Bandera de Uruguay Año VII Blog el inaugurado el 15 de diciembre de 2008. Desde Montevideo, República Oriental del Uruguay - 2015.

lunes, 20 de abril de 2015

La violencia en el fútbol no es "interna"

INMORAL PARA TELECTUALES
por matías rótulo 

En estas horas supimos de una pelea afuera de un partido de fútbol. Dos hinchas le gritaron durante todo el partido a un jugador. El técnico de  se dio vuelta y les dijo que los esperaba afuera. Afuera se encontraron y un funcionario del club (paradójicamente encargado de la seguridad del club), fue a atacar al técnico, y también paradógicamente el técnico (hombre que debe liderar en su equipo manteniendo la pasión de sus dirigidos a raya para que el pensar no se apague en el sentir). En el medio del lío estaba la familia del jugador, otros hinchas, un grupo de periodistas fue agredido, entre otros. 

El Inmoral pero telectual que se encarga de informar, comúnmente llamado periodista, selecciona qué hechos merecen ser condenados y qué no. Inclusive, los periodistas tenemos una tabla en la cual determinamos la gravedad del asunto. Eso nos permite sobre volar los temas que entendemos no tan importantes. 

"Un problema interno" afirman algunos periodistas al pasar, como si el hecho de violencia en el fútbol de este fin de semana, fuera solamente una cuestión puertas adentro.

La violencia en el fútbol, para algunos es tal, siempre y cuando involucre a personas que son de diferente club o representantes de instituciones distintas (un juez y un directivo o un juez y un jugador, o un jugador y un periodista por ejemplo). 
El Inmoral pero telectual periodista  determina con liviandad que el asunto no es tan grave porque el problema es en un "entre ellos" al aire libre tan público como que una hinchada le tire piedras a un juez, 

El Inmoral pero telectual justifica además que el técnico responda "los espero afuera", porque en el fútbol nos movemos así, a lo matón. ¿Cómo hace el Inmoral pero telectual para justificarlo? Al no condenarlo. 

Lo que sí se cuestiona es ¿Cómo le paso esto a un club que gana y va primero? 
Eso es porque el show se quiere imponer al hecho social, aunque el hecho social está imponiéndose al show cada semana. 

El Inmoral pero telectual periodista hace discursos condenatorios siempre y cuando el vulnerado sea la autoridad. Atacan a sus colegas, y el periodista inmoral pero más telectual que nunca, no dice nada, o lo menciona. Inclusive los compañeros de trabajo de esos periodistas atacados, prefieren que el show sea el protagonista ante aquello que agrede, afecta y destroza semana a semana a ese show. 

¿Será que el Inmoral pero telectual prefiere no decir mucho para que el show no se apague?


Durazno Sangrando



Dibujo de Gabi Rubi

DURAZNO SANGRANDO POR GISSELLE TAPIA (vea el video)




Durazno Sangrando, una canción de la consciencia. (Por Matías Rótulo)

Si Rasguña las Piedras de Charly García fue un grito de desesperación por la libertad del hombre (sacándole toda connotación política), Durazno Sangrando enfrenta los dilemas más esenciales del hombre ilustrado: su consciencia por la libertad y la libertad en sí misma.
En centro del asunto (valga la redundancia) es el centro del dilema humano, y a la vez el centro del objeto. Ese objeto es un Durazno que sangra. En realidad, el durazno tiene un atributo “sangrando” y un verbo elidido que establece la relación con el Durazno. Ante la pregunta ¿Cómo está el Durazno? Se puede responder: “El Durazno está sangrando” recuperando el verbo copulativo. El Durazno está en un constante sangrado. Eso significa la muerte agónica, pero además el dolor perdurable. En la naturaleza el “sangrado” del durazno es el alimento de otras especies, la posibilidad de la consciencia lo hace dolorido, agónico, pues ser alimento de otros en vida, es una de las tensiones esenciales que enfrentamos: el ser devorados vivos.
La pregunta que debemos hacernos es: ¿Durazno Sangrando es un poema de vida o un poema de muerte?

A veces, la idea de vida o muerte nos es más cercana si entendemos a aquel que protagoniza la situación como un cercano, un igual, en definitiva un pariente o un amigo. En Durazno Sangrando hay un acto simple de acercamiento a lo humano. El durazno tiene piel, consciencia (se vio a sí mismo –“al verse”-), sangra (ya no como un fruto sino como cualquier otro animal y algunos insectos) y no solamente goza del humano beneficio de la consciencia, sino que hasta hace uso de la fe: “a la orilla de un río su fe lo hizo llegar”. ¿Hay un intento de movimiento o una explicación interna por parte de objeto poético, que es el Durazno, sobre su situación? Otros rasgos humanos impuestos al Durazno son la facultad de escuchar (escuchó una melodía muy triste del sur) por lo que además tiene discernimiento de lo estético. La música es creación del alma, pero también desde el alma se crea música fúnebre, el canto de despedida. Tal vez, en este caso es canción de vida, canción que despierta la conciencia, pero despertar la consciencia es despertar la idea de la muerte.
Las descripciones del elemento poético, el Durazno, en un ciclo de vida, se dan con un marcado rasgo de tiempo y lugar. El durazno cae temprano… ¿Con respecto a qué es temprano? El caer del árbol implica un ciclo de vida que la naturaleza regula con ayuda de la fuerza de la gravedad. ¿Cayó temprano, o mejor dicho, antes de lo que tenía que caer? O ¿Cayó de mañana temprano?
La mañana, el despertar de un nuevo día, de una nueva vida es un tema spinetteano por excelencia. La mañana o el mañana son motivos de dejar atrás el pasado, pero además de futuro incierto. El durazno que sangrará (en futuro porque los tiempos del poema así van marcando el paso del tiempo en sus verbos conjugados).

El pretérito se ve en los verbos “cayó” (el durazno del árbol), “era” (su piel), lo hizo (su fue lo hizo llegar a la orilla del río), y de pronto se impone otro verbo, el presente “son” con respecto a los duraznos y los duendes. La voz lírica asume un papel presencial en la historia, su visión es la visión del lector: de narrador pasa a ser testigo que especula: “dicen que en este valle los duraznos son de los duendes…” ¿Quién lo dice? No se aclara pero es ahí, en la incertidumbre y el tiempo presente que se ubica la voz poética, en el mismo lugar de conocimiento que el lector del poema.
El poema es dinámico en sus tiempos: hay un hecho en pasado: la caída del durazno del árbol, pero también una situación de incertidumbre en el presente:
“Pasó cierto tiempo en el mismo lugar
Hasta que un buen día se puso a escuchar
Una melodía muy triste del sur
Que así le lloraba desde su interior: 

"Quién canta es tu carozo
Pues tu cuerpo al fin tiene un alma”

La incertidumbre es por parte del Durazno, pero además del receptor. Es allí, en el momento en el que el narrador habla en presente (ubicándose en el presente del Durazno pero también del receptor), el asunto determinante: "Quién canta es tu carozo/ Pues tu cuerpo al fin tiene un alma”.
¿Es la caída del árbol un rasgo de madurez y libertad o el desprendimiento hacía la muerte?

El carozo
El centro físico  - simétrico de los seres vivos no es necesariamente el corazón aunque lo consideramos el centro de la vida pero no el centro de la consciencia. De hecho, el corazón es un músculo que nada tiene que ver con los sentimientos, es el símbolo generalizado del amor (una construcción cultural de antaño).  Sabemos que todos los órganos cumplen un papel fundamental para la vida (aunque algunos pueden ser suprimidos o funcionar mal). Pero el cerebro y el corazón son fundamentales. Sólo los seres humanos somos conscientes de la función de ambos. En el caso del Durazno, su “corazón” desde el punto de vista poético es el carozo, ubicado en el centro justo del fruto, rodeado por su pulpa y cáscara (su piel). El corazón del Durazno es el centro físico donde se chocan fuerzas contrarias. En el interior del casi esférico planeta Tierra hay fuerzas de gravedad pero también contrarias. El encierro del carozo en el durazno es una fuerza que se ejerce hacía el exterior. El durazno late en los silencios musicales y el latido es una fuerza motora de impulso. Pero hay una fuerza externa desconocida: la música, el ambiente, el mundo.
El Durazno está libre de su atadura primaria: la del árbol, pero su interior está atrapado en su propio cuerpo.
“Y si tu ser estalla
Será tu corazón el que sangre”
La angustia es doble: la de la libertad, el deseo de libertad y de vida, pero también la posibilidad de libertad y muerte.

El ciclo de vida

“Y la canción que escuchas
Tu cuerpo abrirá con el alba"
El durazno está condenado a morir. ¿Cuándo está con vida el Durazno? ¿En el árbol, en el suelo, cuando va a ser recolectado, cuando es un fruto apreciado por los seres humanos?
La brisa de enero a la orilla llegó
La noche del tiempo sus horas cumplió
Y al llegar el alba el carozo cantó
Partiendo al durazno que al río cayó
Y el durazno partido
Ya sangrando está bajo el agua”.

El ciclo se cumple en la desolación. El Durazno por fin pudo ser libre al cantar. El Durazno fue canción en Spinetta y se hizo canción en el interior del poema. La canción es la libertad. “Y al llegar el alba el carozo cantó” (nótese la continuidad que le da el conector “y” en la narración temporal). La libertad para el Durazno nunca fue ejercida con libertad absoluta. La libertad le costó la vida. El agua, generalmente es símbolo de vida, pero de vida futura en especial. Es en el agua (simplificando los que nos acompaña durante nuestro desarrollo fetal) donde los humanos vivimos nueve meses, sumergidos en el vientre de nuestras madres. El Durazno vuelve a lo que le dio vida en su germinación. El durazno es un fruto y el agua es su fuente de nutrición. El agua y la luz son parte de su proceso (siendo la oscuridad esencial en el nuestro y de allí es que “dar a luz” es el cambio de estado del niño al nacer). Allá vuelve, a ser, ahora herido, cobijado por el tercer elemento mencionado en el poema después del viento y la tierra: el agua. Es allí donde morirá. Pero su muerte es el resultado de una vida que tuvo un privilegio: el de la consciencia.
Por eso no es una canción ni de vida ni de muerte, sino que su poema se centra en la reflexión sobre ambos gracias al existir y conocernos. Somos esto, seremos aquello: el Durazno fue un ser feliz por entenderse, aunque eso también lo llevó a la angustia de la extinción. 


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DURAZNO SANGRADO


Temprano el durazno del árbol cayó

Su piel era rosa dorada del sol

Y al verse en la suerte de todo frutal

A la orilla de un río su fe lo hizo llegar

Dicen que en este valle
Los duraznos son de los duendes

Pasó cierto tiempo en el mismo lugar
Hasta que un buen día se puso a escuchar
Una melodía muy triste del sur
Que así le lloraba desde su interior: 

"Quién canta es tu carozo
Pues tu cuerpo al fin tiene un alma

Y si tu ser estalla
Será tu corazón el que sangre

Y la canción que escuchas
Tu cuerpo abrirá con el alba"

La brisa de enero a la orilla llegó
La noche del tiempo sus horas cumplió
Y al llegar el alba el carozo cantó
Partiendo al durazno que al río cayó
Y el durazno partido
Ya sangrando está bajo el agua 



Ciencia wikipédica







Me ha sorprendido en más de una oportunidad, tener algún que otro profesor del IPA (Instituto de Profesores Artigas) o de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación (Universidad de la República) recomendando  que leamos Wikipedia. Escribir esto me costará acusaciones sobre mi falta de amor a las instituciones que me formaron profesionalmente, ya que estoy revelando oscuros secretos que en tiempos electorales pueden ser utilizados por Graciela Bianchi, Pablo Da Silveira y hasta por alguno de la izquierda en contra de la educación.

Por Matías Rótulo (publicado en Voces 444)

Wikipedia es la preferida de los cómodos investigadores, y de los confiados curiosos. Para sacarme la duda de algo es más fácil entrar a Wikipedia que revisar páginas como la de la Real Academia Española o la Organización Mundial de la Salud. De hecho, hay una ventaja: para conocer la historia de los presidentes de argentina, uno debe hacer tres click hasta llegar a ellos en el sitio web de la Presidencia de aquel país, y en Wikipedia realiza dos menos. ¡Es muy ventajoso!
Wikipedia es una construcción colectiva sin fines de lucro y bien intencionada (eso se dice). Hace pocas semanas, se difundió la noticia sobre la posible prohibición de editar contenido en el sitio ya que se han alterado datos con fines agresivos. Diego Cánepa, -prosecretario de la Presidencia de la República-, sufrió en carne propia este tipo de ataques anónimos al ser insultado en su perfil de Wikipedia meses atrás.
Wikipedia es una enciclopedia donde hay información sobre biología, geografía, arte, política, minería, economía y cocina. También la había en la Gran Enciclopedia Británica. ¿Se imagina a Cánepa entre las páginas de los enormes volúmenes del saber mundial? Pero sí está en Wikipedia.
Los ataques a este sitio solidario pusieron en duda la fiabilidad de la herramienta, donde cualquier usuario registrado puede modificar su contenido. De hecho, ni bien se difunde la muerte de un famoso, comienza la carrera de usuarios para agregar rápidamente la fecha y lugar de fallecimiento.
Los “editores” tienen la posibilidad de reclamar el uso de fuentes en la información vertida por otros “editores”. Si ese usuario considera que lo escrito por otro no es correcto, puede borrarlo y agregar lo suyo. Algo así como un método científico llevado adelante en la mesa de un bar de chivitos en el centro, entre cuatro amigos que conversan de la mitocondria. La ventaja de la mesa del bar es que los hablantes se pueden conocer unos a otros, en Wikipedia todo se hace detrás de los muros del anonimato.
Wikipedia no pretende ser –creo-, una tesis de grado, sino una especie de enciclopedia general y colectiva, donde cualquier hijo de vecino aporta algo: como en la feria del domingo. El problema es que muchas veces la información de Wikipedia no genera las garantías necesarias.
Tuvo que suceder lo del ataque a personalidades de todo el mundo (y nótese que incluyo a Cánepa como personalidad mundial) para que dudáramos de Wikipedia.
En el mundo del saber, -no impoluto, no inefable-, cualquier investigación requiere citas adecuadas, autores detectados y controles de calidad (a veces no muy eficientes, es cierto).
En sitios de construcción de información colectiva como Wikipedia, las notas bibliográficas al pie de página que dan cuenta del origen de la información son –a veces-, simplemente artículos en blogs, hechos por usuarios que emitieron alguna que otra opinión, y que a su vez no tienen el respaldo de otras fuentes.
Escriba “Palestina” en Wikipedia y descubra cómo la información sale de una sola fuente, y cómo contiene ciertas citas bibliográficas de cuestionada fiabilidad. Entre y hágase del bando enemigo a Palestina de inmediato.

La literatura wikipédica está más que difundida y defendida por muchos docentes. De hecho, en instituciones educativas públicas uruguayas (terciarias) se promueven cursos de utilización de Wikipedia para el aula. No me referiré a estos cursos ya que no los voy a realizar. Pero no debemos sorprendernos cuando los estudiantes llevan a sus docentes información recogida de Wikipedia o de sitios similares, como por ejemplo “Rincón del vago” (cuyo nombre lo dice todo), que también permite una construcción social del saber. Ese saber es esquemático, no revisado o revisado por quién sabe.
Por otro lado, el mundo científico, ese espacio que parece cada vez más cerrado para el ciudadano común, con Wikipedia se abre al cibernauta y le hace creer que es un poco protagonista de la cosa, ya que puede generar “conocimiento”. No genera nada, simplemente copia algo de otro y listo.

La democratización del saber, esa frase bonita y utilizada hasta el cansancio, es en realidad una simplificación del saber. Busque un poco más, pierda ocho o nueve minutos, y verá cómo encontrará sitios de información científica, religiosa, artística y filosófica de mayor calidad que los sitios colectivos, en fuentes reconocidas.  







domingo, 19 de abril de 2015

Elogio de Martín Fierro a los Treinta y Tres Orientales



COLUMNA DESDE LO PISADO

Juan Manuel Blanes se convirtió en el ojo de la epopeya. Su obra, imaginando aquel momento,  retrata a los héroes, que con los pies en el suelo son recibidos debajo de un cielo que abraza los sables en alto. A esa obra le escribió el gaucho Martín Fierro, mediante una carta que el subalterno creado por José Hernández le envió al autor de la pieza pictórica, histórica, heroica.

Por Маттиас Rotulovic (desde el 19 de abril, hace muchos años)

Todos sabemos que hay autores y narradores. Que hay hechos narrados y personajes protagonistas de esos hechos. José Hernández los cruza (los entrecruza) con la maestría misma de un letrado exquisito. Un letrado que no gustaba (al decir de Ezequiel Martínez Estrada[1]) de la música, pero que compuso poemas de una gran musicalidad. Hernández fue un eterno cruzador de límites, cruzador de artes (si se me permiten los términos poco académicos). El primer límite que cruzó fue el de darle voz a los sin voz (nada nuevo por cierto, pero llevado a la belleza poética – narrativa en su extenso poema gauchesco). El gaucho argentino, al igual que el gaucho oriental fueron subalternos utilizados para la guerra, pero desplazados cuando ya no le eran útiles a los proyectos modernizadores[2]. ¿Vale la pena recordar que el proyecto vareliano se basó en la limpieza de los vicios del hombre de la campaña? ¿Es necesario recordar que el gaucho libre fue atrapado por la propiedad privada? Luego quedó idealizado, inmortalizado en una imagen necesaria para la construcción patriótica.
El gaucho tuvo “voz” gracias al hombre de ciudad, al culto ilustrado. Hernández era uno de esos. El segundo límite que cruzó fue el de hacer un cruce de las artes entre ellas. Ya en el inicio del Martín Fierro, además de la musicalidad propia del poema, lo hace cantar al gaucho, dirigirse al público lector: rompe así con la frontera del otro, al otro lado del libro.

Aquí me pongo a cantar

Al compás de la vigüela,
Que el hombre que lo desvela
Una pena estraordinaria
Como la ave solitaria
Con el cantar se consuela” (Martín Fierro, I).


En la carta “que el gaucho Martín Fierro dirige a su amigo don Juan Manuel Blanes, con motivo de su cuadro ´Los treinta y tres orientales´"[3] del año 1878, Hernández desafía a todas las leyes de la linealidad:
1. Hernández le vuelve a dar voz al sub alterno Martín Fierro. Martín Fierro es un gaucho pero no todos los gauchos. Es un gaucho en particular pero representa a todo su conjunto. No es la voz del gaucho real, sino una representación, una imitación culta de la voz del hombre de campaña.
2. Hernández le hace decir a Martín Fierro un elogio a otro autor. Ese autor es Juan Manuel Blanes. Si existiera una simetría entre autor – autor, narrador – narrador,  personaje – personaje en este caso queda suprimida o reforzada. El personaje saluda al autor.
3. La literatura, (la de Hernández) una literatura musical que saluda a la pintura. La pintura, homenajea a la historia. Eso se llama interdisciplinariedad.
4. Martín Fierro saluda a un autor por su obra artística. La creación artística saluda al arte.
5. Blanes pinta, le da valor narrativo a un hecho histórico. También hay un cruce entre artes en este caso.

El poema empieza de primera persona a primera persona:

         “Amigo don Juan Manuel, 
          que se halle, me alegraré, 
          sano del copete al pie. 
          Y perdone si en su carta 
          algún disparate ensarta 
          este servidor de usté”.

Así, el guacho inculto (aunque en los hechos de la literatura conoce la música, la rima, el verso, y es un experimentado filósofo) le habla al hombre culto, al artista.
La carta de Martín Fierro es en respuesta a la carta que antes le mandó Blanes, en este caso, personaje del poema narrativo.

          “Una suya recebí 
          punteada con todo esmero, 
          y al verlo tan cariñero 
          dije para mí, a este Blanes, 
          no hay oriental que le gane 
          como amigo verdadero”.

¿Será que Blanes, el pintor le escribió al Hernández, o se salteó la dualidad autor-autor y le escribió al personaje del mayor poema gauchesco? La carta ficcional permite el cruce de puentes imaginarios de obra a obra, de autor a autor.
Entonces llega el elogio al proyecto patriótico de los Treinta y Tres Orientales, que son los protagonistas del poema, y de la pintura de Blanes:

         “(…)los famosos "Treinta y tres"... 
          ¡Ah, cuadro que da calor! 



          Me quedé medio azorao 
          al ver esa comitiva. 
          Lo miré de abajo arriba 
          pero, ¡que el diablo me lleve!, 
          si parece que se mueve 
          lo mesmo que cosa viva”.

La consideración del cantor, es por un lado artística: “si parece que se mueve/lo mesmo que cosa viva”. La bandera, las miradas dispersas, los brazos en alto, pero particularmente los guerreros con los pies en la tierra, dan precisamente esa emoción del movimiento, de la victoria.
Otro elogio estético de Martín Fierro es:

          “Encima le han colocao 
          un sol que valdrá un tesoro. 
          Lo habrán puesto, no lo inoro 
          como en el naipe español; 
          pues habrán dicho esos toros 
          "a todos alumbra el sol". 

En ambos pasajes se encuentra el elogio guerrero contra el invasor en un proyecto de libertad. Claro está, los conceptos de libertad para el guacho fueron cambiando. Como fue mencionado más arriba, la libertad del gaucho fue sometida a la duda y la lucha porque desordenó la campaña, porque además se lo utilizó para las luchas libertadoras contra el europeo. Luchas que pretendían seguir el modelo de Europa. ¿Debería ser el guacho agradecido de las cruzadas libertadoras siendo que limitaron su propia libertad?

         “Y esa gente tan dispuesta 
          que su páis va a libertar, 
          no se le puede mirar 
          sin cobrarles afición... 
          ¡Si hasta quisiera el mirón 
          poderlos acompañar!

Claro está, que los cantares de gesta gauchesca se caracterizaron por exaltar los laureles independentista.  Luego, el poema epistolar, la carta a Blanes se desarrolla desde lo descriptivo:  

          “Cerca de él hay otro criollo 
          de poncho y de bota fina. 
          Se ve que en la tremolina 
          hará aujero si atropella, 
          ha agarrao la carabina 
          como pa darles con ella”.

En esa descripción surge nuevamente el movimiento, la voz, y la imaginación que contribuye a completar el cuadro de Blanes:

          Hay otro viejo gritando: 
          "¡A mí naides me aventaja; 
          en cuanto suene la caja 
          he de responder al grito!" 
          Tiene en la mano un corvito 
          que ha de estar como navaja. 



          Ese que está arrodillao 
          no me deja de gustar, 
          uno puede asigurar 
          que va a decir -cuando hable- 
          "Todos tienen que jurar 
          sobre la hoja de este sable".


La gesta patriótica se convierte así en doble tema artístico. En el caso de Hernández, toma la materia y la reelabora. Toma la pintura y la convierte en letra, en cantar patriótico. Un argentino elogio a los orientales y su batallar. El gaucho elogia al solado libertador. Se entrecruzan las ideologías y los intereses. El interés que prima es el artístico.  

          (*) Por Matías Rótulo (publicado el 20/4/13 en Hum Bral)





[1] Martínez Estrada, Ezequiel. Muerte y transfiguración de Martín Fierro. Rosario, Argentina: Editora Beatriz Viterbo, 2005.
[2] Sobre este aspecto, recomiendo la obra sobre la poesía gauchesca de Josefina Ludmer y Ángel Rama.
[3] Varios autores. Poesía gauchesca. Edición, prólogo, notas y glosario de Jorge Luis Borges y Adolfo Bioy Casares. México: Buenos Aires, F.C.E., 1955, Impreso. 

Paulo Coelho no tiene la culpa

Por Matías Rótulo



Paulo Coelho no es un mal escritor. Lo digo sin vergüenza y me someto a cualquier jurado, y debato con cualquiera, empezando por Mercedes Vigil. 
El problema lo tienen quienes lo leen. No entienden que su simpleza, criticada injustamente, obedece a que el mundo es estúpido, perdón, la gente lo es, y que por lo tanto merecemos una literatura así. También merecemos el fútbol, los juegos de azar, la televisión, el fin de semana del patrimonio, las carreras 4k, 5k, 6k 182k que se hacen todas las semanas, haciendo que la gente pague para correr sabiendo que no va a ganar nunca el primer lugar. Que pague sabiendo que se puede correr libremente, sin apuro y sin controles en la hermosa Montevideo. Que pague al igual que pagan por los libros de Coelho siendo que tienen la explicación y análisis de la obra en Rincondelvago con sólo buscar información sobre alguna obra de Shakespeare, Calderón, o inclusive Auster, dado que Coelho vive rindiéndole homenaje a lo ya escrito por otros y lo repite pero no les copia, no hace plagio, les rinde homenajes. 

No es culpa de Coelho que las chicas y los chicos anden en los ómnibus de las ciudades del mundo mostrando la tapa de alguno de sus libros, que luce su cara (como la de la foto de este artículo), como un trofeo de guerra a quienes no se animan a admitir que lo han leído. Esos son los que no tienen pudor. Se abren la chaqueta y muestran sus genitales al público, de manera simbólica. 

Es que aquellos que lo critican -repito que Coelho no tiene la culpa-, lo envidian porque el azar ha hecho que esté él mismo en la tapa de todos sus libros (en algunas ediciones no está), y no una ilustración de algunos personajes de ese libro, o algún dibujo u obra simbólica que tenga o no que ver con la literatura que se encontrará el lector adentro. Él no tiene ninguna culpa de que su nombre sea más grande que el mismo título de la obra. ¿Qué hizo Coelho para ser castigado siendo que él es más importante de lo que él mismo escribe? 

La culpa no es de Coelho, la culpa es que los mismos lectores que lo disfrutan y que son los que en un recital de música, por ejemplo rock, se emocionan sólo cuando hacen la canción esa que Radio Cero, Concierto FM, Del Sol u Océano (radios top, top, top de Uruguay) repiten todo el tiempo. Repiten la canción tal como Coelho lo hace con los motivos de sus obras. Por ejemplo: un músico X viene a Uruguay y hace una de esas canciones que nunca hace y que son verdaderas joyas ocultas (vaya a saber uno por qué) de los aparatos de venta. La gente se aburre, habla, se saca los mocos, bosteza, se besan los novios, piden una cerveza. Pero después el músico interpreta otra que fue un poco famosa, aunque bastante simplona y ahí todos suspiran en la primera nota reconocible (suele demorar el público en reconocer las notas de esa canción) y dicen: aaaaaaaaaaaaaaaa (sin "h" que no suena), y mueven la cabecita al ritmo de la reconocida melodía que ha superado los controles de calidad de emisión radial y televisiva que se maneja por lo general a partir de la repetición con repercusión económica. Lo mismo sucede con los lectores de Coelho, que lo ayudan a pasar las exigentes e injustas pruebas del mercado cuando hablan de sus libros, cuando lo mencionan  o los compran. ¿Lo único que escribió fue El Farmacéutico

Siempre hay un fiel lector de Coelho, ese que se va a enojar conmigo porque me equivoqué en el nombre del libro que mencioné en el enunciado anterior. Siempre hay un leal lector, de esos que siempre dicen "yo sí, claro que leo. Ahora estoy con Coelho". Son los mismo que siempre nombran a Galeano, y dicen escuchar a Arjona, Drexler, Buitres, Trotsky Vengarán, Justicia Infinita y Segunda Pelota. ACLARACIÓN: el primero es el reconocido escritor militante uruguayo. El segundo es uno que ganó un Oscar y es orgullo nacional no por eso, sino porque cantó un fragmento de una canción espantosa que hizo para una película, en la entrega de los Oscar, cuando no se la permitieron cantar previamente. Los uruguayos hacemos guerra en cualquier lado y nos sentimos orgullosos. Con la paz también nos sentimos orgullosos. Nos sentimos orgullosos cuando pasan cosas malas en el exterior y andaba metido algún uruguayo. Los otros son dos bandas de "rock" que siempre hacen lo mismo, se sienten eternos adolescentes aunque en el caso de Trotski..., ahora nos promete un disco "maduro" (en la promoción radial del disco), tras un montón de años de carrera de estos padres de familia gritones. que proponen salir a la esquina con amigo, perdiendo el tiempo...  Los últimos son dos reconocidos programas de radio (en Océano FM), también hecho por padres de familia gritones que proponen una revolución así súper adolescente, y que dicen que odian a Coelho, aunque también son fanáticos del  tenis (y de Trotski...), de tan pero tan revolucionarios que son. ACLARACIÓN 2: No hace falta que aclare quién es Arjona. Tiene una canción muy buena sobre la corrupción de los políticos en uno de sus primeros discos. He dicho. 

La culpa no es de Cohelo. Hace poco dijo que Ulises de James Joyce le había hecho mal a la literatura. Se nota, porque a partir de ahí aparecieron escritores como Coelho, Isabel Allende, Galeano, y yo mismo (que no escribo novelas pero escribo artículos periodísticos). Se nota que Joyce arruinó las bellas letras ya que por estos días en Uruguay, cualquier personaje (periodista, cocinero-a, músico-a, relator de fútbol, ex político-a, murguista) escribe sus pensamientos o autobiografía o recopilación de sus escritos en blogs, diarios, entrevistas, o entrevistan a personajes que son elevados a la categoría de héroes nacionales por sus vicios y locuras y todo va a un libro. Les hacen entrevistas en televisión, y salvo algunos casos, la literatura uruguaya se basa en eso: biografías del Presidente, biografías de alguien más, y demás. 

Eso es culpa de Joyce, que en Ulises nos mostró lo que piensa un tipo. El personaje mostraba desde su monólogo interior lo que pensaba y descubrimos cómo defecaba, cómo se desesperaba: es decir, nos muestra la vida de un hombre simple y algo estúpido llamado señor Bloom. Nos la muestra tal como si fuera nuestra vida. Eso es una locura, dado que odiamos ver nuestra propia vida, vernos y mostrarnos tal como hizo Bloom. Por eso es el fracaso mundial de Facebook, Twitter, videos pornográficos grabados de manera cacera y subidos a Internet, etc. Nadie usa nada de eso. 

La culpa no es de Coelho, la culpa es de Joyce que hizo que Borges, Bioy Casares, Milan Kundera, o Eco lo leyeran de una forma, y que mentes superiores como la de Coelho la leyeran de otra, y descubrieran que la obra de Joyce es una porquería. Tal vez comparta conmigo lo que dije antes de los programas de radio y músicos mencionados. No sé. 

La culpa no es de Coelho, la culpa es de todos aquellos que nunca leyeron a Coelho y que opinan de Coelho, porque en realidad son producto de las obras de Coelho, ya que estas gozan (y acá está lo mágico de sus obras) de una sencillez predeterminada, que basta con que alguien le cuente a alguien de qué trata para que ahí se termine el asunto. Lo genial de Coelho es que no hay que leer sus obras. Es como el stand up, ya que no hay que ir para saber que siempre se trata de un actor que interpreta a un gil fracasado que intenta reflejar en su frustración, la frustración de la gente y que repite los mismos chistes aburridos que ya se hicieron en las obras de Moliere o películas de Woody Allen. Por cierto, si le habrá hecho mal a la literatura la novela de Joyce que hasta en el teatro cualquier recién llegado se sube a las tablas y hacen además giras por bares. Son los mismos que hacen programas de radio. 

Pues las obras de Cohelo (brillantemente), logran que la gente no se complique con características complicadas en la psicología de los personajes, con vueltas de tuerca que nos hacen palpitar finales abiertos y profundos, etc. La psicología ha muerto. Sino basta ver cómo todos hacemos de sicólogos, gracias al simple acto de haber ido tres años a terapia, lo cual nos da derecho a decirle a un amigo lo que le pasa en su cabeza, sus angustias edípicas y demás. 

Coelho vive, y todos podemos ser Coelho (basta con leer los intentos rebuscados de hacer algo novedoso de algunos periodistas que imprimen una poética barroca, pastosa a sus entrevistas en los diarios y revistas del Uruguay. Entonces detallan la sala donde se entrevistó, que el sol entraba con pena por la ventana, que el perfume escondía un seductor muy asexuado, que las flores imitaban un paraíso donde el té se servía como en una fuente, y bla, bla, bla.). Eso así, sólo lo puede hacer Coelho o Allende (en el caso de esta última basta con leer las primeras dos páginas de Paula para desear ser Paula. 

La culpa no es de Coelho. La culpa es de los críticos literarios que no han hecho más que ensuciar al escritor nacido en Brasil. Los críticos: esa manga de soberbios que cuando dan una conferencia la tienen preparada para que la entiendan sólo ellos y sus amigos, porque utilizan un idioma indescifrable para el resto del público (aunque el resto de los del público sean críticos y estudiosos y hasta más críticos y estudiosos que ellos). Los críticos: esa gran cumbre parnasiana elevada al máximo del… te digo esto para ganarte en lo que vos no sabés. Los críticos: una raza en peligro de extinción gracias a que obras como las de Paulo Coelho no son tomadas por ellos (y por eso tienen culpa de que Coelho sea subestimado), y que no son tomadas porque ha tenido la rapidez mental de escribir sus libros para que ningún crítico se ocupe de ella, pues les arruinó el juego del pensamiento a esos todo pensantes. Los libros de Coelho no nos dejan pensar. ¿Para qué? Si el que piensa es Coelho y gana el dinero en consecuencia. 

Coelho no tiene la culpa. Él es el Mefistófeles de la literatura. Nos vino a buscar a nosotros, apostando con nuestros sufrimientos, nosotros somos Faustos que soñamos con casarnos con alguno de sus personajes mitológicos, del mundo creado por Coelho, todo-poderoso.

Coelho no tiene culpa de nada. No tiene culpa de que las editoriales lo busquen, le impriman sus libros. 

No tiene culpa. 

Insisto. 

No tiene culpa de ser Paulo Cohelo (este es otro Paulo, uno que de noche hace de pastor en la televisión).

No tiene culpa de ser Paulo Coelho (este sí es el nuestro). 

No critiquen más a Coelho. Si quieren lean a Rulfo, o ¿es que no oyes ladrar los perros? 



Entrevista en Uniradio

En UNI Radio le rendimos homenaje a Eduardo Galeano, escritor y periodista uruguayo que falleció el 13 de abril de 2015. Sobre su legado, sus aportes al periodismo, la literatura uruguaya y latinoamericana, su rol para la divulgación de la historia de América Latina por el mundo, sus obras más importantes, y el impacto de su deseo a nivel internacional, La Nueva Mañana dialogó con el periodista del Semanario Voces y profesor de literatura, Matías Rotulo.
FUENTE: http://www.uniradio.edu.uy/

AUDIO DE LA ENTREVISTA: CLICK AQUÍ 




19 de abril


Juan Manuel Blanes

sábado, 18 de abril de 2015

José Pedro Varela: agachate y…

El reformador de la educación pública no se merece un título tan altanero, atrevido, desubicado, ordinario y falto de educación. Pero… (los puntos suspensivos del título y de la nota refieren a todo lo que no puedo decir para que no me echen del sistema educativo público del cual soy estudiante).

Por Matías Rótulo (Publicado el 21/07/13 en Voces) 


Víctor Hugo después de recibir a Varela en su casa
Quiero recomendar un libro de José Pedro Varela: el poeta. Se llama Ecos Perdidos. Es parte de la obra poética del barbudo del cuadro de la escuela. Publicado en 1968, José Pedro Varela y su editor le dan autoridad al libro mostrando el interés que tuvo Víctor Hugo por la poesía del uruguayo. Para llegar a la bendición de Víctor Hugo, Varela tuvo que oficiar de adolescente de hoy, desesperado por darle un disco compacto grabado por él mismo a Charly García. Disco que después iría a parar a la basura. En el caso de Víctor Hugo, se tomó la molestia de leer la carta de Varela, la poesía de Varela, recibir a Varela, y elogiar a Varela. Tal vez Varela no era tan malo como poeta después de todo.
El admirador de Sarmiento le envió una carta a Víctor Hugo en la cual se lee “Vuestro nombre, señor, está tan alto que se ve de todas partes del mundo. Poeta, sois el más grande de los poetas modernos; pensador, sois el más ilustre de los defensores de la libertad”. Más abajo dice: “… en mi país se os adora como á un Dios. – Allí los niños, cuando empiezan á balbucear las primeras palabras, murmuran vuestro nombre confundido con el de la Divinidad”.

viernes, 17 de abril de 2015

La educación no se aprende en la casa

INMORAL PARA TELECTUALES
Por Matías Rótulo 
El Inmoral pero telectual uruguayo desprende máximas surgidas del discurso televisivo. De hecho voy a desprender algunas máximas obtenidas de la televisión para justificar mi propia columna. 

El telectual e inmoral no escucha a los expertos en algo, no cree en ellos, los desprecia (porque son o somos despreciables, los docentes y periodistas somos los peores). Elige escuchar al hombre o mujer, a los inmorales pero telectuales comunes que son entrevistados en el informativo de la noche. Su discurso no es que no tenga valor por ser de "alguien común". El problema es que el común de esos discursos pierde valor cuando nadie los discute. Si no se discute, el valor es nulo, quedando como una máxima. Pero a la televisión casi no le interesa discutir, sino repetir, porque en la repetición se construye un inmoral pero telectual uruguayo de una manera más efectiva y compradora. 

Últimamente, los padres de mis alumnos, mis alumnos, miembros de mi familia, amigos y una señora que habló ayer de mañana en la televisión, quejándose de un paro de maestros tras una pelea de alumnas y después de sus padres en la puerta de la institución, plantean una nueva máxima pedagógica. Antes de plantear la máxima pedagógica, no se discute el hecho de la pelea, sino que las niñas que se peleaban vieran a sus padres pelear. Recién ahí el problema tomó un tono problemático. Ahora, se dio como natural la pelea de las chicas. 

Vamos con la máxima: es la de "en la escuela aprenden literatura, geografía, biología, y la otra educación, la del respeto a los demás y los valores, está en mi casa". Se cuestiona que los docentes hagan un paro de enseñanza curricular para realizar talleres de reflexión sobre la violencia y respeto.

Alguien que afirme que la Escuela no puede enseñar, además de lo curricular, este tipo de cosas, o no fue a la escuela o no aprendió nada. Cuando el profesor enseña biología requiere orden, respeto, pedir la palabra, tomar decisiones... en fin, algo que es compartido por el ideal de "enseñanza en la casa" de los padres perfectos, inmorales y telectuales. 

La máxima del Inmoral pero telectual es mentira. Un absurdo. Un tontería digna de tontos. ¿Estoy equivocado en decir algo tan grosero sobre el pensamiento ajeno? Sí, porque de hecho en la escuela me hicieron contraponer opiniones, debatirlas y respetarlas pero siempre en un ámbito de debate constructivo para la sociedad que financió mi educación. No. Eso no se aprende en la casa. El debate tolerante, la asociación política, el trabajo en equipo, el respeto por la diferencia del otro, la conformación de un orden político y social se construye desde nuestra más tierna infancia en la escuela. 

¿Desde cuándo un maestro no enseña respeto? Si la educación en respeto se da en la casa, voy a decir de manera absoluta: PADRES URUGUAYOS, SON UN VERDADERO DESASTRE. 

El Inmoral pero telectual que afirma este tipo de máximas construidas de un boca en boca sin fundamento, es el mismo que generalmente se queja de la falta de orden social, de respeto y "valores" (vaya uno a saber qué es un "valor" para el Inmoral telectual).  
En la escuela se aprende a vivir en sociedad, a no llegar tarde, a decir buen día, buenas noches. A ordenarse en el diálogo. También se aprende en su casa. Perdón, el Inmoral pero telectual sabe de primera mano que ni la escuela ni la casa logran esos cometidos, porque el Inmoral pero telectual uruguayo no llega a ser ni moral ni intelectual. 
Afirmar que la educación se aprende en la casa, y no en el centro educativo, es, además de una máxima erronea, una incoherencia absoluta. Si el centro educativo no está para educar, entonces que venda papas fritas. 
Cuando enseño literatura, tengo dos opciones. Enseño la metáfora y listo. O enseño la metáfota y busco una aplicación en la vida corriente para que el estudiante a la larga entienda que tiene otras herramientas para decir lo que piensa. Y al darle estas herramientas le estoy dando la posibilidad de crecer, no en literatura, sino en libertad. 




Carlos Moreira: "Mi líder es Jorge Larrañaga. Yo sigo pensando que Jorge es el hombre que el Partido necesita"





Político de fuste, veterano de mil batallas, fue el azote del gobierno desde el parlamento en los últimos cinco años y ahora vuelve por la revancha en la intendencia en su departamento.  Charlamos sin limitaciones en el despacho  de diputado que supone es transitorio porque se tiene fe para volver a dirigir Colonia.

Por Matías Rótulo y Alfredo García / Fotos: Rodrigo López
publicado en Semanario Voces el 16 de abril de 2015



¿Su familia es de origen blanco?
Sí señor, blancaza. Mi viejo fue edil departamental, fue presidente de la Junta Departamental. Era herrerista. Yo era wilsonista.

Lindas peleas se armarían.
Sí, sí, papá era herrerista.

En Colonia si no sos blanco, está bravo.
Y, hay una larga tradición ahí. Sin perjuicio de lo cual los colorados también ganaron allá por 1952. Pero de 1954 para adelante, salvo la interrupción de la dictadura, siempre ganamos los blancos.


¿Cuándo empezó en la política?
Yo tenía alguna militancia en la Juventud Nacionalista, cuando estaba en la universidad, pero después me agarró el golpe de Estado, así que en realidad empecé en el plebiscito del 80, en la interna del 82, donde ganamos la Intendencia y ganamos la diputación.

¿Con Wilson, relación directa?
Lo traté, claro. Toda esa campaña de 1983 y en 1984 Wilson estaba preso, y antes en el exilio, así que no pudimos verlo. Pero fue el guía espiritual e intelectual del Partido desde 1986 para adelante.

El último caudillo blanco.
A mi juicio, sí. El más grande que yo conocí. Prácticamente no conocí a Luis Alberto de Herrera, que murió en 1959. Y después con los que siguieron, con Luis Alberto Lacalle, con Jorge Larrañaga tengo una muy buena relación. Incluso participé en el gobierno de Lacalle; fui candidato a diputado en 1989, por el herrerismo, porque después que se murió Wilson me fui con Lacalle, y perdí por catorce votos la banca.

¿Quién entró?
Edison Sedarri y yo me fui al Ministerio del Interior, como subsecretario de Juan Andrés Ramírez.

Se comió la huelga policial y el caso Berríos.
Exacto. El otro día me encontré con Macarena Gelman, y me acuerdo que uno de los que negoció la huelga policial por el lado de los funcionarios fue el padre adoptivo de Macarena Gelman, que fue jefe de Policía de San José. No me acuerdo ahora del apellido.

¡Qué increíble!
Sí, esas cosas de la vida, ¿no? Creo que en ese momento era comisario. Era un oficial, porque los otros eran todos subalternos. Una larga negociación, y dura. Duró cuatro días la huelga total. En este Uruguay de hoy, una huelga de cuatro días sería… Era otro Uruguay.

¿Qué cambió en el Uruguay?
Me parece que hay un fenómeno de exclusión social que antes no existía, a pesar de todas las políticas sociales que se han desarrollado. Hay un grupo fuertemente aislado, excluido, que tiene un fenómeno de desintegración familiar muy importante y si la familia no participa, no hay educación posible. Hay zonas donde la policía parece no puede entrar; que salgan cien vecinos con armas de fuego a decir: “Acá no entran” y a tirotear, es un fenómeno que va más allá de todo concepto del orden, ¿no? Me parece que la educación ha debilitado algunos principios morales que antes estaban muy afirmados; había un concepto de la autoridad-autoridad, y de la autoridad paterna y materna. Lo hogares monoparentales con mujeres con muchos hijos, a veces de distintos padres, y con los chicos en la calle todo el día, eso es una invitación al delito. Y la aparición de la droga y de la pasta base en particular; eso juega un papel, con el narcotráfico que viene atrás. El rey del barrio. Casi todos los homicidios que ha habido son ajustes de cuentas. “Mataron a fulano”, y como fulano era narcotraficante, parece que su vida no importa. Eso nos lleva a relativizar todas las cosas, y me parece muy malo. Hay que recuperar algunas cosas del pasado. Se dice que a veces era muy rígido, y puede ser, pero era mejor que esto, mejor que esta laxitud total de valores que hay hoy.

¿Hay diferencia entre Montevideo y el interior?
Se da, las cifras lo marcan. Si te ponés a analizar el número de rapiñas que hay en Uruguay, el 99% son en Montevideo y Canelones, una cosa así. Una barbaridad.

¿Por qué en Colonia no se da?
Porque ese fenómeno de exclusión no está casi presente en Colonia y en el interior. En Colonia tenés algunos asentamientos, pero no está eso de que la policía no entra, entra cualquiera, vamos a hacer política, dialogamos. Es gente que tendría que vivir en condiciones más dignas, pero que no tiene ese fenómeno de la marginación, que tiene códigos de conducta diferentes. Si ves a los menores infractores, a algunos chicos ni se les entiende lo que hablan, tienen un lenguaje que no tiene nada que ver con el español que nosotros hablamos. No hay duda que hoy manejar el tema de la seguridad pública es una tarea muy compleja.

jueves, 16 de abril de 2015

La túnica en el perchero en Escuela TV

Programa del Consejo de Educación Inicial y Primaria emitido el 14 de abril de 2015 en todos los canales de televisión uruguayos. La túnica en el perchero es un libro de Matías Rótulo y Victoria Alfaro (CEIP 2014) que cuenta la historia de la destitución de maestros durante la dictadura uruguaya. 



Amín Niffouri: “Quiero ser parte del ejecutivo de Luis Lacalle cuando sea presidente”


Es descendientes de sirios, vendió vinos y queso de cabra. Admira a Aparicio Saravia y Leandro Gómez. Lo sigue a Luis Lacalle Pou como el referente del cambio generacional en su partido. Considera que el exintendente de Canelones Marcos Carámbula es un hombre de bien. Es de las Piedras, jugó al basquetbol (en Juventud, mientras Carámbula era dirigente del club). Fue edil y ahora es diputado. Quiere ser parte del ejecutivo, -de la que él asegura-, será la presidencia de Luis Lacalle Pou en el próximo período.

Por Matías Rótulo, publicado en Semanario Voces 468 del 16 de abril de 2015


¿Cuál es tu nombre completo?
Amín Niffouri Blanco.

¿Edad?
43 años.

¿De dónde proviene tu primer apellido?
Soy descendiente de sirios. Mi abuelo vino de Siria y acá se casó con una criolla. Mantuvimos la tradición de los nombres u otras como la de la comida.

Entonces estuviste a favor de la llegada de los refugiados de guerra sirios.
Eso no pasó por el Parlamento, pero apoyé la idea. No estuve de acuerdo con la politización del tema.

Además de ser político ¿A qué otra actividad te dedicás profesionalmente?
Ahora estoy de lleno en la política. Anteriormente, en Las Piedras, me dediqué al trabajo en una tienda que pertenece a la familia. También vendí vinos y quesos de cabra. Del año 2005 al año 2010 fui edil de Canelones y después entré a diputados como suplente y ahora como titular.

¿Cómo te vinculaste con la política?
Con un grupo de amigos empezamos a militar en el Partido Nacional, con el cual nos sentíamos identificados. Creo que hay que tener mucha vocación de servicio para estar trabajando en política. Hay que involucrarse en las instituciones zonales, barriales y deportivas. Pero no pensé en lo previo ni en ser edil ni en ser diputado, las cosas se fueron dando. Con Luis Lacalle Pou armamos este proyecto político en el departamento, él es un líder natural, lo vimos trabajar en Canelones y hoy nos sentimos representados por él.

¿Cuál es tu político de referencia?
Aparicio Saravia y Leandro Gómez (tiene un retrato de cada uno en su despacho. N.d.e). Tenemos una rica historia en el Partido Nacional que lamentablemente no se da a conocer en la historia nacional. Más acá en el tiempo, Wilson fue muy importante. Ahora vemos un proyecto nuevo encabezado por Luis Lacalle Pou, donde se le da lugar a las nuevas generaciones y con ese proyecto es que vamos a llegar a la presidencia.


¿Lo conocés a Marcos Carámbula, tu vecino de Las Piedras?
Sí. Yo jugaba en el Juventud y él era directivo de la comisión de basquetbol. Es una persona de bien con la cual no he compartido de su gestión muchas cosas. Se pudo haber hecho mucho más por Canelones.

¿Qué opinión te merece el aporte económico que la Intendencia de Carámbula le hizo al Club Juventud de las Piedras días antes de dejar el sillón comunal?
Si lo quería hacer, algo que tiene como derecho al ser intendente, no era el momento por ser el último día y tras diez años de gestión. Lo pudo haber hecho mucho antes, pasando la propuesta por la Junta Municipal.

¿A quién votarás en Canelones?
A la Lista 400, al candidato Sebastián Andujar que propone un proyecto joven. Somos la clara opción al Frente Amplio.

Ya que trabajaste con los vinos ¿Se debe regular la venta de las bebidas alcohólicas?
Pienso que se debe regular pero sin caer en el facilismo de prohibir la venta. En Canelones, la vitivinicultura es una parte importante de la producción del departamento y genera muchas fuentes de trabajo. Además, el vino se ha declarado una bebida nacional.

Se deben seguir buscando los desaparecidos.
Creo que son etapas que se cumplieron.  Si hay comisiones que trabajan y se quiere seguir buscando, considero que hay que tratar de dilucidar qué fue lo que pasó. Cuanto más lejos estamos de los hechos es cada vez más difícil que se sepa la verdad. Estamos hablando de la Dictadura y en esos años yo estaba naciendo y son generaciones pasadas, pero si se puede saber qué pasó que se siga adelante.

¿Qué dice tu declaración patrimonial?
Tengo una casa, un auto y cosas que tiene la familia. Como toda familia de clase media no tenemos grandes bienes. Hay herencias de familia que se han generado con mucho esfuerzo y sacrificio.

¿Qué ministro debería dejar de serlo ya mismo?
El Ministro del Interior. Si hablamos de resultados malos en estos cinco años, es muy difícil cambiar las cosas cuando el técnico es el mismo. Debería irse también el viceministro.

¿Por qué razón dejarías tu banca?
Hay que tratar de ser útil en la tarea que uno desarrolla. La dejaría si sintiera que no estoy haciendo el trabajo correcto, que no estoy representando a los canarios. Y después entiendo que hay que buscar crecer en nuevos desafíos y ojalá nos tocara dejar nuestra banca para ocupar un cargo en el Ejecutivo nacional, cuando Luis Lacalle Pou logre la presidencia.

¿Aceptarías ahora algún cargo del Ejecutivo?
Somos gente de partido. Y  si hay un ofrecimiento personal debería estar la decisión del partido por si es conveniente aceptar el cargo o no.

¿Seregni o Julio María Sanguinetti?
¿Uno o el otro?

Si.
Es complicado. Son dos personas muy distintas. Ni uno ni el otro.

¿Alguna vez votaste a algún candidato de otro partido?
Me tocó votar a Jorge Batlle.

¿Y  vos quién sos?
Me siento identificado como cualquier canario con el departamento. Soy pedrense de toda la vida. Primero está mi gente, mis amigos y mi familia. Soy alguien que está en un lugar donde trata de representar lo mejor posible a los suyos.