viernes, 23 de agosto de 2013

Pornografía infantil: el abuso sexual a un solo click


Se esconden detrás de sus computadoras, suben y bajan materiales, vulneran derechos de niños, niñas y adolescentes y forman parte de una red que opera a nivel nacional e internacional. Algunos son los responsables de que esas imágenes sean tomadas y obligan a niños de todo el mundo a participar de un delito repudiado a nivel mundial pero cada vez más difícil de prevenir. Las víctimas son captadas en Internet y con engaños se los obliga a mostrarse frente a la cámara y muchas veces lo recogido se distribuye en Internet. Uruguay es uno de los países donde más se descargan videos y fotografías de niños, niñas y adolescentes siendo abusados sexualmente. 

Por Matías Rótulo (publicado en Voces el 22/09/13)


Un reciente estudio de la Universidad Católica del Uruguay identificó que en uno de los sistemas de intercambio de material audiovisual, Uruguay quedaba primero en la región y cuarto en el mundo en materia de descarga de pornografía infantil. Desde el INAU se alerta que el problema no es atendido en Uruguay con la firmeza necesaria y con un marco legal adecuado que permita actuar con más eficacia. Si  bien el INAU no ha recibido denuncias en los últimos meses, hubo en este año varios casos detectados por la policía. Además se alerta en que las publicaciones de pornografía autorizada y sitios web infantilizan cada vez más a las actrices porno.       Los casos, según los expertos están relacionados (en la mayoría de las ocasiones) con otros hechos de abuso sexual infantil relacionado al trata de niños, niñas y adolescentes y explotación sexual.
La semana pasada, la policía de Uruguay contribuyó a desbaratar una banda que operaba desde España. A partir de la colaboración brindada por nuestro país y países vecinos a la Interpol se descubrió que la banda desbaratada se dedicaba a distribuir en Internet imágenes de niños y niñas abusados sexualmente. No hace falta tener una gran computadora para encontrar imágenes de niños y adolescentes desnudos en los buscadores de más comunes, y ni siquiera se necesita ponerse de acuerdo con las otras personas ya que por Internet, el intercambio de materiales se puede realizar de manera rápida y de un lugar a otro del planeta, muchas veces burlando los controles existentes. Esto preocupa a las autoridades vinculadas a los departamentos de investigación sobre delitos informáticos del Ministerio del Interior, pero también a organizaciones sociales y estatales. Es que Uruguay lidera las tablas de descargas en Internet de videos y fotografías de niños, niñas y adolescentes siendo abusados sexualmente. Varias de las empresas que brindan servicios de contacto social por Internet (chat, intercambio de fotos, etc.) son el soporte utilizado por quienes captan menores, toman imágenes y las distribuyen o por quienes comercializan las imágenes.

Investigaciones
Si bien los mecanismos de control policial en materia de comunicaciones fueron puestos en debate en las últimas semanas, las herramientas de control informático fueron las que permitieron que hasta el momento más de media decena de personas en nuestro país se arrestaran por delitos vinculados a la pornografía infantil. Estos delitos, de todas formas vulneran controles y leyes. Luis Putcher, Presidente del Comité Nacional para la Erradicación de la Explotación Sexual Comercial de Niños, Niñas y Adolescente explicó que existen casos detectados por la policía  pero que es muy difícil contabilizar y controlar la pornografía infantil, más cuando “en Uruguay mirar este tipo de materiales no es delito”. Explicó que lo que es penado es la producción de este material aunque en Uruguay no se ha detectado últimamente.
La “pornografía infantil” llamada como tal “puede resultar inconveniente siendo que la pornografía no es ilegal  como tal, pero hay que tener en cuenta que en el caso de niños, niñas y adolescentes se trata de un delito, un abuso” explicó Fernando Da Rosa, que tiene en su haber dos investigaciones sobre la pornografía infantil en Uruguay. En las investigaciones realizadas por el experto no se daba cuenta de producción en Uruguay, aunque sí en Argentina, Brasil y Chile y el intercambio con nuestro país. Una de estas investigaciones fue realizada para el Instituto Interamericano del Niño (IIN) en 2004 a nivel de la región. A modo de conclusión  según los investigadores consultados siguen vigente es que “la difusión de pornografía infantil en la subregión es una realidad fácilmente palpable, todos los equipos de investigación fueron claros sobre la facilidad con que se puede acceder a materiales de pornografía infantil a través de Internet”. Otra conclusión indicó que “el material de pornografía infantil circula sin que sus distribuidores deban utilizar ningún sistema de camuflaje o encriptación del mismo, lo cual es índice claro del bajo control existente sobre esta forma de delito”. Otro dato fue que “el nivel de permisividad para la difusión de la pornografía infantil, llega a extremos tales, que existen muchos sitios web, fuera de la subregión, que venden pornografía infantil mediante el uso de tarjetas de crédito”. Da Rosa explicó que “por suerte se alertó de esta última situación por lo que se generó un compromiso con las operadoras de tarjetas de crédito para limitar la compra de este material”. Allí también se demostraba que los soportes de intercambio de información y comunicación sirven para captar público y transmitir este tipo de contenidos.


Acceso

Omar Franca y Sergio Delgado de la Universidad Católica realizaron un estudio en el cual se medía la descarga de material de este tipo en Uruguay. En nuestro país la universalización de Internet ha permitido que cada niño y adolescente tenga una computadora con acceso a Internet. De acuerdo a la investigación, el 93 % de los menores de dieciocho años usuarios de Internet están vinculados a una red social. Agrega que cada día, 7% de posibilidades de entablar contacto con un extraño. Cita el informe, el dato surgido del Centro Nacional de Niños Desaparecidos de Estados Unidos en el cual se advierte que uno de cada cinco menores recibe alguna propuesta de naturaleza sexual. Del estudio se desprende que Uruguay es el cuarto país del mundo en descargas de material de este tipo en el mundo y se basa en los resultados obtenidos de los años 2011 y 2012.

 Abuso detectado
Cuando Patricia (los nombres de los testimonios personales serán cambiados  para no vulnerar el derecho a la privacidad de los menores involucrados) tenía trece años, conoció al usuario de un chat abierto que se presentó como alguien de catorce años. Al decir ella que vivía en Uruguay, él buscó un lugar para inventar su ubicación y le dijo que vivía en Maldonado. En realidad, el hombre tenía unos treinta años y era de Bogotá, y lejos de querer encontrarse en Montevideo cuando viniera con sus supuestos padres, el hombre le pidió a Patricia que le enviara fotos de ella desnuda. Patricia le advirtió a la madre sobre el pedido de la adolescente. “Ella no aceptó sacarse fotografías aunque sí prendió una vez la cámara pero él dijo que la tenía rota. Nosotros ya sabíamos de la situación y queríamos ver si podíamos tomarle una fotografía al hombre” explicó la madre de Patricia. El caso fue denunciado en su momento (alrededor de 2001) a la policía. 
Desde este episodio pasarían algunos años más para que se aprobara el Código de la Niñez y la Adolescencia (2004) y la Ley 17.815 que estipula como delito los casos de violencia sexual comercial o no comercial cometida contra niños, adolescentes o incapaces. Al otro año de ocurrido lo de Patricia se promulgó la Ley 17.559 donde se estableció la adopción del protocolo Facultativo de la Convención sobre los Derechos del Niño relativo a la venta de niños, la prostitución infantil y la utilización de niños en la pornografía. 
“En aquel momento –previo a la aprobación de estos marcos normativos-, nos decían que no había nada que hacer y un abogado nos respondió: ´no van a ir a buscar al colombiano porque además el delito se concretó de manera virtual’”. Actualmente, la colaboración entre Estados se ha hecho más normal y fluida aunque existen vacíos legales en cuanto a la difusión de este tipo de contenido en Internet. 
Otra de las personas afectadas relató que “el video de mi hija de dieciséis años fue divulgado por Internet. Ella se filmó con el novio y alguien le robó las imágenes de su celular. Lo peor fue que se presentó el video en Internet con su nombre, apellido y edad”. 
Según Da Rosa, si bien en nuestro país existe este tipo de situaciones están poco visualizadas. Lo mismo opina Putcher que espera “que el tema tenga más visualización social” para colaborar a prevenir y denunciar. Fuentes policiales informaron que se viene trabajando en varias investigaciones pero prefirieron no aportar datos para no obstaculizar las investigaciones. Jorge Ferrando, director del Instituto del Niño y el Adolescente del Uruguay dijo en entrevista a UNoticias el 10 de abril de este año que “no hay un control por parte de la legislación nacional lo suficientemente fuerte”. 

Botón de alarma

Daniel Rodríguez navegaba por Internet cuando se encontró en un buscador con un resultado que lo alarmó. “Me saltó el resultado de una página japonesa con imágenes de niños y niñas muy pequeños siendo abusados sexualmente. Esas imágenes eran impactantes, me quedé muy mal al verlas” relató. Rodríguez denunció el sitio ante el FBI y a la institución española Protégeles. “Demoró un tiempo en que se diera de baja al sitio” pero “por fin se dio de baja”. Desde ese momento Rodríguez empezó a trabajar en un proyecto de un “botón rojo” de alarma para que sea ubicado en los portales web. “Es una idea que surgió para poder orientar al usuario, que ante contenidos similares pueda tocar ese botón donde se despliega un diálogo para que el usuario pueda denunciar”. El proyecto está en la idea de Rodríguez pero por cuestiones de tiempo pero no descarta continuar con su idea. En el sitio www.barreminas.org se puede ver el proyecto del cibernauta.

Infantilización de la pornografía de adultos

Alejandra Pacheco, directora de Espectáculos Públicos del INAU dijo que además de existir las prácticas de pornografía infantil “hay un fenómeno de infantilización de la pornografía”. Añadió que “antes, el material gráfico, las revistas para adultos mostraban mujeres adultas, pero ahora notamos que cada vez más se muestran mujeres caracterizadas como niñas o adolescentes”.