lunes, 12 de diciembre de 2016

¿Hemos llegado a la mayoría de edad en el siglo XXI?


Por Matías Rótulo

Dependemos de horóscopos, profecías, curas, y rabinos. Dependemos de los informativos y de lo que le gusta a los demás. Porque lo que le gusta a los demás nos tiene que gustar a nosotros porque sino estamos afuera del mundo. 

Algunos siglos antes, Voltaire, Kant y Diderot se enfrentaron a la religión organizada como único pensamiento imperante y sobre las verdades absolutas incomprobables. 

Kant no responde a la pregunta “¿Qué es la ilustración?” Responde cómo la Ilustración puede influir en el pensamiento del hombre y sobre cuál es el fin de la Ilustración. Responde también sobre el ideal de la Ilustración, lo que puede significar “ser ilustrado”, y muestra el objetivo de los referentes de la ilustración para alcanzarl

Si bien tendemos a determinar las épocas según títulos que sinteticen aquellas formas de pensamiento más representativa en el arte, las ciencias, la historia, la sociedad… tal como: “Renacimiento”, “Modernidad”, etc. ¿Ocupa la ilustración un espacio en la lista de títulos de épocas? Kant nos dice que en su época (siglo XVIII) existe la Ilustración, pero no que su época sea la Ilustración. “Si se nos preguntara ¿vivimos ahora en una época ilustrada? responderíamos que no, pero sí en una época de ilustración” afirma Kant. Aún (en su época) no se ha alcanzado el ideal ilustrado.
La pregunta que debemos plantearnos también es en qué radica la existencia de la Ilustración como tal, si es que en realidad  hay lugar para la existencia de algo sin sustancia y que se posiciona solamente en el campo de las ideas?
Kant se ocupa de responder  cómo el hombre debe posicionarse frente al conocimiento. Un conocimiento que debe llegar mediante, ya no la imposición, sino la iniciativa del hombre por saber más, el estudio y el ideal de independencia que plantea la Ilustración. He aquí que explica: “la minoría de edad estriba en la incapacidad de servirse del propio entendimiento, sin la dirección de otro”. Da una respuesta desde la ilustración (no a lo qué es la Ilustración) planteando un nuevo problema: “¿Qué es la minoría de edad?”
La ilustración es una respuesta en sí, no a lo que es la minoría de edad, sino a cómo salir de ella. Cómo dejar de ser “dependiente”. Una respuesta que el hombre –para Kant-, debe buscar por sí mismo. Además expresa “uno mismo es culpable de esta minoría de edad cuando la causa yace en un defecto de entendimiento, sino en la falta de decisión y ánimo para servirse con independencia”.

Voltaire París, 21 de noviembre de 1694 – ibídem, 30 de mayo de 1778
Voltaire, en la primera carta filosófica, al inicio mismo señala “he creído que la doctrina y la historia de un pueblo tan extraordinario merecerían la curiosidad de un hombre razonable” (Voltaire – 1993). El autor se refería a los cuáqueros. Explica “para instruirme, he ido a encontrar a uno de los más célebres cuáqueros…” Aquí tenemos su intento de salida de la minoría de edad. Aquí se aplica una respuesta ilustrada. Allí está el ilustrado Voltaire proclamando su independencia. ¿Qué independencia? La de “servirte de tu propio entendimiento”, la que es, -según Kant- “la divisa de la ilustración”.
Kant se pone de un lado de la filosofía. La estudia, y observa su entorno. Distingue a los hombres según la premisa ilustrada. “La mayoría de los hombres, a pesar de que la naturaleza los ha librado desde tiempo atrás de conducción ajena (naturaliter maiorennes), permanecen con gusto bajo ella a lo largo de la vida, debido a la pereza y la cobardía”.
Ser “ilustrado” es pensar. Pensar por uno mismo. Una posibilidad que está dada a cada hombre individualmente. Dice Kant: “los grillos que atan a la persistente minoría de edad están dados por reglamentos y fórmulas: instrumentos mecánicos de un uso racional, o mejor de un abuso de sus dotes naturales”.
La Ilustración es un estado para alcanzar. Un estado que se alcanza con la libertad del pensamiento sin restricciones. Se lee en la respuesta de Kant “el oficial dice: ¡no razones, adiéstrate! El financista: ¡no razones y paga! El pastor: ¡no razones, ten fe! (Un único señor dice en el mundo: ¡razonad todo lo que queráis y sobre lo que queráis, pero obedeced!) Por todos lados, pues, encontramos limitaciones de la libertad” (subrayado nuestro). Pues las restricciones deben darse no en el uso público de la razón, el cual implica un uso sin restricciones, en contrapartida al uso privado de la razón donde se da la limitación, por ejemplo, en el caso de quienes realizan tareas que deben obedecer órdenes.  El uso privado, en cambio, ha de ser con frecuencia severamente limitado, sin que se obstaculice de un modo particular el progreso de la ilustración”, sostiene Kant. 
Kant, Voltaire y demás ilustrados se encaminan a proclamar la independencia del hombre frente al conocimiento extraño, sobrenatural, o milagroso (imperante hasta la época), fomentando el uso de la razón, y la lógica para en definitiva, depender menos de aquellos conocimientos dirigidos, y unilaterales en procura de lograr la libertad. Eso es la Ilustración.
Nosotros estamos muy lejos de ser ilustrados. Sabemos de ilustraciones, de lo que era la Ilustración, pero ¿Hemos llegado a la mayoría de edad?

       KANT, Immanuel. “¿Qué es la Ilustración?”. Tomado de: http://www.paginasobrefilosofia.com/html/kantpre/textoIlustracion.html
       VOLTAIRE. “Cartas filosóficas”. Ed.Altaya, Barcelona, 1993.