jueves, 6 de marzo de 2014

Ponete cómodo




ESA CAJA BOBA QUE NOS TRATA COMO IDIOTAS


Es extraño que un programa que nos pone incómodos se llame “Ponete cómodo”.


No es molesto, es incómodo. No es molesto ya que para ser molesto debería ofrecernos algo que nos haga algún “ruido” interno (como cuando tengo bronquitis y me chifla el pecho). Debería provocar una molestia filosófica o cultural, lo cual parece no ser el objetivo de esta revista cultural-deportiva-informativa-divertida (por lo menos los participantes del programa se divierten). El programa se emite en las tardes en TNU (de lunes a viernes a las 18:00 y repetición de martes a sábados a las 3:00 horas). Si quiere pasar una buena tarde mire “Ponete Cómodo”, si quiere vivir una linda madrugada mire Venus.
Al ser revista, simplemente revisa, resume, entrega el material digerido, masticado por ejemplo por Fernando Tetes, uno de sus conductores, que por algo se ha ganado el mote de “Gordo”. Leonor Svarcas co-conduce junto a Tetes y Diego Waisrub hace el único papel que puede hacer: el de gracioso pero que no muy gracioso. En realidad, Waisrub le ha agregado interesantes informes, por lo que ya mismo le obligo a usted a que se saque todos eso prejuicios de encima sobre Waisrub y su pasado de gracioso. Un gracioso le da el toque periodístico al programa. Es lógico porque en un mundo invertido, los periodistas a veces damos risa.
El programa no es molesto porque lo que nos deja es todo tan previsible (desde el título ya nos dice que nos servirá todo en bandeja) que no hay sorpresa, y si no hay sorpresa no hay molestia. Un dolor de muelas lo sorprende y molesta. Un cumpleaños sorpresa nos molesta, aunque uno se sienta gratificado.
Es incómodo porque “Ponete cómodo” es uno de los pocos programas de televisión ecológica (porque recicla las ideas y no contamina el medio ambiente cultural) del cual casi todos dicen que “se puede mirar”. Ese “se puede mirar” me hace acordar a cuando en mi adolescencia dos chicas discutían sobre mi existencia masculina y no decían “es lindo” sino que manifestaban: “no es feo”.
Así como hace algún tiempo ser el mejor programa de televisión del mundo pero salir en el viejo Canal 5 – Sodre lo condenaba a una cosa tediosa y aburrida, salir hoy por TNU es motivo de aplausos por adelantado. Si escribís en La Diaria son un copado progre, si escribís en El Observador seguro obedeces a ciertos intereses…, si escribís en Búsqueda cuidate de ese periodista, si escribís en Voces sos un renovador, criticón y altanero, y lo mismo pasa si el programa sale por TNU: es bueno o algo bueno tiene. Eso no siempre se cumple, sino ¿Por qué está Sonia Breccia al aire?
“Ponete Cómodo” no contiene algo para que uno diga “se está haciendo la revolución televisiva”. Al contrario, el programa simplemente tiene aquello que hace tiempo se dejó de hacer en televisión: pensar en el televidente no como un idiota glotón, sino como un sujeto que puede elegir lo que mira.
Lo que tiene “Ponete Cómodo” es un grupo de conductores que se hacen los cancheros y que son cancheros, con panelistas que se hacen los cancheros y que también lo son… Claro, eso no difiere de ningún otro programa de televisión (ni radio). Tetes, por ejemplo, es re canchero porque mira tenis y sabe de tenis y eso te hace un cool. Entonces no podemos esperar una revolución con raquetas y pelotitas. ¿Qué será entonces lo diferente de “Ponete Cómodo”? Además de estar en un Canal con “buena fama” y mala imagen, con buenos conductores, y panelistas… “Ponete Cómodo” no ofrece absolutamente nada de lo que queremos. ¿Qué queremos? Sangre, chimentos, banalidades, frivolidades, cholulismo, peleas (y la lista sigue).
 “Ponete Cómodo” nos da la opción de no ver siempre lo mismo: “Poné a Francella” en Monte Carlo, las telenovelas brasileñas con distinto nombre e igual argumento de La Tele e “Intrusos” en Canal 10. La renovación de “Ponete Cómodo” es la de retomar una vieja idea: promover la cultura y el espacio al análisis periodístico. No hacen cultura, la fomentan. No realizan una teoría filosófica en televisión, hacen más de lo mismo, en un medio que se ha renovado en contra de esa televisión que propone “Ponete Cómodo”.
El programa es un informativo sin sangre, un espacio de humor (repito que los conductores la pasan muy bien) sin agravios, y una incomodidad para el resto de la televisión.
Si tuviéramos una mejor televisión, este programa del canal oficial sería un programa malo. Pero como con muy poco se puede hacer mucho, estos muchachos cancheros han logrado que la gente diga “es un buen programa”.

El mismo programa está incómodo en una televisión (vista de manera global) que ya no se rige ni se quiere regir por los términos de “Ponete Cómodo”, ni “Ponete Cómodo” se rige por los parámetros de la otra televisión, la televisión que no nos da todo digerido, nos da todo vomitado. 



Por Matías Rótulo (publicado en Voces, 6/3/2014)