jueves, 9 de julio de 2009

El nacionalismo televisivo y la televisión nacional (I)


Cuando hablo de “nacionalismo televisivo” no me refiero a Canal 12 y su clara tendencia e interés por informar sobre la interna blanca por encima de cualquier cosa, el pasado domingo.

Por Matías Rótulo para el Semanario Voces del 2 de Julio de 2009

Hablo del intento cuasi fascista de algunos –más aún los criticados en esta columna-, de “apoyar a lo nuestro”, de “hablar bien de lo que produce la televisión uruguaya” por el simple hecho de ser uruguayo. Hace dos semanas, Luis Alberto Carballo en su programa El Tren de la Noche de Radio Monte Carlo (crucifíquenme, a veces escucho a Carballo), cuestionando a no se que gil que critica en algún lado a televisión, mencionó al pasar esta idea: “en vez de criticar, hay que apoyar más lo nuestro”. Pero no sólo lo dijo Carballo, sino que he escuchado decirlo a otros comunicadores uruguayas, particularmente de la televisión. Estos escudan sus pésimos productos bajo la consigna “es nuestro” y “hay que defender las fuentes de trabajo uruguayas”. O “o la televisión es entretenimiento” dando como resultado que “el entretenimiento no se puede mezclar con la educación y la cultura”, algo de lo que escribiré la próxima semana en este entretenido y poco educativo canal de papel y letras.

Como primer punto, estoy de acuerdo en defender lo nuestro, pensando en las fuentes de trabajo. Claro que si únicamente lo vemos así, es que en Uruguay pensamos las fuentes de trabajo como la generación de empleo a cambio a dinero y nada más. Esta postura es legítima salvo que no tengamos conciencia los trabajadores que con nuestro trabajo estamos también aportando a la sociedad a partir de lo que la sociedad nos brinda: por ejemplo una educación gratuita. Más aún, los que trabajamos en medios de comunicación y contradiciendo a algunos colegas de la prensa escrita, generamos hechos que después impactarán en la sociedad.

Pues bien, defendamos los puestos de trabajo de los uruguayos y abramos más. Ahora, el “defender lo nuestro” ¿no es una idea nacionalista un poco arcaica? Los que dicen que debemos defender los nuestro ¿defienden los nuestro? Empezando por Pizza Carballo y siguiendo por el 80% de los programas nacional y el 80% de los canales, lo que menos hacen es “defender lo nuestro”. Esa idea cuasi fascista a la que me refiero, era algo así como la defensa de la raza pura del nazismo, sin ningún argumento ni lógico ni psicológico para seguirlo. Era la defensa de la Guerra de Malvinas apostando a “lo nuestro”, en un nacionalismo dictatorial y asesino. Esa misma dictadura que defendía el idioma español prohibiendo la música en ingles, pero censuraba a Facundo Cabral, León Gieco y Maria Elena Walsh que cantaban en español.

No hay defensa

Luis Alberto Carballo, como otros tantos, no defienden lo nuestro partiendo de dos puntos de vista a mi entender. No defienden lo más nuestro de todas las cosas: la Sociedad y la Familia. Según nuestra Constitución, la Sociedad es la base del Estado democrático y la Familia es la base de la sociedad. Esta sociedad debe respetar los principios de derechos humanos, educación, salud, vivienda, trabajo, cultura, laicidad etcétera. ¿Alguna vez vio a Pizza Carballo o a la mayoría de los programas nacionales de canales privados defendiendo estos derechos? Citaré algunos que si lo hacen. “Calidad de Vida” (Educación - Salud), “La Púa” (Cultura), “Tu bebé” (Salud, Familia), “Loco Zoo” (Educación), la campaña que hizo Canal 10 por la seguridad vial (respeto a la Vida- Educación - Salud) y la lista sigue pero no mucho más.

Claro que los programas que dicen que no se defiende lo nuestro porque en primer lugar ellos no defienden lo nuestro que son Nuestros Valores. Pizza a Carballo y otros programas, y permítame citar a Cacho Bochinche, todos los programas deportivos que sólo ponen mujeres para pasar propagandas si es que tienen una trabajando, los tres programas matinales de “revista” hacen en cierta medida suyos el término “machismo”, para citar algunas de las cuestiones morales más básicas: la igualdad. Cuando estos programas hablan de educación es de relleno o porque tienen algún aviso.

La cultura válida es la comercial –según dan a entender-, es lo que se puede ir a ver a un cine o que determine el “comprar” y nunca a un museo.

Para peor, muchos de los programas nacionales que tanta gala hacen de la “defensa de lo nuestro”, lo único que hacen es hablar de programas argentinos. Pizza Carballo de vez en cuando invita a algún artista nacional, pero cuanto más se puede meter con la “farándula argentina” mejor. Ya dejó de existir “El Circular”, “El Galpón”, “La Comedia Nacional”. Ya no hay bandas de música nacionales. No tenemos pintores y escultores. Los canales privados, que marcan la agenda de lo que existe y no, no los muestran.

Los conductores nacionales, la gran mayoría dicen que “la televisión es entretenimiento”. Entonces es un entretenimiento pare infradotados, aburrido, que va al chiste fácil, al comentario vulgar y que nos invita, en vez de leer un libro, a mirar más y más televisión. La televisión debe ser entretenida, es verdad, pero con esa postura no pasemos informativos ya que no entretienen. Salvo, y tal como dijo en esta columna Sergio Silvestri, productor de Telenoche, cuando “la gente ve los hechos de violencia, es una realidad, porque el rating sube”. Pues eso parece ser entretenido, ya que el vouyerismo nacional está en lo más alto del rating. Pues bien, mostremos la realidad, informemos porque es otro derecho de la sociedad. Pero ese hermoso medio de comunicación queda reducido a un circo, a una payasada constante nada productiva y “fascista” desde el punto de vista no dejar pensar, no dejar decir, no dejar crecer.