenes que tomó del último desfile de Carnaval en Montevideo. Tampoco mencionaré a ningún conjunto en particular ni a otra persona. No diré quién es el murguista al cual le envié una imagen para que identificara a ese otro supuesto integrante de su murga, pero para sorpresa mía , ese colaborador (aunque se burló de mí) no lo conocía. 

Tengo la necesidad de explicar a aquellos que no son uruguayos, qué es el Carnaval de este país pero no sé por dónde empezar. Será mejor que cuente qué fue lo que vi, e iré paso por paso repasando las imágenes que Juan filmó.

Observando en mi computadora (en esta computadora donde escribo este informe) en cámara lenta a un murguero que desfiló el sábado pasado por 18 de Julio (avenida en la cual se realizó el desfile) noté que la sonrisa se dibuja en su rostro con una particular cuota de tristeza y simpatía. El desfile de Carnaval es como el pasar de las dolientes almas rumbo a algún círculo del infierno dantesco, pero con divertido colorido, alegría y esperanza. 

Cuando encontré a ese murguero me pareció una imagen exquisita y digna de lo que representa toda farsa. Pero antes debo aclarar que mi amigo Juan grabó las imágenes con su cámara que permite captar todos los movimientos al detalle porque fotografía (no sé si está bien utilizado el término) decenas de cuadros por segundo. Me permito desconocer los detalles técnicos y aceptarme ignorante en la materia y agregar que sé que Juan trajo su equipo desde el exterior y le salió muy caro. 

Él, anteriormente ha grabado mariposas en vuelo, y créame que es un hermoso espectáculo insuperable por la imaginación humana. Las alas se mueven como acariciando el aire y los colores brillan con simpática gracia. La mariposa despliega su arte gracias al arte de Juan que con mucha paciencia las espera cerca de las flores en el Jardín Botánico de Montevideo. Allí lo conocí un día, mientras realizaba mi caminata matinal. Le pregunté qué hacía y me contó de su técnica y su sueño de ser documentalista en un futuro. Todavía estudiaba comunicación en la Universidad de la República y aspiraba a egresar en pocos días. Había grabado una polilla y me enseñó el vuelo y despliegue del bichito que dejaba un reguero de polvo tras su partida. 

Como a mi hermana y madre les gusta mucho el Carnaval pensé en pedirle a Juan (con quien cosechamos una linda amistad en estos diez meses) una copia para editar las imágenes con una despedida de murga y regalarles el video. Juan me trajo una copia a casa y me instaló un programa para ver lo que se captaba. Me explicó que su novia lo esperaba y que no se podía quedar a ayudarme a editar las imágenes. Me dejó el material y se fue volando, dejando tras él un reguero de dudas sobre el funcionamiento del programa de computadora para ver las tomas. 

Juan, de todas formas hizo una primera edición del video en el cual se ve el movimiento mecánico de las reinas saludando a su vasallos desde un carruaje muy alto, el giro impertinente de una bailarina que todavía no aprendió a no mirar al suelo mientras baila, las gotas de agua que se dispersan de una bola rosada que desde el público cae sobre la cabeza adornada de tinta amarilla de un parodista o humorista, y los dedos enchastrando sangre en las lonjas de un tambor. En cámara lenta, la mano del tamborilero parece acariciar el cuero. 

Juan filmó a un murguista -al murguista que me referiré-, dando un salto y moviendo sus manos como si fuera un arlequín enloquecido, perverso y distinto al resto de los hombres y mujeres filmados por Juan aquella noche. Mezcla de mariposa y polilla, el murguista era gracioso y repartía purpurina por el aire mientras emprendía vuelo. 
El programa que Juan me instaló en la laptop permite que quien lo maneja, se acerque a un punto determinado. Es algo que se llama "zoom". Decidí mirarle los poros que absorbían la pintura de su cara, la pintura se agrietaba, y parecía formar pequeños caminos tenebrosos, como su fuera un terreno seco y peligroso de un desierto desconocido. Decidí verle entonces, cuadro a cuadro los cambios de su rostro. El murguista empieza con el gesto de fuerza apretando los labios para tomar impulso y despegar sus pies en el piso. Alejé el zoom y observé que mientras remonta vuelo, su mano derecha comienza a abrirse a la vez que el brazo acompaña como en un planeo el despegue inaugural de la alegría de alguien cuyo rostro se ve de fondo, un hombre que parece como asustado al principio... Recordemos que estoy viendo cuadro por cuadro en una velocidad muy disminuida. El sujeto de atrás, algo fuera de foco se me figura como un insecto cazando a su presa. El hombre de atrás se espanta, se siente como atrapado entre la imagen y el murguista. 

Sigo mirando y avanzando el video y detecto que el hombre de atrás no demuestra susto, sino sorpresa. Aunque la sorpresa puede derivar en el susto, pero es algo en lo que no me detendré a analizar ahora. 

El hombre desconocido se sorprendió porque el murguista no avisó de su salto. Juan mantuvo en todo momento su pulso y la cámara no se movió ni un milímetro. El murguista miraba el lente, parece que me mira a mí. Es allí que siento que algo me acerca a él. Detuve la imagen y me pregunté ¿Quién es? ¿Cuál es su historia? ¿En qué piensa mientras mira a la cámara? 

Volvamos al cuerpo del murguista. La otra mano se eleva después, acompañando el impulso del otro brazo. Los dedos se abren como una flor verde. Tiene guantes verdes, hecho de una tela sedosa y brillante. Un puño que parece una margarita blanca. El brazo es rojo. El otro brazo es igual. El cuerpo se baña de telas rosadas, rojas y azules. La cara está pintada de negro y blanco. De un lado es negra, del otro blanco. Del lado blanco le cae una lágrima azul. 
Cuando me detengo en su rostro noto pequeñas gotitas de sudor, se empapan las grietas. Retrocedo el video. Una gotita transpiró la frente, la brillante gota nació del horizonte que se forma entre el sombrero y la frente. Unos pelitos negros se le escapan del gorro. Como un diamante brilló y giró por la mejilla derecha. Le pasó por al lado a la lágrima dibujada. Siguió girando por la comisura de los labios que se arqueaban en festejo. Llegó al cuello, y se perdió dentro del traje. ¿Dónde se habrá muerto esa gota de sudor?

Me perdí. Volveré a la sonrisa. Cuando la boca hace fuerza, pocos segundos después (en segundo del video y en milésimas del salto real) se percibe el amanecer de una sonrisa que al principio se torna algo parecida a lo que me imagino que será la risa del Ángel que traiciona a Dios. 
Los labios son rojos, como si hubiera besado la tierra roja del Infierno. 

Después hay un cambio. Primero en los ojos. Que se abren cada vez más y más. Detengo la imagen y me acerco a ellos. Hay una luz blanca que se refleja en la retina. En realidad, solamente se refleja en el ojo izquierdo. El ojo está pintado del mismo color de su mejilla. Los ojos del hombre son negros. Por efecto de la pintura, el calor y la emoción -supongo-, se dibujan pequeños ríos de sangre que transitan por venitas que van y vienen por el fondo blanco que rodea los puntos negros del ojo del hombre.
Algo ocurre. El semblante del hombre pasa de la alegría a la tristeza. Bajé el plano y noté que sus pies siguen en el aire. Vuelvo a subir y detecto que sus ojos están cerrándose. Avanzo varios cuadros más. Ahora el murguista está triste del todo. Pero es una tristeza que curiosamente me alegra. 

Sigo avanzando el video. El río de sangre de sus ojos se convierte en un mar sin color. La cara, por efecto de un flash  de fotos que la cámara capta en ese momento se torna brillante. Es un resplandor divino (no "divino" como dicen los que están en el ambiente del Carnaval adjetivando todo lo hermoso con este término). Divino de Dios. Creo que si Dios se muestra algún día, lo hará con ese mismo brillo blanco. 
Pero un cuadro más adelante predomina la oscuridad de la pintura de una de las mejillas.  Me asusto de los ojos del hombre. Hay una luz roja que ahora surge del fondo de su mirada. Al continuar con la imagen, toda la cara se pinta de un fuego negro. Lo único que se ve son los ojos de fondo blanco, río sin color, puntos rojos, el rostro muerto, la boca triste, y la lágrima que se distingue azul, brillante. La gota de sudor ya no se ve. Aprieto "play" y el video avanza con su velocidad pasmante. Deseo ansiosamente que se apure, pero sé que de apurarlo, algo técnicamente posible, perdería la esencia de lo que miro. 
La lágrima de estática que estaba, ya que nació siendo dibujo, parece moverse rumbo a la boca en un suicidio espectral. Me pregunto si será que el hombre hizo algún movimiento muscular que engaña mi vista o que realmente la lágrima está bajando. Cuando las imágenes se dan consecutivas, la cara del murguista sigue estando negra, oscura, de ojos con el fondo blanco y rojo... el rojo se acentúa. Mi retina se ensucia, tengo que fijar la vista a la pantalla, atarme a ella y mantener la respiración. Muevo la imagen, la alejo y busco al hombre del fondo. El hombre del fondo no está. Lo único que se ve atrás son como flores marchitas. El calor del ambiente, la humedad que parece subir me sofocan mientras miro la pantalla. Siento como si azufre me paseara por la lengua. 
La lágrima del hombre está a la altura del mentón. Bajó muy rápido. Los pies se mantienen en el aire. 

Algo me ocurre y pienso que ya no hay necesidad de seguir escribiendo. La noche se hizo y es domingo. Ayer empezó Carnaval y si dejo esta carta escrita es porque tengo pavor. La bravura de mi ánimo me hace tomar esta decisión definitiva. Siento que alguien me vino a buscar. El escalofrío me recorre como una gota helada que transita desde la frente al pecho. 
Si algo me ocurre quiero decir que estaré recorriendo tablados buscando a ese murguista. 
Sus ojos no se me olvidan. 

Por esta vía le pido a Juan que lo borre todo. Que lo queme. El único condenado soy yo. Llamé al murguista integrante de la murga que supuestamente integraba ese demonio vestido de colores y le mandé la foto. Por teléfono se rió de mí y me dijo que no era un compañero suyo. Que el traje era similar pero no lo reconocía, o por la pintura o porque era un impostor. Un Falso, un Fausto. 

Si tengo que definir qué es el Carnaval uruguayo, debo decir que es algo muy parecido al frío de una lápida.  Mi angustia es suprema, antigua. Es antigua como el engaño del ángel que se burló de Dios, que lo traicionó y ahora paga su pena vistiéndose de bufón. Su rostro escondía la lentitud de una eternidad y la velocidad de la vida. 
Una perversa sensación de tristeza y una espantosa muestra de alegría me detienen a mirarlo nuevamente. Estuvo entre nosotros. Está entre nosotros. 
Lo desconozco, me desconozco. No hay farsa, no hay ironía, parodia ni burla. Hay estirpes que se condenan en mil años de carnaval. Estamos condenados. 


Montevideo, Carnaval de 2014



domingo, 7 de junio de 2015

“A Daniel Martínez le daré más soluciones que problemas”


Por Matías Rótulo, en Voces 475



¿Nombre y apellido completo?
Francisco Ernesto Platero Riet, más conocido como Zika, mi sobrenombre.

¿Cómo se compone tu familia?
Mi señora, que es una persona extraordinaria. Tengo tres hijos. El mayor es economista y trabaja en un banco, el del medio es ingeniero agrónomo y trabaja en nuestra empresa. Hace algunos años tuvo un accidente y la mayor parte de sus movimientos los hace en silla de ruedas, pero su carácter y conocimiento lo han transformado en un puntal de nuestra empresa. Él tiene una hija de ocho meses que es la cosa más grande... bueno, todos los abuelos dirán lo mismo. Y tengo un hijo de 28 años, -el más chico-, que trabaja en una empresa de viajes y tiene un hostel en Córdoba, de allá es su señora. Somos tres hermanos, uno falleció en la tragedia de los Andes y el otro es mi socio en la empresa.  
Una familia grande...

Si, con mi mamá, mi hermano y sus cuatro hijos y el resto de la familia nos juntamos todos los fines de semana.

¿Estudios?
Estudié agronomía en la Universidad de la República. Allí conocí a mi señora.

¿Te dedicás a la leña?
Si. Durante mi infancia íbamos a montear con uno de mis hermanos a campos de amigos y vecinos en las vacaciones. En el invierno vendíamos la leña que conseguíamos después de salir del colegio. En esa época usábamos hacha y una sierra a dos manos. Ese es el origen de mi comercio…

“Platero cosecha forestal…”
Si. Es una empresa de venta de leña ubicada en Ruta Interbalnearea donde abastecemos casas de familia y sobre todo a la industria para producir vapor.

¿Te sentís dentro del grupo de empresarios que empiezan a hacer política como Novick?
No. Lo que tengo en común con él es que nunca participé en política previamente. Yo vengo del sector privado, y lo único que he hecho en política fue militar por la candidatura de Lacalle Pou en las internas y nacionales pasadas, porque me hice amigo de él y lo admiro. Me pidieron que me postulara para alcalde, e hice unos días de militancia junto con la muchachada joven de las listas 40, 71 y 404.

¿Y cómo ves tu futuro político después de la alcaldía?
No tengo aspiraciones políticas, trabajaré en la alcaldía y nada más. Lo que sí estoy haciendo ahora es un curso acelerado de alcalde para empezar a trabajar. He tenido más de treinta entrevistas de cara a la gestión, porque es necesario estar preparado.

¿En qué zona vivís?
En Carrasco.

¿Tu victoria fue una sorpresa?
Para mí y para todos, menos para Lacalle Pou. Él me dijo que tenía mucha fe para ganar ahí.

¿Qué significa ser alcalde de toda esa zona?
Es un gran desafío porque tenemos el Municipio más heterogéneo de todos. Los municipios fueron delimitados con sentido político electoral y no para descentralizar. Lo de la descentralización ha sido más un dicho que un hecho. Fueron delineados para que incluyan las zonas donde se pensaba que el partido de gobierno era fuerte. Pero en Malvín Norte, la lista 1E que me llevó a mí a la alcaldía, fue la más votada.

¿Y cómo va a ser tu gestión?
Nosotros tenemos en nuestro Municipio a la gente que más contribuye y a la gente más necesitada. Es muy triste lo que hay ahí. Yo no fui a esas zonas a levantar votos, hice las recorridas después de haber sido electo. Es una realidad que sensibiliza. No estoy conforme con lo que mi gobierno, -porque es el gobierno de todos lo votemos o no-, hizo con los asentamientos en estos diez años. Si bien ese no es competencia del Municipio, golpearemos todas las puertas para que nos ayuden a mejorar la calidad de vida de la gente. Pero no vamos a descuidar el sur, que es la zona donde más se aporta y la gente tiene derecho a tener buenos servicios.

Así como se habla de cierta “estigmatización” de la gente de algunos barrios, ¿Sentís que también la hay una estigmatización a la gente que vive en barrios como Carrasco?
Para nada. La mayor parte de los gobernantes actuales viven en zonas pudientes. Hay mucha gente en Carrasco que no solamente tiene sus necesidades básicas satisfechas, sino que tienen muy buen pasar. Ahora ¿Por qué la tienen? Cuando Dios creó al hombre no creó buenos y malos, ricos y pobres, gordos y flacos. Hay gente que tuvo herencias, pero en mi caso, ¿Cómo me voy a sentir estigmatizado si mi primer trabajo fue cortar leña con mis propias manos y entregarla a las casas de familia? Hemos evolucionado –no triunfado porque nunca se triunfa-, trabajamos con gente que tratamos igual que a nosotros. Antes de existir las leyes laborales actuales, nosotros teníamos a los monteadores con viviendas donde se contemplaban las necesidades básicas de los trabajadores. En una Escuela, si hay treinta alumnos, donde diez son brillantes, diez alumnos son medios y diez son malos, revoltosos, vagos… ¿Los alumnos malos van a estigmatizar a los otros porque son muy buenos? Los que trabajaron y son brillantes van a pasar de año, van a pasar por buena nota, y seguramente van a conseguir vivir en una zona buena en el futuro, y eso lo conseguirán por su esfuerzo. Nosotros vamos a pedir justicia contributiva en nuestro Municipio pero también justicia distributiva. Nuestro objetivo es la integración de todo el Municipio, mediante el Parque de la Integración por ejemplo (véase recuadro).

¿Ya mantuviste una reunión con Daniel Martínez?
Hablé con él, me lo crucé en varias oportunidades y él nos citó a los ocho alcaldes. En esa reunión nos tiró una tormenta de ideas y nos aseguró una buena convivencia. Nosotros le vamos a responder a Martínez dándole más soluciones que problemas. Tengo la esperanza que los uruguayos no seamos tan chacreros, porque ya pasaron las elecciones, ya se votó lo ideológico, y no podemos decir más “yo soy blanco, colorado o frenteamplista” porque somos todos montevideanos y el que piense de otra forma no estará colaborando.

¿Abandonarás tu actividad en la empresa durante tu gestión como alcalde?
En la empresa trabaja mi hermano, mi hijo y un sobrino. Seguiré yendo a las reuniones de directorio los lunes. Hablé con mi hermano para ver si me acompañaba y me dio su apoyo en esto. Tampoco sé qué horario debo hacer en el Municipio. Lo que estoy haciendo ahora es ir a las 6:00 de la mañana a la empresa y es increíble todo lo que puedo avanzar porque no suenan los teléfonos, trabajo solo…

¿Qué tiene que hacer un alcalde?
Hay gente que no conoce al alcalde o al Municipio. Si la Intendencia permite una mayor descentralización, la alcaldía será el primer contacto del vecino con la Intendencia. Hay mucho por hacer.

¿Y  vos quién sos?
Un buen padre de familia, porque le he dado a mis hijos todo, y no me refiero a lo material. Soy una persona con mucho empuje y con mucho valor para resolver los problemas.