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Mostrando entradas de enero, 2020

El Kamikaze de Spinetta

En Apuntes Spinetteanos comentamos la canción "Kamikaze". La guerra y el sacrificio humano en la crudeza de una canción que a pesar de todo, no deja de ser bella.  Por Matías Rótulo 2 de abril de 1982. En la calle Montevideo y 9 de Julio, el vendedor de diarios ponía la tapa de Clarín . Eran las 6 de la mañana. La capital despertaba tranquila. Lejos de ahí, la muerte. Inminente recuperación de Malvinas. La prensa favorita de la Dictadura se tiraba como un kamikaze en contra de la credibilidad. Todo eso ocurría cuando Spinetta editaba su L.P. recopilando temas viejos. El disco, Kamikaze, de Luis Alberto Spinetta es una aventura en solitario, con banda sí, con oyentes también, pero en la más perturbadora soledad. La portada misma, es una explosión roja, de letras desgastadas que anuncian la obra en una picada vertiginosa, hacía lo más profundo del arte. Es una explosión de sangre, de fuego, de manchas alternadas con la lógica de la letra empuñada en for

La angustia del periodista

¿Cuál es el momento exacto de placer para un periodista en el ejercicio de su profesión? Me refiero al momento del goce máximo durante su tarea ¿Será el saber que uno tiene en sus manos  la primicia que una vez divulgada será la noticia del día? Por Matías Rótulo  La primicia, la nota publicada, el momento de escribirla, el comentario del lector, el “levante” en otros medios, todos esos son algunos momentos de pequeño placer personal. Es el placer del “poder” que uno genera en el otro: el poder de decir algo y ser escuchados o leídos. El otro, al decirnos que nos leyó, al leer nuestra nota en su programa de radio o hasta cuando nos critica ejerce también su poder ante nosotros porque valida lo que hicimos. Quien tiene poder le da el lugar al otro para decir lo que piensa, lo que siente. Quien tiene poder también se reserva el derecho de darle al otro la palabra. Todo pasa por cómo se usa ese poder. Pasa en una clase, donde el profesor les da la palabra a sus estudiantes o los

Borges Juez y parte

¿Quién no tiene un libro de Jorge Luis Borges en su biblioteca?  Por Matías Rótulo   En la literatura hay que evitar las curiosidades y paradojas psicológicas: homicidas por benevolencia, suicidas por contento: ¿Quién ignora que psicológicamente todo es posible? También hay que evitar las interpretaciones muy sorprendentes de obras y de personajes. La misoginia de Don Juan, etc. La lista de consejos de Borges y Bioy Casares, publicados en 1978 en la revista Quimera de Barcelona sigue. Son dieciséis en total. Es una lista de consejos llamada “Dieciséis consejos para quien quiera escribir libros. En literatura es preciso evitar”. Un manual de uso y destrucción.  El listado tiene recomendaciones que uno se pregunta si no son en realidad alguna broma de mal gusto: “novelas que en la trama guarda algún paralelismo con la de otro libro; Ulysses de Joyce”. O “la vanidad, la modestia, la pederastia, la falta de pederastia, el suicidio”. Bioy Casares en Museo , donde también

La no sociedad del fútbol

En un no gran pedazo de territorio de un planeta no pacífico vivía una no sociedad no solidaria, no organizada pero con no poca historia. Por Matías Rótulo Ellos no descreían de su pasado, de sus no símbolos históricos y no renegaban entonar bien fuerte sus no canciones no apatrióticas que hablaban de un tiempo no presente y no cercano. En esas canciones se mencionaba la idea de lograr la no libertad o la no muerte, aunque nadie estaría no indispuesto de cumplir con el canto Consideraban que un no mal ejemplo sería cuando medio siglo antes, un grupo de no políticos que corrían de detrás de una pelota, lograron no perder en ese juego de meter la pelotita en un arco con los no visitantes del torneo: un país no lejano que no habla su mismo idioma. Medio siglo después, la historia demostró que ese país no solidario, no bien organizado y orgulloso de sí mismo y de su gente, veía en otros jugadores de ese juego un no mal ejemplo de no desorganización, de no humillación y d

Lucha de narices

En el Prado de Montevideo, el muro de una casa tiene a estos dos Mefistófeles disputándose como sombras, nariz con nariz, la lucha encarnada de las bestias. Las narices son ramas de árboles que se pierden en el vacío.  (Foto de Matías Rótulo, abril de 2013). 

La poesía es una "Hiedra al sol

  Apuntes Spinetteanos con el análisis de Matías Róulo y el cover de Gisselle Tapia se enfoca en la canción "Hiedra al Sol" donde la pregunta que se plantea en el análisis es ¿No somos nosotros mismos la hiedra protagonista de la canción? C harles Dickens, Lord Byron, Mario Benedetti, Antonio Machado, Luis Alberto Spinetta... todos le cantaron a la hiedra. Esa planta trepadora, embellecedora de fachadas de casas, que se adueñan rápidamente del lugar y parecen tener vida gracias a la brisa es honor de perseguidos en la  Biblia :  "ya no había derecho para celebrar el sábado, observar las fiestas de nuestros padres y ni siquiera para confesar que uno era judío/ Cada cual estaba obligado por una dura necesidad a participar cada mes en la comida ritual, el día del nacimiento del rey, y cuando llegaban las fiestas de Dionisio, había que acompañar el cortejo de la divinidad llevando coronas de hiedra" ( A.T. Segundo libro de los Macabeos). Spinetta arroja

La violación a un niño estropeado

Fito Páez, en el disco  Rey Sol  (2000) publicó una canción cruda, pesada y cruel: “Acerca del niño proletario”. En el librillo del disco se lee como aclaración que se trata de una adaptación del cuento de Osvaldo Lamborghini.  Por Matías Rótulo Osvaldo Lamborghini  (Buenos Aires - 1940,  Barcelona – 1985) escribió “El niño proletario” como parte de su libro Sebregondi retrocede de 1973. Ambos se apoyan en el relato (aunque Páez le agrega música estridente) para narrar una historia que denuncia el predominio de una clase por encima de otra. Ese predominio redunda en la condena a los menos privilegiados, condenados por los contemporáneos, pero por también por los anteriores. Lamborghini escoge cuidadosamente sus palabras, aunque sea acusado injustamente de “demasiado directo”. Si la muerte nos estuviera rondando, arrinconados en nuestro miedo, seguramente no pensemos en nada, mucho menos en buenos modales antes de putear, carajear, insultar… o si lo quiere de un