lunes, 17 de junio de 2013

Mis historias con Fito Páez

 

1) EL DÍA QUE FITO ESTUVO SENTADO AL LADO MÍO EN UN CINE DE MONTEVIDEO

 Sería el año 2002 o antes, o después, no sé. Había ganado entradas en una radio para ir a ver la presentación de la película "Vidas Privadas" en Montevideo. Eran tres entradas. Invité a mi gran amiga Gabriela y Carolina  amiga ella de Gabriela (y en definitiva mía también). Fito llegó y yo llevé la tapa del disco "Del 63". Cuando pasó se la dí para que me la firmara, la miró con cara rara y le estampó la firma. Yo ya tenía un autógrafo que mi hermana me había conseguido de una vez que Fito tocó en "El Ciudadano" con precios inalcanzables para mí en ese entonces y mi hermana al verlo en un bar se acercó y le pidió el autógrafo. 
En fin, el día del estreno de la película, Fito la presentó, (las dos veces que Fito estrenó sus películas en Montevideo las vi con él en la sala), y después prometió hablar con la gente. La película terminó y Fito comenzó a bajar las escaleras y dijo "ahora vamos a conversar" a todo el auditorio. Justo sucedió que se acercó a pocos metros de mí. Diríamos que estaba a un metro. De pronto, la pareja que estaba a mi lado se paró y se fue, y Fito se sentó junto a mí. Estaba a mi lado. La cara de Carolina (que en algún momento supo encontrarse con algún músico que admiraba de casualidad, y esa es otra linda historia), era sorprendente, tal vez reflejo de mi propia expresión. Le pude preguntar algunas cosas sobre la película (aún no ejercía la profesión de periodista) y la noche terminó con una fantástica historia que hoy cuento, en el día de su cumpleaños.
 


2) EL DÍA QUE LE DI UN DISCO A FITO PÁEZ. 
Gustavo Iribarne, profesor de literatura y compañero de trabajo en La República como crítico de cine, estaba a cargo de la organización de un festival de cine en Montevideo. Un día vino a la redacción y me dijo "che, a vos que te gusta Fito, lo traigo a que presente su película". Me invitó y como siempre, empezamos una larga charla con Gustavo sobre Fito y otras yerbas. En un momento le comenté "yo tengo un material que conseguí tras un favor que le hice a una amiga (ex novia) argentina que trabaja en EMI". 
Era un disco que hacía poco Fito había dicho que no sabía nada de él. Un demo llamado "Novela" del año 88 (que hoy anda dando vueltas por Internet). Ahí está el demo de la canción "Circo Beat" que en Novela se llama "As de poker". Pasaron los días y llegó el momento del estreno. Ahí estaba Fito a lo lejos. Gustavo Iribarne se acerca y me dice "Fito te quiere ver". Estaba yo con mi novia y recién había saludado al periodista Pablo Tosquellas confesándonos ambos la pasión por el rosarino. Pensé que Fito me iba a matar por tener un disco robado de él. 
Me preguntó mi nombre, me pidió que le diera una copia. Me dijo "necesito ese audio, porque no lo tengo, porque estoy haciendo una película sobre eso". Le pedí a cambio su teléfono celular, el cual tengo y que lo he usado en dos ocasiones: para entrevistarlo y para llamarlo el día que murió Benedetti. Fito se enteró por mí de la muerte del escritor y me dio declaraciones muy lindas para La República. Volviendo al encuentro en el cine, Fito me firmó su por entonces reciente disco y DVD "No sé si es Baires o Madrid" y con mi novia partimos raudamente a casa, le di a Fito la copia que yo tenía y me hice otra para mí. Fuimos al bar Tabaré donde estaba cenando, le entregamos el disco, nos sacamos la foto, nos invitó a quedarnos pero preferí irme. 
Después lo llamé al celular: "che nadie tiene este teléfono, por favor no se lo des a nadie, llamame cuando quieras, el material está muy bueno" me dijo cuando lo llamé. Me prometió visitarme cuando volviera a Montevideo. Nunca me visitó, aunque yo sí a él cada vez que toca.