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Mariposas y moscas androides La Teja

Las mariposas distraen a los funcionarios municipales de Necrópolis.  Son las tres de la tarde del cuarto día de Semana Santa después de un par de miles de años de que asesinamos a Jesús.  Por Matías Rótulo Está muerto y le besamos las manos para que su sangre lave nuestros dientes podridos de comer en Mc Donalds. Llueve. Adentro del Cementerio hay una pareja de adolescentes escondidos detrás de un árbol besándose hasta arrancarse pedacitos de piel. Ella le arranca pedacitos de piel del labio a él y se los escupe en la frente, en las mejillas. Cuando recibe el escupitajo, él cierra los ojos. Luego ella recibe el mismo trato. Se dicen a gritos "te amo" y como dos payasos tratando de cachetearse mientras lloran el absurdo de la risa de un público sin dientes, sueltan carcajadas como arcadas entre eructos y moquillo. TEEEEEEEEE AMOOOOOOOOO. Pasa una bibicleta enana entre las tumbas de un par de hombres de alta sociedad. Alta sociedad de La Teja de antes. La monta una

Hugh Laurie canta el tangou como ningunou

Un actor y músico inglés interpreta un tango a dos voces y dos idiomas. "El choclo" y "Kiss of fire" se unen en una sola versión a cargo del británico Hugh Laurie.  “Beso tus labios y al besarlos centellean, y una vez más a sus mentiras hoy me entrego. Ante el peligro de tu llama que me invade, he de rendirme a tu fatal beso de fuego”. Por Matías Rótulo  Olvídense de Hugh Laurie en Dr. House. No tengan en cuenta su actuación en películas menores previas a Dr. House. Ni siquiera piense en aquellos papeles humorísticos iniciales en programas de televisión de inalcanzable calidad emitidos en Estados Unidos e Inglaterra, que hoy son un fetiche de rareza para los fanáticos de la serie del médico lisiado. Tampoco lo tenga en cuenta como escritor del libro El vendedor de armas, traducido por todo el mundo llegando a ser uno de los libros más vendidos de los últimos tiempos sin apenas una crítica, ni buena ni mala. Siéntalo, a este actor, esc

Vamos al bosque

Si el sueño o el paraíso se cruzan por el camino de sensaciones que trazamos al escucharla, será por el efecto de lo sonoros o un traslado psicodélico a los sesenta. Trataremos de descubrir en Apuntes spinetteanos , de qué se trata ese camino. Por Matías Rótulo En "Vamos al bosque", el paraíso se entremezcla con los temores del sueño, con el mito bíblico, con la mujer inalcanzable en tono romántico. En el Génesis bíblico (28:11) Jacob tuvo un sueño: "Y llegó a cierto lugar y pasó la noche allí, porque el sol se había puesto; tomó una de las piedras del lugar, la puso de cabecera y se acostó en aquel lugar. Y tuvo un sueño, y he aquí, había una escalera apoyada en la tierra cuyo extremo superior alcanzaba hasta el cielo; y he aquí, los ángeles de Dios subían y bajaban por ella..." Bajo esta misma idea puede ser interpretada la canción "Vamos al bosque" del disco Spinettalandia y sus amigos del año 1971 ya que la idealización de l

Los elementales leches de Spinetta

Aquí, la columna que hice el jueves 27 para el programa radial "El Garage" de Uni Radio sobre Luis Alberto Spinetta. MR.

Dime cómo dices y te digo qué comunicador eres

ESA CAJA BOBA QUE NOS TRATA COMO IDIOTAS Por Matías Rótulo en Voces 486  La televisión (la radio y los medios de Internet también) han cambiado más allá de los logros técnicos. Se concretaron importantes giros en la forma de comunicar desde el uso del idioma propio de los periodistas y conductores (un idioma que cuesta asociar al español). Los nuevos giros los alejan de la practicidad  y las renovaciones son incorporadas por la población en general, aunque en algunos casos, es la población común la que introduce  los modismos en los medios de comunicación. 1. El infinitivo. ¿Qué tienen en común un cartelito pegado en la puerta de la heladera con la leyenda “recordar pagar la luz” y un periodista de televisión? El infinitivo y el frío detrás de la fachada. El periodista ha cultivado la forma del infinitivo con gran maestría. “Recordar que hoy juega en el Estadio...”, “recordar que estarán cortadas las calles...”. El verbo “recordar” en su estado más puro se merece un premio Ir